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miércoles, 24 de agosto de 2016

A debate la conceptualización del modelo cubano: Nadie sobra en el socialismo (+ Podcast)

Por: Rosa Miriam Elizalde, Ismael Francisco




Buenos días o buenas tardes a nuestros oyentes. Estamos transmitiendo una nueva emisión del podcast de Cubadebate a través de Spreaker, la plataforma donde usted puede escuchar con una alta calidad de sonido los diálogos que sostenemos con nuestros invitados.

Este es el tercer programa que estamos dedicando al debate de la conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, uno de los documentos aprobados en el VII Congreso del Partido, que desde el pasado 20 de junio han estado discutiendo cientos de miles de cubanos en todo el país, y muchos de ellos han los han comentado en Cubadebate.

En el Estudio Panamericano de Radio Rebelde, conversaremos con Admi Valhuerdi y Rubén Toledo, ambos son miembros de la Comisión permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos, han participado en el proceso de elaboración del documento y lo conocen en profundidad. Bienvenidos, y si están de acuerdo, quisiéramos discutir en concreto los conceptos del Capítulo IV de la Conceptualización del Modelo, dedicado a la política social.

Por cierto, ¿la política social en este documento está reducida a ese capítulo?

Rubén Toledo: Buenos días o buenas tardes. Sobre este tema pudimos conversar en la preparación de las ideas de esta entrevista. Habría que comenzar dejando claro, en primer lugar, que en el objetivo estratégico de la actualización del Modelo – o sea, la esencia misma de lo que se propone-, está raigalmente definido su fin eminentemente social: impulsar y consolidar la construcción de una sociedad socialista próspera y sostenible.

De ese modo, asegura el sustento material imprescindible para una distribución de la riqueza socialmente justa, premisa para elevar gradual y sosteniblemente el nivel y calidad de vida material y espiritual, haciendo posible la plena realización del ser humano y sus legítimas aspiraciones individuales y colectivas.

Es hacer irreversible todo lo logrado gracias a la Revolución y continuarlo desarrollando, incluida la prosperidad y el bienestar que disfrutamos a plenitud los que vivimos las etapas previas al Período Especial, y que todos hemos luchado por mantener en sus aspectos esenciales.

Las principales conquistas sociales nunca se han descuidado


Las principales conquistas sociales de la Revolución nunca se han descuidado, sino al contrario, ha sido lo más protegido, lo que podemos constatar a través de parámetros básicos como los de salud o educación, aún afectados por los efectos del fuerte deterioro de nuestra economía.

Ese es, innegablemente un logro histórico, alcanzado por el pueblo cubano pese a tener que soportar el férreo Bloqueo que se arreció a partir de la abrupta desaparición del campo socialista, en medio de la crítica situación económica por todo ello provocada, y de la cual nuestros enemigos suponían que no íbamos a ser capaces de sobreponernos.

De lo que se trata en esta etapa es de proyectarnos para superar la situación de resistencia y enfrentamiento de la crisis, y ser capaces de impulsar, consolidar, hacer irreversibles y sostenibles todas las conquistas fundamentales.

Entre estos principios se destaca la igualdad de derechos y deberes y las garantías para hacerlos efectivos con equidad, inclusión y justicia social, expresados en la igualdad de oportunidades y el enfrentamiento a toda forma de discriminación lesiva a la dignidad humana.

Asimismo, se ratifica que la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción sustenta la condición de propietario común de todo miembro de nuestra sociedad, la que legitima nuestros derechos como propietarios comunes, entre ellos, el de acceder a servicios sociales universales y gratuitos.

También se destaca, entre otros, el derecho al trabajo, la salud, la educación, a la seguridad ciudadana, la información, la comunicación social, al descanso, la cultura, el deporte, el sistema de seguridad y asistencia social, a trabajar por una vivienda decorosa proporcionando apoyo social a quien lo necesite, garantizando que ninguna persona quede desamparada.

El carácter esencialmente social del Modelo está presente y le imprime rasgos especiales a las transformaciones del Modelo, en todas las formas de propiedad y gestión y en el sistema de dirección planificada de la economía. Por tanto, hay que decir que lo social no es un elemento que se aborda solo en el Capítulo IV de la Conceptualización sobre el Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista que debe resultar del proceso de actualización y que se somete actualmente a consulta.

Yo diría que en ese capítulo lo que hace es, precisamente por la importancia del tema, abordar con más detalle para puntualizar aspectos principales de la política social, que son esencialmente nuestros derechos constitucionales como ciudadanos cubanos, y también subrayar cómo la aplicación del principio de distribución a partir del trabajo es un elemento esencial que está en la base misma del sustento de la política social, de nuestro bienestar y prosperidad.

La política social es transversal




Admi Valhuardi durante la grabación del podcast de Cubadebate. Foto: Ismael Francisco

Admi Valhuardi durante la grabación del podcast de Cubadebate. Foto: Ismael Francisco




Admi Valhuerdi: Sí, ratificando lo que decía Toledo, hay que decir que el tema de la política social es transversal en toda la conceptualización, es un asunto que está presente en cada uno de los momentos en que se abordan los diferentes capítulos; de hecho, la prosperidad y las medidas económicas que se definen son precisamente para poder continuar garantizando, fortaleciendo y desarrollando las conquistas sociales de la Revolución, que es la esencia misma de la Revolución, por lo tanto, no podemos circunscribir ni enmarcar el tema social al capítulo social.

Dicho capítulo está dedicado fundamentalmente a los sectores que son esencialmente sociales, la educación, la salud, la cultura, el deporte, la seguridad social, la asistencia social, porque hay temas que se abordan ahí explícitamente, pero como concepto la esencial social y humanista de la Revolución está presente en todo el documento.

De hecho, como decía Toledo, de los ocho principios que están definidos hay seis que de una forma u otra hablan de temas sociales, y otros, como por ejemplo la defensa, que está encaminada también a lograr la defensa del país para garantizar las conquistas de la Revolución, Y toda la prosperidad económica, como te decía, que se busca, es precisamente para ese bienestar en el orden social, por lo tanto es sustento y fundamento de todo el documento, por eso no lo podemos circunscribir únicamente, Rosa Miriam, al capítulo de la política social.

La economía no es un fin en sí mismo




"Es una economía en la que el hombre es imprescindible, aquí las personas no van a sobrar": Rubén Toledo. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

“Es una economía en la que el hombre es imprescindible, aquí las personas no van a sobrar”: Rubén Toledo. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate




Hay quienes perciben en este documento un tono excesivamente economicista. ¿Cómo ustedes ven esa relación entre lo económico y los elementos esenciales de la política social de la Revolución cubana, aquella que se ha mantenido en más de medio siglo? No podemos ignorar que hay quien expresa temor de que eso pueda diluirse o relegarse frente al proyecto económico del país.

Rubén Toledo: Habría que decir en primer lugar, que la economía no es un fin en sí mismo. De lo que se trata, es de un Modelo eminentemente socialista, y por tanto la meta, el objetivo estratégico, es el ser humano.

No por gusto el objetivo social se destaca en el primero de los principios de nuestro socialismo en los que se sustenta el Modelo y a los cuales tributa, que aparecen en el Capítulo I del proyecto de Conceptualización en proceso de consulta. Este principio se refiere a la dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano, portador de nuestra cultura, identidad y valores.

Se trata de darle el sustento económico, la base que permita que sea sostenible y que se desarrolle toda esa base social de nuestro modelo y los valores, la cultura y todos los elementos fundamentales que determinan una plena realización del ser humano.

Hay que decir, por lo tanto, que la economía no está en función de enriquecer a nadie, de desarrollar capitales que generen una sociedad dividida entre una minoría enriquecida y una mayoría explotada.

Es una economía que tiene presente en su propio desarrollo principios básicos de carácter social. Así por ejemplo, se enuncia como un elemento fundamental la protección de los derechos de los trabajadores, es algo que es importante que en nuestra actividad económica se respete.

Es una economía en la que el hombre es imprescindible, aquí las personas no van a sobrar, es una economía en función de la eficiencia, no se va a incrementar el desempleo; que las personas tengan una actividad productiva útil, que se desarrollen fuentes de empleo.

Las transformaciones están dirigidas a garantizarles a las personas el derecho al trabajo, a su desarrollo, a la realización de los proyectos individuales y colectivos. Ello es fundamental, en primer lugar, en la actividad principal de la economía, que es la propiedad socialista de todo el pueblo, y por lo tanto, es donde tenemos que hacer el énfasis fundamental de la batalla económica.

Es esencial la transformación del Estado Socialista, en función de su eficacia y eficiencia en las funciones que le corresponden, a todas las instancias y en especial la municipal. Las conquistas sociales han de consolidarse, con prioridad en la calidad.

La planificación económica y social en función de garantizar el desarrollo, a partir de una visión de país con proyección de futuro, que dé sustento económico a las conquistas sociales, al desarrollo integral del ser humano y su prosperidad.

Como parte de ello, es imprescindible impulsar la ciencia, la tecnología y la innovación, con énfasis en las comunicaciones y la automatización, entre elementos estratégicos.

¿Qué es la prosperidad?


Es un lugar común ya hablar de nuestro socialismo próspero y sostenible. ¿Cuál es el concepto de prosperidad que se defiende en el Modelo?

Admi Valhuerdi: El propio documento hace referencia, de qué es prosperidad, incluso los principios mismos que están definidos en la conceptualización encaminan a eso. Los Lineamientos del VI Congreso se ratificaron preservar las conquistas de la Revolución; la conceptualización retoma y ratifica todas esas ideas, e incorpora el concepto de prosperidad.

La prosperidad de los ciudadanos está basada en el logro de proyectos racionales de vida, en consonancia con los principios y valores de nuestra sociedad y tiene como basamento fundamental los ingresos que se obtienen por el trabajo y los derechos constitucionalmente establecidos.

El plan nacional de desarrollo, porque es que todos estos documentos hay que verlos de manera interrelacionada, el plan nacional de desarrollo hasta el 2030 tiene un eje estratégico definido para el desarrollo humano, la equidad y la justicia cuyo primer objetivo es preservar las políticas universales de acceso a la salud, educación, cultura, deporte, la seguridad y asistencia social y los Lineamientos del VII Congreso refrendan todas estas ideas.

Y la prosperidad está encaminada, como dicen los propios principios, a lograr el desarrollo integral del individuo desde el punto de vista social, cultural, ético económico.

Si tú me preguntaras, en el orden personal yo te diría que hombre próspero es cuando logremos el hombre que pensaba el Che, realizado no sólo en el orden económico, sino un hombre íntegro, integrado en la sociedad, que le garantiza justicia e igualdad de oportunidades, con una participación efectiva en la toma de decisiones, informado y comprometido con su realidad y en la construcción de la sociedad próspera y sostenible a la que aspiramos.

En los Lineamientos se habla mucho de la necesidad de continuar desarrollando y perfeccionando nuestros mecanismos de participación ciudadana, en la toma de las decisiones, en la necesidad de, cuando se habla de la comunicación, del diálogo, del intercambio, de que las personas se sientan parte del proceso que se está desarrollando, eso también es prosperidad; pero todas estas cosas se logran únicamente, Rosa Miriam, si tenemos una economía sostenible, sólida, que garantice poder mantener todas esas realidades.

Para mí la prosperidad, va encaminada en ese sentido, la capacidad real que tiene el hombre de participar activamente en la economía y de satisfacer sus necesidades y las de su familia a partir de eso; ello tiene un principio también básico que está refrendado aquí en la conceptualización y en los Lineamientos, que es el derecho al trabajo. Tenemos que estar convencidos que todo esto es sobre la base del trabajo, del incremento de la producción y la productividad del trabajo. La participación no consiste sólo en emitir criterios, sino en dar todo el esfuerzo que debemos desplegar, cada cual desde su posición. Esa también es una manera de participar en el proceso.

Y a veces hay cosas que nosotros las tenemos como realidades, todos nosotros que hemos nacido, casi todos, que hemos nacido con la Revolución, y nuestras conquistas las apreciamos, derechos adquiridos, pero son logros que tenemos que defender, y hay que defenderlos con trabajo, con realidades, y eso también es una forma de ser próspero, tener un trabajo en el que uno se sienta realizado profesionalmente, que pueda aportar a la sociedad, y todo eso también tiene, por supuesto, su base económica, por eso en el documento se habla en los dos sentidos.

Hay un concepto que es la conciencia de productor-propietario, ese es un tema importante y es una forma también de que el hombre se sienta que realmente es el propietario de los medios de producción; por eso, como decía Toledo, cuando se habla de las formas de propiedad y se ratifica que la propiedad social sobre los medios de producción es la forma fundamental de propiedad, y la empresa estatal socialista es la forma básica, fundamental, para el desarrollo de la sociedad, tenemos que seguir trabajando y perfeccionando el funcionamiento de esa empresa estatal socialista, y eso sobre la base de la participación real de los trabajadores, para el logro del incremento de la producción, de la productividad, de manera consciente, eso también es ser próspero y hacer sostenible la economía.

El día a día




Admi Valhuardi y Rubén Toledo durante la grabación del podcast de Cubadebate. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Admi Valhuardi y Rubén Toledo durante la grabación del podcast de Cubadebate. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate




Claro, pero la población vive la presión de su día a día, y la prosperidad está expresada en un término de futuro, como algo que se puede alcanzar colectivamente en el mediano y largo plazo, mientras hay quien la está teniendo ya, de manera inmediata. ¿Cómo decirle a ese cubano que vive de su salario y a la vez pueda tener confianza en que efectivamente estas cosas se van a producir; cómo decirle que ese concepto de prosperidad también es para él?

Rubén Toledo: Lo primero que hay que dejar claro es que siempre, desde el propio origen de la Revolución, se ha definido que esta es una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y por lo tanto, el objetivo estratégico del desarrollo socialista no es para el bienestar y la prosperidad de unos pocos, es para lograr colectivamente que todos los cubanos -con nuestro esfuerzo-, resolvamos todos los problemas que hemos tenido que enfrentar y seguimos enfrentando. No olvidemos que aún las condiciones que nos impone el bloqueo no han cesado.

Al plantearse que tenemos que ser una sociedad socialista próspera y sostenible, la prosperidad nos tiene que abarcar a todos, y en primer lugar a los que trabajamos. Y eso se logra a partir de la eficiencia, de la productividad, de la riqueza que se crea por nosotros mismos.

No olvidemos que en todo este proceso nos guía el concepto de Revolución del Comandante en Jefe. Tal y como hemos logrado todas las victorias hasta ahora tenemos que seguir avanzando -con nuestros propios esfuerzos-, para alcanzar nuestros sueños para Cuba y para el mundo: a partir de la unidad y no buscando soluciones individualistas.

Me parece importante que el concepto de prosperidad no lo debemos ver reducido al aspecto material, aunque es importante. Hay que incrementar la riqueza material para que podamos disfrutar de los bienes materiales y de los servicios que realmente sustentan un estado de bienestar y de prosperidad, pero en la sociedad a que aspiramos son imprescindibles otros factores.

Se trata de progresar a nivel de colectivos, familias e individuos –sin egoísmos individualistas-, en lo económico, en lo social y cultural, a partir de los valores propios de nuestra sociedad, en que los proyectos de vida sean alcanzables a partir del trabajo. No olvidemos que la Conceptualización se refiere a la sociedad que nos proponemos construir, que gradualmente debemos ir haciendo realidad.

Tampoco se trata de aspectos totalmente ausentes de la actualidad, pues vivimos en una sociedad que nos asegura derechos imprescindibles, sin incertidumbres sobre lo que puede costar resolver un problema de salud, de la educación u otros esenciales para el bienestar y el futuro personal y familiar, que hoy afectan a millones de ciudadanos en todo el mundo.

Cuando hablábamos hace poco del tema de cómo en la economía socialista hay que tener presente siempre en el enfoque social, no mencioné el tema de la protección al medioambiente y el de los recursos naturales. Existen experiencias de otros países que han avanzado en su desarrollo económico pero han dañado el medioambiente, y eso ha implicado un deterioro de las condiciones de vida de las personas. Entonces son elementos que hay que tener presentes.

Rubén Toledo: Fortalecer la identidad nacional y nuestra cultura, tesoro extraordinario de nuestro país.

Hay un conjunto importante: los valores humanos, la ética del cubano, la solidaridad. Algo que incluso llama la atención a los turistas, o cuando los cubanos estamos en el exterior, es el comportamiento humano en el trato a los demás que tenemos los cubanos, nuestra forma de actuar natural que de alguna u otra manera la Revolución nos lo ha desarrollado, nos lo ha enraizado.

Son elementos también de las relaciones sociales y de las relaciones en sociedad que también contribuyen a una sociedad próspera, y por lo tanto en el documento, como decía Admi al principio, a la prosperidad se le dedican varios párrafos al principio del capítulo, pues se trata de un concepto muy abarcador. Es un tema, además, que se puede enriquecer, y que de hecho se está enriqueciendo en los análisis del documento.

Este proceso en el cual se ha divulgado y se da acceso a opinar y proponer, participando activamente en el diseño de la sociedad en la que queremos vivir, es una prueba de los derechos que tenemos los cubanos.

Y entre los aspectos fundamentales en los que tenemos que trabajar, es que estos elementos de prosperidad nos sean perceptibles a todos, y en especial a los que trabajamos, a los que luchamos honestamente por hacer avanzar nuestra sociedad.

¿Terapias de choque?


¿Cómo dejar claro que este no es un ejercicio retórico? No olvidemos que hay teóricos que están planteando que el noventa por ciento de los problemas que tiene la economía cubana se resuelven en un abrir y cerrar de ojos con terapias de choque. ¿Hay espacio en este modelo para ganar velocidad en las transformaciones con un una terapia de choque o algo similar?

Rubén Toledo: Seguimos entonces en la línea de hasta dónde lo económico se hace a partir de que lo fundamental es lo social. No es un país que se está planteando desarrollarse en muy breve plazo con medidas que generen costos sociales a los mas vulnerables.

Son principios que no se deje a nadie desamparado, y que con la actualización del Modelo no se afecte a las personas con menos posibilidades económicas, sino al contrario, que vayan avanzando en la medida que el país va generando los recursos para lograrlo.

Hay que ser muy cuidadosos y responsables en todas las medidas que se adoptan: aplicarlas, controlarlas, hacer que se cumplan como se concibieron, rectificando lo que se tenga que rectificar. Hay que tener como premisa fundamental que los avances no se pueden lograr al costo de afectar a las personas más vulnerables, aunque ello implique no avanzar a un ritmo mayor. Tiene que ser sin prisa y a la vez sin pausa.

Admi Valhuerdi: Hay un principio básico, basado en el pensamiento martiano, que esta es una Revolución, con todos y para el bien de todos. Las transformaciones bajo ningún concepto deben ser sobre la base de terapias de choque, en las que hay prosperidad para unos pocos y situaciones de desventaja y de vulnerabilidad para la mayoría, por lo tanto no es afín con los principios de la Revolución, porque si dos cosas son incompatibles son la prosperidad para todos y las terapias de choque. Ahí están las experiencias, en América Latina, la vía para lograr la prosperidad es el desarrollo de la producción, la productividad y que el trabajo constituya una necesidad y motivo de realización personal y que garantice la satisfacción de las necesidades personales y familiares, tal como se expresa en los Lineamientos del Sexto Congreso.

En la conceptualización se define expresamente que se debe avanzar sin prisa pero sin pausa, sobre la base de los principios de nuestro socialismo, “sin terapias de choque” que afecten a la población, dando un seguimiento y atención especial a los impactos de los cambios en las personas de menores ingresos.

Derecho al trabajo


Ustedes se han referido varias veces al derecho al trabajo en un modelo donde se reivindica la propiedad social socialista como la fundamental. Los que trabajan en aquellos sectores de la economía no estatal, ¿tienen los mismos derechos al trabajo y a la seguridad social?

Admi Valhuerdi: Los trabajadores son trabajadores en cualquier sector de la economía en que laboren, esto no es una dicotomía entre el trabajador del sector estatal y el trabajador del sector no estatal. Los trabajadores en la sociedad socialista cubana, con las diferentes formas de gestión o de propiedad que existan, son trabajadores, y todos tienen los mismos derechos. El nuevo Código de Trabajo aprobado, la Ley 116 reconoce a todos los trabajadores del país en cualquiera de los sectores de la economía, y ahí incluso se reconoce que hay empleadores estatales y empleadores no estatales.

Cuando estamos hablando de la prosperidad, del desarrollo como ser humano, es de todos los trabajadores en el país, el derecho al trabajo es en cualquiera de las formas de gestión.

Por ejemplo, la protección de la seguridad social para el trabajador por cuenta propia, está refrendada jurídicamente en un régimen especial para estos trabajadores, esta es una práctica bastante singular en el mundo, donde el denominado sector informal no cuenta con seguridad social. Este régimen especial de Seguridad social ofrece protección al trabajador por cuenta propia ante la vejez, invalidez total: temporal o permanente, en caso de muerte a su familia y a la trabajadora por maternidad.

Rubén Toledo: La jubilación.

Admi Valhuerdi: Incluso, ahora se están incorporando en la conceptualización diferentes formas de propiedad, entonces habrá personas que laboren en todas esas formas de propiedad manteniendo su condición de propietarios comunes de los medios fundamentales de producción. La prosperidad que estamos definiendo es para todos los trabajadores del país, cada cual participa en la creación de la riqueza en función de sus posibilidades, y recibirá en función de sus resultados, que es el principio de distribución socialista, independientemente de las formas de gestión o de propiedad en las que esté laborando.

Rubén Toledo: A mí me parece que con relación a este tema habría también que hacer referencia a un concepto que se está tratando de potenciar en el proceso de actualización de nuestro modelo, que es la condición de propietarios comunes de todos los ciudadanos cubanos, independientemente del sector o de la actividad que realizan.

Puede incluso no ser un trabajador, o sea, como ciudadano cubano se tienen derechos, a partir de que existe y es fundamental la propiedad de todo el pueblo sobre los medios de producción. A veces se dice propiedad estatal, pero es que el papel del Estado es representar al verdadero dueño, y ese es un concepto en que tenemos que seguir trabajando.

Hoy está presente, porque cualquier ciudadano cubano, ante un problema de salud de él o de su familia, tiene en su país el derecho a recibir servicios sociales esenciales, a partir de su condición de propietario común de los medios de producción.

No es algo que dependa de una situación coyuntural o de una victoria que se haya podido obtener en un momento determinado. En otros países existen determinados servicios sociales gratuitos o subvencionados, pero cuando llegan las etapas de crisis lo primero que se afecta son esos derechos.

En nuestro país bajo las condiciones más difíciles de Período Especial los servicios sociales universales y gratuitos se mantuvieron, y ahí están los resultados: parámetros fundamentales de salud, de educación y otros que ni países de alto nivel de desarrollado han alcanzado.

Y ello, pese a que se afectaron por la crisis, pero se mantuvieron altamente priorizados porque es algo estructural, un derecho que nos viene dado porque somos copropietarios comunes de los medios fundamentales de producción.

Por tanto, independientemente del sector donde estemos, tenemos derechos como ciudadanos, y eso marca una característica esencial de la sociedad que nos planteamos construir.

Admi Valhuerdi: Eso está refrendado en la Constitución de la República. En la Constitución de la República, son derechos de todos, independientemente de la forma de gestión o propiedad en la que se esté trabajando.

Servicios sociales y posibilidades objetivas


-Quienes hemos estudiado el documento y lo hemos discutido, encontramos que hay conceptos complejos detrás de determinadas frases. Por ejemplo, cuando se habla de los servicios sociales gratuitos y subvencionados, que están desarrollados en la medida de las posibilidades objetivas. ¿Qué significa esa acotación: “posibilidades objetivas”?

Rubén Toledo: Quiere decir que, objetivamente, podremos disfrutar de las riquezas que seamos capaces de crear. O sea, no se puede disfrutar de las riquezas que no se crean, eso es elemental, y por tanto, en la misma medida que seamos más eficientes y se crean más riquezas, podremos estar en condiciones de elevar sosteniblemente el nivel y los estándares de los servicios sociales gratuitos.

Aquellos que aporten más, que se preparen más, que son más productivos, que son más laboriosos, también podrán tener como contrapartida la posibilidad de participar de esas riquezas en una proporción mayor, pues se fortalecerá el principio de distribución socialista según el trabajo.

Pero como miembro de nuestra sociedad socialista, la distribución de la riqueza siempre va a tener presente con la debida prioridad los destinos de carácter social, en función de elevar la prosperidad y el bienestar de todos por su condición de ciudadanos, con equidad -no igualitaristamente-, teniendo en cuenta las diferencias.

Tenemos que ser capaces de ser más productivos y de generar más eficiencia y más riqueza en la sociedad, para disponer de ella para su justa distribución.

Qué servicios se cobran


Se ha discutido mucho, hay bastante consenso social sobre ello, pero ya aparece en letra impresa un concepto que, a la vez, es una novedad en nuestra política social. Se afirma que los servicios de salud y educación se garantizan a todos por el estado gratuitamente, con estándares de calidad internacionalmente reconocidos, y quiero subrayar este añadido: “se cobran aquellos complementarios y de carácter no fundamental que se determinen para este”. ¿Qué significa?

Admi Valhuerdi: Como se plantea en la conceptualización, es un tema a estudiar y a implementar, desde el VI Congreso ese es un asunto que se viene discutiendo, se plantearon muchos criterios, opiniones, en ese sentido.

Ahí se está ratificando que la salud en nuestro país es un servicio gratuito para todo el que lo necesite, pero hay determinados servicios de salud, como pudiera ser una cirugía plástica para engrosar los labios, u otras similares, que son válidas, porque son decisiones de las personas, pero que en un momento determinado, cuando se terminen estos estudios, ese pudiera ser uno de los servicios que se dijera: “Está bien, perfecto, usted lo quiere hacer, pero ese es un servicio que se puede cobrar”, porque eso no tiene nada que ver con el derecho ciudadano a la salud, lo que tenemos establecido en ese sentido.

Por ejemplo, el tema de los senos, hay muchas operaciones que parten de criterios médicos; siempre estaría detrás el criterio médico, si el criterio médico es que resulta necesario para la salud física, o incluso mental, psicológica de la persona, si es así, ese es un servicio que no se cobra, pero hay otros temas que ya son decisiones personales, gustos, que sí pudieran cobrarse en un momento determinado, porque además, son prestaciones que son económicamente costosas. Ese es un servicio que incluso la población en el proceso de discusión de los Lineamientos del 6to Congreso propuso que se diera el servicio y el que se pagara en los casos que fuera una alternativa, que no tiene criterio médico, que no responde a una necesidad de salud, es de ese tipo de servicios del que se está hablando aquí que se pudieran cobrar.

La responsabilidad del Estado con el desvalido


Otro de los conceptos que están muy claros en el documento es la importancia que tiene la familia en la responsabilidad frente a los hijos, los ancianos. Sin embargo, al leer este concepto he recordado los encuentros de Fidel a principios de los años 2000 con los trabajadores sociales, cuando él advertía que las personas podrían ser abandonadas hasta por su familia, pero no deberían ser nunca abandonadas por el Estado. ¿Hay alguna contradicción entre este concepto de la política social donde la responsabilidad se centra en la familia y esa idea de Fidel?

Admi Valhuerdi: No, la Asistencia Social en nuestro país funciona precisamente sobre esa base. Hay una responsabilidad de la familia, para con sus miembros, en particular los menores, jóvenes, adolescentes, ancianos, la familia es la célula fundamental de la sociedad y tiene la responsabilidad de garantizar el desarrollo y sostén de sus integrantes; ello no está reñido con el hecho de que ante una situación de vulnerabilidad el Estado asume las acciones que correspondan. Ahí están los ejemplos de los núcleos y beneficiarios protegidos por la Asistencia Social, por diferentes vías, incluso hay circunstancias, en las que si bien no son familias en situaciones de vulnerabilidad, la Asistencia Social asume el pago de determinados servicios, como es el caso de la electricidad a pacientes crónicos de determinadas enfermedades, el transporte a las personas que reciben precisan de la realización de hemodiálisis y otros servicios médicos identificados, la protección a las madres de hijos con discapacidad severa o el servicio de Asistente Social a Domicilio.

Rubén Toledo: Hace poco pude ver con satisfacción un trabajo periodístico, por la televisión, donde se trabaja con las personas que deambulan por las calles en condiciones precarias. Esas personas se llevan a determinados lugares donde se les atiende. Son casos concretos de personas que no están bajo la atención de su familia, y la sociedad no les da espalda, el Estado no les da la espalda, se atienden con la vocación de mejorarles su situación y de hacer todo lo posible por ayudarlos a resolver sus problemas vitales y reinsertarlos en sus familias.

Tampoco podemos ver que el enfoque que se le da en la Conceptualización al papel de la familia esté limitado a este elemento fundamental, de la responsabilidad que tiene como célula básica de la sociedad. Es en la familia donde se tienen que cultivar y desarrollar los valores humanos fundamentales, donde se tiene que educar, enriquecer la cultura, es decir, tiene un sentido mucho más amplio.

Prestación subvencionada de servicios


Admi Valhuerdi: Mira, en ese orden de los ejemplos, recientemente hubo una Mesa Redonda, y un trabajo que se hizo en la televisión, con relación, a todo este trabajo que se ha venido haciendo de recuperar las casas de abuelos y los hogares de ancianos. Eso viene asociado a un incremento de las tarifas, que siguen siendo subsidiadas, pero que tienen un incremento con relación a las que existían. Se hizo un estudio socioeconómico de todos los ancianos que reciben este servicio para ver quiénes estaban en condiciones de, con sus ingresos y los de su familia, asumir el pago, y quién no. ¿Pues la práctica qué dijo?: solo entre el veinte y el veinticinco por ciento de los beneficiados están asumiendo ellos y su familia el pago total de la nueva tarifa, y el resto lo está asumiendo la Asistencia Social; total o parcialmente.

-¿Es a esto a lo que se refiere el documento cuando se afirma que “se asegura la prestación subvencionada de servicios de cuidado a las personas que lo necesitan a través de instituciones de diferentes formas de propiedad y gestión”?

Admi Valhuerdi: Es eso.

O sea, que pueden coexistir distintas formas de propiedad y gestión de un Hogar de Ancianos, por ejemplo.

Admi Valhuerdi: En los hogares de ancianos como tal no, pues es una actividad que requiere de determinados servicios también de salud que se garantizan estatalmente, pero otros servicios de cuidados sí, por ejemplo, hoy existen los trabajadores por cuenta propia Asistentes para el Cuidado de Niños y los Cuidadores de ancianos, enfermos y personas con discapacidad.

-¿Podría aprobarse una cooperativa de este tipo?

Admi Valhuerdi: Sí, cómo no. Se pudieran proponer cooperativas para el desarrollo de servicios de cuidado, este es un tema en el que se está trabajando para organizar e incluso incentivar ese tipo de actividad de cuidados por formas cooperativas. El asistente para el cuidado de niños es una figura que tiene mayor presencia en el trabajo por cuenta propia, no así las personas que se dedican al cuidad de adultos mayores que son mucho menos.

El Estado reconoce la necesidad de esas figuras como complemento a las actividades que se desarrollan estatalmente, es bueno ratificar que se continuarán perfeccionando y desarrollando los hogares de ancianos, casas de abuelos, los círculos infantiles, y mejorando los servicios, y la incorporación de las formas de gestión no estatal para estos servicios es un complemento necesario dada la situación del envejecimiento poblacional, y las acciones que se desarrollan están en función de dar cumplimiento a la Política aprobada por el Consejo de ministros para la atención integral de la dinámica demográfica en el país.

Igualdad y desigualdad


-En la Conceptualización del Modelo aparece diez veces la palabra igualdad y dos veces la palabra desigualdad, ¿cuál es la relación que hay entre estos dos conceptos en esta política social?

Rubén Toledo: No solamente aparece diez veces la palabra igualdad, sino que aparece en los elementos fundamentales. Recuerdo que está en el Concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe, lo que se reitera en el primero de los principios de nuestro socialismo a los que tributa el Modelo: “La dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano…”.

Constituye un elemento de justicia social, de derecho inalienable de las personas, y además, se puntualiza que es una igualdad que no debe ser interpretada como igualitarismo. La igualdad tiene que partir de la base de que las situaciones individuales no son las mismas, y por lo tanto, las necesidades tampoco lo son, ni las posibilidades, el talento, el esfuerzo, la creatividad y la dedicación al trabajo de las personas son las mismas.

Entonces, el concepto de igualdad se vincula con el de equidad, a través de la consideración de las desigualdades legítimas y la superación de las injustas. En consecuencia, las políticas económicas y sociales han de propiciar la igualdad de oportunidades y el fomento de las capacidades personales y colectivas, superando las brechas o diferencias socio-económicas injustas.

Admi Valhuerdi: Ratificando eso que decía Toledo, sobre todo la igualdad de derechos y oportunidades, porque a veces confundimos la igualdad con el igualitarismo y en el documento se hace esa precisión, que todos tenemos igualdad de derechos, igualdad de oportunidades, y cada cual accede según sus condiciones, sus características, sus posibilidades, en ese sentido.

-Pero fíjense, también está la desigualdad, si la pensamos en el sentido de las acciones afirmativas, aquellas políticas que protegen a grupos vulnerables, como los niños o los ancianos.

Rubén Toledo: Claro.

Admi Valhuerdi: Sí, hay grupos especialmente protegidos dada la esencia humanista de nuestro Modelo de desarrollo e incluso en esos ejemplos a los que te refieres no todos los niños no son iguales, ni todos los adultos, requieren los mismos cuidados. Lo que no puede ser que por tu condición de trabajar en uno sector u otro, o porque tengas mayores o menos ingresos tú estés en desventaja, con relación a los derechos sociales, a los servicios sociales que se brindan a través de las diferentes estructuras sociales, en aspectos tales como la educación, de la salud, el acceso a la cultura, al deporte, que son cosas que no están en correspondencia, con los ingresos que tienen las personas, están en correspondencia con sus necesidades.

Rubén Toledo: Entre los niños, ni siquiera entre los niños todos tienen las mismas necesidades, las mismas dificultades, y es una realidad.

Admi Valhuerdi: Ahí son las diferencias individuales.

Rubén Toledo: Hay niños que tienen necesidades y situaciones que requieren un tratamiento mucho mayor, un mayor apoyo a él y a su familia, y es un importante logro que ya se viene aplicando. Es un tratamiento equitativo, que parte de nuestros derechos como propietarios comunes y la esencia humanista de nuestro Modelo, no tiene vinculación con los ingresos monetarios que tenga la familia de ese niño. Es algo que nos viene dado como posibilidad a todos por ser propietarios comunes.

Hoy todos los cubamos disfrutamos el privilegio de no tener que preocuparnos de cómo enfrentar una enfermedad o accidente grave de nuestros hijos, familiares cercanos o nosotros mismos, y ser atendidos por un sistema de salud de alto prestigio internacional sin importar los costos.

Los lectores de Cubadebate preguntan


-Se nos está acabando el tiempo. Les decía al principio que este es el tercer programa de Cubadebate en el que hemos debatido con especialistas documentos generados del Congreso. Hemos estado recibiendo cientos de comentarios cada vez que publicamos algún debate sobre este tema. Traje algunas de esas opiniones, de hecho algunas preguntas que nos hacían ya la han estado respondiendo ustedes antes. De todas formas me quedan muchas opiniones que compartir y preguntas que hacer. Les propongo leerle algunos comentarios de los lectores y para cerrar más ágilmente este debate, ustedes lo comentan de la manera más breve posible.

Por ejemplo, dice Zuly: “Sólo necesito para poder vivir de mi trabajo y que este sea de nuevo una virtud pública, ese es el socialismo que necesito y quiero”. ¿Ustedes qué dicen a eso?

Rubén Toledo: Está defendiendo el principio de que sea justamente retribuido el trabajo que ella realiza. Y es algo que se corresponde precisamente con lo que el Modelo se plantea, y que eso no sea privativo de un tipo de actividad u otra, sino que sea algo para todas las actividades, incluidos los que trabajamos en las entidades de propiedad de todo el pueblo.

-Dice Ramiro: “Yo aspiro a un socialismo donde el estado sólo regule la gran industria, los recursos naturales, el petróleo, el níquel y otros yacimientos minerales, y que lo demás se haga por la propiedad privada”. Y otro forista deCubadebate, le responde a continuación. Dice Chucho: “Socio, a lo que tú aspiras es a un socio capitalismo y eso no existe, o eres socialista o eres capitalista”. ¿Quién tiene la razón, Chucho o Ramiro?

Admi Valhuerdi: Yo creo que ahí en lo que ellos están planteando habría que ver hasta dónde llega Chucho y qué cosa es lo que quiere Ramiro, pero la conceptualización sí define claramente que el Estado es propietario de los medios fundamentales de producción.

Hay actividades, que el estado continúa siendo propietario, y desarrolla otras formas de gestión que también le dan cabida a una dinámica que está prevista en la conceptualización, hoy ya existen en determinadas actividades de servicios en las que se está trabajando con estas alternativas y son una fuente de empleo, lo que debe contribuir a lo que conversábamos ahorita sobre el trabajo como la vía fundamental para la satisfacción de las necesidades del trabajador y de su familia, sobre la base, como ya se ha dicho anteriormente, del incremento de la producción, de la productividad.

Que el estado continúe manteniendo la propiedad sobre los medios fundamentales de producción y garantice que todo el pueblo sea beneficiario de la riqueza creada en su condición de propietarios comunes, eso es lo que caracteriza al socialismo.

Rubén Toledo: De todas maneras veo en la expresión del primer comentario que se utiliza la palabra “regula”, o sea, que el Estado regula. A mí me parece que debíamos comentarle que realmente esa es una función del Estado, incluso en países que no se plantean el Modelo de desarrollo socialista.

El Estado es el regulador de todos los actores de la sociedad; o sea, vivimos en sociedad, y la sociedad tiene que tener regulaciones de todo tipo, y en ellas el Estado tiene que ocupar un papel, porque si no sería un desorden absoluto, entonces es algo que se dice explícitamente en la Conceptualización, el Estado juega un papel regulador, rector, en función de los objetivos estratégicos del Modelo, que no es neoliberal ni minimiza las funciones del Estado. En cambio, no administra directamente, ni tiene el nivel de participación directa en todas las formas por igual.

Admi Valhuerdi: El Estado regula, es una de sus funciones, además de planificar, conducir y controlar el desarrollo, rectorando a todos los actores dentro de la economía. Más bien regula, el concepto organización es mucho más amplio y abarca más asuntos.

Rubén Toledo: Pero incluso hay otro concepto que se deja bien claro y me voy a referir a uno de los temas que genera más debate: La existencia de formas de propiedad y de gestión no estatal, incluida la privada, está condicionada a que cumplen una función social. Todas las formas de propiedad tienen que tributar, contribuir al proceso de construcción del socialismo, de la sociedad socialista a la que queremos aspirar. O sea, no es, que es la propiedad privada que se concibe, se desarrolla y se amplía individualistamente, con objetivos e intereses que no tienen que ver con los intereses de la sociedad. Juegan un papel, tienen un espacio, se le reconoce con todos sus derechos, en función de que cumplan funciones sociales.

-Cierro con Ana, que dice: “Yo tengo veintiséis años, soy joven nacida en los noventa, y me gustaría no morirme antes de ver un cambio socioeconómico bueno. Como todo cubano, estoy dispuesta a dar mi vida por mi país, pero es necesario que nos digan el cómo llegar a ese cambio, cómo lograr que la gente se sienta dueña de la propiedad social y que la cuide, cómo lograr que la gente diga “ahora” y no “mañana”. ¿Ustedes qué le dirían?

Rubén Toledo: Pienso que es una expresión muy representativa de una aspiración legítima de una muchacha de sus características, y creo que, efectivamente, lo que no podemos es desesperarnos, o sea, es importante, primero, que logremos una identificación y que todos lleguemos a un consenso social consciente y participativo del tipo de sociedad que nos queremos plantear, no porque nos vamos a quedar en eso, que sea un documento utópico, o simplemente un sueño.

Y no lo estoy diciendo a título personal, el propio VII Congreso del Partido, explícitamente en sus acuerdos, encarga al Comité Central de, una vez que concluya la elaboración de la Conceptualización, se trabaje en función de darle cumplimiento, con su aplicación concreta.

El primer paso para llegar al “cómo” es tener claro el “qué”, adónde queremos llegar, qué es lo que los cubanos nos proponemos hacer. Que lo vamos a hacer entre todos, y vamos a participar de una u otra manera. Todos nos tenemos que sentir, pienso yo, partícipes, en el pedacito que a cada uno le toca, de la construcción de esa sociedad.

Y el “cómo” es algo que tenemos que ir construyendo. El propio Plan de Desarrollo Económico y Social a largo plazo ya es un paso concreto del “cómo”, no el único, porque también la discusión de los Lineamientos que aprobó el Congreso y que la Asamblea Nacional discutió, es otra herramienta importante del “cómo”.

El Modelo se continuará actualizando como lo hemos estado haciendo en estos años, porque cada una de las políticas que el país ha ido definiendo, precisa sus objetivos y cómo lograrlos, y a partir de ahí se divulga, se aplica y se perfecciona.

Admi Valhuerdi: Es bueno que hayas traído ese comentario, porque una muchacha joven, nacida en el Período Especial, porque con esa edad que tiene nació en el pleno Período Especial, que nos esté diciendo: “Yo quiero luchar por mi país, díganme qué y cómo tengo que hacer”, me parece que es muy importante y alentador.

Hay que saber que estas no son decisiones ni resultados que se ven de un día para otro. hay personas que se preocupan y plantean : “la conceptualización, sí, está bien todo eso, ¿pero y eso cómo se hace?”, esto no está visto únicamente desde el punto de vista de teorizar cómo vamos a construir la sociedad futuro, está concebido en estrecha relación con los Lineamientos y el plan nacional de desarrollo, hasta el 2030, que después se concreta en planes quinquenales y anuales, y estos su materialización se irá realizando como ha dicho el General de Ejército en muchas oportunidades, “sin prisas pero sin pausas” y sobre todo con un seguimiento sistemático a las decisiones que se adoptan para corregir oportunamente todo lo que haga falta.

Hay situaciones coyunturales, como la que estamos viviendo, pero lo que está claro es que seguimos convencidos y comprometidos con el desarrollo, con el avance y con el logro de esa sociedad socialista próspera, sostenible, para que Ana y sus hijos tengan una sociedad mucho mejor, mucho más desarrollada, más próspera, que es a lo que se aspira.

Rubén Toledo: Y de modo sostenible, o sea, que seamos capaces -a pesar de la situación compleja, las dificultades nuestras y por las que el planeta atraviesa-, de crear las condiciones para enfrentarlas y salir siempre airosos, con consenso en la diversidad, reconociendo las diferencias, pero siempre unidos en función de lograr nuestros objetivos y seguir contribuyendo con otros pueblos del mundo.

Admi Valhuerdi: Hemos hablado de ser prósperos, de garantizar la sostenibilidad, y es importante señalar también que la nación que estamos construyendo es sobre la base de continuar preservando la independencia, la soberanía, la identidad, la democracia; en el Concepto de Revolución de Fidel y en el pensamiento martiano están refrendados los fundamentos de la conceptualización de la sociedad a la que aspiramos.

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jueves, 4 de agosto de 2016

Conceptualizando el modelo cubano

Por: Harold Cárdenas Lema


El plan de gobierno para los próximos años ya es público, está en las calles para consulta y debate popular. Nunca sabremos si la idea inicial era esta o si fue producto de la inquietud que provocó el último congreso. Lo importante es que tenemos en nuestras manos una hoja de ruta concreta.


Muchos de los puntos expresados en el documento provocan nostalgia, expresan anhelos de construcciones inalcanzadas lejos de la realidad actual, pero es un horizonte posible. En ese sentido, la Conceptualización descrita es una aspiración tan cercana como el propio socialismo. En su contenido vemos reproducidos principios que son innegociables pero también algunos errores que amenazan perdurar. Como muchos de los tópicos expuestos en él son los que promovemos en este blog y nos preocupa el uso futuro de este documento, hace unos días hicimos llegar nuestra opinión al Consejo de Estado.


Reconforta tener esta Conceptualización, que llega con tardanza pero a tiempo de convertirse en herramienta. Su utilidad dependerá de nuestra capacidad para apoyar los sectores más revolucionarios en la estructura partidista y de gobierno. La supuesta homogeneidad de las fuerzas revolucionarias en Cuba fue necesaria para afrontar amenazas externas, pero también cortina de humo perfecta para enmascarar corruptos y demagogos. O lo que es peor, invisibilizar buenos dirigentes y gestiones exitosas.


Después de varios años impulsando un cambio de mentalidad en Cuba, en el 2016 ya sabemos quien cambió, quien nunca lo necesitó y quién nunca podrá hacerlo. Ya vamos discerniendo los revolucionarios de acción de los propagandistas de dogmas, con sumo cuidado, para no confundirnos con la contrarrevolución que gusta disfrazarse de izquierda. En manos de dirigentes que generen nuevos consensos y cuenten con respaldo popular, el documento ayuda a construir un socialismo superior.


Algunos amigos no reconocen sus potencialidades. Quizás porque las necesidades de la vida cotidiana no dan mucho espacio al pensamiento social o los matices. Quizás por la injusticia histórica que no ha premiado todavía a quienes se sacrificaron por el socialismo y sí a muchos que ya claudicaron dentro y fuera de Cuba. Quizás porque hemos tenido tantos planes en el pasado, perdidos en el tiempo sin saber a ciencia cierta el resultado, que algunos ya no creen, como una fábula de Esopo.


Entre las debilidades para la concreción de los puntos propuestos, está el inmovilismo de varias estructuras encargadas de ejecutarlo junto a la fragilidad de las instituciones para operar efectivamente. Generalmente por razones de escasez económica y la existencia de esa mentalidad obsoleta. El problema de esta línea de pensamiento arcaica, es que no se reconoce a sí misma sino que intenta convertirse en abanderada del cambio, secuestrando el discurso político como paladines de la transformación.


En realidad los cubanos todavía aspiramos a un mecanismo de participación política que implique una decisión más directa y tenga menos carácter consultivo. Esa búsqueda por encontrar formas cada vez más democráticas para construir consensos en el país, debe ser una constante. Violar este principio, incluso con las mejores intenciones, es un camino del que no se regresa.


Recuerdo cómo hace 5 años debatimos la propuesta de Lineamientos que definiría el futuro del país. Cuando me llegó el turno de opinar al respecto, expresé preocupación porque esos cambios necesarios venían sin un plan que mitigara su inevitable efecto de diferencia social, una brecha que hoy sigue ampliándose. Hace unos días un amigo me decía que el país no cuenta con recursos suficiente para dicha planificación, pero ni siquiera tenemos constancia de una voluntad política al respecto, algo que no pongo en duda pero solo podemos suponerlo al no recibir señales concretas al respecto. Una vez más, la credibilidad y el consenso se resienten ante la falta de comunicación política.


Esta Conceptualización se agradece porque constituye un plan de gobierno general, no limitado al accionar partidista. A propósito, aprovecho para remarcar que veo una idea entre líneas en este y otros documentos: el Partido como garante único de los principios que sustentan la Revolución. Si así fuera, un revolucionario sin carnet no podría ser tal. A ratos veo cómo el ansia por reforzar el liderazgo del Partido, nos hace olvidar que este es solo una herramienta para construir un proyecto mayor, quizás la más importante, pero no la única. Se puede ser revolucionario al margen del Partido, aunque no sea lo ideal. Yo siempre prefiero la militancia.


Hubiera sido bueno conocer los nombres de las personas implicadas en la redacción. Todo plan de gobierno debe nacer y transitar en un clima de la mayor transparencia posible. Las condiciones de agresión constante durante mucho tiempo han condicionado el comportamiento del Estado cubano, provocando una aureola de secretismo que en la actualidad hace más daño que bien. Provoca incertidumbre en la población y logra poca compartimentación real de la información. Seguramente la CIA conoce más detalles de su redacción que la totalidad del pueblo cubano.


La Conceptualización era una deuda desde hace mucho, pero es más una declaración política que una realidad. Necesitamos leyes reales que la implementen sin medias tintas ni funcionarios que jueguen al seguro. Necesitamos ser ágiles al respecto, el tiempo de los hombres es corto y tenemos varias generaciones que necesitan ver nuevas conquistas sociales.


La Revolución puede sobrevivir muchos años sin revolucionarse, pero el tiempo de salvar el proyecto socialista cubano, es corto. Y quien crea que no estamos ya en ese punto, está ciego o no quiere ver.

martes, 2 de agosto de 2016

Carta al PCC sobre Conceptualización

Por: La Joven Cuba


Varios miembros de La Joven Cuba depositamos esta carta en la Oficina de Correspondencia del Consejo de Estado. Nuestra intención es contribuir al debate aportando a la construcción socialista. Deseamos que esto ayude a materializar las utopías que refleja el documento.




Cro. Raúl Castro Ruz


Primer Secretario, Partido Comunista de Cuba


Asunto: Sobre la conceptualización del modelo


Luego de leer con atención el documento lo consideramos un paso necesario e impostergable en la construcción de un verdadero socialismo cubano. Idea con la cual nos sentimos plenamente identificados. Su carácter revolucionario tiene una dimensión histórica. Una conceptualización que ha nacido entre la urgencia y la posibilidad de los tiempos. Suponemos las muchas complejidades en su elaboración, en medio de la difícil tarea de mantener la unión. Sobre lo expresado en el texto tenemos en la mayoría de los puntos una opinión coincidente y en algunos de ellos, señalamientos críticos.


Atendiendo al llamado que se ha hecho, los miembros de La Joven Cuba hacen los siguientes aportes al proceso de discusión y debate sobre el texto de laConceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista:




  •  La Joven Cuba se siente representada en dicha Conceptualización en su párrafo 41 que dice: Existencia de una activa y diversa sociedad civil socialista, preparada y organizada en defensa de la Revolución. Así como en su párrafo 111: La información, la comunicación y el conocimiento constituyen bienes públicos y derechos ciudadanos que se ejercen responsablemente; preservando la soberanía tecnológica, con observancia de la legislación establecida en materia de defensa y seguridad nacionales.

  • Consideramos que aunque se trate de una conceptualización, en algunos casos se deben incluir elementos de referencia concreta que ayuden en su tránsito a la práctica. A menudo los documentos políticos, al tratar asuntos muy generales, se prestan a interpretaciones ambiguas. Existen referentes así en nuestra historia conPalabras a los Intelectuales o El Socialismo y el Hombre en Cuba. Los textos ambiguos caen fácilmente en manos de la subjetividad de aquellos encargados de aplicarlo, para protegernos de eso debemos buscar cierta especificidad.

  • Por su importancia debe ser incluida en esta Conceptualización, en su Capítulo 3 o en otro, la decisión de limitar a dos períodos de 5 años la permanencia de los cuadros en los principales cargos de dirección. En el caso de los cargos de Presidente y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, consideramos que una vez electos por la Asamblea Nacional en cada período de 5 años, deben ser ratificados los mismos por referéndum popular, general y secreto. Así no solo mencionar que nuestro modelo de socialismo es democrático si no señalar desde ahora como puede serlo no solo de palabra sino también en la práctica.

  • En el punto 9 de la Introducción se menciona el proceso de construcción socialista para el cual es necesario una certera conducción y la participación activa del pueblo. Deben presentarse los mecanismos a través de los cuales el pueblo realiza esa participación. Mencionarse para un empoderamiento real los distintos niveles del Poder Popular. Las decisiones gubernamentales no pueden ir en contra de la voluntad popular, para lo mismo se requiere de encuestas, órganos de orientación legal, mayor divulgación en materia de derechos y la práctica de referéndums y plebiscitos de forma vinculante cuando se requieran.

  • En el punto 34 de la Introducción se explica cómo la economía está en el centro de la atención, nos parece prudente alertar de que esta tendencia no puede derivar en una tecnocracia desideologizada con una visión meramente economicista. Uno de los mayores peligros de nuestro tiempo.

  • En el punto 39 de la Introducción se menciona como fortaleza la universalidad de la política social, pero es importante distinguir entre qué beneficios de la política social deben ser universales y cuáles deben ser sectoriales. Que este punto sea la base de dejar de subvencionar a quien no lo requiere para ayudar más a quienes si lo necesitan.

  • En el punto 41 de la Introducción se menciona una activa y diversa sociedad civil socialista, preparada y organizada en defensa de la Revolución. Proponemos sustituir este fragmento por "una activa sociedad civil socialista, dispuesta a la defensa de la Revolución", para que en la redacción conste que tienen cabida aquellos proyectos que se han organizado por iniciativa propia para defenderla.

  • En el punto 59 de la Introducción se menciona el papel dirigente del Partido Comunista de Cuba como un principio que sustenta nuestro modelo. Sugerimos que la mención al Partido se traslade al inicio del Capítulo I antes de enumerar dichos principios porque el partido de vanguardia constituye una herramienta en la construcción política, no un principio en sí mismo.

  • Nos preocupa la posibilidad de que el punto 110 sobre la comunicación social como un recurso estratégico de dirección del Estado, en la práctica entre en contradicción con el punto 111 que menciona que la información, la comunicación y el conocimiento constituyen bienes públicos y derechos ciudadanos. Aun considerando que a todos los puntos se les concede la misma importancia, elementos diversos pueden privilegiar el 110 sobre el 111 manteniendo y fomentando la censura y otras lamentables situaciones en materia de comunicación que consideramos este texto aspira a corregir.

  • En el Capítulo 2 inciso a, referente a La propiedad socialista de todo el pueblo, el punto 124 dice: "Asume la forma de propiedad estatal, a partir de que el Estado actúa como representante del dueño, que es el pueblo", sugerimos que se le agregue: "por lo que funcionan bajo transparencia". Es importante especificar que una empresa de carácter estatal tiene la obligación de ser transparente a diferencia de las privadas.

  • En el Capítulo 2 inciso d, referente a La propiedad privada, el punto 184 dice: Se aplican políticas y normativas teniendo en cuenta los límites, espacios de actuación, y alcances de las diferentes escalas. En este u otro párrafo se debe agregar: "Aquellas actividades que sean consideradas sensibles por su impacto social, como el transporte público, la venta de productos agrícolas u otros que se consideren, no funcionarán bajo oferta y demanda, sino bajo regulación del Estado"

  • En el Capítulo 3 inciso c, La gestión del Estado, el punto 254 dice: Se fomenta la participación de los ciudadanos, la transparencia, el escrutinio público y la rendición de cuentas. Igualmente, la gestión integral y eficiente de los recursos humanos por todos los actores económicos y sociales. Consideramos que a esto se debe agregar: "La información referente a los Organismos de la Administración del Estado y sus integrantes son de dominio y divulgación públicas, con excepción de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y en el caso del Ministerio del Interior, lo relacionado con la Inteligencia y la Seguridad del Estado".

  • En el Capítulo 4 sobre Política Social, el punto 274 menciona cómo los derechos económicos y sociales son materializados de modo cada vez más efectiva, de acuerdo con lo refrendado en la Constitución de la República. Consideramos importante que se constitucionalice la sociedad cubana en su conjunto y dentro de ella, las instituciones y su funcionamiento. Ello implicaría la redacción, discusión y aplicación de leyes complementarias a los artículos de la Constitución y la elaboración de los mecanismos que impliquen el amparo constitucional por parte de los ciudadanos. Sería fundamental la creación de una jurisdicción constitucional inexistente hoy, a cuya cabeza esté un Tribunal Constitucional en interés de proteger y garantizar la defensa de los derechos y la propia Constitución. Por último, consideramos esencial una alusión también a la protección de los derechos civiles y políticos, más conocidos como de primera generación.

  • En el Capítulo 4 sobre Política Social, el punto 293 menciona en relación a la migración interna que se incentiva la permanencia y retorno de las familias y jóvenes a las comunidades rurales, con énfasis en aquellas con potencialidades productivas. Consideramos que igualmente debe incluirse un párrafo 294 o inciso que atienda de manera similar la problemática de la migración internacional y la separación familiar de la siguiente forma: “se facilita el retorno de los ciudadanos emigrados y su reinserción en la vida social y económica del país".


Esta Conceptualización, significa sobre todo no refugiarnos en el inmovilismo ni condicionarnos por factores externos. Es el diseño de nuestro legado y en él va el de nuestros antecesores. Que emane entonces de ella la dignidad plena del hombre.


Atentamente,


La Joven Cuba



sábado, 9 de julio de 2016

Palos porque bogas…

Por: Darío Machado Rodríguez




El debate de la conceptualización del modelo económico y social y del plan nacional de desarrollo económico y social hasta el 2030, está avanzando a lo largo y ancho del país; si se quiere, calentando los motores, aun en medio de un verano caluroso. Una inteligente y oportuna decisión, la de examinarlos con toda la militancia y el pueblo en general, está permitiendo canalizar inquietudes, propuestas, dudas, análisis, criterios, en fin, lo que todos sabemos que está presente en la comunicación entre las personas y que ahora encuentra canalización en esta convocatoria del partido. Ni más ni menos.


Probablemente en ningún lugar del mundo se haya hecho costumbre, como aquí en Cuba, el someter a escrutinio popular las líneas principales de desarrollo del país. En la historia cubana reciente las instituciones han jugado su papel, pero también la sociedad en su conjunto, más allá de criterios establecidos. Los ejemplos sobran.


No es habitual en las “democracias publicitadas del mundo libre” molestarse en escuchar las voces de la ciudadanía, sino que secuestran sus derechos a nombre de los principios y esquemas establecidos en el sistema y cuando la situación es crítica acuden a la violencia en sus múltiples formas.


Es conocido que este año, aun con todos los esfuerzos y los avances registrados, el contexto económico mundial reduce las posibilidades de crecimiento, mientras el bloqueo continúa demostrando la diferencia entre un discurso bonito y la política real.


La situación económica del país continúa siendo crítica, pero hay más conciencia acerca del camino que se está abriendo, se trabaja más y se trabaja mejor, aún cuando todavía no hemos alcanzado los niveles necesarios de eficiencia y de educación económica y laboral. Pero cabe preguntarse cómo es que en medio de una situación crítica, cuando el poder político en cualquier país del mundo acude a los decretazos, en Cuba por el contrario lo pone todo en discusión: se llama democracia, aunque no lo reconozcan quienes buscan imponer una matriz de opinión espuria sobre Cuba.



Democracia es participación, sin ella es manipulación


Los intercambios que se producen ahora en estas reuniones de análisis tienen características renovadas y renovadoras que le dan una mayor fortaleza al ejercicio: la honestidad sin cortapisas, la confianza para expresar los criterios propios, la tolerancia con la opinión contraria lo evidencian. No es que ya la sociedad cubana en la conquista de toda la democracia posible como nos pidió Raúl, se haya ganado la nota de sobresaliente en diálogo, pero es notable el avance, aunque falta mucho por hacer en esa decisiva dirección.


Entre las reglas que vemos que van abriéndose camino en nuestras prácticas participativas en lo tocante al diálogo podemos apreciar: el reconocimiento del derecho de todos a expresarse libremente sin poner en duda las intenciones; el no creerse dueño de la verdad; el no personalizar, sino enfocarse en los temas; el abstenerse de poner etiquetas a los demás; el ser sustantivos, no emplear la ironía ni epítetos hirientes para valorar las opiniones de otros; el no ser soberbios ni paternalistas con los que tienen otros puntos de vista; el ceñirse a lo que se lee o escucha de los demás y no endilgarles lo que no han dicho o escrito, o sea, no tergiversar; el no sentirse molestos cuando los otros tienen más razón y reconocer que se puede aprender de los demás; el debatir con orden y disciplina, etc.


También hay que reconocer que los medios de comunicación están todavía insuficiente y lentamente socializando lo que se plantea en uno u otro lugar sobre estos documentos; es muy importante que alcancen lo antes posible la capacidad de ofrecer un panorama que exprese un balance del sentir de la sociedad cubana y reflejen la vitalidad e importancia de este diálogo nacional, aunque ello se aproveche -cuando se van conociendo los criterios que han ido emergiendo en estos diálogos- por el oportunismo y la vileza de quienes en lugar de registrarlos como la demostración de la madurez democrática de Cuba, los reconvierten en clave catastrofista. Como dice el refrán: “Palos porque bogas, palos porque no bogas”.


Aparecen y aparecerán fuera de contexto y groseramente resonadas aquellas expresiones que trascienden como resultado de los diferentes canales de socialización de estas discusiones. Pero no por ello se puede dejar de informar cabalmente a toda la sociedad interesada en el presente y el futuro del país. Estamos hoy en el epicentro de la batalla de ideas y como toda batalla tiene sus riesgos. Vale aquí recordar el episodio del popular animado Elpidio Valdez, cuando este monta a Palmiche para ir a la batalla y la abuela le dice “¡Cuídate mi´jo…, pero no demasiado!”



Realidad y debate sobre la realidad


La diversidad de posiciones que existe hoy respecto del futuro del socialismo en Cuba, difícilmente puede encasillarse so pena de caer en el lamentable error de poner etiquetas, simplificar la realidad y desconocer opiniones. Es parte también de entender que no hay un modelo acabado de socialismo y que de lo que se trata en estas discusiones es de enmendar errores, superar deficiencias para lograr el futuro deseado. Y el propio proceso de debate está tejiendo el concepto de sociedad socialista al que podemos aspirar, está contribuyendo a construir nuestro ideal de socialismo.


La realidad de la sociedad cubana es una, es compleja, en ella están indisolublemente interrelacionados procesos económicos, sociales, políticos, culturales, psicológicos, etc. El debate constructivo sobre estos temas, para ser realmente constructivo, debe abstenerse de los vicios y prácticas sobrepasadas en la comunicación política que en nada contribuyen a enriquecer el diálogo, sino que lo merman y empobrecen.


Un debate culto es siempre un proceso de aprendizaje colectivo. No es un enfrentamiento con un único ganador, sino una construcción donde todos ganan. El diálogo no puede entenderse como que “conversamos todo lo que se quiera hasta que ustedes piensen como yo”, tampoco como un ejercicio formal para cubrir el expediente de la democracia. Este debate es estratégico no solo por la importancia que le otorga su sentido y finalidad, sino porque hoy está discutiendo la sociedad y eso ya le confiere ese carácter. Es preciso profundizar en los temas, dedicarles el tiempo necesario a su análisis, comprender la relevancia de este proceso.


El diálogo entonces debe verse orientado al propósito de lograr mejores resultados que los que presenta el punto de partida, un nuevo contenido superior al inicial. Es una construcción colectiva.


Este debate abre nuevamente cauces a la sabiduría de un pueblo cuya mayor y más importante riqueza es su instrucción y su cultura, cuyo sacrificio en décadas de intransigencia revolucionaria le ha ganado todos los derechos, en primer lugar el derecho a ser escuchado y a tener la razón. Y en estos intercambios, el pueblo está haciendo uso de ese derecho con el respaldo político del partido. Su naturaleza es la de la cohesión de la nación alrededor de sus legítimos intereses.


Todas las opiniones son válidas, respetadas, significa que también lo son aquellas que estén en contra de uno o más postulados o contenidos de ambos documentos, son opiniones dichas en la convocatoria del partido, tienen la garantía que el partido asegura a la opinión individual de las personas que participan, todas sirven para mejorar los documentos y serán de utilidad para conocer mejor nuestra realidad y precisar las acciones colectivas de cara al futuro.


Para quienes tergiversan la importancia y riqueza de esta experiencia, vale aquella frase atribuida al Quijote: “Ladran Sancho, señal que cabalgamos”.




martes, 28 de junio de 2016

La última palabra


Por Juan Nicolás Padrón

Fuente CUBARTE


VII Congreso del Partido Comunista de Cuba.

 En una de las intervenciones del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba se enfatizaba en una vieja enseñanza martiana que, en mi opinión, debería ser lema de las reuniones de cualquier gobierno: “Gobernar es prever”. Pero, ¿no se prevé porque no se quiere? No creo que siempre se quiera prever, pues seguramente habrá alguno que no lo haga porque no le conviene ―bien para acomodarse o porque esa carencia facilita la corrupción de la que se beneficia―, pero considero que, en sentido general, los dirigentes cubanos están dispuestos para las prevenciones, mas algunos no pueden hacerlo porque no saben, y es una verdad de Perogrullo afirmar que, si no saben, no pueden, por mucho que quieran. La falta de voluntad por propósitos oscuros puede existir, pero sobre todo, hay administradores y funcionarios que carecen de conocimientos y saberes, que no es lo mismo, pues el conocimiento entraña teorización, sistema y disciplina de información en correspondencia con lo aprendido en las escuelas a todos los niveles, pero los saberes comprenden habilidades y destrezas prácticas que incluyen el advertir indicaciones que llegan por las vías informales; a veces uno de los campos falta, o los dos: una capacitación integral será necesaria para estar preparados en las diversas circunstancias de nuestro acontecer. Creo que la principal causa de la falta de prevención es la ignorancia, o tener una cultura limitada, que implica no conocer o saber lo que se debía para el desempeño de un puesto o cargo, lo cual imposibilita prever con eficiencia o eficacia.


Una de las maneras de prever en Cuba al gobernar o administrar es conocer y saber lo suficiente para poder planificar y programar bien. No basta saber sobre técnicas de planificación, han de conocerse todos los elementos necesarios, y especialmente los inconvenientes en el escenario nacional ―recordemos que en la Isla, muchos materiales y equipamientos para producir y cumplir metas y producciones, entran por barco, bajo circunstancias anormales de bloqueo comercial y financiero―, para trazar todos los pasos con exactitud hasta la consecución del objetivo final. Durante mi vida laboral tuve que asistir a interminables y complejas reuniones para planificar y programar, lo mismo planes editoriales y de publicación, que programaciones de ferias internacionales del libro. Pasé un 31 de diciembre hasta muy tarde discutiendo con un asesor soviético la planificación del papel que consumían nuestros libros. Me da vértigo todavía recordar aquellas reuniones que se prolongaban de un día para otro, y en este caso, pospuestas para el año siguiente, pues dicho especialista, por cierto, bien calificado ―me volví a encontrar con él en Moscú, y allí era muy respetado―, traía conceptos preconcebidos de la URSS que no funcionaban en el trópico, y algunos de nuestros acomodados burócratas, que intentaban una estricta planificación para 20 años ―un futuro que no podía modelar ni el mismísimo Dios―, le daban la razón a todo cuanto decía. Entre otras cosas, se olvidaban las imprescindibles relaciones de un sector con otro, la coherencia y cohesión necesarias en cualquier cadena de producción o servicios. Un ejemplo: si no se entrega en el tiempo planificado papel para la producción libros, por supuesto, en la feria se incumplirá la programación de títulos, y esto tiene otras consecuencias... Lo más acostumbrado ha sido continuar con las cifras del año anterior, y seguir con los mecanismos de financiamiento de toda una vida, aunque hayan fracasado rotundamente, porque lo nuevo, diferente o inesperado, causa siempre incomprensión.


Lo nuevo, diferente o inesperado es riesgoso, y hasta peligroso, para cualquier estabilidad; sobre todo para el que conoce o sabe mucho sobre un tema establecido a partir de una experiencia determinada, y no tiene una perspectiva cultural abierta para otra situación. Resulta difícil romper esa tensión y entender que conocimientos y saberes se condicionan a ciertos referentes, se integran a determinados contextos y necesariamente cambian ante nuevas circunstancias. Cuesta mucho trabajo modificar las prácticas implementadas e instaladas, frente a lo que surge como nuevo; no se admite con facilidad que se cambie una idea por otra diferente ―aunque se evidencie y confirme, año tras año, que algunas de estas ideas no solo fracasaron, sino que ya están sepultadas―; se hace resistencia aceptar lo inesperado, readaptarse a ello, y casi imposible, revalorizar prácticas cotidianas a situaciones inéditas. Los humanos necesitamos tiempo para las adaptaciones, y más para las revalorizaciones ―los oportunistas lo logran con mucha rapidez y a los burócratas hay que darles una orden―, frente a eventos que, a muchos años de haber ocurrido, todavía no se logran concientizar. La recepción de lo nuevo puede ser conservadora, y hay casos en que, sin desearlo, se forma parte de la derecha. Le tenemos tanta fe al conocimiento acumulado por las vías formales y a lo que hemos hecho siempre igual, que sentimos como irresponsable quitar un velo a lo cubierto; de-velar es tarea ardua porque seguimos aferrados a ver ese manto. El objeto lo vemos de la misma manera aunque haya cambiado, quizás porque a nuestros conocimientos no se han incorporado las funciones adaptativas de asimilación para reaccionar y no paralizarnos frente a lo nuevo, lo diferente y lo inesperado.


No es extraño que algunas creencias, y sus respectivos lenguajes, estén muy apegadas a la ignorancia, por están basadas en la tradición, que no hace preguntas. Tampoco resulta raro que se potencie el desconocimiento en sistemas muy jerárquicos que cumplen estrictamente órdenes, sin indagar causas. Cuando un funcionario o grupo de ellos ejerce la mala censura con el pretexto de que el “pueblo”, o algún sujeto determinado, no están preparados para recibir una información, se provoca una desinformación intencionada, no pocas veces facilitadora del ejercicio cómodo del poder, y a veces de la corrupción. Creencia sin convicción, jerarquía sin indagación y censura sin fundamentos, son obstáculos para el desarrollo cultural y social, pero también para el económico y laboral, gubernamental y político. Hay que ampliar los conocimientos, explicar sin cansarse, conversar sin satanizar, persuadir y ser persuadido, y rectificar o luchar por modificar orientaciones cuando hay razones de mayor peso que se oponen a ellas, porque nadie es genio, por muchas responsabilidades que tenga; darse cuenta de eso debe ser obligación de cualquiera que desempeñe un cargo público, y aún más, de los políticos. Y aunque la ignorancia ha retrocedido ante el avance de los sistemas digitalizados y de la informatización de la sociedad, pues ahora resulta casi imposible ocultar algo, la verdadera emancipación se logrará cuando conscientemente seamos más audaces, más transparentes, para ser más de izquierda; y no estoy manejando solamente “izquierda” como término político, sino como concepto revolucionario, que se debería corresponder con una manera de ejercer la administración, y sobre todo, de construir una política revolucionaria.


La falta de comprensión del conocimiento y saber ajenos, genera fanatismo, racismo, homofobia, sexismo, xenofobia, exclusión, triunfalismo y autosuficiencia. Esa ignorancia, en términos de política doméstica, puede propagar mayor incomprensión e injusticia social, pero a nivel de la política mundial, junto a creer que hay “valores culturales universales” ―que son los establecidos por los países ricos de occidente―, colabora a engendrar pretextos de intervención y hace peligrar la paz y la estabilidad del planeta. Lo que se ejerce en política exterior, debe ser coherente con lo realizado en política interna. El ser humano persigue desesperadamente lo que ignora, y lo busca, por lo que hay que aprender a desaprender y admitir con humildad que no sabemos muchas cosas; solo desde esa disposición es posible convivir con otros entendimientos, aunque no se acompañen. Percibir, interpretar y comprender no quiere decir afiliarse, compartir y colaborar: uno puede entender y no afirmar, porque hay una zona del conocimiento que tiene que ver con los criterios y las opiniones basadas en valores aceptados. Lo que es evidente para una persona no alcanza un nivel de confirmación para otra. Y, además, se puede conocer y saber mucho, pero si no hay un proceso eficaz para trasmitir informaciones y ser diestro en la política de comunicación, nuestros conocimientos y saberes quedan limitados solamente a los convencidos de ellos. Quizás por estas razones, en todas las comisiones del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, se recomendó desarrollar un proceso de estudio de sus documentos, propiciar el debate de toda la población ―y no solo de los militantes― y facilitar un proceso de consulta genuinamente democrático. La cultura ―incluida la política― del pueblo cubano, que siempre ha sido escudo y espada de la nación, es la única garantía de la certeza de los acuerdos del Congreso, porque el pueblo es el verdadero sujeto activo e histórico de todos los cambios. No puede haber “secretismos” y los procesos se tienen que desarrollar con plena transparencia, confianza y capacidad para escuchar y cambiar lo que tenga que ser cambiado, porque antes, ahora y siempre el pueblo debe tener la última palabra.


 

lunes, 27 de junio de 2016

A debate la Conceptualización del modelo cubano: ¿A cuál socialismo aspiramos? (+ Podcast )

Por: Rosa Miriam Elizalde



Silueta de un grupo de jóvenes reflejada a través de una bandera cubana gigante, antes del desfile del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución, en La Habana, Cuba, en el amanecer del domingo 1 de mayo de 2016. Foto: Ramón Espinosa/ AP








Rosa Miriam Elizalde: Bienvenidos a un nuevo podcast de Cubadebate para conversar acerca de la Conceptualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, un proceso que tiene ya dimensión popular, pues el documento aprobado en elVII Congreso del Partido lo están discutiendo los comunistas cubanos y amplios sectores populares en todo el país, desde el pasado 20 de junio.


Contamos aquí, en los Estudios Balari de La Habana Vieja desde se produce este programa, con el doctor Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda, quienes integran la Comisión Permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos, han participado en el proceso de elaboración del documento y lo conocen en profundidad. Ya que tenemos a dos voces autorizadas, quisiera iniciar este debate por la pregunta más elemental, aunque no necesariamente la menos importante: ¿qué es la Conceptualización?, ¿por qué le llamamos a este documento Conceptualización del Modelo?, ¿por qué ahora?


Miguel Limia David: ¿Qué es la Conceptualización?, es un documento que propone la base teórica, conceptual, del proceso de actualización del Modelo económico y social cubano de desarrollo socialista. Eso es la Conceptualización. Es decir, es un documento que a nadie debe aterrar su lectura por el rigor conceptual que pueda tener, porque está hecho precisamente para que se haga comprensible por todos. Aunque requiere más de un acceso, más de una lectura. Están numerados los párrafos a los efectos de facilitar la captación de las observaciones, pero no es porque cada una de las afirmaciones y tesis, de los párrafos, sea una afirmación independiente y suelta. Es necesario verlos como una totalidad.


Rosa Miriam Elizalde: Ha llamado mucho la atención la numeración de los párrafos, y algunos incluso han dicho que parece, más que un documento para la lectura, una especie de diccionario.


Miguel Limia David: No es una especie de diccionario. La numeración se ha hecho para facilitar el proceso de emisión de opiniones; pero todas las afirmaciones están concatenadas, entrelazadas entre sí, y no son ideas independientes, hay que tomarlas como una totalidad. Se ha utilizado la numeración para facilitar el debate, pero en la versión final que se apruebe, después de su enriquecimiento, esa numeración va a desaparecer.


Entonces retorno a la primera afirmación: es una propuesta de cómo se organizará el proceso de la vida económica y social del país para poder transitar del manejo de la crisis para sobrevivir, al manejo del desarrollo y del despegue económico, a fin de lograr una sociedad socialista sostenible, irreversible, participativa, de bienestar. Esa es la idea básica, es decir, la Conceptualización nos aporta la noción del ordenamiento institucional de la producción, la distribución, el cambio, el consumo, y su impacto, su relación con el conjunto de la vida de la sociedad, en función de estos objetivos estratégicos que acabo de decirte.


Alfonso Regalado Granda: La Conceptualización, tal como Limia explicaba, es un documento que por su naturaleza es sintético, es decir, no es posible desarrollar con amplitud los diferentes conceptos que contiene, esto lo haría inmanejable desde el punto de vista práctico, de ahí que surjan las interrogantes de por qué no se amplían determinados aspectos que están contenidos en el documento.


Rosa Miriam Elizalde: ¿Por qué?


Alfonso Regalado Granda: Para una mejor comprensión que ayude a su materialización. Se quería que fuera sintético.


Rosa Miriam Elizalde: ¿Cómo esa síntesis permitirá incorporar los procesos tan complejos que vive la sociedad cubana contemporánea?


Alfonso Regalado Granda: Por ejemplo, en las potencialidades, al final de la Introducción, se mencionan siete fortalezas, de las cuales seis están vinculadas con aspectos políticos esenciales para lograr el socialismo próspero y sostenible que nos proponemos.


Pero quisiera abundar un poquito en las fortalezas económicas, las potencialidades económicas; ahí se mencionan algunas de ellas, digamos, los servicios de salud en el país, el turismo, la energía renovable, pero hay otras que tienen tantas potencialidades como las que antes mencioné. Por ejemplo, la agroindustria azucarera, no vista desde el punto de vista de la producción azucarera solamente, sino como un potencial energético; además, la energía fotovoltaica, que por la ubicación geográfica de nuestro país tiene potencialidades superiores a las que se desarrollan en otras partes del mundo, produciendo una energía sostenible y más económica que la convencional ya en estos momentos.


El desarrollo tecnológico ha sido tal que en muy pocos años se ha reducido el costo de la generación de energía fotovoltaica, que está por debajo del costo de la energía por medios convencionales, ¿por qué no se ha desarrollado más?, porque ya las grandes inversiones están hechas y los países están explotando esas instalaciones que tienen, pero el nuevo desarrollo, digamos, en grandes economías como las de Estados Unidos, China, Alemania, los desarrollos están en la energía renovable y en particular en la fotovoltaica. Nosotros tenemos un treinta por ciento de radiación solar superior a Alemania, ya esa es una ventaja real para la energía, y es esencial porque todo el desarrollo demanda de energía, y energía barata.


La ubicación geográfica es otro aspecto no desarrollado. Estamos muy cercanos a grandes mercados internacionales como Canadá, Estados Unidos, y tenemos la potencialidad de poder producir en épocas del año diferentes a sus cosechas tradicionales, y podemos producir frutas, vegetales, hortalizas, que se pueden intercambiar en beneficio de ambas partes. Es decir, se producen aquí cuando el hemisferio norte está congelado.



Modelo y realidad de la sociedad cubana


Conversando con Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda. Foto: Cubadebate

Conversando con Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda en los Estudios Balari. Foto: Cubadebate




Rosa Miriam Elizalde: Se habla de las potencialidades económicas y obviamente no se pueden describir todas en un documento como este, porque como usted ha dicho lo haría inmanejable. Ahora bien, un Modelo es solo una representación de la realidad, no la realidad misma. ¿Qué tipo de Modelo es el que estamos representando aquí?


Miguel Limia David: Retomo el inicio de la pregunta. La Conceptualización aporta, desde el punto de vista teórico, de forma sintética, la pauta de ordenamiento de la producción, la distribución, el cambio y el consumo; la pauta de la interrelación de los actores económicos en ese proceso, así como del vínculo de toda la vida económica con la vida social en su conjunto. Es decir, proporciona una representación conceptual de la economía social –que llamaba Lenin en su época–, del conjunto de toda la vida económica de la sociedad; en consecuencia, la Conceptualización del Modelo nos aporta la regla de juego de la economía, no las formas y modos específicos en que esto ha de implementarse, porque para ello requiere de otras acciones, de otras políticas, de otras normas. Nos dice cómo se ordenará nuestra vida económica y social en el proceso de la construcción del socialismo bajo las condiciones de la etapa actual; por tanto, si es la regla de juego, esa regla de juego, esa pauta, tiene principios que son los de la continuidad de la construcción del socialismo, las conquistas históricas, el fruto esencial del desarrollo histórico de la Revolución cubana, que está en el fundamento de ese Modelo, de esa propuesta conceptual.


Ellos representan lo que continúa, la garantía de la permanencia histórica de la Revolución cubana, que se profundiza; en consecuencia, además de edificarse sobre principios, que están declarados en la Conceptualización de manera, como ha dicho Regalado, muy concreta y sintética, posee un contenido, una composición y una estructura, así como finalidades estratégicas a conseguir, para lograr una sociedad socialista desarrollada, de bienestar, sostenible. En este mismo sentido, encierra grandes transformaciones; es decir, nuevos fundamentos de la actividad económico-social del país, propios de la presente etapa histórica, y que instrumentan los principios. Estos nuevos fundamentos están concebidos para fortalecer los principios, para enriquecerlos, y hacerlos florecer en los momentos contemporáneos. Son las transformaciones que nos está proponiendo el Modelo. Todo, eso está contenido dentro de esta propuesta conceptual.



En qué tiempo este Modelo será una realidad


Rosa Miriam Elizalde: ¿Qué tiempo tiene este Modelo para ejecutarse? ¿Cuándo será algo concreto?


Miguel Limia David: El Modelo tiene que irse implementando paulatinamente, porque ostenta un alcance global en la sociedad, él refleja el modo en que debe ordenarse la economía nacional como resultado del proceso de implementación de los Lineamientos y de despliegue del plan de desarrollo económico y social hasta el 2030; por lo tanto, el Modelo está sujeto a un proceso de implementación progresiva.



Alfonso Regalado Granda. Foto: Cubadebate

Alfonso Regalado Granda. Foto: Cubadebate




Alfonso Regalado Granda: El documento de la Conceptualización está escrito en presente-futuro. La sociedad socialista próspera y sostenible que proyectamos construir, no es la que tenemos hoy, media un tiempo entre la realidad que tenemos hoy y la construcción del socialismo, de la sociedad próspera y sostenible que proyecta la Conceptualización.


¿Qué tiempo nos va a llevar hacer esas transformaciones? Hay transformaciones más pequeñas y otras que tienen más largo plazo su materialización, porque son transformaciones estructurales de la economía y, además, tenemos proyectado hacerlas con los recursos propios, con el esfuerzo de todos los ciudadanos de nuestro país, y aprovechando las potencialidades a que hacía referencia, incluyendo la inversión extranjera. Necesitamos capital para desarrollar la economía en un período más corto, acelerar el proceso de desarrollo, de ahí la extraordinaria importancia que tiene de que los proyectos que se elaboren tengan la visión de negocio compartido. Cuando elaboremos un proyecto tenemos que verlo desde dos ángulos, el interés nuestro y el interés del potencial inversor, para beneficio de ambas partes. Sin perder nunca de vista que los principios son los del socialismo, y el Modelo los fortalece, los concreta. El Modelo lo que hace es afirmarlos y crear las condiciones para que sean más profundos y sostenibles esos principios, de ahí las transformaciones, como Limia explicaba, necesarias para lograr ese objetivo y en el plazo menor posible, pero que no aspiremos que será algo que ocurrirá de hoy para mañana.



Miguel Limia David. Foto: Cubadebate

Miguel Limia David. Foto: Cubadebate




Miguel Limia David: Por esa razón es la síntesis de los principios y las transformaciones contenidos en la Conceptualización del Modelo. Aquí se expresa de forma sintética la visión de país a que aspiramos, que es la que rectorea al programa de desarrollo económico-social a largo plazo, ya que representa la sociedad socialista a que aspiramos. En consecuencia, es en el transcurso de la implementación del programa de desarrollo que han de producirse las transformaciones fundamentales a que está abocada nuestra sociedad para transitar al manejo del desarrollo sostenible.



¿Cómo se mide la ejecución del Modelo?


Rosa Miriam Elizalde: En esta Conceptualización hay axiomas, o sea, principios compartidos históricamente por los cubanos, aspiraciones, pero insisto ¿es posible medir el cumplimiento de los objetivos aquí descritos? ¿Cómo se puede evaluar lo que se modela?


Miguel Limia David: Por supuesto que es posible y necesario medirlo. El programa de desarrollo tiene que elaborar metas e indicadores, a partir de los recursos, de los financiamientos que se necesitan y disponen, desplegados en el tiempo según cronograma, ordenadamente, garantizando en el corto plazo el largo plazo, es decir, subordinando el corto plazo al desarrollo estratégico. Eso tiene que traducirse en metas e indicadores objetivos y subjetivos, en financiamientos concretos. Es parte de la tarea a concluir el año próximo. Lo que se propone a consulta ahora respecto al plan de desarrollo son los ejes y sectores estratégicos. Pero el plan nacional en sí tiene que ser construido incluyendo esos elementos a que haces referencia.


Alfonso Regalado Granda: Esencialmente el Plan contiene las metas e indicadores para medir sistemáticamente los resultados de la implementación del Modelo. Hay que ver estos documentos en su conjunto, no de forma aislada. La Conceptualización forma parte de un conjunto de documentos.


La implementación de los Lineamientos aprobados por el Sexto Congreso, y actualizados en esta etapa, han estado encaminados a lograr ese propósito que establece la Conceptualización, esa visión de país que está recogida en la Conceptualización. Pero además, está el plan de desarrollo a largo plazo, plan que no es una meta estática, sino que se irá actualizando periódicamente a medida que va avanzando la implementación porque va, se van alcanzando resultados, y esos resultados crean las condiciones para proponernos nuevas metas encaminadas al objetivo final.


Miguel Limia David: Además, esos indicadores no sólo han de medir los resultados finales, sino también el cambio estructural, que es un elemento importante. La Conceptualización está encaminada a lograr un cambio estructural de la economía cubana, el salto del subdesarrollo al desarrollo. Eso es de primera importancia. Deben ser medidos no sólo resultados finales, sino también los cambios estructurales que ocurran en el sistema de la economía social, esto es un elemento muy importante.



Tres grandes transformaciones


Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda; ambos integran la Comisión Permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos. Foto: Cubadebate

La Conceptualización del Modelo nos aporta la regla de juego de la economía, no las formas y modos específicos en que esto ha de implementarse, porque para ello requiere de otras acciones, de otras políticas, de otras normas. Foto: Cubadebate




Rosa Miriam Elizalde: Este documento, su versión original, la que se presentó al Buro Político, recibió más de seiscientas propuestas de cambio; después, cuando se discutió en el Congreso también sufrió transformaciones, y ahora, imagínense lo que puede ocurrirle a un documento como este sometido al escrutinio de millones de personas. ¿Qué quedará al final?


Miguel Limia David: ¿Qué quedará al final? La obra colectiva del pueblo cubano.Este documento será una obra colectiva, encarnará el pensamiento y la sabiduría del pueblo encabezado por el Partido. Este documento constituye una prueba más de la naturaleza profundamente democrática de nuestro Partido Comunista, que ha elaborado una propuesta sintetizadora de la experiencia histórica de nuestra nación, que tiene raíces muy profundas en nuestra cultura, en nuestra sensibilidad. En su elaboración es realmente una obra del genio colectivo. Pienso que eso nos puede dar una garantía mayor de éxito, como ha dicho Regalado, a partir de nuestras fortalezas, para lograr esas finalidades. El optimismo que sentimos está basado en la confianza en nuestra capacidad de hacer, en nuestra sabiduría, en nuestra prudencia.


Alfonso Regalado Granda: Sí. Además, como Limia explicaba, los principios apuntan a lo permanente, a lo que perdura, a los principios del socialismo; las transformaciones van a materializar que esos principios sean todo lo sólido que aspiramos.


Así tenemos, dentro de las transformaciones, tres grandes grupos para lograr esos objetivos. Está el primer grupo de transformaciones vinculado a que la propiedad socialista, de todo el pueblo, cumpla su objetivo de ser la principal, pero no en un enunciado, sino en una materialización concreta, de que efectivamente aporte todo lo que necesitamos para el desarrollo.


Miguel Limia David: Precisamente ese es uno de los cambios esenciales que está proponiendo la Conceptualización: el perfeccionamiento de la propiedad socialista sobre los medios de producción fundamentales, que significa una modernización de todo el sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo en el país como núcleo de nuestro sistema empresarial. Implica, además, que se diferencia el Estado en relación con el sistema empresarial de propiedad de todo el pueblo, se distingue el ejercicio de la propiedad con respecto al ejercicio de la gestión de los medios de producción fundamentales.


Rosa Miriam Elizalde: Coincidimos este reconocimiento es una gran novedad en la historia del Partido Comunista de Cuba.


Alfonso Regalado Granda: Esta es una de las transformaciones, y aquí vemos un segundo grupo y tiene un capítulo de la Conceptualización dedicado a ello, a las formas de propiedad que reconoce, y valora que todas interactúan armónicamente bajo el concepto de la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción. Es decir, en un Estado socialista, cuya construcción del socialismo se fundamenta en esos principios esenciales, todas las formas de propiedad que reconoce actúan en ese marco, incluida la inversión extranjera.


Nada es absoluto, por eso el cuidado en la escritura del documento, que prevé la interacción de estas formas de propiedad. Cuando se habla de la propiedad socialista sobre los medios fundamentales de producción no se excluye que haya un determinado medio que transitoriamente pueda ser operado por una forma no estatal, digamos, una inversión cien por ciento extranjera para una tecnología que nosotros no tenemos. Puede que por un tiempo se desarrolla esa inversión y pasado el transcurso del tiempo pasa a propiedad de todo el pueblo ese desarrollo que no nos es posible alcanzarlo por esfuerzo propio solamente.


Miguel Limia David: Entonces, al promoverse estas transformaciones tan profundas que renuevan la concepción del socialismo, como podrás ver, el Estado requiere desarrollar la capacidad necesaria para gobernar todo este proceso, para gestionar el desarrollo en este nuevo escenario. De ahí que otra de las transformaciones fundamentales sea precisamente que el Estado cree las capacidades necesarias para gestionar de forma eficiente el proceso de desarrollo. Este se identifica como uno de los cambios más trascendentales, que llevan al perfeccionamiento de la administración pública, de la función del Estado.


El Estado entonces se despliega con una capacidad mayor en cuanto a la gestión estratégica del desarrollo: como conductor, planificador, del proceso económico, utilizando instrumentos que no eran los tradicionales, instrumentos de carácter financiero. En consecuencia, el perfeccionamiento del Estado se vincula a una transformación importante del sistema de dirección de la economía, de todos los subsistemas del sistema de dirección de la economía. La planificación, como su categoría fundamental, se transforma profundamente, así como la regulación, el control, y la gestión para coordinar a todos los actores económicos.



Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda; ambos integran la Comisión Permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos. Foto: Cubadebate

“Este documento constituye una prueba más de la naturaleza profundamente democrática de nuestro Partido Comunista, que ha elaborado una propuesta sintetizadora de la experiencia histórica de nuestra nación, que tiene raíces muy profundas en nuestra cultura, en nuestra sensibilidad.” Foto: Cubadebate




Como ha dicho Regalado, de esta manera ninguno de los actores económicos que están reconocidos en la Conceptualización queda fuera del sistema de dirección de la economía. Todos los actores permanecen bajo la acción e influencia del Estado socialista en representación de todo el pueblo, del sistema de dirección de la economía, de la planificación, la regulación, la gestión y el control.


Rosa Miriam Elizalde: El mercado y el socialismo siempre han tenido una relación difícil, y el primero, sin control, puede desencadenar procesos contrarios a todo lo que se conceptualiza aquí.


Miguel Limia David: Lidiar con el mercado no es fácil, pero ya Carlos Marx en 1868, en enero, le escribía una carta a Federico Engels donde mostraba que en condiciones de existencia de la propiedad social sobre los medios de producción fundamentales, el poder de la clase obrera tenía la capacidad de regular de manera directa el proceso de desarrollo económico, y eventualmente de combinarla con la regulación indirecta. Entonces, si ya Marx lo vio en 1868 como posibilidad teórica, hoy es necesario decir que contamos con un conjunto de instrumentos de carácter económico-financiero, no sólo administrativos, para lidiar con estas realidades. Creo que estamos en condiciones de poder hacerlo en principio. Es un reto a enfrentar.



La teoría detrás del Modelo de la realidad


Rosa Miriam Elizalde: Ya que se nos asomó Carlos Marx en esta conversación, hablemos de los fundamentos teóricos que tiene el Modelo. Coincidimos en que sale de una experiencia, de una práctica social en Cuba, pero tiene detrás también teoría. ¿Qué fundamentos teóricos lo sostienen?


Miguel Limia David: Esta Conceptualización es muy modesta, es lo primero que deseo expresar. No pretende dar lecciones a nadie, es la expresión de nuestras lecciones aprendidas, donde se ha tomado en cuenta la experiencia internacional del desarrollo del socialismo en el siglo XX, de otros procesos de desarrollo, y la experiencia histórica de nuestro país. Pretende dar solución a los problemas de nuestro desarrollo, por eso la propuesta de economía política que hace es de la relación de la economía y la política en este proceso histórico concreto de desarrollo. En cierto modo esto es profundamente leninista. Lenin desde La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo llamaba la atención sobre el carácter específico de cada proceso de construcción socialista. En eso estamos.


Entonces creo que sí, efectivamente, tiene una novedad muy importante para nosotros. El tiempo dirá si la solución que estamos proponiendo puede ser compartida con otros procesos. Nosotros como país sí hemos bebido de muchos otros procesos de desarrollo.


Alfonso Regalado Granda: Sí. En el documento se emplea el término “nuestro socialismo” precisamente con ese fin, es decir, que es la experiencia nuestra, más la experiencia internacional, pero aplicada a nuestra realidad, porque cada país tiene sus características, sus condiciones, su historia. Se emplea este término, “nuestro socialismo”, para significar lo que es, cómo vemos la construcción del socialismo en las condiciones nuestras, un país pequeño, subdesarrollado, con más de cincuenta años de bloqueo, enfrentando esta situación, en el cual tiene que comenzar a proponerse unas metas ambiciosas, porque alcanzar un socialismo próspero y sostenible es una meta ambiciosa, pero lo consideramos alcanzable, realizable, a partir de nuestras potencialidades y las posibilidades que tenemos de hacerlo, y todo el esfuerzo que se ha hecho a lo largo de toda nuestra Historia.


Miguel Limia David: Esta Conceptualización tiene detrás más de cincuenta años de construcción del socialismo en Cuba, también la experiencia histórica de la Unión Soviética, el proceso de renovación del socialismo en China y en Vietnam, y múltiples otros procesos de desarrollo exitosos que existen en el mundo. Además, cuando he dicho que tiene detrás cincuenta años, o más de construcción del socialismo en Cuba, me refiero precisamente a esas fortalezas que ha creado en nuestra sociedad la Revolución cubana, y que son la base para que sea accesible esta transformación, para que la podamos materializar.


El proceso lleva empeños, mucha capacitación, romper mentalidades anteriores, exige poner en práctica otra perspectiva, porque la Conceptualización propone otra visión del socialismo distinta a la tradicional, una nueva visión de la economía internacional, otra manera de continuar la construcción del socialismo, y esto exige un cambio de las actitudes dentro de, no sólo los cuadros de dirección, sino de cada uno de los trabajadores de nuestra sociedad, que tienen que asumir las nuevas responsabilidades relacionadas con los cambios en el sistema empresarial, con los transformaciones normativas de la sociedad. Considero que hemos creado potencialidades en la Revolución que nos habilitan para materializarlas con éxito.



Los riesgos del Modelo


Miguel Limia David y Alfonso Regalado Granda, momentos antes de iniciarse la transmisión del podcast. Foto: Cubadebate

Miguel Limia David (izquierda)y Alfonso Regalado Granda, momentos antes de iniciarse la transmisión del podcast. Foto: Cubadebate




Rosa Miriam Elizalde: Ustedes han defendido las fortalezas de este Modelo, pero ¿cuáles son sus riesgos?


Alfonso Regalado Granda: Los riesgos en primer lugar están dados en que seamos capaces de materializar esas potencialidades. Están ahí, pero hay que materializarlas, hay que lograrlas.


Por ejemplo, nosotros tenemos una enorme potencialidad en el turismo de calidad de vida y de salud. Las potencialidades son enormes, pocos en este mundo puede competir con nosotros en calidad, precio y condiciones para brindar ese servicio, tenemos posibilidades de hacerlo, y por tanto, esa es una potencialidad que tiene el país de generar empleos de alta calidad para nuestro pueblo, en los servicios y en las industrias asociadas.


Para que se tenga una referencia, el país que más turismo de salud recibe en el mundo es la India; el segundo, México. Muchos pacientes estadounidenses y canadienses van a la India a tratarse por diferentes causas. Aquí recibimos más de un millón de canadienses al año como turistas, por tanto hay potencialidades para ese servicio, el cual puede darnos recursos ilimitados ¿Por qué?, porque son servicios que podemos brindar en el país y recibir beneficios; en más de sesenta países está la experiencia de los médicos nuestros brindando servicios, es decir, que hay experiencias en el mundo en la cual hay potencialidades para desarrollar esa línea que está por hacer.


El turismo de calidad de vida, ¿qué cosa es el turismo de calidad de vida?, ¿qué exigencias básicas tiene? Ser un país tropical y disponer de agua de mar, a partir de esos dos elementos se hace todo el otro proceso de tratamiento. Se calienta el agua de mar, se dan los masajes, se da el tratamiento, y ese turismo es más sano, más humano, tiene todas las condiciones para desarrollarlo. En el Informe Central, el General de Ejército se refirió a las potencialidades que tenemos en esa actividad, pero bueno, está por materializarla, por concretarla, eso necesita inversiones, y lleva un tiempo lograrlo.


Miguel Limia David: Tú te referías a los riesgos y el más significativo es la capacidad que tengamos de asumir con suficiente rapidez y acierto las transformaciones que tenemos que realizar en el país, en el sentido de que las mentalidades obsoletas pueden enlentecernos el proceso de transformaciones tan necesario, porque se necesita un cambio estructural y un ritmo determinado, creciente, para el proceso de desarrollo. Ahí hay un riesgo, en que nos veamos sin la suficiente flexibilidad para implementar todas estas transformaciones cuando ya existe la voluntad política, masivamente legitimada, de llevarlas a cabo. Es un proceso masivo, que encierra una lógica interna, en ello existe un riesgo, inevitablemente hay un riesgo.


Se presenta un riesgo externo también muy importante, que es el configurado, en primer lugar, en las relaciones con el vecino del norte, que se están restableciendo.Nos crea una serie de oportunidades innegables, pero nos genera, producto de la enorme asimetría de la relación y de la voluntad expresa que tiene ese gobierno de continuar la política subversiva, situaciones de vulnerabilidad y peligro que hemos de saber manejar. En ello evidentemente hay un riesgo, pero nosotros hemos estado con otras condiciones bajo ese riesgo durante muchos años. Si embargo, hemos manifestado la capacidad de defendernos y de mantenernos aquí, gracias a lo cual hemos llegado a esta etapa victoriosos. Ahora tenemos más condiciones para enfrentar sobre una nueva base ese riesgo.



La confrontación con Estados Unidos en el Modelo


Rosa Miriam Elizalde: Ha cambiado dramáticamente la táctica de la política del gobierno estadounidense hacia Cuba, pero sus ejes estratégicos se mantienen intactos, como lo han expresado una y otra vez los líderes de ese país -y no creo que lo reiteren tanto por gusto-. Ahora la pretensión de desaparecer la experiencia socialista en Cuba está planteada en términos simbólicos, sin dudas una confrontación menos violenta que intentar rendir al país por hambre, enfermedades, guerras sucias, etc. No hay dudas de que se han abierto espacios para ciertas oportunidades económicas, aún cuando las medidas en vigor llegan por goteo y no se han visto en los últimos 18 meses cambios sustanciales en la base estructural de nuestra relación económica con los Estados Unidos en medio siglo, el bloqueo. ¿Cómo se plantea el Modelo este giro de la política de Estados Unidos?


Miguel Limia David: Pienso que en este tema no podemos olvidar las lecciones del Comandante en Jefe cuando decía que las virtudes no se prueban dentro de una urna de cristal, ¿verdad?, sino que se prueban en la interacción.


No albergo la menor duda sobre la densidad humanista y revolucionaria de nuestros valores, y no tengo la menor duda de que los valores solidarios que hemos cocinado como pueblo durante doscientos años son superiores a los valores del egoísmo, del individualismo, de la ferocidad con el ajeno, de la agresividad, y por lo tanto no tengo, desde el punto de vista personal, no creo que en esa competencia nuestros valores estén deprimidos o deficientemente enfrentados a la asimetría, creo que en ese terreno nuestro pueblo sabrá avenírsela con esa realidad; eso en primer lugar.


En segundo lugar, nuestro proceso revolucionario es muy democrático, muy popular, muy transparente, muy legítimo, muy de verdad, muy de la gente de cada calle, de cada casa, de cada comunidad. Es desde ese fundamento que nos vamos a enfrentar al intercambio pueblo a pueblo que nos está proponiendo el gobierno norteamericano; desde las bases de nuestra cultura. Por eso coincido contigo en que es un debate simbólico, es un debate de ideas, un debate cultural, del cual nunca nos podremos enajenar, porque en el mundo predomina el capitalismo, y nosotros estamos portando un proceso de construcción del socialismo bajo esas circunstancias, porque creemos en él. Entonces esa es una batalla que hay que seguir dando inevitablemente.


Alfonso Regalado Granda: Quería ahondar en un tema que no hemos hablado y que es esencial, y es el papel de la prosperidad visto desde el punto de vista de los ciudadanos y de todo nuestro pueblo. La prosperidad tenemos que alcanzarla por esfuerzo y dedicación de cada uno de nosotros. La Conceptualización recoge ese elemento: cómo en cada persona, cada individuo, cada familia, cada colectivo, se verá el resultado de lo que estamos proponiendo. No se aspira a un resultado teórico, sino a algo concreto, que tiene su expresión en cómo cada persona, cada ciudadano aporta a ese resultado colectivo y cómo se beneficia de ese resultado colectivo, es algo que recoge la Conceptualización, que lo expresa en su capítulo cuarto, como algo novedoso, en el sentido que no es teórico ni es abstracto, ni es algo inalcanzable, sino es algo que debemos ir alcanzando cotidianamente.


Miguel Limia David: Esa es una de las dimensiones más importantes y novedosas de esta propuesta con relación a la experiencia histórica del socialismo durante el Siglo XX, esta capacidad que tiene nuestro proceso revolucionario de involucrar a cada persona en las transformaciones que se están proponiendo.


Rosa Miriam Elizalde: Si ustedes tuvieran que resumir en muy pocas palabras de cuál socialismo se está hablando en este documento, ¿qué dirían?


Alfonso Regalado Granda: Un socialismo próspero y sostenible; próspero precisamente para esto, para que se vea la prosperidad día a día, y sostenible en el tiempo, porque no hacemos nada con comernos el futuro. No, hay que mejorar el presente y garantizar el futuro, para que las presentes y futuras generaciones puedan sentirse orgullosas de lo que han hecho sus antecesores y lo que ellos están haciendo para consolidar sus esfuerzos.


Miguel Limia David: Un socialismo que se hace en la nación pero no es nacionalista, que es ecuménico, es internacionalista, tiene vocación de integración; que no reniega, sino todo lo contrario, afirma y promueve su vocación solidaria, ese es otro de los mensajes trascendentales de la Conceptualización; y que manifiesta la continuidad de esta experiencia histórica que se enlaza con las luchas de la clase obrera desde el Siglo XIX, y que nos permite decir que contamos con antecedentes históricos en Marx, en Engels, en Lenin, en Rosa Luxemburgo, en Martí, en Villena, en Mella, en Fidel Castro, en el Che Guevara y en el General de Ejército Raúl Castro.


Rosa Miriam Elizalde: Y antimperialista, que no se nos olvide.


Miguel Limia David: Y antimperialista.



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