Mostrando entradas con la etiqueta Fidel Vascos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fidel Vascos. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de septiembre de 2017

EN LOS 80 DE ROLANDO LÓPEZ DEL AMO

Por Fidel Vascós González

Rolando arriba el 5 de septiembre a su cumpleaños 80 en plena actividad creativa. ¡Enhorabuena! Hombre multifacético, su vida se distingue por su honradez, generosidad y tratamiento humano en todas las circunstancias. Sirva esta breve nota para señalar algunos de sus conceptos y recomendaciones. Mucho se ha escrito y valorado en alta estima su quehacer como poeta, periodista, profesor, diplomático y político.

Especialistas han expresado que, como literato, su obra se concentra en lo lírico intimista y en lo social. También ha incursionado con éxito en la literatura infantil. No se puede olvidar sus aportes a la promoción de la historia de Cuba. Un aspecto de especial significación que se encuentra en todo el accionar literario de Rolando es su devoción por José Martí. Es un oportuno divulgador de las ideas del Apóstol, sobre todo en su vertiente ética en el comportamiento individual y social del ciudadano y los gobernantes.

No obstante la amplitud de la positiva apreciación a su obra, deseo destacar una faceta de este gran hombre de la cual no se encuentran muchos análisis por parte de sus contemporáneos. Me refiero a sus escritos como economista y analista de la dialéctica socio-política cubana. En el campo económico se cuentan numerosos artículos evaluando la Conceptualización de nuestro modelo económico y social y los Lineamientos, ambos aprobados por el VII Congreso del Partido, en los cuales destaca los aspectos principales de los documentos y señala el rumbo que debe tomar su aplicación práctica, las fortalezas en las cuales apoyarse y los riesgos que deben ser enfrentados y superados.

Sus escritos abordan, con novedosas sugerencias, temas como el salario, los precios y el consumo de la población, la unificación monetaria y cambiaria, la Ley de la inversión extranjera, el bloqueo de EE.UU. contra Cuba y sus graves afectaciones al pueblo, nuestras tendencias demográficas, las migraciones externas de los cubanos.

Fustiga con fundamento a la burocracia de nuestros funcionarios y administradores; propone interesantes medidas para el perfeccionamiento del sistema del Poder Popular, así como del papel y perspectivas de la sociedad civil. Son muchos sus aportes en estos y otros campos del saber que deben ser estudiados y asimilados para su aplicación consecuente.

¡Larga vida a Rolando para que nos siga ayudando a transitar por el camino más eficiente y humano en nuestro desarrollo socialista!


La Habana, 4 septiembre de 2017

martes, 29 de agosto de 2017

Comentario de Vascós en Segunda Cita a Carta abierta de Aurelio Alonso a Enrique Ubieta

Por Fidel Vascós González, Segunda Cita 

Me solidarizo con Aurelio Alonso en su “Carta abierta a Enrique Ubieta” difundida por Segunda Cita el pasado 23 de agosto. Reconozco en Aurelio su sobresaliente historia revolucionaria y su bien ganado prestigio intelectual y humano en Cuba y en el extranjero. Comprendo su inconformidad con el discurso ofensivo con que Ubieta lo trató en el artículo “La pregunta esencial”, del 10 de agosto en el blog “La Isla desconocida”.

 No obstante esta aspereza, me regocijo por el debate desatado -por ahora en INTERNET- entorno a diferentes concepciones económicas y políticas existentes en la Cuba de hoy con vistas al presente y futuro de nuestra nación. Es el comienzo de un proceso imparable que, más temprano que tarde, abarcará también los medios impresos y de amplia difusión del país. Lo que debemos ir aprendiendo es a mejorar la cultura del debate para que el intercambio no se convierta en un torneo literario con descalificaciones personales. La controversia no es entre las personas que participan, sino entre las ideas expuestas, las cuales deben fundamentarse con suficientes argumentos. 

Apoyo la idea de Aurelio acerca de “propiciar la existencia de un abanico de reflexión con la mayor amplitud posible de posiciones.” Este abanico debe incluir las diferentes tendencias que se proyectan dentro de Cuba y entre los cubanos residentes en el exterior con vistas al fortalecimiento de nuestro proceso socialista. Vivimos tiempos nuevos. Hay que tener sentido del momento histórico y cambiar todo lo que debe ser cambiado. No podemos negarle a Pedro Monreal, a Julio Carranza, a Cuba Posible y a otros muchos más a que digan, escriban y divulguen sus ideas. Tampoco estoy de acuerdo que a Ubieta se le expulse del debate político de la Revolución Cubana. Lo que no se puede permitir son las teorías y acciones para derrocar al gobierno revolucionario constitucionalmente establecido. La más importante obra de la Revolución es nuestro pueblo, que ha adquirido una amplia y profunda cultura política. Ella le permite discernir y exigir la mejor opción para lograr su desarrollo económico, alcanzar toda la justicia social y salvaguardar la ya ganada independencia nacional. 

La Habana, 28 agosto de 2017 



jueves, 27 de julio de 2017

Opinión de Fidel Vascos en " Ideas en el centro del debate"

Fidel Vascos , Opinión en Granma

Saludo la decisión del periódico Granma al publicar los artículos de los compañeros Enrique Ubieta y Elier Ramírez. Los temas abordados resultan de interés en el debate de ideas acerca del perfeccionamiento de nuestro socialismo. Una observación preliminar. Existe una tendencia a considerar que todas las noticias y trabajos periodísticos que se publican en Granma son aprobados explícitamente por el Buró Político, el Secretariado o el Comité Central del Partido. Esta suposición limita en extremo los opiniones que los lectores podamos exponer con conclusiones distintas a las difundidas en esta prensa. Los revolucionarios nos autocensuramos si nuestras opiniones públicas pudieran considerarse diferentes o críticas contra las autoridades partidistas. 

Confío que los artículos de los mencionados autores son de su exclusiva responsabilidad y, cuando más, de la dirección del periódico. Concuerdo con mucho de lo expuesto por Ubieta y Elier; pero prefiero abordar aspectos en los que discrepo. No es saludable etiquetar con denominaciones preconcebidas a quienes participan en los debates, cualquiera que estos sean. Las etiquetas no conminan al juicio fundamentado, sino a la respuesta emocional. Me considero socialista, antiimperialista, de izquierda. No soy socialdemócrata, ni de “centro”, ni de derecha, y no pretendo introducir el capitalismo neoliberal en nuestro país, ni por la puerta de entrada a la casa, ni por la cocina. No obstante, creo que el capitalismo puede ofrecernos aspectos positivos de aplicación en el socialismo. Un ejemplo es su flexibilidad para adaptarse a los cambios en el entorno. Nuestro actual modelo de construcción socialista es demasiado rígido. Se requiere introducirle radicales cambios en los métodos de dirección y planificación de la economía y en la gestión de las empresas. La descentralización en la toma de decisiones está a la orden del día en este aspecto. El socialismo no cayó del cielo. Sus antecedentes se remontan a todo lo largo de la historia de la humanidad y, en consecuencia, otras sociedades pueden aportarle elementos positivos. La Antigua Grecia y la Antigua Roma acumularon experiencias de importancia en el campo de la organización política y del sistema de gobierno, las cuales pueden ser aprovechadas. El sistema que tenemos no debe ser “afianzado” sino modificado a tenor de las condiciones actuales y sus perspectivas. 

En Cuba nos encontramos en una transición socialista sui géneris, no concebida así en la historia de nuestra Revolución y de nuestra Patria. Desde hace tiempo nos hemos planteado la construcción del socialismo. En aquellos momentos contábamos con el apoyo de la Unión Soviética y el llamado campo socialista. Hoy no contamos con ninguno de los dos. El referente principal era el modelo soviético de socialismo de Estado altamente centralizado, que fracasó. En la actualidad hay que repensar el modelo socialista que queremos, lo que demanda una amplia libertad de expresión. Debemos concebirlo entre todos. La premisa insoslayable es que sea del pueblo, para el pueblo y por el pueblo. De ahí que no se pueda descalificar la idea que no coincida con el discurso oficial. Tiene que haber un espacio no oficial para el intercambio de criterios; se impone la cultura del debate. La línea roja que no se puede traspasar en este empeño es pretender el derrocamiento del gobierno revolucionario constitucionalmente establecido en nuestro país. El triunfo definitivo e irreversible de la Revolución Cubana ocurrirá cuando se alcance la plena institucionalización democrática del poder del pueblo. Junto al criterio oficial se necesitan espacios de debate no oficial en importantes temas del acontecer nacional e internacional. Diferentes organizaciones de la sociedad civil cubana se proyectan en este sentido. Hay que apoyarlas. Las conclusiones de sus debates van dirigidas a las autoridades económicas, políticas y sociales con capacidad de decisión, las cuales deben atenderlas. Saludo de nuevo que Granma publique artículos de fondo sobre temas de interés para la Revolución y que admita comentarios de los lectores. 

La Habana, 23 julio de 2017 “Año 59 de la Revolución”