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martes, 22 de agosto de 2017

Manda el que dice la verdad.

 Por Iroel Sánchez

De manera reiterada el Presidente cubano, Raúl Castro, ha venido denunciando la introducción en Cuba de “plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial”: 

“Me refiero al reto que nos impone la permanente campaña de subversión político-ideológica concebida y dirigida desde los centros del poder global para recolonizar las mentes de los pueblos y anular sus aspiraciones de construir un mundo mejor.

“En su brillante definición del concepto “Revolución” formulada el primero de mayo del año 2000, en la Plaza de la Revolución, en La Habana, Fidel enunció, entre otras ideas, las siguientes:

“Revolución es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional;”

“es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio;”

“es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas”.

“En nuestro caso, como sucede en varias regiones del mundo, se perciben intentos de introducir sutilmente plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración del capitalismo neocolonial, enfiladas contra las esencias mismas de la Revolución Socialista a partir de una manipulación premeditada de la historia y de la situación actual de crisis general del sistema capitalista, en menoscabo de los valores, la identidad y la cultura nacionales, favoreciendo el individualismo, el egoísmo y el interés mercantilista por encima de la moral.

“En resumen, se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si esos preceptos no representaran cabalmente los intereses de la clase dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además, inducir la ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde adentro el socialismo en Cuba.” (Acto por el 55 Aniversario del triunfo de la Revolución, en el parque Carlos Manuel de Céspedes, Santiago de Cuba, 1ro de enero de 2014)

“La influencia en nuestra realidad de las complejidades del mundo en que vivimos, la política de hostilidad y acoso, las acciones dirigidas a introducir plataformas de pensamiento neoliberal y de restauración capitalista apoyadas por una perversa estrategia de subversión político-ideológica que atenta contra las esencias mismas de la Revolución y la cultura cubana, la historia y los valores que en ella se han forjado, la innegable existencia de problemas acumulados en la sociedad, a lo que se suma el propio proceso de implementación de los Li­neamientos y los profundos cambios en que nos encontramos inmersos, así como el nuevo escenario en las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, son hechos que imponen elevados desafíos al trabajo ideológico. Esos programas van dirigidos hacia los sectores que el enemigo identifica como los más vulnerables y abarca a los jóvenes, la intelectualidad, los trabajadores asociados a las formas no estatales de gestión y las comunidades con mayores dificultades materiales y económicas.” (Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, 16 de abril de 2016. Palacio de las Convenciones de La Habana) 

“Hoy estamos doblemente amenazados en el campo de la cultura: por los proyectos subversivos que pretenden dividirnos y la oleada colonizadora global.” (Carta de felicitación a la UNEAC por su aniversario. 22 de agosto de 2016)

Desde esas mismas plataformas se rasgan las vestiduras cuando se pone nombre y apellidos a lo que Raúl viene denunciando hace años. Es entendible, en la política que conciben lo que se dice en público se contradice en privado, y la mentira es moneda corriente. El ladrón, cree a todos de su condición y juzga a partir de sus propios antivalores, pero se equivoca una vez más, ya lo dijo Martí:

“Manda el que dice a tiempo a la verdad. La verdad bien dicha, dicha a tiempo, disipa, como si fuesen humo, a sus enemigos”

jueves, 27 de julio de 2017

Acerca de los comentarios de Vascós en Granma, sobre artículos de Ubieta y Elier


Por Humberto Pérez

El compañero Fidel Vascos envió un muy atinado y cuidadoso comentario al diario Granma relacionado con dos artículos escritos por los compañeros Elier Ramírez y Enrique Ubieta y aparecidos en sus páginas digitales e impresas, acerca de una supuesta corriente ¨centrista¨ que se manifiesta entre nosotros camuflajeada con un discurso aparentemente de izquierda que pretende ¨colarnos¨ el capitalismo por la puerta de la cocina.

El compañero Vascos, antes de entrar en lo que son sus observaciones discrepantes con Ubieta y Elier, hace la siguiente observación preliminar: ¨Existe una tendencia a considerar que todas las noticias y trabajos periodísticos que se publican en Granma son aprobados explícitamente por el Buró Político, el Secretariado o el Comité Central del Partido. Esta suposición limita en extremo las opiniones que los lectores podamos exponer con conclusiones distintas a las difundidas en esta prensa. Los revolucionarios nos autocensuramos si nuestras opiniones públicas pudieran considerarse diferentes o críticas contra las autoridades partidistas. Confío que los artículos de los mencionados autores son de su exclusiva responsabilidad y, cuando más, de la dirección del periódico¨.

Ante esta observación busque de inmediato una aclaración y precisión al respecto por parte del periódico incluso antes de darle cabida a los comentarios de Vascos. Pero no la encontré.

Los comentarios de Vascos se incorporaron de manera ordinaria e indistinta al final del último artículo de Elier, después de varios otros que ya habían sido incluidos. Solo pueden leerse en ese lugar recóndito y poco frecuentado de la página digital de Granma. No sale nada en la edición impresa del periódico, en la que si salieron los artículos de Ubieta y Elier con divulgación para todo el pueblo y todo el país. En la propia página digital salen los artículos de Elier y Ubieta en los titulares de la misma y se mantienen así durante varios días seguidos lo que lógicamente atrae a los visitantes de dicha página.

Estos mismos artículos de Ubieta y Elier han salido y se han mantenido días y días como titulares en la página de inicio del portal Cubadebate, otro sitio indudablemente oficial o semi oficial de los que más visitantes atrae. Esto lógicamente tiende a conformar un estado de opinión generalizado que no cuenta, para la formación de un criterio propio objetivo e integral por parte de los lectores, de ningún elemento discordante, opuesto y menos aun discrepante.

Los criterios discrepantes con los de Ubieta y Elier, escritos por varios compañeros también de valía intelectual y revolucionaria no han tenido cabida en ninguna página oficial o semi oficial ni digital ni escrita. Solo han encontrado refugio y publicación en el blog Segunda Cita del conocido cantautor Silvio Rodríguez y en algunas otras páginas de menor conocimiento y divulgación. El propio Silvio, que se ha manifestado también en tono crítico acerca de las posiciones de Ubieta y de Elier no ha tenido en esta oportunidad cabida para ello en estas publicaciones. Y no creo que a estas alturas nadie dude de su posición patriótica y revolucionaria.

Vascos tiene una larga hoja de servicios y de fidelidad a la Revolución en diversos frentes y es además periodista de larga data desde los inicios de la Revista Verde Olivo del MINFAR. Actualmente es Presidente de la prestigiosa Sociedad Economice de Amigos del País.

¿Sera que es válida y cierta la presunción que manifiesta Vascos en su ¨observación preliminar¨? ¿Es que las opiniones expresadas por Ubieta y Elier están aprobadas u orientadas por la máxima dirección del Partido en alguno de sus niveles superiores?

Y si fuese así ¿deben considerarse tan infalibles esas opiniones que no pueden ni siquiera ser sometidas a dudas y discrepancias entre los propios revolucionarios que opinan de manera diferente? ¿Cómo entender que se aplica en este caso la democracia interna y la orientada búsqueda de la unidad dentro de la diversidad a la que tantas veces nos ha convocado Raúl?

Creo que el dialogo-debate entre los revolucionarios debe producirse en un escenario lo suficientemente público que permita la búsqueda y el encuentro de los consensos necesarios y sobre todo que resulte en igualdad de condiciones para que puedan expresar sus criterios todos los dialogantes y debatientes sin privilegios para unos u otros y sin dar por sentada la razón a priori a determinados opinantes y defensores de las ideas socialistas y de las ideas de la izquierda revolucionaria, aunque estén expresando en el momento dado la opinión oficial. Creo que es necesario no olvidar que esta también puede estar equivocada, como ha ocurrido en más de una ocasión en la historia, lo que ha llevado a sucesivas rectificaciones algunas de las cuales aún están hoy en proceso.

Al proceso de rectificación actual de las ideas socialistas que tiene lugar en el mundo y en particular en nuestro país, al proceso de aplicación del concepto de Revolución que nos dejó Fidel como legado, todos los que nos sentimos revolucionarios y pro socialistas nos sentimos convocados, obligados a participar y con derecho a hacerlo. Y donde unos puedan ejercer este derecho también deben poder ejercerlo todos los demás en igualdad de condiciones, sin etiquetas ni descalificaciones a priori.

Quisiera creer que esta esta sigue siendo la línea rectora principal de la política de la dirección del Partido, y mi larga experiencia de trabajo, de una u otra manera cercano a ella, me hace confiar y creer que así debe ser.

lunes, 24 de julio de 2017

Una respuesta necesaria a la réplica de Enrique Ubieta.



Por: Arturo López-Levy. | 2017-07-24, Cuba Posible
 

Enrique Ubieta (a la izquierda) y Arturo López-Levy (a la derecha). Foto montaje, fotografías Portal Vermelho y OnCuba


Enrique Ubieta ha tenido la buena idea de reproducir un diálogo que tuvimos en el muro Facebook del profesor Carlos Alzugaray en su blog “La Calle del Medio”. Lo agradezco porque exprese allí, como en mi artículo “La moderación probada del espíritu de Cuba”, mis ideas con bastante claridad; algo que es loable también en su respuesta. Desafortunadamente, parece que cuando Ubieta publicó el intercambio quizás no conocía que había escrito esta duplica a su réplica. No estoy reportando un comportamiento inadecuado, simplemente quiero dar a conocer mi modo de pensar.

Enrique Ubieta me ha llamado “enemigo” y le he respondido a varias de sus afirmaciones contrarias a evidencias, como el artículo que le puse el link. Lo menciono no para llover sobre mojado, sino por lo contrario. Al leer lo que ha escrito en sus últimos comentarios en esta serie me he ratificado en algo que pensé después de leer sus “ensayos de identidad”, y es que dada la matriz patriótica que compartimos, no me puedo considerar su enemigo. Somos adversarios en ideología o en la diversidad natural que nos separa, pero “enemigo” mío, no lo será ningún cubano mientras subscriba la centralidad del pensamiento martiano como punto focal desde el cual Cuba como “proyecto de nación” -para usar su expresión- se levanta. Es El Apóstol (no el Lugareño, ni Eliseo Giberga), nuestro delegado.

Apruebo su aclaración de que no hay república cubana soberana solo para las élites. “Con todos y para el bien de todos” no es claramente “Con la justicia y la injusticia”. La república social de Martí era un proyecto para que no quede un cubano detrás. La medida última de la viabilidad de un proyecto de nación cubana se mediría en un desarrollo económico sustentable que levante al cubano o cubana más vulnerable o discriminada, el indigente por el que se ha preocupado Iroel Sánchez en una de sus últimas notas, por ejemplo.

Claro que “con todos y para el bien de todos” no significa que la Casa Cuba -para usar una expresión del padre Carlos Manuel de Céspedes- este desprovista de paredes, y puertas. Los plattistas, que no confían en las capacidades de su pueblo y apoyan cualquier tutelaje externo o persiguen obtener concesiones de política interna usando políticas extranjeras que violan la soberanía del país se autoexcluyen. No hay dudas que en un mundo signado por los estados nacionales, las asimetrías de poder importan y Cuba no es un gran poder material, y tiene que diseñar políticas para proteger su economía, su cultura, su política, su sociedad de la indebida injerencia extranjera.

Eso no es lo mismo que abogar a favor de estándares internacionales de derechos humanos, una vez que la política de cambio de régimen por coacción se derogue. Si bien es importante que Estados Unidos respete la soberanía de Cuba, esta condición patriótica existe no para consolidar la capellanía de ninguna ideología, sino para dejar al pueblo decidir. La soberanía cubana no es partidista del PCC; es popular, de la ciudadanía cubana. Eso no implica invocar la amnesia sobre la historia patria o ser ingenuo al afrontar los retos políticos impuestos al Estado cubano por la geografía, sino aceptar que cualquier modelo político cubano si es natural -para usar una expresión realista martiana que ambos invocamos- requiere ser tan plural dentro del patriotismo como incluir cotas que impidan la organización de partidos racistas, anexionistas, o plattistas.

Es loable que admita que sería soberbio juzgar las intenciones de los demás y acusar a alguien de estar al servicio o la paga de agendas imperialistas sin pruebas. Así que como no hay pruebas, todas esas acusaciones de querer obtener lo mismo que la ley Helms por otros medios, es sano que se las guarden. Usted infiere -y aquí empieza un punto de discrepancia, pues dice que “constata”- que abogar por un paradigma económico de economía social de mercado como la postulada por el pensamiento socialdemócrata y un modelo más afín a la Declaración Universal de derechos humanos y sus interpretaciones legales, es otro vericueto hacia un “capitalismo dependiente del imperialismo” en Cuba. En ese punto reposa una divergencia porque lo que infiere para un futuro plausible, es mi diagnostico del presente.

Quisiera estar equivocado, pero en mi diagnóstico el camino más directo al capitalismo dependiente va por la incapacidad de construir una economía sustentable para las conquistas de la Revolución. Como indique en el articulo “La moderación probada del espíritu de Cuba”, existe sustancial evidencia, compilada incluso en la primera tabla del libro de Joseph Stiglitz (“Hacia una sociedad de conocimiento”) que demuestra como las economías centralizadas de comando tuvieron un record muy inferior a un grupo de economías de mercado cercanas; incluso aquellas en el mundo postcolonial, que tenían un nivel similar de desarrollo en 1947. Esas economías de mercado no siguieron, en general, un patrón neoliberal en el cual la política pública fue esclava del mercado; sino paradigmas en las cuales el Estado intervino para eliminar fallas de coordinación, complementar y aumentar las eficiencias y orientarlas como sociedades de bienestar y acceso universal al conocimiento, no de mercado.

Tiene usted razón al mirar al capitalismo como un sistema global en el cual las economías neoliberales en el sur terminan reforzando su dependencia, aun cuando aumenten sus estándares de crecimiento; pero decir que Cuba está destinada a eso es ignorar varias experiencias de países de industrialización tardía, principalmente en el Este de Asia, pero también en el norte de Europa, y otras latitudes. La afirmación teleológica por la cual cualquier economía de mercado en Cuba implica el “retorno” al capitalismo dependiente elimina la capacidad de agencia y autonomía que creó la Revolución mediante la modernización del Estado y su capacidad reguladora; una de sus mayores conquistas estratégicas si fuese propiamente implementada, capaz de producir importantes saltos de desarrollo económico y bienestar.

Nunca he abogado por una economía de mano invisible de mercado, porque la teoría moderna sobre las economías de información la ha probado falsa. El neoliberalismo es una construcción ideológica sin evidencias y teóricamente tan débil como la propuesta leninista de arribar al socialismo empezando por “el eslabón más débil” y construyendo una economía estatizada. Una estrategia integral de economía de mercado regulado requiere la mano visible de un Estado autónomo de los sectores de negocios nacionales o internacionales, como el creado por la Revolución que dirigió Fidel Castro; pero mucho más eficiente, y con instituciones capaces de gobernar y ser regulado. No es de izquierda defender un Estado ineficiente, donde la corrupción aumenta. El compromiso con los pobres “del arroyo y la sierra”, con los humildes que comparten su visión ideológica pero también el socialismo democrático, se sirve mejor por un mercado competitivo regulado y monitoreado por el Estado, que por las estructuras monopólicas sin balance significativo que pululan en la actual situación de reforma parcial en Cuba. Experiencias internacionales contra la evasión fiscal, la corrupción, las desigualdades asociadas al mercado, la mejoría en la calidad del sector público (desarrolladas en experiencias socialdemócratas y desarrollistas) constatan, para usar su palabra, que puede lidiar con esas falencias mejor que una economía estatizada con segmentos reprimidos de mercado.

Abordaré otro punto donde descansa la polémica, desde un punto de vista personal, porque allí usted lo ubicó. Agradezco que aprecie la transparencia y considere loable luchar por el respeto a la soberanía de Cuba, pero no puedo seguir su exhortación a abogar por el comunismo como forma óptima que se ha dado el pueblo cubano para realizar su independencia. No creo en ella, y ni usted ni los demás que la asumen como premisa o principio han aceptado someterla a una discusión de razones. No considero a mis antiguos compañeros comunistas mis enemigos; pero no puedo abogar por ideas que considero anacrónicas dado el contexto actual del país.

La soberanía es de las generaciones vivas. Lo que el pueblo cubano expresó con su acción en la víspera de la batalla de Girón fue el apoyo por una Revolución socialista y democrática en aquellas circunstancias. La política de hoy nos corresponde a los cubanos de hoy decidirla a partir de nuestros intereses, valores y prioridades; sin amnesia, pero también sin nostalgia o idealización de las posturas tomadas entonces.

El día que no haya una situación de emergencia coaccionando al pueblo cubano desde fuera (como el bloqueo), el PCC debe someterse a la competencia con cualquier grupo de cubanos leales al proyecto de nación. El PCC y Fidel Castro tienen un lugar primordial en el nacionalismo cubano, pues lograron estructurar una resistencia de la cual cualquier proyecto de nación soberana será deudor; pero la historia no es el elemento decisor del futuro. Si el PCC es el mejor instrumento para avanzar ese proyecto de nación (dígase desarrollo económico con equidad social y soberanía), no debe temer someterse a un escrutinio público en competencia contra una oposición leal con claras regulaciones contra la injerencia extranjera. Si no es el mejor instrumento en las nuevas condiciones históricas, ¿bajo qué preceptos reclamaría ser “vanguardia” de la nación cubana toda?

Como ve, las inferencias sobre el rumbo al que llevan los ordenamientos políticos y económicos del país pueden ser diversas, incluso partiendo de una matriz martiana común. La diversidad es lo natural porque diversos son los intereses, valores, identidades que conforman pueblos nuevos como el nuestro, y diversas las experiencias de sus componentes. Martí llamaba a una política de unidad y conciliación de intereses con concepciones de libertad más allá del liberalismo; pero también alertó sobre los peligros de la idea socialista, que la evidencia ha demostrado son mayores en torno al papel del funcionariado estatal en el comunismo, que en las propuestas socialistas de su época o socialdemócratas posteriores.

Justo es su reclamo de tratar cada idea suya sin agrupamientos artificiales con intelectuales afines. No fui yo quien hablo de una corriente “centrista” y asumir un pensamiento en colectivo. Su llamado es compartido, pues es un progreso para definir los estándares por los cuales resolvemos los puntos polémicos o simplemente coincidimos en que no coincidimos. No trate como un liberal a quien no lo es. A usted lo trato como un martiano y comunista.

Si escribí “La moderación probada del espíritu de Cuba” fue porque quería ser tratado con justicia y no dañar con agrupamientos absurdos de “centrismo” a otras personas. Al escribir desde una posición socialdemócrata aclaré que no lo hacía a nombre de Cuba Posible, sino como mero participante en la positiva experiencia de un “laboratorio de ideas”. No quiero que mi postura sea usada para cuestionar a amigos que admiro como el profesor Alzugaray, o el cantautor Silvio Rodríguez, mi oponente de tesis en el ISRI e intelectual reconocidísimo Aurelio Alonso, o el fundador del blog “La Joven Cuba”, Harold Cárdenas. Esas personas creen que el PCC como partido de la nación cubana puede ser la gran tienda donde quepa la pluralidad patriótica que Cuba produce desde su diversidad política. No es mi caso.

La evidencia de 25 años después del IV congreso del PCC es, por lo menos, ambigua sobre esa posibilidad de un sistema unipartidista, plural en lo ideológico, como un frente patriótico; y no toda la cerrazón se debe a presiones externas. El PCC se ha abierto hoy a un mayor pluralismo en lo económico y social, incluso en lo político; el presidente Raúl Castro ha hablado de que no hay que ser miembro del mismo para desempeñar funciones oficiales.

Pero en lo ideológico, que coincido con usted es de primera importancia, lo “comunista” sigue prevaleciendo sobre la apertura de lo “martiano”. De ello infiero, no constato (pues el proceso de decisiones en Cuba es bastante opaco y mis evidencias serían limitadas), que la preocupación comunista por el control social es responsable de que problemas concretos de la población (como los mangos que se pierden o la baja inversión extranjera para el desarrollo), no se discutan en los marcos adecuados y sin sesgos anti-mercado. En Cuba, cuando hay un problema económico en el que la economía estatal falla, se prueba dos y tres veces con otra solución estatal. Solo cuando el desastre sea bien grande, como en la coyuntura de 1993, se han abierto “avenidas” a soluciones amistosas al mercado, como los mercados agropecuarios.

Por tanto, creo -sin reír ni llorar, sino tratando de comprender- que el reloj para que los que aboguen por una pluralidad política e ideológica y una economía eficiente dentro del sistema de un solo partido está sonando en tiempo de descuento. Fue un comunista, y no un socialdemócrata, quien afirmó que el tiempo de caminar por el borde del abismo se acababa.

lunes, 17 de julio de 2017

El anticomunismo como bandera.


Por Javier Gómez Sánchez

17 JULIO, 2017 DE LA PUPILA INSOMNE
Los últimos días han sido definitorios para el choque ideológico que convenientemente han intentado mantener disfrazado de debate intelectual.
Si hay un texto publicado en este tiempo que los cubanos interesados y sobre todo los cubanos revolucionarios deben leer es: “La moderación probada del espíritu de Cuba“ escrito por el Sr. Arturo López-Levy, presentado por la página del ¨laboratorio de ideas¨ Cuba Posible.
El texto es y busca ser definitorio. Reconoce finalmente al ¨centrismo¨ socialdemócrata  como la iniciativa contra el comunismo en Cuba y a este conflicto como Socialdemocracia vs Comunismo.
Es la mayor quitada de máscara que ha hecho el centrismo desde que promovieran desde Cuba Posible y otras páginas el cuestionamiento a porqué en Cuba no celebrábamos el 20 de mayo. Incluso mayor que la elaboración y divulgación de una Constitución que incluyera el pluripartidismo y prohibiera al PCC y a la UJC tener periódicos.
El centrismo, en la voz de uno de sus organizadores intelectuales, finalmente se ha quitado el disfraz. Arturo Lopez- Levy fue, junto con otros, diseñador de la política que asumiera el gobierno de Obama como estrategia para Cuba, bajo la divisa de lograr ¨resultados deseados por otros medios¨. Anfitrión cubanoamericano en los eventos de Washington y Nueva York durante los años 2015 y 2016 donde se organizó el circuito de medios de comunicación de la neo contrarrevolución en Internet: Cuba Posible, Periodismo  de Barrio, entre otros creados expresamente y se buscó la integración al mismo de medios ya existentes como la revista On Cuba y el blog La Joven Cuba a través de la influencia sobre uno de sus editores.
Cena del primer evento de Cuba Posible en Washington DC, enero 2015. En la cabeza de la mesa Phil Peters (según Ted Henken es quien le presentó a Yoani Sánchez), a sus lados Lenier Domínguez, Roberto Veiga, Julio César Guanche, María Isabel lfonso, Arturo López Levy ( (Cuba Posible) Elaine Díaz (Periodismo de Barrio), Harold Cárdenas (La Joven Cuba) Hugo Cancio (On Cuba)
Arturo Lopez-Levy ha criticado a la contrarrevolución tradicional de Miami, al bloqueo como política y al sostenimiento de los disidentes como métodos que no han logrado la caída de la Revolución en Cuba. En aras de impulsar sus propios métodos, ha organizado eventos, giras de blogueros cubanos por los Estados Unidos, ciclos de conferencias, creación de grupos de estudio para la política cubana. Junto a otros como el empresario Carlos  Saladrigas, quien se reuniera en el 2012 con Marco Rubio para acordar el ¨cambio de métodos¨ y el aprovechamiento de internet contra el gobierno cubano, fue una figura representativa y simpática del sector cubanoamericano que se oponía al bloqueo y abogaba por un acercamiento diplomático del gobierno estadounidense hacia Cuba.
Han pasado los años dorados y el aparato de comunicación que han creado no está logrando su propósito en la envergadura que esperaban: Atraer a artistas, periodistas, e intelectuales insertados profesionalmente en instituciones del Estado, militantes de las organizaciones políticas o con posibilidad influencia en la Asamblea Nacional y sus debates legislativos. Aprovechar la seudo revolución y fomentar seudo debates, para crear un ambiente contrario a las propuestas del PCC como dirección política en vista al año 2018 y la reforma de la Constitución de la República. 
No han sido pocos los atraídos, los encandilados, los enamorados. El dinero ha corrido, y las lentejuelas del diseño editorial siempre atraen. La palabrería súper intelectual y ultra academicista siempre envuelve a alguien. Han usado todo tipo de mecanismos defensivos, incluso han aprovechado a quienes honestamente, por la tradición de justicia y libertad propias de la intelectualidad cubana, no coinciden con sus ideas ¨pero defienden su libertad a expresarlas¨
Pretendieron convertir esa libertad de expresión luego en libertad de financiación, y más tarde con ese dinero norteamericano, en libertad de organización.  
Arturo Lopez Levy reconoce que el obstáculo para los centristas son los comunistas:
¨En sus definiciones de “centrismo”, Enrique Ubieta, Iroel Sánchez, Javier Gómez y Elier Ramírez han mezclado posturas virtualmente incompatibles. Si como comunistas los arriba mencionados condenan la socialdemocracia, pues trátenla desde su propio mérito, no endilgándole responsabilidades por los anexionistas y autonomistas del pasado; ni por los plattistas de hoy¨
Hace su interpretación histórica contraria a la declaración de la Revolución Cubana en su ideología socialista como la continuación de la lucha de nuestros libertadores, manipulando la palabra de intelectuales cubanos:
¨Cuba -como dijo Cintio Vitier- “ya escogió su delegado”, que no fue ni autonomista, ni anexionista, pero tampoco comunista. Fue el independentista, nunca “aldeano vanidoso”, partidario de una república social con conciliación de clases: José Martí. Ese nacionalismo -como lo dijo Raúl Roa- no nace ni de Washington, ni de Rousseau, ni de Marx, sino “de las entrañas mismas del pueblo cubano”.¨
Como al propio Martí dejándolo como un ¨conciliador de clases¨ en un intento por presentar el ideario revolucionario martiano como despojado de proyecciones sociales más allá de la mera independencia de España:
¨Ese paradigma es apenas un ideal como lo es también el comunismo, o hasta el sueño martiano cuando se le empieza a agregar más que la independencia nacional y una república social.¨ (…) O presentándolo entonces de manera más conveniente al paradigma ¨republicano¨ de la socialdemocracia contrapuesto al ideal en Cuba de una república socialista. (…) La lectura de un Martí civilista, republicano y moderado (incluso al lanzar al país a la Revolución) es, por lo menos, tan posible como la del Martí radical.¨
Hace una interpretación del momento actual como el más conveniente para la introducción de una ideología socialdemócrata -que hasta en Europa está en crisis por abanderar el neoliberalismo y desmontar el estado de bienestar y en Venezuela lanza cocteles Molotov contra la Revolución bolivariana- que desplace a la ideología revolucionaria:
¨El “Periodo Especial” y la reforma económica post-2006 (que en 2019 serán la mitad de la ¨era revolucionaria”), pusieron en retirada el modelo de socialismo real y la hegemonía cultural radical instalada entre 1968 y 1991.  Los pluralismos  económico e ideológico, que emergen a través de nuevos valores, proyecciones, instituciones, publicaciones, blogs, etc., no son determinados en lo fundamental por las diferencias entre las políticas de Obama y Trump hacia Cuba. Tienen un origen interno, en el agotamiento del ciclo revolucionario (donde la radicalización no puede ser permanente) y en los efectos colaterales de las estrategias de sobrevivencia del poder revolucionario antes y después de 2006. (…)
“Lo que Fidel Castro o José Martí dijeron es un referente importante, pero la justificación política para el unipartidismo o el multipartidismo, la economía de mercado, mixta o estatizada, o la proscripción de partidos o tendencias específicas como la anexionista o plattista, debe basarse en la conveniencia de esos ordenamientos para Cuba en el contexto actual.
¨No se requiere ninguna conspiración perversa, ni el dinero de Washington, para que cubanos con perspectivas socialistas democráticas o socialdemócratas tengan insatisfacciones lógicas con (…) la validez del modelo unipartidista de partido de la nación cubana en tanto mecanismo óptimo de resistencia, mientras se le cuestiona como paradigma una vez la política de embargo/bloqueo sea reemplazada por una dinámica basada en persuasiones.¨
Desdeña cualquier visión histórica que afiance el ideario fidelista, dejando a un lado tanto a quienes defendieron el derecho del ¨centrismo¨ a expresarse, como a quienes alertaron de sus verdaderas intenciones:
¨La pregunta central de este debate sobre opciones ideológicas hoy no debe formularse en términos históricos, sino políticos. No debe ser sobre lo que hubiese hecho Fidel Castro hoy (Silvio Rodríguez), o sobre cuál sería la forma correcta de implementar sus “Palabras a los Intelectuales” (Aurelio Alonso) o sobre cómo se reflejaría hoy su rechazo al “Pacto de Miami” (Elier Ramírez), cuando dijo que “para morir con dignidad no hace falta compañía”. Cuba pertenece a las generaciones actuales de cubanos.
Sabiendo que lo ¨generacional¨ ha sido un recurso de división de uso frecuente por los medios centristas es obvio que para López-Levy es necesario conectar a los cubanos jóvenes con las ideas socialdemócratas y desconectarlos de las ideas comunistas. (En mi texto Una respuesta para La Joven Cuba mencioné con alarma: ¨No hay que ser un experto en semiótica para comprender las intenciones de un evento como Connecting Cuba, cuyo logo es la boina con estrella del Che sin rostro, desvaneciéndose con la pregunta What next?¨)
El texto de Lopez-Levy es especialmente una aceptación del término ¨centrista¨ como una identificación. Pero ante la cual unos deben identificarse como tales y otros aceptar la realidad y definirse. La indefinición, la ambigüedad, la equidistancia ideológica que tan útil le ha sido al centrismo para su desarrollo y atracción de individuos, acaba de ser abandonada. El centrismo socialdemócrata y anticomunista advierte que para lograr sus propósitos políticos en Cuba debe declararse sin tapujos como tal:
¨En la coyuntura actual es imprescindible proyectar con claridad lo que uno es y lo que quiere para el país. La política tiene que ver con relaciones humanas y, en estas, la imprevisibilidad crea incertidumbre sobre los comportamientos. El ser comunista, socialdemócrata, socialcristiano, demócrata cristiano, liberal u otra afiliación, no obstruye la posibilidad de una amplia gama de relaciones; pero esos vínculos ganan si ocurren desde la honestidad¨
Lejos de la ilusión socialdemócrata, sólo la preservación de una visión comunista en la construcción del socialismo puede contrarrestar los males que emergen de la introducción necesaria de dinámicas de mercado en ella. El anticomunismo del centrismo socialdemócrata pretende que el mercado no sea un componente que participe en el socialismo, sino que ayude a desplazar al comunismo dentro de este.
Para que trascurra ese proceso han buscado la ¨coexistencia pacífica¨ pero engañando a los cubanos, que la recibimos esperando una libertad para nuestro desarrollo comercial y económico que nunca recibimos completamente del Gobierno de Obama, que se limitó a enseñarle ¨la zanahoria¨ al pueblo cubano para ver lo que hacíamos por alcanzarla:  
¨Una política de distensión, incluso de acciones persuasivas de corte hegemónico, es preferible a la estrategia de coacción imperial por sanciones y financiamiento directo de opositores¨
¿Y por qué no el reconocimiento del derecho de los cubanos a ser independientes en vez de legitimar una injerencia –“acciones persuasivas de corte hegemónico”- que López Levy dice compartir?
No tiene escrúpulos en declarar cierto el aprovechamiento político de los cubanos emigrados para sus fines, aunque eso requiere distanciarlos de la agresividad tradicional de Miami, como intenta hacer con su participación en programas de radio y TV en esa ciudad:
¨Tienen razón también al afirmar que la comunidad cubana en el exterior, su pluralidad e incluso su hegemonía cultural de derecha, tienen mayores posibilidades de influir en Cubacon la política de intercambio. Ese, sin embargo, es un problema de competencia política no de Cuba, sino del PCC; recordamos, además, que este es un juego de dos vías, y que para los que tenemos posiciones “centristas” o moderadas en la diáspora, entendemos que la interacción con Cuba, nos ayuda a mover también a la masa emigrada al “centro”, en este caso desde la derecha¨
La voz del señor López-Levy y sus colaboradores puede sentirse como un agradable trino en medio de los ladridos de la vieja Contra de Miami, pero aquí en Cuba -sin preferir a unos ni a otros- , se entiende de una forma muy diferente.
Siendo sionista declarado, no duda en la búsqueda de una Cuba despojada de la moral internacionalista y diplomática que le ha dado la Revolución, que mantiene hoy respecto a conflictos como el árabe- israelí. Pagarlo como precio para obtener pedazos de la ¨zanahoria¨ estadounidense:
¨Replantearnos el balance óptimo entre el impulso revolucionario interesado en procurar un mundo más justo para todos los pueblos y el interés nacionalista en construir un mundo seguro y propicio para nuestro desarrollo como comunidad nacional. Luchar por el primero no es posible sin alcanzar el segundo. A mí, por ejemplo, la suerte de la resistencia shiita libanesa (de la cual el señor (Iroel)Sánchez es un ferviente solidario, publicando en el periódico Al Mayadeen) no me puede importar menos si se contrapone a ventajas comerciales, cooperación de seguridad, tecnológica o académica con Estados Unidos, los países del Golfo o Israel.”
La misma mentalidad que limita a Martí a la mera independencia, limita el internacionalismo cubano a una cuestión meramente racial según él autor ¨dado el componente africano de nuestra nacionalidad¨.  Para un sionista cubano, qué remedio.
Sin el más mínimo escrúpulo esos ¨moderados¨ pasan ahora factura exigiendo como pago la aceptación pasiva que le permita a la socialdemocracia, no ya una libertad de expresión sino una libertad de operación, aclarando de paso que una cosa es ser centrista y otra es ser revolucionario:
¨Si no hubiese una coalición contra el bloqueo entre “centristas” y revolucionarios en la comunidad cubana, no será por socialdemócratas como yo, que hemos participado en todas las principales causas para mejorar las relaciones con Cuba (incluyendo el tema de la liberación de los cinco cubanos arrestados bajo cargos de espionaje, sin recibir un juicio justo e imparcial en Miami). Nadie en el movimiento por la liberación de “los cinco” me pidió dejar en la puerta ni mis ideas socialdemócratas, ni mi sionismo¨
Casi al finalizar el señor López-Levy se distancia de los mismos a los que antes recomendaba invitar a eventos, cenas y planes:
¨Si Cuba Posible, La Joven Cuba u otro grupo o persona van a una sesión de preguntas y respuestas en Brookings Institution o en el Diálogo Interamericano a aceptar la agenda de indagación imperial y concilian en cuestiones de principios, sin condenar explícitamente la política de agresión contra Cuba, que se singularice esos ejemplos, sea de la tendencia política que sea; pero con evidencias¨
¿Acaso es un aporte a la intención de los editores de Cuba Posible de buscar un espectáculo judicial que les de notoriedad y los presente como mártires? ¿O es también un distanciamiento conveniente una vez reconocidos nexos financieros de Cuba Posible que sabe nada agradan a la mayoría de los cubanos? ¿A quién pretende engañar? Habría que recordar las fotos en las que se comparten chistes y sonrisas. No duda en empujarlos cuesta abajo.
En el caso de La Joven Cuba su mención me ha parecido especialmente repulsiva. El diseño de un circuito de páginas web centristas tenía la idea de captar a La Joven Cuba, un blog revolucionario, creado y mantenido por profesores universitarios militantes de la UJC con prestigio y muchos lectores dentro de las propias filas comunistas. Sería la joya de la corona, el eslabón que conectaría al público revolucionario con el resto del circuito. Cumpliría también una función defensiva del mismo cuando este cayera en alguna crisis, haciendo oportunos llamados a la tolerancia, a que no se mencionaran nombres, ayudando a que se considerara el choque ideológico como meros conflictos personales, promoviendo el aprovechable seudo debate y la seudo revolución, apoyando a la socialdemocracia hablando de ¨consenso¨ y de ¨dogma¨, dividiendo con lo ¨generacional¨,  todo lo que el blog llegó a convertir en línea editorial. Para llegar a eso fue necesario fragmentar a su grupo de editores, no todos vulnerables ideológicamente,  con invitaciones individuales a viajes para seleccionar al indicado e irlo trabajando personalmente. El fomento a la personalización de un proyecto grupal y colectivo fue el arma que debilitó a La Joven Cuba.
De izquierda a derecha María Isabel Alfonso, Arturo López Levy, Harold Cárdenas y Ernesto Cabo
Arturo López-Levy invitó a Harold Cárdenas, uno de los editores del blog, a eventos en Washington y Nueva York, lo recomendó para recibir cursos, lo promocionó y le organizó un ciclo de conferencias en varias universidades de los Estados Unidos, lo hospedó en su casa.  Lo fue desconectando cada vez más de las ideas comunistas y conectándolo con las socialdemócratas, hasta provocar un cortocircuito ideológico y un estallido interno entre los miembros del blog.  Ahora, cuando ya La Joven Cuba no puede cumplir la pretendida función, cuando el barco hace aguas, cuando ya no le es útil, le da una patada para apartarla.
López Levy en su casa con Harold Cárdenas.
Los que han consumido su tiempo en disquisiciones sobre el término ¨centrismo¨,  ya no tienen que continuar en ellas. Los que sacaron de sus pesadillas o de su desconocimiento al Quinquenio Gris, ahí tienen lo que en su ceguera defendieron.
Este momento marca una nueva etapa para el fenómeno del centrismo en Cuba, como para la visión de las causas estructurales y comunicacionales que lo han fomentado. La comunidad intelectual cubana, en su mejor parte, nunca dejará de ser crítica en el proceso de una Revolución socialista que considera propia, pero la tendrán difícil los socialdemócratas si pretenden que abrace el anticomunismo como bandera.

miércoles, 12 de julio de 2017

Selección de opiniones en Segunda Cita sobre el " Centrismo" en Cuba. ( Parte III)

Por Humberto Herrera Carles

El debate sobre el "centrismo" continúa en el blog de Segunda cita, por lo que decidí publicar una tercera parte.

Loam dijo...

En su libro 'La victoria estratégica' Fidel Castro dice:

"A medida que el poder del imperio crecía hasta convertirse en la más poderosa potencia mundial, hacer una Revolución en Cuba se tornaba una tarea bien difícil. Unos pocos hombres fuimos capaces de soñarla, pero nadie podría atribuirse méritos individuales en una proeza que fue mezcla de ideas, hechos y sacrificios de muchas personas, a lo largo de muchos años, en muchas partes del mundo. 

Con esos ingredientes se pudo conquistar la independencia plena de Cuba, y una revolución social que ha resistido con honor más de 50 años de agresiones y el bloqueo de los Estados Unidos."

Tomado de: http://personilla.livejournal.com/119211.html

Adelaida dijo...

Lo que a mi me gustaría entender y no acabo de encontrar en los artículos y opiniones vertidos sobre el centrismo es:
1. +Quienes son los centristas hoy? Nombres, por favor
2. Qué se entiende por centrismo? Una definición que no se me vaya de las manos, que pueda tomar para entender. 
Lo tercero que pediría, si se puede, es que si partimos de la hipótesis que todos los que escriben aquí, quieren una mejor sociedad cubana y socialista, de la cual la patria pueda sentirse orgullosa, ?Por qué de todos lados leo que llueven adjetivos descalificantes? Lo importante, no es que todos pensemos lo mismo, sino que lleguemos a un consenso que nos haga fuerte a través del análisis de los hechos y la búsqueda de soluciones y no a guerras de posiciones para ganar una discusión. Eso solo nos debilita ante los que no quieren al pueblo de Cuba


Nunca me ha gustado los articulos llenos de citas. Las citas son necesariamente textos truncados y sacados del contexto de una reflexion mas larga y profunda. Por eso creo que hay que usarlos con mucho cuidado. Para cada cita de Marti hay una contracita, sin embargo el Marti completo es integro y no da pie a las ambiguedades (aunque si a las polilecturas). Es verdad que el Che dijo todas esas cosas, pero tambien es verdad que alertaba sobre usar categorias economicas capitalistas para medir al socialismo. El debate del Che y Carlos Rafael es muy rico y no puede ser simplificado en unas notas. Yo si creo que es necesario que reflexionemos si, en el camino de "aprovechar" las experiencias internacionales en ocasiones importantes y decisiones estrategicas no estamos dejando entrar el germen de la desconstruccion del socialismo. A veces tengo la impresion de que con demasiada frecuencia hoy en dia, vemos mal cosas que hemos hecho bien aunque perfectible y planteamos como solucion lo que se hace en otros lados (capitalistas). La Revolucion fue creacion heroica y debe seguir siendolo. Entre las ideas que mas me preocupan y que me parece muy neoliberal, es una inclinacion excesiva al pensamiento tecnocratico. El pensamiento tecnocratica descansa en el presupuesto de que arreglando la economia arreglamos todos los problemas. De esa concepcion reduccionista nacen ideas como dirigir el arte, la literatura, la educacion o la ciencia como hechos economicos sin entender que, estando basados en un substrato inledublimente economico, son ante todo hechos culturales. No se fundan universidades como se administran empresas. Y ese pensamiento tengo la percepcion que no emana necesariamente de un "centrista" ajeno a cargos de direccion sino que esta saliendo del entrado mismo del estado. Hace no mucho estaba en un bachillerato para una actividad de divulgacion cientifica y en el mural de la directora, vi un impreso que detallaba (o pretendia detallar) a nivel del peso y los centavos cuanto perdia la economia del pais por cada adolecente que faltaba un dia a clase o abandonaba la escuela. Ni una palabra sobre el costo mayor de todo eso en terminos de la familia, de la sociedad. Sospecho que la "iniciativa" del impreso no provino de la directora sino de otras intancias del MINED. Cuando miramos todo como hechos contables terminamos por no ver nada de lo que importa. Las consignas que descansan solo en lo economico terminan siendo desmovilizadoras, los mismo pasa con el extremo politico. La Revolucion no se hizo solo para tener un socialismo prospero y sostenible, se hizo para tener un socialismo ademas culto, antienajenante, liberador, justo. Se hizo para educar a las personas en que vale el sacrificio de una parte de nuestra prosperidad con tal de ayudar al projimo, no solo en Cuba sino fuera de ella y ese sacrifio probablemente termine siendo para toda la vida. Si fuera por la prosperidad me hubiera ido a vivir fuera de Cuba y lo sostenible, al menos el primer mundo lo sera en el trascurso finito de nuestras vidas presentes. En Cuba vivimos y regresamos buscando algo mas, quizas la belleza de ser uno mismo, el romanticismo de vivir un sacrificio colectivo en aras de una utopia. Porque se trata en definitiva de mantener viva una utopia. Tenemos el compromiso de lograr que nuestro socialismo demuestre que es viable economicamente y que puede garantizar prosperidad, eso es condicion sine qua non de su sobrevivencia, pero siendo realistas, en nuestras vidas no veremos una Cuba con los niveles de vida, digamos, de Japon. Entonces, para tener los pies sobre la tierra fertil, partamos en todos los analisis de la conviccion que lo que nos ata a la Revolucion es una locura colectiva de encontrar el paraiso perdido y esa ligadura no la podemos sacrificar buscando una prosperidad economica que termine siendo enajenadora y como tal convierte al suenho en una distopia.11 de julio de 2017, 8:45

Silvio dijo...

Por una de las cosas que el Che era más querido aquí en Cuba era por su crítica constante a lo mal hecho. Yo era casi un niño, nada que ver con la superestructura, lo recuerdo como pueblo. Y ese era el sentimiento del pueblo respecto al Che. Primero el respeto por ser guerrillero y comandante de la sierra, e igualmente la identificación con su espíritu autocrítico, intransigente con lo mal hecho. Por entonces alguna gente comentaba que el Che "era un pesao", pero yo estoy seguro de que esa apreciación venía de su intransigencia radical.

Haydee Santamaría, que cuando estaban en la sierra le había hecho prometer al Che que se la llevaría con él a liberar Latinoamérica, siempre sacaba a relucir una nota que el Che le había escrito, diciéndole que como mejor la recordaba era "disparando a la redonda", o sea, contra el enemigo pero también hacia adentro, hacia todo lo mal hecho.

Ella siempre tuvo muy presente aquella nota y cada vez que hablaba del Che, la mencionaba. 

Nada de esto lo leí, todo está en mi memoria de primera mano.


Patriaesvirtud dijo...


Ayer llegué temprano a la casa y con mis hijas comenzamos uno de los planes de vacaciones, ver, oir y leer todas las cosas que por falta de tiempo hemos dejado pendiente. 
Iniciamos con un excelente documental “He named Malala”, en el que nos presentan parte de la vida de esa valiente joven. Seguimos con “I am Bolt” sobre el gran Usain, y así nos agarró las 2 am. Entre los materiales audiovisuales no podía faltar nuestro encuentro de lunes con el canal Cubavisión, a las 8:30pm, con el amigo Pánfilo y sus colegas; por cierto el de ayer estuvo por el centro del home ¿Serán centristas?
Malala Yousafzai desde su temprana edad nos ha dado muestras de lucha por sus ideales, ha sufrido por ello. Es musulmana, no parece ser comunista (no creo que lo llegue a ser), incluso es posible que en el futuro opine en contra de nuestra ideología; pero es una buena persona, es imprescindible. 
Usain nos ha regalado los 9 segundos y décimas más emocionantes. Tengo la impresión que durante ese tiempo es muy seguro que no se haya escuchado un disparo en el mundo. Nos regala felicidad, alegría, nos muestras hasta donde se puede llegar en la búsqueda de los límites. Es alegre, desprejuiciado. De seguro no es comunista, pero es una buena persona, y también es imprescindible.
Pánfilo es nuestro escape semanal. ¿Se tendrá contabilizado los millones de cubanos que nos sentamos frente al TV los lunes a las 8:30pm?. Media hora desordenada, medio loca, pero con disparos en cadencia de ametralladora. Son geniales, se divierten, actúan bien, se atreven y eso los convierte, en la Cuba de hoy, en imprescindibles.
Necesitamos de Malala, de Usain, de Hollywood, de Pánfilo. ¿Nos vamos a poner ahora a buscarles los defectos y los peligros?, supongamos que lo hagamos, porque los tienen, ¿para qué?. Está claro que por muchos defectos que les busque el pueblo los continuará disfrutando, porque tienen algo que brindar que la gente necesita. 
Se puede perder todo el tiempo del mundo queriendo desacreditar a Harold Cárdenas y a la Joven Cuba. ¿Ganamos algo?. La joven Cuba tiene su historia, nos guste o no, es imprescindible. No gastemos más balas en ello. Si no nos gusta algo de lo que escriben pues a escribir algo 100 veces mejor, eso sería más creíble.
La Pupila Insomne es necesaria, tiene una historia, es imprescindible. Yo puedo o no coincidir con Iroel, no lo conozco, pero muchos amigos me dicen que es una buena persona, y tiene una historia, es Revolucionario. Creo que se equivoca en criterios y comportamientos, ¿quién no?. Creo que bombardear a la Pupila Insomne es gastar artillerías. Me gusta ver la Pupila Asombrada y creo que también es imprescindible.

Patriaesvirtud dijo...

Aunque son antagónicos quiero referirme en el mismo post al “más mentiroso de todos”. Soy sincero, ya me cansa la reiteración. Yo no conozco a Fernando Ravsberg, su apellido se me traba en los dedos, no creo que sea comunista, no creo que nadie haya pensado en valorarlo como si fuera un militante del PCC, o quieran de él un comportamiento similar.
Yo me enteré de la valoración dada por nuestro Fidel precisamente en un artículo publicado por Fernando en su sección de “Cartas desde Cuba” en BBC Mundo. Creo que fue a raíz de la enfermedad del Comandante. Hablo de memoria pues no he podido recuperar el referido artículo. Recuerdo que en el mismo se hace un análisis de los valores de Fidel, y para ello se recuerda lo ocurrido, creo que Ravsberg reconoce su error y la forma en que el Jefe lo catalogó como el “más mentiroso”. Pero lo que recuerdo muy bien del artículo es como el autor expresa que cuando pensaba que ya era hora de recoger las maletas y marcharse de Cuba entendió la dimensión política y humana de Fidel, pues aquello quedó en lo dicho en ese momento y no existieron más repercusiones, ni pedidos de cuentas, ni nada de nada. Fidel le dijo lo que tenía que decir y se acabó. Por qué tanta insistencia ahora en seguir reiterando lo expresado por nuestro Fidel. 
No es Ravsberg comunista, no me han mostrado que sea agente de los servicios enemigos. “Cartas desde Cuba” es seguida por muchos, es imprescindible. Si nos molesta algo publicado en dicho blog, pues a escribir algo 100 veces mejor y más convincente. Lanzarle pedradas a ese blog es gastarlas, en la batalla ellas también serán necesarias.
“Vivir del Cuento”, “Segunda Cita”, La Pupila Insomne”, y “La joven Cuba” pueden ser también penetradas por los provocadores y los oportunistas.
El debate que se lleva será fundamental, vital, si se acaba de entender que esta Revolución necesita de todos, en especial de los imprescindibles. Que se tiene que evitar la repetición de viejos erros. Si se logra que la autosuficiencia académica se deje a un lado y pongamos los pies en la tierra de esta hermosa y casi única Isla, con este hermoso y único proceso social y político.
Si lo que quedan son más grietas, fisuras y heridas; pues hemos perdido el tiempo. Pero peor hemos facilitado el camino a los quieren acabarnos.


Respeto el enfoque que cada quien desee adoptar a la hora de hacer un análisis, pero en mi modesta opinión, la noción de tomar como punto de partida para el análisis social abstracciones tales como “locura colectiva” o “paraíso perdido” se encuentra en desuso desde hace mucho tiempo, por lo menos desde Marx. 

Otra aclaración: el pensamiento tecnocrático no descansa en un presupuesto que se refiere exclusivamente a la economía, sino en la conjeturada superioridad del pensamiento especializado (en cualquier campo del conocimiento) y en la presumida legitimidad que ello le concedería para “gobernar” los asuntos de Estado. En dependencia de cómo se utilice el conocimiento “experto” en la política pública, pudiera ser tan tecnócrata un funcionario de un banco central como un comunicador social, un psicólogo, o un experto en estadísticas.

El debate acerca de un proceso de transformación social –como el que tiene lugar actualmente en Cuba- pudiera facilitarse mucho si se observase una premisa del método marxista: la distinción entre las manifestaciones y su esencia, y el entendimiento de que el sistema de ideas con el que cada sistema económico y social se auto-percibe (incluyendo la ideología) tiene una función justificadora.


Entonces la cuestión es poder asegurar que opere la función critica del análisis social y su utilización en las políticas para transformar la sociedad, en un contexto donde se sabe que inevitablemente el resultado del análisis pudiera discrepar de determinadas ideas justificadoras. 

El camino para empezar a distinguir entre esencia y manifestaciones comienza con la identificación de la evidencia en la que se basa el análisis. 

Finalmente, si no se desarrolla bien el argumento sobre la prosperidad que ha hecho Estevez Rams, resulta muy polémico hacer un planteamiento general que pudiera dar la impresión de que la prosperidad económica puede terminar siendo enajenadora. Pudiera ser políticamente desmovilizador. Es muy difícil pensar que se puede convencer en Cuba al ciudadano común de que hay que “aguantar” la prosperidad para que esta no contradiga un “sueño”. 


Silvio dijo...

Carmen, tú preguntaste: "...si todos quieren lo mejor para nuestro país por qué hay descalificaciones y posiciones tan encontradas."

Lo dije sutilmente dos entradas atrás, creo que en mi primer pronunciamiento, pero ahora lo voy a decir más claro y directo: Todo esto que está pasando, este brote de extremismo, estas descalificaciones y persecuciones contra personas o grupos, son el reflejo de sectores de poder en Cuba que no estuvieron de acuerdo con el restablecimiento de relaciones con los Estados Unidos.

Hay gente aquí, como también los hay en Estados Unidos, aunque por otras razones, que desean mantener la confrontación, el enfrentamiento. Los que piensan así en La Florida quieren continuar el status quo porque ya se ha convertido en un negocio, eso está más que comprobado.

Estarían por ver las razones de los de aquí que desean que el pueblo de Cuba, su propio pueblo, continúe sufriendo un enfrentamiento que lleva ya más de medio siglo desgarrando las entrañas de las familias y de toda Cuba.

Lo voy a dejar ahí, no me voy a aventurar en hipótesis. Porque si bien puede haber oportunistas que dándoselas de duros creen estar defendiendo un status personal privilegiado, también puede haber quienes con honestidad piensen que seguir en guerra es lo mejor.

Me gustaría que me contradijeran, que me demostraran que no es cierto lo que pienso porque, como comprenderán, no es muy esperanzador.



La prosperidad economica no existe en abstracto, existe asociada a determinada realidad social y determinada relaciones de propiedad. Mi post no era general, parte de una premisa concreta y una preocupacion concreta. Creo ver un pensamiento tecnocratico que tiende a totalizar lo economico en aspectos de la vida del pais donde no deberia primar ese enfoque. Creo que estaba claro que no tenia nada en contra de la prosperidad economica, si esta esta basada en relaciones sociales de justicia (social, economica y politica) y solidaridad humana. Esa era la esencia. Pero no estoy de acuerdo en una prosperidad economica que renuncie a ello. No hay que aguantar la prosperidad, hay que acelerarla para que el ciudadano comun no se enajene en un mar de limitaciones economicas como ocurre hoy. Limitaciones que le cohartan la posibilidad de vivir plenamente. Pero sostengo que en la Cuba actual, un enfasis absolutizador en la prosperidad economica como fin ultimo puede ser desmovilizador frente a la realidad (que ya explique) de que no sera precisamente aqui en la isla donde el individuo, hoy y ahora, alcance la prosperidad economica que hay en determinados paises del primer mundo. Puede ser desmovilizador si alientan una posicion individualista frente a la realidad, si exacerban el salvese quien pueda. Algo que lamentablemente vemos crecer.

Por otro lado, el uso de abstracciones como "locura colectiva" y "paraiso perdido" no responden a un lenguage academico, que tambien es valido, son solo metaforas. Nada mas, nada menos. Es tan metaforico y abstracto como "un mundo mejor es posible" (probablemente otra manera de referirse del paraiso perdido) o "Seamos realista, hagamos lo imposible", una frase que si la vemos friamente es muy poco marxista o academica y en su sentido literal escasamente un punto de partida para algo. Las metaforas, como toda idea, son siempre abstracciones. No estoy escribiendo un tratado de economia, ni emulando a Marx. Para todo eso tambien hay sus espacios. 

Por ultimo lo que estan en desuso para unos puede no estarlo para otros. Al fin y al cabo "aunque no este de moda te pido una mano ..."
Es cierto que el concepto tecnocratico es mas amplio. Gracias.

El debate acerca de un proceso de transformación social y economico –como el que tiene lugar actualmente en Cuba- puede tomar muchas formas. No tiene que ser exclusivamente sobre un analisis marxista o incluso de racionalidad a ultranza. Tambien con canciones, con poesia, con teatro, con novelas, con pinturas con ... se particpa en ese debate. Tambien todo ello contribuye a disenhar la sociedad que queremos. 

Solo quiero insitir en que veo la necesidad perentoria, objetiva y justa de que nuestros conciudadanos (incluyendonos) satisfazgan sus necesidades economicas como una premisa necesaria pero no suficiente para lograr una vida cultural mas plena y menos enajenante, mas solidaria y mas justa. Ese vida como sociedad mas plena es el paraiso perdido y el buscarlo no como individuos sino como colectivo sigue siendo una locura a la que siguen apostando millones de cubanos.


Silvio: 
No suelo regodearme en ataques personales, discuto ideas. Creo que toda idea expuesta públicamente, debe ser discutida –en acuerdo o en desacuerdo– públicamente. Estimulé y participé en los debates histórico-filosóficos de la segunda mitad de los 90, como director del Centro de Estudios Martianos y de la revista Contracorriente. Algunas de las ideas discutidas entonces se hallan en mi libro De la historia, los mitos y los hombres (1999). Las ideas que recoge la entrevista originalmente publicada en Cubadebate tampoco son nuevas, ni responden a campaña alguna, fueron expuestas ya en los libros Cuba, ¿revolución o reforma? (2012) y Ser, parecer, tener (2014), en los que enhebro textos que escribí y publiqué en los primeros años del siglo. Estaba preparado para el debate. Sin embargo, no se han discutido mis palabras, sino mis supuestas intenciones. Como las intenciones que me atribuyen son en extremo ofensivas –extensivas a otros colegas con los que comparto criterios, algunos tan nobles y brillantes como el joven Elier Ramírez Cañedo–, y muchos foristas aceptan y parten de esas premisas, no cabe la discusión de ideas a la que aspiraba. Pero tampoco estoy dispuesto a “defenderme”. Algunos, seguramente, pensarán así, tienen ese derecho, y yo no puedo convencerlos de lo contrario más que con cada acto de mi vida (como bien sabes, tener detractores no siempre es un mal síntoma); otros, exacerban y extreman las descalificaciones y no puedo dejar de pensar que lo hacen para impedir, ellos sí, el debate de ideas. Al coro se une ahora Cuba Posible, que se sabe aludida, y espacios de militancia contrarrevolucionaria, como Cubaencuentro. Por último Silvio, es absolutamente falso que existan revolucionarios opuestos a la normalización de relaciones con los Estados Unidos –lo que por supuesto pasa por la eliminación del bloqueo y la no intromisión en nuestros asuntos internos–; al menos no conozco a nadie cuerdo que prefiera la guerra, ya sea caliente o fría, lo que no quita que asumamos sin prevenciones lo que el imperialismo gentilmente nos ofrece. Hasta aquí mi comentario. Prefiero volver al debate de ideas.


Pedro Monreal dijo...

Ernesto, muchas gracias por el comentario. En lo esencial estoy de acuerdo con lo que planteas sobre la manera en que hay que concebir la prosperidad y, de hecho, es una posición ampliamente compartida por todos los colegas economistas cubanos con los que intercambio. La manera en que se asume la prosperidad –al menos en el marco de nuestros intercambios- es como prosperidad con equidad, que conecta con otros términos como desarrollo incluyente, y que incorporan el componente de justicia social. 

Es cierto que existen otras visiones muy distintas sobre la prosperidad, muchas de las cuales, lamentablemente, predominan en otras partes y que no solamente separan la equidad de la prosperidad sino que postulan que la equidad obstaculiza la prosperidad. Es posible que existan esas posiciones en Cuba, pero no me queda claro que tengan tanta fuerza, aunque quizás me equivoco en esa apreciación.

A mí me parece bien que la transformación social tome muchas formas y que se tengan en cuenta diversas dimensiones para diseñar y guiar la transformación. No obstante, me parece importante destacar la importancia de disponer de análisis basados en evidencias (no solamente análisis económicos) para tratar de diseñar políticas ajustadas a la realidad. 

Muchas veces, las personas que se “asoman” a los medios en que se discuten estos temas (sobre todo en internet) reaccionan con molestia, a vces con decepción, ante lo que perciben como polémicas infinitas que se quedan en el plano retórico y que tienen poco impacto en la solución de sus problemas concretos.

Creo que es una crítica que no debemos mirar de lado. Seguramente no es justa de manera general, pero expresa un orden de prioridades de la gente común que es importante tomar en cuenta. 

Uno de los problemas que tenemos quienes tratamos de hacer un debate sobre temas concretos es que en ocasiones se dice que lo que hacemos es “técnico”, “economicista”, etc. Sin embargo, problemas como la pobreza y la desigualdad necesitan transformaciones concretas que dependen de contextos especificos que pueden cambiar muy rápidamente y que por tanto requieren análisis frecuentes que puedan “alimentar” las medidas que las resuelven.

Las soluciones son de naturaleza política y no necesariamente tienen que responder siempre a un criterio técnico, pero usualmente las soluciones tienen una mejor oportunidad de funcionar cuando están informadas por el conocimiento.

Agradecido por la oportunidad que ofrece Segunda Cita de poder dialogar constructivamente.


Ana María dijo...

Las últimas entradas no las he leído, ni siquiera las he recibido por correo, pero desde que me levanté he estado pensando en Segunda Cita. Ya podré leer lo anterior cuando me lleguen las vacaciones, pero es que cuando me levanto pongo en el radio a Radio Reloj y en el televisor la Revista de la Mañana, esta mañana el tema era el mismo, las Comisiones de la Asamblea y oí más de lo mismo (si yo supiera armara un video con discursos varios de muchos años seguidos donde se repite lo mismo, agro, azúcar, transporte, ahora alguien se dio cuenta de que faltan juguetes). Cuando llegué al trabajo, me entró La Joven Cuba, el artículo de Harold Cárdenas Lema e Israel Rojas Fiel “Que los daños colaterales no seamos nosotros mismos” y me menciona Segunda Cita, entonces, dejé todo para después, vi nuevas entradas y me leí esta de Humberto Pérez sin ver los comentarios.

Al leer el párrafo “Pero de esto a concluir que al Capitalismo hay que echarlo por la borda como un todo único e indistinto, despreciando todo lo positivo que ha creado y desarrollado a lo largo de la historia sobre todo en la esfera de la economía, hay un gran trecho…” y recordé algo tan simple como que aún yo adolescente, el administrador que intervino el Central donde vivía, tumbó todos los almendros y flamboyanes del paseo que recorría y daba sombra al batey; cuando le preguntaron enseguida dijo “esto lo sembró un capitalista!” y así todo lo demás; en ese tiempo, el Club del central tenía una biblioteca enorme y de altísima calidad, pero tiraron los libros, porque también era lectura contrarrevolucionaria (claro que recogí muchos, que perdí luego cuando el ciclón Flora).

También recordé de nuevo la Revista de la Mañana cuando llegué al último párrafo: “Y también siguiendo las orientaciones de Lenin, debe evitarse la ¨fraseología revolucionaria¨ hueca y subjetiva, enfermedad que aparece ¨cuando en el curso de los sucesos revolucionarios se dan grandes y bruscos virajes¨, fraseología que se manifiesta en ¨una simple repetición de consignas revolucionarias, que emborrachan y exaltan los ánimos pero que carecen de fundamento y no toman en cuenta de manera suficiente las condiciones objetivas de la situación dada y de determinado sesgo de los acontecimientos¨.

Entonces trato de hacer un exámen de conciencia (no de constricción) y decido que yo no soy centrista.. Pero recuerdo también cuando una de mis jefas me decía que yo no era militante del partido, por ser demasiado criteriosa, ¿me habré calmado?, no sigo siendo la misma, pero a veces me siento cansada. Entonces entro aquí y rejuvenezco de nuevo.


Silvio dijo...

Enrique, no he precisado el tiempo de lo que he llamado campaña. Lo titulé así por la fuerza que ha cogido desde hace meses (pero no soy ratón de debates: pudiera haber empezado hace años). Qué Cuba Posible haya reaccionado ahora que se están removiendo las ideas, no me extraña, porque algunos llevan tiempo acusándoles de todo, de vínculos con la CIA, de coger dinero para emprenderla contra la Revolución. El problema es que Cuba Posible integra a muchas personas de diferente trayectoria. Si partimos de ciertos prejuicios, quizá haya algunos con orígenes más “sospechosos”, pero en ese grupo hay compañeros de trayectoria indiscutible, que respeto y hasta quiero, como Aurelio Alonso. Ahí también está el sabio de Pedro Monreal, que hasta no hace mucho prestaba servicios a nuestro país oficialmente. Incluso jóvenes como Julio César Guanche, a quien Alfredo Guevara estimaba mucho –y Alfredo no era ningún pusilánime ideológico. Cubaencuentro es otra cosa: empezó tratando de ser un punto de coincidencia y ha terminado siendo un sitio de renegados, resentidos y contrarrevolucionarios. 

Quisiera creerte cuando dices que “es absolutamente falso que existan revolucionarios opuestos a la normalización de relaciones con los Estados Unidos”, pero cada vez existen más señales. Como cada vez también hay más signos de malestar por algunas reformas emprendidas e impulsadas por nuestro Presidente. Tampoco coincido contigo en que nadie cuerdo prefiere la guerra. Hay muchos cuerdos listos que piensan que la guerra les conviene. Los productores de armas, por ejemplo. La derecha de la Florida, ya sabemos cómo se beneficia con esto: todos los años reciben millones y hay suficientes artículos que explican cómo casi todo se diluye en manos de los camajanes y sólo una mínima parte se usa de verdad para actividades subversivas. Hasta Trump se dio cuenta de eso y propuso cerrarles la espita.

Vuelvo a dejar en puntos suspensivos –no porque no me atreva a decirlo sino porque tendría que estar muy convencido—las supuestas razones de ciertos revolucionarios para creer conveniente la confrontación –se supone que por razones opuestas a nuestros enemigos. También pienso que cuando los fundadores de la Revolución están retirándose debe haber gente –siempre las hay–, asegurando posiciones. No es nada raro, ocurre en todos los círculos de poder desde que el mundo es mundo. 

No deja de llamarme la atención que ha sido ahora, que he mencionado abiertamente el tema, cuando te has dignado a responder. En cualquier caso, gracias.




En relación con Humberto Pérez y un muy interesante artículo suyo "NECESITAMOS REALISMO Y SOCIALISMO”, que viene muy al caso en este debate. Ver :
1.- AHORA O NUNCA, el debate necesario. Publicado en el periódico Por Esto!, sección Opinión, el lunes 27 de junio del 2016
https://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=487410


2.- ALGO MÁS QUE QUISIERA AÑADIR…Ahora o nunca… (II)Publicado en el periódico Por Esto! , de Mérida Yucatán México, Sección de Opinión, el lunes 11 de julio del 2016.
https://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=22&idTitulo=490501


3.- PARA CULMINAR MI ANÁLISIS… Ahora o nunca… (III final).La subestimación del mercado y del dinero. Lo que propongo en resumen. Publicado en el periódico Por Esto!, de Mérida México el sábado 23 de julio del 2016 Sección de cultura
https://www.poresto.net/ver_nota.php?zona=yucatan&idSeccion=33&idTitulo=493324

Loam dijo...


Una oportuna, antidogmática y conveniente reflexión de José Saramago acerca de la contradicción y la coherencia:


"Al contrario de lo que suelen preceptuar los diccionarios, incoherencia y contradicción no son sinónimos. Es en el interior de su propia coherencia donde una persona o un personaje se van contradiciendo, mientras que la incoherencia, por ser, más que la contradicción, una constante del comportamiento, repele de sí a la contradicción, la elimina, no se entiende viviendo con ella. Desde este punto de vista, aunque arriesgándonos a caer en las telas paralizadoras de la paradoja, no debería ser excluida la hipótesis de que la contradicción sea, al final, y precisamente, uno de los más coherentes contrarios de la incoherencia."

Loam dijo...


En su libro 'La victoria estratégica' Fidel Castro dice:


"A medida que el poder del imperio crecía hasta convertirse en la más poderosa potencia mundial, hacer una Revolución en Cuba se tornaba una tarea bien difícil. Unos pocos hombres fuimos capaces de soñarla, pero nadie podría atribuirse méritos individuales en una proeza que fue mezcla de ideas, hechos y sacrificios de muchas personas, a lo largo de muchos años, en muchas partes del mundo. 


Con esos ingredientes se pudo conquistar la independencia plena de Cuba, y una revolución social que ha resistido con honor más de 50 años de agresiones y el bloqueo de los Estados Unidos."


Tomado de: http://personilla.livejournal.com/119211.html

Adelaida dijo...


Lo que a mi me gustaría entender y no acabo de encontrar en los artículos y opiniones vertidos sobre el centrismo es:
1. +Quienes son los centristas hoy? Nombres, por favor
2. Qué se entiende por centrismo? Una definición que no se me vaya de las manos, que pueda tomar para entender. 
Lo tercero que pediría, si se puede, es que si partimos de la hipótesis que todos los que escriben aquí, quieren una mejor sociedad cubana y socialista, de la cual la patria pueda sentirse orgullosa, ?Por qué de todos lados leo que llueven adjetivos descalificantes? Lo importante, no es que todos pensemos lo mismo, sino que lleguemos a un consenso que nos haga fuerte a través del análisis de los hechos y la búsqueda de soluciones y no a guerras de posiciones para ganar una discusión. Eso solo nos debilita ante los que no quieren al pueblo de Cuba



Nunca me ha gustado los articulos llenos de citas. Las citas son necesariamente textos truncados y sacados del contexto de una reflexion mas larga y profunda. Por eso creo que hay que usarlos con mucho cuidado. Para cada cita de Marti hay una contracita, sin embargo el Marti completo es integro y no da pie a las ambiguedades (aunque si a las polilecturas). Es verdad que el Che dijo todas esas cosas, pero tambien es verdad que alertaba sobre usar categorias economicas capitalistas para medir al socialismo. El debate del Che y Carlos Rafael es muy rico y no puede ser simplificado en unas notas. Yo si creo que es necesario que reflexionemos si, en el camino de "aprovechar" las experiencias internacionales en ocasiones importantes y decisiones estrategicas no estamos dejando entrar el germen de la desconstruccion del socialismo. A veces tengo la impresion de que con demasiada frecuencia hoy en dia, vemos mal cosas que hemos hecho bien aunque perfectible y planteamos como solucion lo que se hace en otros lados (capitalistas). La Revolucion fue creacion heroica y debe seguir siendolo. Entre las ideas que mas me preocupan y que me parece muy neoliberal, es una inclinacion excesiva al pensamiento tecnocratico. El pensamiento tecnocratica descansa en el presupuesto de que arreglando la economia arreglamos todos los problemas. De esa concepcion reduccionista nacen ideas como dirigir el arte, la literatura, la educacion o la ciencia como hechos economicos sin entender que, estando basados en un substrato inledublimente economico, son ante todo hechos culturales. No se fundan universidades como se administran empresas. Y ese pensamiento tengo la percepcion que no emana necesariamente de un "centrista" ajeno a cargos de direccion sino que esta saliendo del entrado mismo del estado. Hace no mucho estaba en un bachillerato para una actividad de divulgacion cientifica y en el mural de la directora, vi un impreso que detallaba (o pretendia detallar) a nivel del peso y los centavos cuanto perdia la economia del pais por cada adolecente que faltaba un dia a clase o abandonaba la escuela. Ni una palabra sobre el costo mayor de todo eso en terminos de la familia, de la sociedad. Sospecho que la "iniciativa" del impreso no provino de la directora sino de otras intancias del MINED. Cuando miramos todo como hechos contables terminamos por no ver nada de lo que importa. Las consignas que descansan solo en lo economico terminan siendo desmovilizadoras, los mismo pasa con el extremo politico. La Revolucion no se hizo solo para tener un socialismo prospero y sostenible, se hizo para tener un socialismo ademas culto, antienajenante, liberador, justo. Se hizo para educar a las personas en que vale el sacrificio de una parte de nuestra prosperidad con tal de ayudar al projimo, no solo en Cuba sino fuera de ella y ese sacrifio probablemente termine siendo para toda la vida. Si fuera por la prosperidad me hubiera ido a vivir fuera de Cuba y lo sostenible, al menos el primer mundo lo sera en el trascurso finito de nuestras vidas presentes. En Cuba vivimos y regresamos buscando algo mas, quizas la belleza de ser uno mismo, el romanticismo de vivir un sacrificio colectivo en aras de una utopia. Porque se trata en definitiva de mantener viva una utopia. Tenemos el compromiso de lograr que nuestro socialismo demuestre que es viable economicamente y que puede garantizar prosperidad, eso es condicion sine qua non de su sobrevivencia, pero siendo realistas, en nuestras vidas no veremos una Cuba con los niveles de vida, digamos, de Japon. Entonces, para tener los pies sobre la tierra fertil, partamos en todos los analisis de la conviccion que lo que nos ata a la Revolucion es una locura colectiva de encontrar el paraiso perdido y esa ligadura no la podemos sacrificar buscando una prosperidad economica que termine siendo enajenadora y como tal convierte al suenho en una distopia.11 de julio de 2017, 8:45

Anónimo dijo...

Excelente artículo de Humberto Pérez. Y hablando de debates, ¿por qué no se publican los últimos artículos sobre el tema "centrismo" de Segunda Cita en Cubadebate? ¿Por qué no se dedican mesas redondas para debatir y escuchar opiniones sobre el tema? ¿Por qué nos siguen atiborrando en la tv con los mismos desgastados discursos? 

Cito y me identifico con: "Como planteaba Lenin, en su intervención de octubre de 1921 en el II Congreso de Educación Política, creo que debíamos proponernos superar lo que el llamó métodos envejecidos, es decir los manifiestos y declaraciones generales que en su momento fueron necesarios para explicar al pueblo que cosas nuevas queríamos edificar y cómo hacerlo pero que no tiene sentido continuar rutinariamente repitiéndolos.

Si seguimos haciéndolo, advertía Lenin solo 4 años después del triunfo de la Revolución de Octubre hablándole a la misma generación que había hecho la Revolución, ¨el obrero más simple se burlará de nosotros y nos dirá: ¨Basta de explicar cómo quieres edificar, demuéstranos en la práctica como sabes hacerlo. ¡Y si no lo sabes nuestros caminos son diferentes; vete al diablo! ¨. Y tendría razón. ¨

Gracias y buen día


Kitty

Silvio dijo...

Por una de las cosas que el Che era más querido aquí en Cuba era por su crítica constante a lo mal hecho. Yo era casi un niño, nada que ver con la superestructura, lo recuerdo como pueblo. Y ese era el sentimiento del pueblo respecto al Che. Primero el respeto por ser guerrillero y comandante de la sierra, e igualmente la identificación con su espíritu autocrítico, intransigente con lo mal hecho. Por entonces alguna gente comentaba que el Che "era un pesao", pero yo estoy seguro de que esa apreciación venía de su intransigencia radical.

Haydee Santamaría, que cuando estaban en la sierra le había hecho prometer al Che que se la llevaría con él a liberar Latinoamérica, siempre sacaba a relucir una nota que el Che le había escrito, diciéndole que como mejor la recordaba era "disparando a la redonda", o sea, contra el enemigo pero también hacia adentro, hacia todo lo mal hecho.

Ella siempre tuvo muy presente aquella nota y cada vez que hablaba del Che, la mencionaba. 

Nada de esto lo leí, todo está en mi memoria de primera mano.

Lebis dijo...

Que bueno Silvio...11 de julio de 2017, 9:25
Iliena dijo...

Silvio usted dice que El compañero Humberto Pérez González fue presidente de la Junta Central de Planificación, fundada por Fidel en 1960 también pudiera decir que Félix Sautié Mederos asiduo comentaristas en este foro fue Vicepresidente del Consejo Nacional de Cultura de Cuba, ese Consejo me suena a gris

Carmen dijo...

Me he leído detenidamente todos los comentarios de estos últimos días, con algunos coincido plenamente, con otros en algunas cosas, en sentido general desde mi humilde lugar, creo que Adelaida tiene razón, si todos quieren lo mejor para nuestro país por qué hay descalificaciones y posiciones tan encontradas.
Al final he sentido una gran tristeza porque observo a nuestros intelectuales, enfrascados en un debate que a ciencia cierta no es de interés para la mayoría del pueblo, que tiene situaciones más perentorias que resolver y no tiene acceso a las redes para tomar partido por una u otra posición y estaría por ver si le interesaría saber quiénes son el centro, la izquierda o la derecha. Por acá abajo hay algo que tenemos claro, llámese como se llame, a los dirigentes oportunistas, a los burócratas que todo lo inmovilizan, a los corruptos, a los ineptos en sus funciones sean jefes o no, no los queremos. A los que reciben dinero del extranjero para escribir bobadas sobre nuestro país y cuestionar todo lo bueno o lo malo de nuestro proyecto social, no los queremos. Queremos a los cubanos honestos, que se esfuerzan, trabajan y con su ejemplo nos sostienen la esperanza. A los que comparten nuestros avatares y buscan soluciones para ellas.
Hace unos días en un encuentro con nuestros jóvenes, uno le dijo al Director, mire, a nosotros nos gusta el trabajo que hacemos, queremos estar en esta empresa, solo tenemos un solo problema: El Salario, cuando eso se resuelva hay muchos otros problemas que se irán resolviendo sobre la marcha. Creo que hasta el problema de los mangos que cita René se resolvería.
Ese tema tan acuciante, la aplicación de la Resolución 6, son problemas muy pedestres que nadie toca, solo Pánfilo está al tanto y en el programa de anoche tocó el tema, Ah y en honor a la verdad salieron dos páginas en el periódico Granma sobre las luces y las sombras de dicha Resolución, mejor que las anteriores, pero todavía con problemas para estimular realmente el esfuerzo de cada trabajador y miren ustedes que interesante, ese periódico al decir de algunos tan insulso, aburrido, y etc, tocó un tema de tanta importancia para una gran mayoría, todo el sector empresarial cubano.
No quiero simplificar, ni minimizar el debate, por demás interesantísimo que disfruté por la demostración de conocimientos, cultura y dominio del lenguaje, solo quiero poner un ejemplo de temas de nuestra realidad, que tienen implicaciones prácticas muy altas, que merecen análisis, propuestas, soluciones, que ayudarían a este pueblo al cual se quiere defender y hacer próspero. 

Carlos dijo...

¿Alguien en este foro me pudiera explicar la relación que existe entre Jorge Soro, Open Society, CubaPosible, Roberto Veiga y Lenier González? Pues tengo entendido que Jorge Soro defiende el neoliberalismo y el capitalismo y eso no es lo que defendemos los revolucionarios que escribimos junto a Silvio Rodríguez. ¿Por favor que alguien me explique por qué CubaPosible recibe entonces dinero de Soro y Open Society? no entiendo.11 de julio de 2017, 11:48

Silvio dijo...


Carlos, en este blog lo que se apoya es la necesidad de ser autocríticos y consecuentes con lo que nos han enseñado los mejores revolucionarios. Aquí se piensa que vale la pena escuchar a todo el que tenga propuestas para resolver los muchos problemas que tenemos. Hay otros blogs que se dedican a perseguir a quienes no piensan como ellos. Segunda cita no es asi. Más de una vez no hemos dicho lo que a algunos círculos de poder le gustaría y lo hemos tenido que pagar. Pero no lloramos, ni pedimos auxilio: lo asumimos porque no nos gustan las persecuciones ni las pandillas contra nadie. Creemos que en Cuba, como en todas partes, hay instituciones cuyo deber es vigilar y atajar cualquier actividad enemiga. En ellas hemos confiado siempre y a ellas corresponde darle su merecido a quienes atentan contra la Revolución.
Carlos, si no te identificas bien, no te publico más.

Patriaesvirtud dijo...


Ayer llegué temprano a la casa y con mis hijas comenzamos uno de los planes de vacaciones, ver, oir y leer todas las cosas que por falta de tiempo hemos dejado pendiente. 
Iniciamos con un excelente documental “He named Malala”, en el que nos presentan parte de la vida de esa valiente joven. Seguimos con “I am Bolt” sobre el gran Usain, y así nos agarró las 2 am. Entre los materiales audiovisuales no podía faltar nuestro encuentro de lunes con el canal Cubavisión, a las 8:30pm, con el amigo Pánfilo y sus colegas; por cierto el de ayer estuvo por el centro del home ¿Serán centristas?
Malala Yousafzai desde su temprana edad nos ha dado muestras de lucha por sus ideales, ha sufrido por ello. Es musulmana, no parece ser comunista (no creo que lo llegue a ser), incluso es posible que en el futuro opine en contra de nuestra ideología; pero es una buena persona, es imprescindible. 
Usain nos ha regalado los 9 segundos y décimas más emocionantes. Tengo la impresión que durante ese tiempo es muy seguro que no se haya escuchado un disparo en el mundo. Nos regala felicidad, alegría, nos muestras hasta donde se puede llegar en la búsqueda de los límites. Es alegre, desprejuiciado. De seguro no es comunista, pero es una buena persona, y también es imprescindible.
Pánfilo es nuestro escape semanal. ¿Se tendrá contabilizado los millones de cubanos que nos sentamos frente al TV los lunes a las 8:30pm?. Media hora desordenada, medio loca, pero con disparos en cadencia de ametralladora. Son geniales, se divierten, actúan bien, se atreven y eso los convierte, en la Cuba de hoy, en imprescindibles.
Necesitamos de Malala, de Usain, de Hollywood, de Pánfilo. ¿Nos vamos a poner ahora a buscarles los defectos y los peligros?, supongamos que lo hagamos, porque los tienen, ¿para qué?. Está claro que por muchos defectos que les busque el pueblo los continuará disfrutando, porque tienen algo que brindar que la gente necesita. 
Se puede perder todo el tiempo del mundo queriendo desacreditar a Harold Cárdenas y a la Joven Cuba. ¿Ganamos algo?. La joven Cuba tiene su historia, nos guste o no, es imprescindible. No gastemos más balas en ello. Si no nos gusta algo de lo que escriben pues a escribir algo 100 veces mejor, eso sería más creíble.
La Pupila Insomne es necesaria, tiene una historia, es imprescindible. Yo puedo o no coincidir con Iroel, no lo conozco, pero muchos amigos me dicen que es una buena persona, y tiene una historia, es Revolucionario. Creo que se equivoca en criterios y comportamientos, ¿quién no?. Creo que bombardear a la Pupila Insomne es gastar artillerías. Me gusta ver la Pupila Asombrada y creo que también es imprescindible.

Patriaesvirtud dijo...


Aunque son antagónicos quiero referirme en el mismo post al “más mentiroso de todos”. Soy sincero, ya me cansa la reiteración. Yo no conozco a Fernando Ravsberg, su apellido se me traba en los dedos, no creo que sea comunista, no creo que nadie haya pensado en valorarlo como si fuera un militante del PCC, o quieran de él un comportamiento similar.
Yo me enteré de la valoración dada por nuestro Fidel precisamente en un artículo publicado por Fernando en su sección de “Cartas desde Cuba” en BBC Mundo. Creo que fue a raíz de la enfermedad del Comandante. Hablo de memoria pues no he podido recuperar el referido artículo. Recuerdo que en el mismo se hace un análisis de los valores de Fidel, y para ello se recuerda lo ocurrido, creo que Ravsberg reconoce su error y la forma en que el Jefe lo catalogó como el “más mentiroso”. Pero lo que recuerdo muy bien del artículo es como el autor expresa que cuando pensaba que ya era hora de recoger las maletas y marcharse de Cuba entendió la dimensión política y humana de Fidel, pues aquello quedó en lo dicho en ese momento y no existieron más repercusiones, ni pedidos de cuentas, ni nada de nada. Fidel le dijo lo que tenía que decir y se acabó. Por qué tanta insistencia ahora en seguir reiterando lo expresado por nuestro Fidel. 
No es Ravsberg comunista, no me han mostrado que sea agente de los servicios enemigos. “Cartas desde Cuba” es seguida por muchos, es imprescindible. Si nos molesta algo publicado en dicho blog, pues a escribir algo 100 veces mejor y más convincente. Lanzarle pedradas a ese blog es gastarlas, en la batalla ellas también serán necesarias.
“Vivir del Cuento”, “Segunda Cita”, La Pupila Insomne”, y “La joven Cuba” pueden ser también penetradas por los provocadores y los oportunistas.
El debate que se lleva será fundamental, vital, si se acaba de entender que esta Revolución necesita de todos, en especial de los imprescindibles. Que se tiene que evitar la repetición de viejos erros. Si se logra que la autosuficiencia académica se deje a un lado y pongamos los pies en la tierra de esta hermosa y casi única Isla, con este hermoso y único proceso social y político.
Si lo que quedan son más grietas, fisuras y heridas; pues hemos perdido el tiempo. Pero peor hemos facilitado el camino a los quieren acabarnos.


Pedro Monreal dijo...

Respeto el enfoque que cada quien desee adoptar a la hora de hacer un análisis, pero en mi modesta opinión, la noción de tomar como punto de partida para el análisis social abstracciones tales como “locura colectiva” o “paraíso perdido” se encuentra en desuso desde hace mucho tiempo, por lo menos desde Marx. 

Otra aclaración: el pensamiento tecnocrático no descansa en un presupuesto que se refiere exclusivamente a la economía, sino en la conjeturada superioridad del pensamiento especializado (en cualquier campo del conocimiento) y en la presumida legitimidad que ello le concedería para “gobernar” los asuntos de Estado. En dependencia de cómo se utilice el conocimiento “experto” en la política pública, pudiera ser tan tecnócrata un funcionario de un banco central como un comunicador social, un psicólogo, o un experto en estadísticas.

El debate acerca de un proceso de transformación social –como el que tiene lugar actualmente en Cuba- pudiera facilitarse mucho si se observase una premisa del método marxista: la distinción entre las manifestaciones y su esencia, y el entendimiento de que el sistema de ideas con el que cada sistema económico y social se auto-percibe (incluyendo la ideología) tiene una función justificadora.

Entonces la cuestión es poder asegurar que opere la función critica del análisis social y su utilización en las políticas para transformar la sociedad, en un contexto donde se sabe que inevitablemente el resultado del análisis pudiera discrepar de determinadas ideas justificadoras. 

El camino para empezar a distinguir entre esencia y manifestaciones comienza con la identificación de la evidencia en la que se basa el análisis. 

Finalmente, si no se desarrolla bien el argumento sobre la prosperidad que ha hecho Estevez Rams, resulta muy polémico hacer un planteamiento general que pudiera dar la impresión de que la prosperidad económica puede terminar siendo enajenadora. Pudiera ser políticamente desmovilizador. Es muy difícil pensar que se puede convencer en Cuba al ciudadano común de que hay que “aguantar” la prosperidad para que esta no contradiga un “sueño”. 

Margarita dijo...

Ya es demasiado!!!
El cubano de a pie está luchando su día a día, buscando, y con tranquilidad y paz disfrutan lo que consiguen. A ellos les es ajeno tanto artículo teórico poco pragmático, que no resuelve nada ni producen plátanos, malangas, ni sábanas para los hospitales ni bienes de consumo.
Si Fidel estuviera en plenas facultades, no se habrían echados tantos ríos de tinta innecesarios en este insigne blog.
A trabajar, a ayudar, a preguntar donde se es útil. 
La revolución fue la obra mayor, fue grandiosa, lo sigue siendo.


https://jovencuba.com/2017/07/11/que-los-danos-colaterales-no-seamos-nosotros-mismos/11 de julio de 2017, 13:14

Silvio dijo...

Carmen, tú preguntaste: "...si todos quieren lo mejor para nuestro país por qué hay descalificaciones y posiciones tan encontradas."

Lo dije sutilmente dos entradas atrás, creo que en mi primer pronunciamiento, pero ahora lo voy a decir más claro y directo: Todo esto que está pasando, este brote de extremismo, estas descalificaciones y persecuciones contra personas o grupos, son el reflejo de sectores de poder en Cuba que no estuvieron de acuerdo con el restablecimiento de relaciones con los Estados Unidos.

Hay gente aquí, como también los hay en Estados Unidos, aunque por otras razones, que desean mantener la confrontación, el enfrentamiento. Los que piensan así en La Florida quieren continuar el status quo porque ya se ha convertido en un negocio, eso está más que comprobado.

Estarían por ver las razones de los de aquí que desean que el pueblo de Cuba, su propio pueblo, continúe sufriendo un enfrentamiento que lleva ya más de medio siglo desgarrando las entrañas de las familias y de toda Cuba.

Lo voy a dejar ahí, no me voy a aventurar en hipótesis. Porque si bien puede haber oportunistas que dándoselas de duros creen estar defendiendo un status personal privilegiado, también puede haber quienes con honestidad piensen que seguir en guerra es lo mejor.

Me gustaría que me contradijeran, que me demostraran que no es cierto lo que pienso porque, como comprenderán, no es muy esperanzador.

Belcross dijo...

Hace unas entradas compartí una entrevista a Ravsberg que se reprodujo en Zurrón del Aprendiz (http://www.zurrondelaprendiz.com/cuba-informar-no-es-contrarrevolucionario) que fue donde la encontré. Es de hace unos años, pero cuando la leí hace poco fue que tuve algo de luz sobre este tema que plantea Silvio ahora de los sectores de poder en Cuba que no les conviene por alguna extraña razón que me encantaría conocer (pues semejante locura no cabe en mi cabecita de oriental que no está acostumbrada a esos niveles) que las relaciones con USA se encaminen. !Esto es insólito!, y no sé para alguien más, pero para mí eso es traición a la Patria.11 de julio de 2017, 13:48

La prosperidad economica no existe en abstracto, existe asociada a determinada realidad social y determinada relaciones de propiedad. Mi post no era general, parte de una premisa concreta y una preocupacion concreta. Creo ver un pensamiento tecnocratico que tiende a totalizar lo economico en aspectos de la vida del pais donde no deberia primar ese enfoque. Creo que estaba claro que no tenia nada en contra de la prosperidad economica, si esta esta basada en relaciones sociales de justicia (social, economica y politica) y solidaridad humana. Esa era la esencia. Pero no estoy de acuerdo en una prosperidad economica que renuncie a ello. No hay que aguantar la prosperidad, hay que acelerarla para que el ciudadano comun no se enajene en un mar de limitaciones economicas como ocurre hoy. Limitaciones que le cohartan la posibilidad de vivir plenamente. Pero sostengo que en la Cuba actual, un enfasis absolutizador en la prosperidad economica como fin ultimo puede ser desmovilizador frente a la realidad (que ya explique) de que no sera precisamente aqui en la isla donde el individuo, hoy y ahora, alcance la prosperidad economica que hay en determinados paises del primer mundo. Puede ser desmovilizador si alientan una posicion individualista frente a la realidad, si exacerban el salvese quien pueda. Algo que lamentablemente vemos crecer.

Por otro lado, el uso de abstracciones como "locura colectiva" y "paraiso perdido" no responden a un lenguage academico, que tambien es valido, son solo metaforas. Nada mas, nada menos. Es tan metaforico y abstracto como "un mundo mejor es posible" (probablemente otra manera de referirse del paraiso perdido) o "Seamos realista, hagamos lo imposible", una frase que si la vemos friamente es muy poco marxista o academica y en su sentido literal escasamente un punto de partida para algo. Las metaforas, como toda idea, son siempre abstracciones. No estoy escribiendo un tratado de economia, ni emulando a Marx. Para todo eso tambien hay sus espacios. 

Por ultimo lo que estan en desuso para unos puede no estarlo para otros. Al fin y al cabo "aunque no este de moda te pido una mano ..."
Es cierto que el concepto tecnocratico es mas amplio. Gracias.

El debate acerca de un proceso de transformación social y economico –como el que tiene lugar actualmente en Cuba- puede tomar muchas formas. No tiene que ser exclusivamente sobre un analisis marxista o incluso de racionalidad a ultranza. Tambien con canciones, con poesia, con teatro, con novelas, con pinturas con ... se particpa en ese debate. Tambien todo ello contribuye a disenhar la sociedad que queremos. 

Solo quiero insitir en que veo la necesidad perentoria, objetiva y justa de que nuestros conciudadanos (incluyendonos) satisfazgan sus necesidades economicas como una premisa necesaria pero no suficiente para lograr una vida cultural mas plena y menos enajenante, mas solidaria y mas justa. Ese vida como sociedad mas plena es el paraiso perdido y el buscarlo no como individuos sino como colectivo sigue siendo una locura a la que siguen apostando millones de cubanos.


Silvio: 
No suelo regodearme en ataques personales, discuto ideas. Creo que toda idea expuesta públicamente, debe ser discutida –en acuerdo o en desacuerdo– públicamente. Estimulé y participé en los debates histórico-filosóficos de la segunda mitad de los 90, como director del Centro de Estudios Martianos y de la revista Contracorriente. Algunas de las ideas discutidas entonces se hallan en mi libro De la historia, los mitos y los hombres (1999). Las ideas que recoge la entrevista originalmente publicada en Cubadebate tampoco son nuevas, ni responden a campaña alguna, fueron expuestas ya en los libros Cuba, ¿revolución o reforma? (2012) y Ser, parecer, tener (2014), en los que enhebro textos que escribí y publiqué en los primeros años del siglo. Estaba preparado para el debate. Sin embargo, no se han discutido mis palabras, sino mis supuestas intenciones. Como las intenciones que me atribuyen son en extremo ofensivas –extensivas a otros colegas con los que comparto criterios, algunos tan nobles y brillantes como el joven Elier Ramírez Cañedo–, y muchos foristas aceptan y parten de esas premisas, no cabe la discusión de ideas a la que aspiraba. Pero tampoco estoy dispuesto a “defenderme”. Algunos, seguramente, pensarán así, tienen ese derecho, y yo no puedo convencerlos de lo contrario más que con cada acto de mi vida (como bien sabes, tener detractores no siempre es un mal síntoma); otros, exacerban y extreman las descalificaciones y no puedo dejar de pensar que lo hacen para impedir, ellos sí, el debate de ideas. Al coro se une ahora Cuba Posible, que se sabe aludida, y espacios de militancia contrarrevolucionaria, como Cubaencuentro. Por último Silvio, es absolutamente falso que existan revolucionarios opuestos a la normalización de relaciones con los Estados Unidos –lo que por supuesto pasa por la eliminación del bloqueo y la no intromisión en nuestros asuntos internos–; al menos no conozco a nadie cuerdo que prefiera la guerra, ya sea caliente o fría, lo que no quita que asumamos sin prevenciones lo que el imperialismo gentilmente nos ofrece. Hasta aquí mi comentario. Prefiero volver al debate de ideas.

Xiomara dijo...
¿Centrista El Ché?

"No se puede confiar en el imperialismo, pero ni un tantito..."

Pedro Monreal dijo...

Ernesto, muchas gracias por el comentario. En lo esencial estoy de acuerdo con lo que planteas sobre la manera en que hay que concebir la prosperidad y, de hecho, es una posición ampliamente compartida por todos los colegas economistas cubanos con los que intercambio. La manera en que se asume la prosperidad –al menos en el marco de nuestros intercambios- es como prosperidad con equidad, que conecta con otros términos como desarrollo incluyente, y que incorporan el componente de justicia social. 

Es cierto que existen otras visiones muy distintas sobre la prosperidad, muchas de las cuales, lamentablemente, predominan en otras partes y que no solamente separan la equidad de la prosperidad sino que postulan que la equidad obstaculiza la prosperidad. Es posible que existan esas posiciones en Cuba, pero no me queda claro que tengan tanta fuera, aunque quizás me equivoco en esa apreciación.

A mí me parece bien que la transformación social tome muchas formas y que se tengan en cuenta diversas dimensiones para diseñar y guiar la transformación. No obstante, me parece importante destacar la importancia de disponer de análisis basados en evidencias (no solamente análisis económicos) para tratar de diseñar políticas ajustadas a la realidad. 

Muchas veces, las personas que se “asoman” a los medios en que se discuten estos temas (sobre todo en internet) reaccionan con molestia, a vces con decepción, ante lo que perciben como polémicas infinitas que se quedan en el plano retórico y que tienen poco impacto en la solución de sus problemas concretos.

Creo que es una crítica que no debemos mirar de lado. Seguramente no es justa de manera general, pero expresa un orden de prioridades de la gente común que es importante tomar en cuenta. 

Uno de los problemas que tenemos quienes tratamos de hacer un debate sobre temas concretos es que en ocasiones se dice que lo que hacemos es “técnico”, “economicista”, etc. Sin embargo, problemas como la pobreza y la desigualdad necesitan transformaciones concretas que dependen de contextos especificos que pueden cambiar muy rápidamente y que por tanto requieren análisis frecuentes que puedan “alimentar” las medidas que las resuelven.

Las soluciones son de naturaleza política y no necesariamente tienen que responder siempre a un criterio técnico, pero usualmente las soluciones tienen una mejor oportunidad de funcionar cuando están informadas por el conocimiento.

Agradecido por la oportunidad que ofrece Segunda Cita de poder dialogar constructivamente.

Ana María dijo...

Las últimas entradas no las he leído, ni siquiera las he recibido por correo, pero desde que me levanté he estado pensando en Segunda Cita. Ya podré leer lo anterior cuando me lleguen las vacaciones, pero es que cuando me levanto pongo en el radio a Radio Reloj y en el televisor la Revista de la Mañana, esta mañana el tema era el mismo, las Comisiones de la Asamblea y oí más de lo mismo (si yo supiera armara un video con discursos varios de muchos años seguidos donde se repite lo mismo, agro, azúcar, transporte, ahora alguien se dio cuenta de que faltan juguetes). Cuando llegué al trabajo, me entró La Joven Cuba, el artículo de Harold Cárdenas Lema e Israel Rojas Fiel “Que los daños colaterales no seamos nosotros mismos” y me menciona Segunda Cita, entonces, dejé todo para después, vi nuevas entradas y me leí esta de Humberto Pérez sin ver los comentarios.

Al leer el párrafo “Pero de esto a concluir que al Capitalismo hay que echarlo por la borda como un todo único e indistinto, despreciando todo lo positivo que ha creado y desarrollado a lo largo de la historia sobre todo en la esfera de la economía, hay un gran trecho…” y recordé algo tan simple como que aún yo adolescente, el administrador que intervino el Central donde vivía, tumbó todos los almendros y flamboyanes del paseo que recorría y daba sombra al batey; cuando le preguntaron enseguida dijo “esto lo sembró un capitalista!” y así todo lo demás; en ese tiempo, el Club del central tenía una biblioteca enorme y de altísima calidad, pero tiraron los libros, porque también era lectura contrarrevolucionaria (claro que recogí muchos, que perdí luego cuando el ciclón Flora).

También recordé de nuevo la Revista de la Mañana cuando llegué al último párrafo: “Y también siguiendo las orientaciones de Lenin, debe evitarse la ¨fraseología revolucionaria¨ hueca y subjetiva, enfermedad que aparece ¨cuando en el curso de los sucesos revolucionarios se dan grandes y bruscos virajes¨, fraseología que se manifiesta en ¨una simple repetición de consignas revolucionarias, que emborrachan y exaltan los ánimos pero que carecen de fundamento y no toman en cuenta de manera suficiente las condiciones objetivas de la situación dada y de determinado sesgo de los acontecimientos¨.

Entonces trato de hacer un exámen de conciencia (no de constricción) y decido que yo no soy centrista.. Pero recuerdo también cuando una de mis jefas me decía que yo no era militante del partido, por ser demasiado criteriosa, ¿me habré calmado?, no sigo siendo la misma, pero a veces me siento cansada. Entonces entro aquí y rejuvenezco de nuevo.



Amiga Ileana, si el CNC le suena a gris allí no todos fuimos grises.Propuse la disolución del CNC en una reunión de gobierno y otras cuestiones que me reservo. Le faltó por completar mi biografía. Solo algunos datos, no todos, fui miembro del M 26 7 en época de la lucha clandestina, fui constructor del Partido, Secretario de Organización Nacional de la UJC, Director del Semanario Mella, de Juventud Rebelde y de El Caimán Barbudo, Jefe de la Sección Política de la Columna Juvenil del Centenario en Camagüey en donde hice tres zafras completas, vicepresidente del Poder Popular en la Isla de la Juventud, fundador de la Editorial José Martí. Para más información Puede ver mi blog personal : "felixsautie.com". Siempre he admirado y apreciado a Silvio y escribo post en su Blog Segunda Cita porque lo respeto profundamente. Lo he hecho desde hace tiempo-. Este debate me ha impresionado mucho y como escribo regularmente una Sección que denomino Crónicas Cubanas que publico en México y en España, analizo situaciones y problemas de nuestro país. Tengo cosas que decir y las digo porque soy periodista desde hace más de 50 años. Tengo 78. Además soy militante fundador del PCC y pertenezo a la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Complacida11 de julio de 2017, 16:34

UN DIÁLOGO en el que no cabe esperar. El respeto por la opinión diferente y el derecho a opinar sin insultos, odios, ni rencores...Ver en Por Esto! martes 11 de julio 2017. Sección de Opinión 

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Silvio dijo...

Enrique, no he precisado el tiempo de lo que he llamado campaña. Lo titulé así por la fuerza que ha cogido desde hace meses (pero no soy ratón de debates: pudiera haber empezado hace años). Qué Cuba Posible haya reaccionado ahora que se están removiendo las ideas, no me extraña, porque algunos llevan tiempo acusándoles de todo, de vínculos con la CIA, de coger dinero para emprenderla contra la Revolución. El problema es que Cuba Posible integra a muchas personas de diferente trayectoria. Si partimos de ciertos prejuicios, quizá haya algunos con orígenes más “sospechosos”, pero en ese grupo hay compañeros de trayectoria indiscutible, que respeto y hasta quiero, como Aurelio Alonso. Ahí también está el sabio de Pedro Monreal, que hasta no hace mucho prestaba servicios a nuestro país oficialmente. Incluso jóvenes como Julio César Guanche, a quien Alfredo Guevara estimaba mucho –y Alfredo no era ningún pusilánime ideológico. Cubaencuentro es otra cosa: empezó tratando de ser un punto de coincidencia y ha terminado siendo un sitio de renegados, resentidos y contrarrevolucionarios. 

Quisiera creerte cuando dices que “es absolutamente falso que existan revolucionarios opuestos a la normalización de relaciones con los Estados Unidos”, pero cada vez existen más señales. Como cada vez también hay más signos de malestar por algunas reformas emprendidas e impulsadas por nuestro Presidente. Tampoco coincido contigo en que nadie cuerdo prefiere la guerra. Hay muchos cuerdos listos que piensan que la guerra les conviene. Los productores de armas, por ejemplo. La derecha de la Florida, ya sabemos cómo se beneficia con esto: todos los años reciben millones y hay suficientes artículos que explican cómo casi todo se diluye en manos de los camajanes y sólo una mínima parte se usa de verdad para actividades subversivas. Hasta Trump se dio cuenta de eso y propuso cerrarles la espita.

Vuelvo a dejar en puntos suspensivos –no porque no me atreva a decirlo sino porque tendría que estar muy convencido—las supuestas razones de ciertos revolucionarios para creer conveniente la confrontación –se supone que por razones opuestas a nuestros enemigos. También pienso que cuando los fundadores de la Revolución están retirándose debe haber gente –siempre las hay–, asegurando posiciones. No es nada raro, ocurre en todos los círculos de poder desde que el mundo es mundo. 

No deja de llamarme la atención que ha sido ahora, que he mencionado abiertamente el tema, cuando te has dignado a responder. En cualquier caso, gracias.



Con perplejidad y no encuentro una palabra mejor para describir mi sentimiento, he leído algunos planteamientos que niegan a la concepciones del pensamiento teórico que en buena lid están íntimamente relacionadas con la práctica concreta de la cual se sacan las experiencias de que surge la ciencia que guía las transformaciones. Pienso que esas concepciones nihilistas no caben precisamente en un foro de esta índole, porque pensar es muy importante para no equivocarse en el rumbo y para adoptar las más sabias decisiones que enrumben el movimiento que es nuestro peregrinaje existencial, porque las vida no es otra cosa que un movimiento rumbo a un final. Tiempo que debemos aprovechar lo mejor posible precisamente con la capacidad humana inherente que es la de la creatividad.
Y que me excusen los concretos por el planteamiento con que inicio este post. Pienso que precisamente muchos de los problemas y las penurias que estamos sufriendo en la base concreta a que se refieren algunos, están precisamente motivados por la improvisación, la superficialidad conceptual, por no medir eficientemente las consecuencias, por los empecinamientos, por los burocratismos y también por los bloqueos y las guerras económicas que por demás hay que saberlos enfrentar con sabiduría “Experimental”, con el valor de valentía y con ciencia específica. Tenemos un pueblo instruido que entiende y que no acepta el más de lo mismo de algunas palabras devenidas palabras mágicas o mantras con las que se pretende resolverlo todo sin plantear las estrategias y tácticas con que se a realizar las soluciones. Me refiero a “sentido de pertenencia”, “producir más y mejor”, “disciplina social” y otras que se convierten en deseos de buenas intenciones que necesariamente hay que plantearse los sistemas, legislaciones, y los estímulos que requieren de probadas teorías para hacerlas posibles. Planteo este criterio con las intenciones con que siempre término mis artículos: “Con mis respetos para el pensamiento diferente en mi derecho a opinar sin querer ofender a nadie en particular.

11 de julio de 2017, 18:43Eberto R. Morgado Morales dijo...

Creo que no es bueno estar encasillando a la gente en de izquierda , de derecha o de centro. Lo importante es que la gente sea honesta y exprese con honradez sus opiniones, sin apetencias personales o de protagonismo, sino movidos por el sano deseo de que las cosas mejoren en nuestro país.Fidel dijo una vez, en los primeros tiempos de la Revolución triunfante, que no estaríamos ni a la izquierda , ni a la derecha ni al centro, sino un paso más allá de las izquierdas y de las derechas.
Y no hay que tener temor a decir que creemos en la convergencia de los sistemas, tomándose lo bueno del capitalismo para usarlo en pro de un socialismo verdadero. Lo ideal sería poder combinar la eficiencia del capitalismo con lo humano del socialismo. Sí, ya sabemos que esa eficiencia , la productiva, se base en parte en el temor de la gente a perder el trabajo, con un ejercito de desempleados y subempleados, esperan do la oportunidad de reemplazar al que perdió su empleo. Pero hay que buscar una eficiencia basada en un mejor organización del trabajo y una correcta remuneración , siguiendo la conocida fórmula de "a cada uno según su trabajo"y sin la amenaza constante del despido, como ocurre en el capitalismo. Pero tampoco debe haber impunidad para el que hace mal las cosas, llevando a algunos a abusar de la seguridad que tienen de que a nadie lo despiden por su mal trabajo. Hay que buscar un balance, y que nuestro socialismo avance hacia formas cada vez más democráticas y participativas. Históricamente, el talón de Aquiles de los intentos de construir el socialismo, han sido la intolerancia y el autoritarismo, unidos a la falta de comunicación entre dirigentes y dirigidos, y unidos También a la corrupción , que fácilmente prende, por las flaquezas humanas, en las esferas del poder . ¿ No habrán sido éstas algunas de las causas del derrumbe de la URSS y el resto del campo socialista ? La necesidad nos ha llevado a permitir el cuentapropismo y ciertas formas de pequeña propiedad privada, con trabajo asalariado incluido. Pero esto no impide que la gran propiedad de los medios de producción, la macroeconomía, sean de carácter estatal o socialista. Ni nos impide que se tenga un buen y racional control , encaminado a impedir el enriquecimiento personal desmesurado, así como el crecimiento de una nueva clase social, explotadora, que un día pretenda hacerse del poder político. Y mantener una estricta vigilancia para que, una vez relevada la Dirección Histórica, no nos aparezca un Gorbachov, que nos desvíe la nave de su rumbo. Esta será una tarea de las nuevas generaciones, en cuya formación los que somos ya mayores hemos puesto nuestro empeño y nuestras esperanzas. Un socialismo próspero y sostenible, el Socialismo del Siglo 21, del que nos hablaba el inolvidable Hugo Chávez, deben ser nuestra divisa y nuestra gran prioridad.