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martes, 8 de marzo de 2016

“El cubano espera la economía reflejada en su bienestar”.Entrevista a Omar Everleny Pérez Villanueva

Por Mario Vizcaíno Serrat


Emprender un balance de la economía cubana de los últimos años es bastante complejo, incluso arriesgado, sobre todo si el avance no se corresponde con lo previsto y si lo que está pendiente supera en mucho lo estampado en los lineamientos del pasado Congreso del Partido.


Sin embargo, en una demostración de respeto por su oficio y de amor a Cuba, y apoyado en un conocimiento profundo del complicadísimo panorama, el economista Omar Everleny Pérez Villanueva, miembro del Centro de Estudios de la Economía Cubana, lo intenta durante esta conversación con Palabra Nueva.


Lo curioso del diálogo es que Pérez Villanueva  responde, a veces, con preguntas que él mismo se hace, como si reflexionara en voz alta y tratara de entender una realidad económica áspera.


Habla sosegado, sin apasionarse, pero ofrece consejos, convencido de lo que conoce, como haría un consultor, e invita a espantar la rutina y apurar el ritmo. O sea: a “dejar la bobería”, como pudiera decir el alcohólico urbano de Buena Fe.


Después de esta conversación, se entiende aún más que para poner al día el modelo económico se necesita enjundia, coherencia, en la proyección. También ímpetu para no dejar acuerdos en el papel, y buena memoria para no olvidar a los compatriotas, la mayoría deseando hace años una vida próspera, tanto como el lema que ya está oliendo a consigna.


Y se confirma que el bloqueo estadounidense es un obstáculo indiscutible en el desarrollo cubano, y que debieron echarlo abajo hace muchos años, pero también que transformaciones claves van a ritmo de soñolencia, en una estructura de decisiones semejante a un entramado, y marcada por la huella de tantos años de centralización, una centralización también mental.


Comencemos por el tema alimentario, no solo por vital, sino además porque vuelve a desatar alarmas. ¿Por fin es saludable topar los precios?


“Empecemos argumentando que los insumos a los campesinos han aumentado de precio, deben pagar no menos de cien pesos diarios a quien les trabaje, de manera que son costos que se le suman a su producto final. También es verdad que el campesino que siembra no debe vender. Es necesario trasladar esos productos al mercado, y ese es un espacio que ocuparon los actuales intermediarios. ¿Por qué entonces no crear las cooperativas comercializadoras, junto a las cooperativas de segundo grado? Se les venden medios de transporte, les pueden comprar a los campesinos, se convierten en sus representantes y sirven directamente en los mercados. De lo contrario, va a aparecer siempre el intermediario porque es imprescindible una persona que enlace al campesino y al vendedor del agro. También detrás de todo hay un problema de producción. La economía es un proceso que no tolera medidas aisladas. Estaría seguro de que si el Estado, que compra el litro de aceite en el mercado internacional a menos de un dólar, lo vendiera a un dólar (un CUC), bajaría notablemente el precio de la libra de manteca de puerco. Es que normalmente el referente en los mercados son los precios del Estado, esa política de altos precios de los artículos de primera necesidad, lógica en los años noventa, ya no tiene sentido como en aquella etapa, debe acabarse la mentalidad rentista. La bolsa de leche en polvo de un Kg no puede costar seis CUC para los necesitados. Menos aun ahora, cuando la tonelada de leche en polvo registra en el mercado internacional su precio más bajo de los últimos diez años. ¿Por qué no se vende a menos CUC, por ejemplo? El Estado, perfectamente, puede ser un competidor, comprando grandes cantidades de determinado producto y ubicándolo a precios más bajos para obligar a los demás a bajar los suyos, y bajando los precios de los alimentos en divisas y de otros artículos de primera necesidad. Tiene todos los medios para hacerlo. ¿Por qué no se puede arreglar la agricultura? Si hay que subsidiarla, se subsidia. Estados Unidos lo hace, Europa lo hace. Lo que no puede ser es que Cuba importe cada año dos mil millones de dólares en alimentos. Cuba compra arroz, frijoles. Es inadmisible. Hay que incentivar al campesino. ¿Por qué no le pagan en dólares, de esos que van para afuera? Usted le paga en dólares a un productor de frijoles para que compre los insumos y verá cómo produce. Y el Estado se quitaría de encima el transporte: los barcos, el flete y todo lo que hoy tiene que pagar para traer alimentos. Pero la toma de decisiones no puede descansar en la negación del posible enriquecimiento. Creo que si un grupo de campesinos puede tener un elevado nivel de vida y eso significa el bienestar de millones de cubanos, hay que aceptarlo. Y las cosas no pueden resolverse con medidas centralistas. El mundo cambió. Y si lo que hay que ser es socialista, ser socialista es mantener los logros de la revolución: la salud, la educación, la cultura, entre otros. Y sobre el resto de las actividades, no se puede seguir pensando y haciendo como en el pasado”.


¿Pero se pueden topar los precios?


“No creo que se deben topar, ya hemos pasado por eso, y los resultados a la larga no son los esperados, aunque si me salgo de la función de especialista y me convierto en consumidor, está claro que me gustaría pagar menos”.


Vayamos al espinoso asunto de la unidad monetaria. Han pasado dos años desde la fecha anunciada para dejar una sola moneda. ¿Está cerca, demora?


“Déjame aclarar algo: no es lo mismo dualidad monetaria que dualidad cambiaria. Existe una solución a corto plazo, que se hará en cualquier momento, y es dejar una moneda. Ya estamos en el camino a eso porque hay ya precios en las dos monedas en un mismo comercio, lo cual es una señal que está recibiendo la gente de que el peso cubano va a coger valor. Tú llegas a una tienda de comercio en divisas y puedes pagar en pesos. Si ya se emitieron billetes de alta denominación es que hay indicaciones de que en cualquier momento va a quedarse la moneda nacional. La gran dificultad es la moneda extranjera. Quien reciba cien dólares, o cien euros, ¿cuántos pesos recibirá al cambio? ¿1 a 24, 1 a 25? Si es así, el problema no se resuelve porque hay quienes seguirán con esa capacidad adquisitiva mayor fuera del salario. El tema hay que solucionarlo en dos vías: una sola moneda, pero permitir que la tasa de cambio con la moneda extranjera sea diferente, tanto para las personas como para las empresas. Las empresas cambian hoy uno a uno, y las personas 1 a 24, lo que significa que las tasas de cambio están muy distantes. Para que una empresa cubana sea rentable y competitiva debe tener una tasa de cambio más real. ¿Qué es lo que se ha hecho?: pequeñas devaluaciones. En el turismo, la industria azucarera, el transporte de ómnibus ruteros, se permite el cambio 1 a 10. El transporte de ómnibus ruteros, por ejemplo, recibe moneda nacional, pero tiene que comprar gasolina, entonces el cambio que se permite es 1 a 10. En la medida en que baje la tasa de 1 a 24, la gente irá teniendo mayor poder adquisitivo. Si antes recibías con doscientos pesos, digamos, ocho dólares, y ahora recibes catorce, demandarás más productos, y si todo el mundo demanda más productos termina lo que hay hoy, una mayor escasez, porque el tema radica en que la moneda cubana no es divisa, y con el valor de las ventas, no puedes volver al exterior a comprar productos que se han consumido porque, además, el tema productivo no está incentivado lo suficiente: hay café en un lugar, en otro lugar no hay mantequilla, en otro no hay cerveza; porque es un problema de producción o importación. El tema de la pobre importación es por la falta de divisa. Por la falta de los certificados de liquidez de la empresa que importa mantequilla, por ejemplo. El certificado de liquidez (CL) es la tercera moneda, de la que nadie habla, aunque es importante. Una empresa puede tener cualquier cantidad de CUC en bancos, y eso no le permite salir a comprar al extranjero lo que necesite, porque esa moneda no es divisa. Solo se lo permite la cantidad de CL que le aprobó su organismo. Para comprar con dólares en el exterior el Banco Central tiene que contar con esos dólares, ¿a través de qué?: de las exportaciones; o de los pagos de los servicios médicos profesionales; o de los pagos de Venezuela”.


Si, según ustedes, los economistas, seguir postergando la unificación monetaria es seguir permitiendo distorsiones en la economía, ¿por qué no acaban de dejar una moneda?


“Porque si bien es cierto que alargar eso es crear más problemas, también lo es que para hacerlo tiene que haber solidez. Cuba es un país que carece de prestamistas de última instancia. Para entrar en un juego financiero como el que necesita, debe tener en el Banco mucho dinero para todas las distorsiones que se crean. Y quienes le prestan dinero, es especialmente para comerciar. Cuba no pertenece a ningún organismo financiero internacional. ¿Cómo se resuelve eso? Con reservas. Incrementar las reservas. Cuba ha mejorado su situación financiera externa, pero eso significa mayores pagos sin contrapartida. Dicho de otra manera: desde 1986 Cuba no le pagaba al Club de París, que ahora le condonó el 80 % de la deuda, pero sí tiene que pagar el 20 %. Ahora, en el 2016, tiene que pagar unos cuantos millones que nunca había pagado, que es la parte que le queda de esas condonaciones. Y eso pasa con Rusia, China, México, Japón. A lo mejor el país tendrá que pagar anualmente en concepto de deudas unos mil millones anuales. Tiene que ir viviendo con sus recursos. A pesar de que el turismo ha crecido, la eficiencia en ese sector no es la suficiente. Por cada dólar de ingreso tienes que comprar importaciones a niveles elevados porque es el círculo vicioso: si no se produce suficiente mantequilla en el país, el hotel tiene que comprarla con el dinero que le entró. Si la economía nacional no es productiva, el dinero sigue saliendo hacia el exterior. Si no hay aviones, hay que transportar a los turistas en aviones extranjeros y ahí se queda el pasaje. Si no hay turoperadores y el país no está en los niveles de reserva internacional, también se pierde dinero. De los cien dólares que podría costar una habitación en el Hotel Nacional, para poner un ejemplo hipotético, la parte extranjera a lo mejor pagó casi la mitad, porque los turoperadores compran las habitaciones baratas. Ellos se comprometen a mantenerlas llenas pero tienen que cogerlas baratas. La Habana está colapsada, no hay habitaciones de hoteles para la avalancha que se ha producido de turistas. Pero a lo mejor en los cayos hay capacidades disponibles. Hay que desarrollar el turismo de ciudad, al igual que el de sol y playa. Y ahora hay que pensar qué hacer. En el 2015 hubo 76 % más de turismo estadounidense, en relación con el 2014”.


Y ahora, en mayo, se esperan al menos dos cruceros grandes, mensuales o quincenales.


“Y esos turistas van a consumir. Van a tomar agua, van a tomar cervezas. Hay que aumentar la producción. Más que como un tema financiero, veo esto como un asunto productivo. Cuba tiene que acabar de dejar a un lado los obstáculos que han frenado el desarrollo de las fuerzas productivas. Tiene que haber una planificación que no las frene. Crear más pequeñas y medianas empresas. Y dar oportunidad a las cooperativas de que importen y exporten. Cuando produzcan bienes y servicios es cuando el país tendrá un crecimiento sostenido. Haber crecido al 4 % en 2015 es importante, pero si bajamos al 2 % este año, retrocedemos. E incluso hay que analizar la estructura del crecimiento del 4 %: dónde fue. La población no sintió ese crecimiento en los indicadores que le son más comprensibles”.


¿Qué ocurre con el proceso de las cooperativas no agropecuarias, que parece detenido?


“Avanza muy lentamente. El quinto grupo, que todo el mundo espera, lleva más de un año sin aprobarse. Se aprobaron cuatro grupos iniciales, entre los que suman 498 cooperativas, aunque hay solo cerca de 350 funcionando. Hay muchas que han presentado sus propuestas, pero requieren de un nivel de aprobación demasiado alto. En cuanto a las aprobadas, hay muchas insatisfacciones sobre la falta de insumos. Una cooperativa de construcción aprobada y funcionando necesita madera, medios de transportación, andamios, etc., porque una cooperativa es algo más acabado, más sólido, con un grupo de empleados significativos, trabajando en edificios altos, reparando… Otro de los problemas es su dificultad para importar. Aunque la resolución lo permite, solamente han importado las que tienen que ver con las aves exóticas, que pueden importar pienso. Todavía hay muchos tropiezos en la marcha de las cooperativas. Las más avanzadas tienen que ver con los mercados agropecuarios.
”Tengo mis opiniones: no necesariamente una empresa que no funcionó de forma estatal puede hacerlo de forma cooperativa. A lo mejor sí en algunos casos, pero no en la mayoría. Creo que no puede haber una cooperativa sin cooperativistas, es decir, sin el sentimiento de cooperación entre ellos. El cooperativismo es un sentimiento que se va creando poco a poco. La historia de las cooperativas es la de empresas que han trabajado de forma individual durante años y luego se han unido, con experiencia en dirigir negocios. Nosotros, en Cuba, hemos pensado que pasar de formas estatales a cooperativas es una patente para que avance la fórmula por sí misma”.


¿Significa eso que integrar una cooperativa supone conocer su funcionamiento y tener una vocación para esa forma de propiedad?


“Efectivamente. A veces se le llama cooperativa a un grupo de trabajadores donde el socio principal es quien busca los recursos, paga un salario a los obreros, sin claridad en la distribución. No todas funcionan correctamente”.


¿Y cómo se logra que funcionen bien?


“Tiene que existir una ley de cooperativas que explique su estructura y funcionamiento. Y una cooperativa es una empresa jurídica, que tendría todas las facilidades que tienen las empresas jurídicas. En Cuba, a veces damos nombres a las cosas para compararlas con las del resto del mundo, y nos confundimos”.


¿Es cierto que los trabajadores por cuenta propia, como se les llama, disminuyeron en el segundo semestre del año pasado?


“Sí. Aunque nos alerta, no es una gran preocupación. Se calculó que a finales del año pasado habría unos 510 000 trabajadores por cuenta propia y hay unos 496 000. Puede pasar que la suma y la resta estén a favor de quienes se han ido, pero a lo mejor se han incorporado 30 000 más. Y tal vez han salido 45 000 y el saldo son 15 000 menos. Habría que hacer un análisis de las áreas de donde salen y se incorporan los trabajadores. Lo que se observa en La Habana es que los negocios en la gastronomía crecen, especialmente los trabajadores contratados. Es que al mezclarse tantas cosas diferentes y a todas llamarlas trabajo por cuenta propia, el análisis no es muy certero. El dueño de un restaurante está entre los 496 000 trabajadores por cuenta propia, pero también lo está el trabajador asalariado de esa misma Paladar. No es lo mismo una Paladar que posee cuarenta trabajadores, que un pequeño quiosco con cuatro trabajadores y poca oferta. No es fácil hacer un análisis por los números, hay que esperar por las tendencias”.


¿Qué va a pasar en los próximos meses?


“El Estado lleva muchos años sin abrir nuevos oficios para ejercer por cuenta propia. Hay 201 actividades aprobadas desde hace unos tres años, pero hay otras muchas que debían incorporarse, varias de ellas sin necesidad de ser diseñadas. Es preferible una lista con las que el Estado no quiere aún aprobar, y dejar las demás a la iniciativa popular. A lo mejor aparece una mezcla de soldador con vendedor, no sé. Pero estar definiendo los oficios que se quieren y los que no se quieren no me parece en estos momentos muy lógico. Al principio sí, porque se trataba de manualidades, servicios. ¿Pero por qué no permitir una consultoría de abogados, una oficina de arquitectos? Ha llegado el momento de pensar en qué más se puede abrir. De otro lado, hay que llamar a las cosas por su nombre, darles el tratamiento que llevan y exigirles por lo que son. Por ejemplo, una Paladar no tiene que ser un trabajo por cuenta propia: es una microempresa. No es lógico que una Paladar pague el teléfono como lo paga una familia, o el agua. Pasados seis años del decreto ley que permitía el trabajo por cuenta propia, hay que hacer otras cosas. Hay que dar una mirada más profunda a los impuestos que se pagan en una provincia, que no tienen que ser los que se pagan en La Habana. Si hay que quitar impuestos en una zona para que determinada actividad se recupere, ¿por qué no hacerlo? Hay que focalizar los problemas”.


Si aceptaran considerar microempresa a una Paladar, esta adquiriría otros deberes, pero también tendría otros derechos. ¿Cómo sería?


“Tendrían, por ejemplo, el deber de contribuir con más impuestos, pero el derecho de acceder a mercados mayoristas. ¿Por qué no puede una Paladar comprar la cerveza donde lo hace una empresa estatal? Algo que es válido también para la propiedad cooperativa. De todos modos, están accediendo a recursos y están afectando a la población, la más perjudicada por todos lados: salarios bajos y en moneda nacional; para convertirlos en CUC tiene que pagar 25 pesos por un CUC, y con ese CUC tiene que pagar el 240 % o el 300 % de impuesto sobre el producto que va a comprar. Ese salario, ¿qué poder adquisitivo tiene? Y a eso se le va a sumar la escasez. A pesar de la carestía de los productos, no puedes comprarlos cuando quieres, porque la oferta es reducida o es acaparada por esos mismos trabajadores privados. Es que los negocios se están llevando los insumos. Siempre sufre la población. Hay que estudiar mejor el asunto de los mercados mayoristas, y si hay que hacerlos con recursos externos es preferible a que haya una escasez como la que padecemos hoy”.


O sea, ¿importar los productos para abastecer a los mercados mayoristas?


“O permitir que almacenes de compañías extranjeras establezcan oficinas en Cuba o participen en el mercado mayorista. Es incomprensible que el Estado no ofrezca mercados mayoristas ni permita que otros los faciliten. Y sé que hay que experimentar, entiendo el paso a paso, pero ya el paso a paso puede ser más rápido, puede tener otra velocidad. El Congreso del Partido fue en el 2011, y después de 5 años, muchas cosas han quedado pendientes y como consecuencia, la gente que gana poco no ha visto buenos resultados en estos cinco años, aunque ha recibido subsidios, créditos, entre otros elementos. Ya pasó la época en que se entregaban los electrodomésticos, y aunque se han dado beneficios, aún son insuficientes para la demanda. Vendes gas liberado, pero los precios todavía no son alcanzables para el salario de un jubilado, aunque es una decisión muy correcta para aquellos que sí pueden pagarlo”.


¿Cuba está en condiciones de poner mercados mayoristas de todo, es ganancia para la economía?


“Es ganancia para la economía al final. Si se ha definido el modelo, que incluye las dos formas de propiedad, no se puede enfrentar una con la otra. Si has dicho que el sector no estatal será un componente del desarrollo del país tienes que ser consecuente con eso. Lo que no puede suceder es que un restaurante estatal reciba la cerveza a menor precio que el particular. En la competencia, ese particular está amarrado y obligado a venderla a altos precios. Es una dificultad muy grande. Y desde el punto de vista del control y la fiscalidad, el mercado mayorista le permite al Estado un control de las compras, de modo que puede exigirle a la empresa a través de impuestos porque domina su nivel de operaciones. Si las compras son minoristas, y no tienes vales, se propicia una declaración de impuestos no real. El mercado mayorista, si lo haces bien, clarifica el movimiento económico del país. A lo mejor recibes más impuestos y haces las transacciones por los instrumentos de pago que existen en el resto del mundo, por ejemplo, tarjeta bancaria, cheque. En el mercado mayorista no hay efectivo”.


Según su colega Juan Triana, la actual ley de inversión extranjera es mejor que la anterior, pero aun por debajo de las de países de la región.


“La 77 era una buena ley, pero la 118 es mejor. El lado malo es la demora para la aprobación de los negocios. La ley es muy atractiva para los inversionistas, sobre todo después del inicio de relaciones con Estados Unidos. Antes era difícil para cualquier empresa transnacional que quisiera invertir en Cuba. Hemos visto mucho interés en llegar a la Isla. Es incomprensible creer que de 400 proyectos presentados en el Mariel solo hayan aprobado once, tres de ellos nacionales. Y se trata de proyectos pequeños. Univeler, la empresa holandesa de productos cosméticos, invertirá solo treinta y cinco millones. Entonces, ¿cuándo llegaremos a los 2 500 millones por año que Cuba necesita en inversión extranjera directa? Y sin inversión, este país no avanzaría a los ritmos que necesita. Inversión extranjera y producción nacional. Una empresa aprobada en el 2016 empezará a dar frutos en el 2018. Imagínate las que no están aprobadas. A ese ritmo, ¿cuándo Cuba recibirá los montos necesarios para que impacten en la vida nacional? En el próximo Congreso del Partido deben tomarse medidas importantes”.


Y si todo el mundo parece estar de acuerdo en lo que Cuba necesita para prosperar, ¿por qué este ritmo?


“Hay muchos factores, pero uno es que muchas empresas, instituciones, organismos, ministerios, a nivel de Organizaciones Superiores de Dirección Económica (OSDE) no están preparados. A veces, desde niveles altos de dirección se quiere recuperar una actividad pero en los niveles más bajos, en ocasiones, ni saben lo que significa, por ejemplo, la asociación con una empresa extranjera, porque la reciben desde arriba. Hay muchas cosas que se hacen de forma centralizada y el grupo negociador que tiene que lidiar con el extranjero no desempeña su papel. Hay que capacitar a grupos negociadores. Hay que contar también los diferentes niveles que siguen existiendo en Cuba. El grupo negociador a nivel de empresa puede lograr un acuerdo beneficioso para la entidad, pero tiene que pasar por otros niveles casi hasta el infinito y termina en la respuesta que ofrezca el último nivel.
”La Feria Internacional de La Habana fue en noviembre pasado y dos meses después aprueban una empresa. A ese ritmo de una empresa cada dos meses serán cinco por año. Quizás seis, siete, por año. Eso hay que acelerarlo. Cuba también puede estar esperando qué pasa con Estados Unidos; qué pasará en las elecciones de ese país. Hay un punto muerto. Pero yo creo que hay que acabar de aceptar con mayor celeridad los negocios que vienen. El tiempo es una variable que en Cuba se agota. Más de la mitad de la población de este país nació después de la Revolución y un gran grupo de personas nació después de 1990 y por tanto lleva más de veinticinco años de período especial. Esas personas dan por sentados algunos hechos: salud y educación, algo que fue muy, muy, muy interesante al triunfo de la Revolución, porque la mayoría no los tenía garantizados; pero quienes nacieron con esos servicios no pueden entender que no les tocarían. Quieren y tienen que ver en sus vidas otros cambios. El mundo ha sido y es muy dinámico y nosotros no podemos vivir con esta lentitud”.


¿Será incentivada este año la inversión extranjera?


“Yo creo que sí. Al menos las opiniones que estoy conociendo me indican que sí”.


Vamos hacia la agencia empleadora. ¿Es un freno para la inversión extranjera?


“Se hizo una encuesta entre los consejeros económicos de países europeos que son nuestros principales inversionistas y la pregunta que no faltaba era: ¿por qué no quitan la agencia empleadora? Aunque yo estoy en contra de la agencia, voy a defenderla un poquito. Al menos en Mariel, el obrero de allí ganará doce veces lo que gana en otros lugares. El asunto se complica cuando la parte extranjera pague en moneda dura y los trabajadores cubanos cobren en moneda nacional, a una tasa de 1 a 10. Aun así, no ganarían menos de 7 000 u 8 000 pesos mensuales. Para el actual salario promedio de 563 pesos, esa es una cifra bastante elevada. No creo que el impedimento principal para la inversión extranjera sea la agencia empleadora. Es una inconformidad que tienen los inversionistas, pero saben que el obrero cubano trabaja. Hay empresas extranjeras fuera de Mariel que pagan poco, pero tienen otros incentivos, como ambiente de trabajo, transporte, estímulos variados, y los cubanos de esas empresas prefieren trabajar allí porque cuál es la alternativa: una empresa estatal sin esos incentivos. Aun con obstáculos, sigue siendo muy atractivo trabajar para una empresa mixta con presencia extranjera o un hotel con contrato de administración. La parte extranjera aduce que le gustaría estimular directamente a los trabajadores para que sean más productivos. Y eso es cierto”.


¿Y para qué es la agencia empleadora?


“Se supone que para proteger al trabajador cubano, a quien pueda ofrecerle empleo, seguridad social, en caso de que la empresa extranjera lo despida. En el inicio del proceso de inversión extranjera, la agencia empleadora tenía su utilidad, pero ahora no se justifica. El Estado puede recibir dinero vía contratación indirecta, a través de los impuestos. Permitir que el trabajador reciba los mil dólares que le podría pagar la empresa extranjera y cobrarle un impuesto determinado. Y no hay necesidad de una agencia empleadora. Y el trabajador puede comprarse su seguro para el trabajo mediante una agencia de seguros. Pueden ir creándose los mecanismos de la forma en que funciona el mundo. Cuba tiene que llegar a ser un país con más normalidad”.


¿Y los inversionistas no aducen como gran obstáculo no poder contratar directamente a sus trabajadores y aceptar los que les coloca la agencia empleadora?


“En el pasado, el inversionista pedía un ingeniero eléctrico y se lo enviaban. Si lo pide ahora, la agencia empleadora debe entregar un listado con los nombres y currículos de todos los ingenieros eléctricos disponibles para que la empresa extranjera seleccione el que desee. Entonces la que decide, en última instancia, es la empresa extranjera”.


¿Los impuestos deben traducirse en mejoras para los municipios y provincias?


“A veces hay la percepción de que los impuestos de las personas naturales ayudan mucho al presupuesto. Hasta el 2015, los impuestos de los trabajadores no estatales aportaban solo el 4 % del presupuesto nacional. En el 2016 puede llegar a sobrepasar el 8 %. El 96 % lo aportan las empresas estatales, sus utilidades, etc. Por mucho que aporten las cafeterías, restaurantes, entre otros, no pueden pagar salarios de maestros, médicos, entrenadores deportivos, las Fuerzas Armadas, el Ministerio del Interior, es decir el sector presupuestado. Es el gran problema de Cuba: la mayor parte del empleo cubano está en unidades presupuestadas. El 67 % del empleo está en actividades sociales, que no generan bienes, y son personas que consumen. De los alrededor de 500 000 trabajadores por cuenta propia de que hablamos ahorita, muy pocos pagan impuestos altos. Porque alguien que tenga una mesetica, como es común en el resto del país –voy a recordar que Cuba no es La Habana– que vende un refresco ahora, otro media hora después y algún que otro dulce, no tiene un gran negocio. Eso no es un negocio. No estamos hablando de Paladares de éxito de La Habana y de otras regiones del país. Cuba está aún en actividades de poco valor. No impactan mucho. Lo que impacta es la gente que fuma y bebe alcohol. Entre las principales fuentes de ingresos al presupuesto siguen estando los impuestos de circulación a cigarros y bebidas alcohólicas. Hay que abrir más negocios productivos. Nuestro país gasta el 50 % de su presupuesto en educación y salud. Ve a una provincia o municipio fuera de La Habana y pregunta cuántas actividades productivas hay, con respecto a las presupuestadas. ¿La actividad productiva de ese municipio paga los salarios de todas esas instituciones? La única ciudad y a la vez provincia superavitaria del país es La Habana. El resto de las provincias son deficitarias.
”Hay muchos municipios que ya se apropian de impuestos locales, pero aún hay obstáculos para ejecutar debido a que a veces no aparecen en plan, o por los pobres insumos y las importaciones. Están mejor que antes, pero no han resuelto el problema. Un gobierno municipal todavía no tiene la fuerza necesaria para gastar el dinero en el municipio. Tiene que planificarlo, y todo es un tormento”.


¿Es cierto que hay un rechazo de los trabajadores de la gastronomía estatal a pasar a formas cooperativas de propiedad?


“No lo creo. Muchas de esas empresas que dicen llamarse estatales son cooperativas. Se mantienen porque los propios trabajadores compran sus insumos, manteles, servilletas y otras cosas. ¿Y por qué lo hacen? Porque seguramente están beneficiados de los insumos que les da el Estado. Lo que pasa es que no hay experiencia en el mundo de que el Estado sea el encargado de las cafeterías y restaurantes. No debe existir un país con restaurantes estatales. El modelo nuestro es único, el Estado les da los insumos a bajísimos precios y luego van a parar muchas veces a las cafeterías y restaurantes privados porque les da más resultado. Por eso siempre hay faltantes en las empresas de comercio y gastronomía, al menos de La Habana. El Estado debió quitarse eso de encima hace muchos años. No significa que toda la gastronomía estatal sea mala. Usted va al Carmelo, a La Roca, y funcionan como cooperativas, pero los que sirven se relacionan directamente con los beneficios”.


La relación con Estados Unidos. ¿Cómo debe aprovecharla Cuba?


“Entiendo la decisión cubana de ir con lentitud en las relaciones con Estados Unidos. Pero eso no significa que actúe como si estuviera paralizada. Estados Unidos ha hecho algunos cambios. Cosméticos, pero los ha hecho: uno es comprarle al trabajador privado. Pero el Estado no le permite al trabajador exportar. Varias compañías de ferry y cruceros estadounidenses han sido aprobadas para operar en Cuba y Cuba no ha respondido, o ha sido lento en responder. Los dos países han firmado acuerdos muy útiles, sobre medio ambiente, drogas, aviación civil, correo directo, etc., pero en el tema económico, yo sería más reactivo, y aprobaría las empresas norteamericanas que nos convengan en El Mariel y vería cuál es la respuesta del gobierno norteamericano”.


¿No aprobaron una de tractores?


“Sí, pero es una empresa pequeña. Cuba debería aprobar todas las que vengan interesadas en El Mariel. Y el problema entonces quedaría del lado de allá. Y de esa forma se irían aprovechando los espacios del mejor modo posible. Porque las inversiones, en la práctica, están viniendo a Cuba, pero por vía personal. Mucho del equipamiento de esos paladares, cafeterías, negocios de informática, talleres de reparación de computadoras, viene de Estados Unidos, son préstamos de allí”.


Pero mediante las familias, ¿no?


“Sí, pero llegan y están dando servicio y nadie puede negar que se están remitiendo al exterior. Y en esos negocios puedes pagar en divisas y a lo mejor viene un turista y le cambian los dólares, que luego no llegan al Estado. Entonces, el Estado tiene que cambiar y no puede seguir propiciando que la gente vaya a comprar a Panamá, a Estados Unidos, a Ecuador. Ha puesto miles de restricciones pero sigue sucediendo. Porque los impuestos del Estado son tan altos, que cualquier cosa que se traiga de otro país da negocio. Insisto una vez más: hay que trabajar en modificar los altos impuestos que tienen los productos, desde el 240 %, el 300 %. Hay que ser más competitivo”.


¿Tiene usted idea de cómo será el futuro inmediato?


“Este año y el próximo deben ser trascendentales. Estados Unidos puede hacer más cosas, pero nosotros podemos utilizar mejor algunas oportunidades. Eso me parece cuando leo que Google se ofreció a poner Internet. O al menos no hay la información que necesita este pueblo para saber por dónde van las cosas. Hay algunas que hay que mantener en perfil bajo, pero otras que la gente tiene que conocer, al menos para tener tranquilidad. Pero si no se nos dice nada y vemos entonces el tomate a 20 pesos la libra y la malanga a 15, se crea la incertidumbre. Una libra de tomates no puede valer lo que gana un obrero en un día de trabajo. No puedo llegar a mi casa con cinco tomates y decirle a mi familia: este es mi salario de un dia. Ese país no avanza”.


¿Qué le parece el tratamiento de nuestra prensa del tema económico?


“Es muy deficiente todavía. Sin embargo, es mucho mejor que el de hace cinco años. Ya la prensa toca temas profundos. Pero los mejores trabajos no los veo en la prensa oficial. Son de periodistas que trabajan en la prensa oficial y los publican en otros medios. En OnCuba, Palabra Nueva, Cuba Contemporánea, etc. ¿Por qué tiene que ser así? La Televisión ha avanzado algo, pero en pocas personas, por ejemplo, los programas en los que participa Thalía. Sus trabajos son interesantes, golpean la médula. Pero la prensa, en general, se queda ahí. Por eso la gente, al referirse a la Asamblea Nacional, cree que el año que viene va a ser lo mismo. La prensa cubana tiene que ponerse a tono con los tiempos que estamos viviendo, que no son los de hace unos años. Muchas de las noticias nos llegan por corresponsales extranjeros que radican en Cuba, por los blogs, publicaciones extranjeras, cuyos contenidos generalmente son positivos hacia Cuba, aunque en ocasiones muy críticos”.


¿Cómo define la economía cubana?


“Es muy difícil definirla. Sigue siendo la asignatura pendiente del país. Se ha sostenido en una gran parte con recursos externos, es muy cambiante, con elevada centralización, y cuando aparecen recursos externos de forma masiva hay una recentralización. En la medida que se descentraliza, la economía crece más. Tuve la oportunidad de realizar un trabajo sobre la economía cubana en los últimos cincuenta años, analizada por cada etapa, y así es realmente. La economía es el pollo del arroz con pollo de este país. Las mayores insatisfacciones de Cuba terminan en ella. Cada vez que un cubano se va de la Isla, habla de la economía. Cuando llega a su destino casi siempre habla en términos económicos. Pero en Cuba siempre ha tenido un sesgo muy político, en muy pocos períodos se ha podido hacer economía. Sé perfectamente que toda medida económica tiene alcance político, afecta a unos y a otros no, pero hemos sido abanderados en eso. Cualquier decisión económica va antecedida por una pregunta: ¿y qué pasará? Y uno de los errores que hubo aquí durante mucho tiempo fue la fobia al mercado, visto siempre como capitalismo, y son dos cosas diferentes. En el feudalismo hubo mercado. Y si hay un ejemplo que ha demostrado el laboratorio que nosotros anhelamos es Vietnam: un país con un Partido único, donde el Comité Central se reúne, el Congreso de su Partido es crítico, hay renovación de cuadros, pero con una economía que es ejemplo en Asia. Vietnam exporta hasta automóviles. Algo inconcebible hace algunos años: le está comprando armamento a Estados Unidos. ¿Quién iba a pensar eso? Estados Unidos le vende armamento por primera vez a un país comunista. Los vietnamitas han sido pragmáticos. Y nadie puede decir que no tienen control del país. Hay un Estado fuerte, que ha dejado, en el área económica, que las fuerzas del mercado avancen. Y también invierten en salud y educación. Tienen programas sociales sólidos. Y no abandonan las ideas socialistas. Para ellos sigue siendo importante el Congreso del Partido”.


¿Y el pueblo es próspero?


“La prosperidad es diaria. Vietnam es uno de los principales exportadores de productos agrícolas del mundo. Y un gran productor de café, cacao, pimienta, té. Y es un país que fue arrasado, que recibió más bombas que todas las de la Segunda Guerra Mundial”.


¿Se atreve a calcular para cuándo los cubanos podremos ser prósperos, vivir de nuestro trabajo?


“En no menos de cinco años. Nosotros tendremos un proceso extraordinario en estos dos próximos años, hasta se plantea un cambio en la presidencia del país. En este período habrá un nuevo Congreso del Partido, que debe analizar la conceptualización del modelo cubano. Hay que esperar a ver qué contiene ese modelo. Y veremos la estrategia hasta el 2030, que será aprobada también durante el Congreso. Se ha planteado que habrá una nueva ley electoral, se supone que los parlamentarios sean entonces profesionales, con una sede fija, menos de los que son hoy, que no sean juez y parte, porque tú no debes ser ministro y diputado. Hay además planteado que se trabaja en una nueva Constitución que se está estudiando, porque muchas de las cosas que se están aplicando se contradicen en la Constitución actual.


”Raúl ha demostrado cosas. En los últimos siete años autorizó muchas cosas que estaban prohibidas, tiene el mérito de haber normalizado las relaciones diplomáticas con Estados Unidos e iniciado el proceso de normalización total. Eso demuestra que es pragmático. Entonces, vamos a esperar qué sucede en estos dos años, cuando él vea que, a pesar de todo lo que se ha hecho, aún es insuficiente la producción nacional, y el cubano espera la macroeconomía reflejada en su bienestar individual”.

miércoles, 17 de febrero de 2016

¿Qué es la burocracia?

Por Luis Toledo Sande



En un texto de Gabriel García Márquez leí, llegado tal vez del sabio Pero Grullo o del genio colectivo, el agudo apotegma según el cual un burócrata es quien tiene un problema para cada solución. Ayudada por agentes patógenos locales, la burocracia brota como hipertrofia, o hiperplasia, de la necesaria organización de la sociedad, como del desarrollo celular nace el cáncer.


Nadie piense que aquella solamente opera en lugares específicos: se ha extendido por el mundo, como acompañante de eso que, a veces con demasiada confianza, llamamos el desarrollo. Los recursos tecnológicos y científicos, destacadamente los informáticos, pueden enmascarar la urdimbre burocrática, mientras que la ineficiencia la destaca, y la hace más difícil aún de soportar.


Influencia del inglés por medio, la diosa mayor de la informática se denomina internet, a veces con inicial mayúscula, como nombre propio. (En español perdimos la oportunidad de llamarla inter-red, y el vocablointranet designa una versión recortada de ella.) La diosa también se identifica como web, que en lengua inglesa significa telaraña, metáfora aplicable asimismo a lo que puede llegar a ser una cada vez más atrapadora “cultura de la burocracia”.


No hay que negar la importancia de las medidas organizativas y los correspondientes controles, sino impedir que unas y otros se tomen como fines y frenen la necesaria soltura creativa. La mayor complicación radica en que es más fácil condenar verbalmente la burocracia que descubrirla y enfrentarla de veras. Especialmente difícil es detectar el burócrata o la burócrata que llevamos dentro.


Respuestas como “eso no es lo establecido”, o “eso no está normado”, nos salen constantemente al paso, o las ponemos nosotros, contra iniciativas dirigidas a crear algo o a encontrarle solución a determinado problema. El verdadero valor, si lo tiene, de lo establecido y lo normado es contribuir al mejoramiento de la realidad, que nos incluye.


Lo establecido puede ser algo tan elemental como que el portero en un centro de trabajo impida que a este acceda un delincuente dispuesto a todo, matar si es preciso, para robar. Pero si, por su astucia, o por descuido o ineptitud del portero, el delincuente logra entrar, ¿deben los demás trabajadores permitir que circule libremente y cometa sus fechorías, en vez de agarrarlo y entregarlo a las autoridades?


Ese ejemplo puede parecer descomunal, o lo es. Pero ¿no cabría tomarlo como alegoría de males que nos rodean, y nos tienen a nosotros mismos de cómplices voluntarios o involuntarios? Algunos de esos males serían el desaprovechamiento de los bienes sociales, la inmoral sustracción de ellos -léase robo-, la mala terminación de un mueble en una carpintería, el maltrato a un paciente por parte de un médico u otro trabajador. Y muchos más.


Para no permanecer en la tendencia a ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, pensemos en otras realidades: digamos una página mal impresa por no aplicar en el camino soluciones con que resolver deficiencias no detectadas “a tiempo” -nadie es infalible-, o por no mejorar algo que, tal vez porque es fruto propio, no tocamos, aunque podría optimizarse sin sacrificar la fecha de impresión. Esta requiere respeto, y no debe confundirse con el burocratismo: lo menos que se le puede pedir a una publicación semanal es que salga cada siete días.


Los controles no deben reducirse a papeleos y mecanismos que son estériles cuando no los atienden bien los seres humanos y, como estos, pueden deformarse y atascarse en trastornos nocivos para cualquier sistema, y mortíferos para el afán socialista. Las actitudes y las virtudes necesarias están en las personas, al igual que las faltas y los defectos frustrantes.


Tras vencer trabas burocráticas empecinadas en impedirle mejorar un texto propio, un colega parodió a Gustavo Adolfo Bécquer con versos que me ha autorizado a citar sin revelar su nombre, para cuidar su prestigio literario. Acepto esa condición, porque en este caso el anonimato no es un hecho inmoral.


He aquí los versos, que el autor de Rimas perdonará desde su tumba, porque nacieron del afán de defender, hasta risueñamente, la buena poesía de la vida: “¿Qué es burocracia?, dices, mientras clavas/ en mi propuesta de solución/ tu norma que la impide./ ¡Qué es burocracia! ¿Y tú me lo preguntas?/ ¡Burocracia… eres tú!”. Pero, ¡cuidado!, también puedo ser yo, y, sea quien sea, tiene argucias para condenarnos a más de cien años de improductividad.




martes, 2 de febrero de 2016

Algunas consideraciones sobre el salario en Cuba

“La diferencia entre el valor de cambio de la fuerza de trabajo y la masa de medios de vida en que se invierte este valor, se presenta también aquí como diferencia entre el salario nominal y el salario real”.


Carlos Marx Tomo I El Capital


“Si el tiempo es lo más valioso, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches.”            


Benjamín Franklin


Los datos sobre el salario en Cuba en el Anuario Estadístico del 2014 dados a conocer por  la Oficina Nacional Estadística e Información (ONEI) han traído diversas reacciones, mayoritariamente negativas, de la prensa internacional (http://goo.gl/rml0ao ,  https://goo.gl/bNUwSm )  y contemplativa de la  prensa nacional (http://goo.gl/lTk0hi).


El tema de los salarios de los cubanos fue también de los aspectos más discutidos por la población en las propuestas al VI Congreso del PCC, y fue considerado como un problema esencial a resolver en los Lineamientos aprobados. Nada de esto es casual, porque tanto en Cuba como en cualquier parte del mundo, su nivel y poder adquisitivo para adquirir  bienes y servicios, determinan la calidad de vida de los seres humanos.


El Salario por su importancia y complejidad abarcaría “tomos enteros” abordarlo, por lo que el presente artículo solo persigue comentar algunos aspectos importantes del mismo, desde el punto de vista material.


I-          Resultados 2014


Es importante dejar dos aspectos esenciales claros:


1-    El salario que se informa por la ONEI es el que se ingresa en pesos (CUP), es decir -excluye pesos convertibles  (CUC).


2-    No se consideran: “Los ingresos percibidos por distribución de utilidades. Otros pagos en efectivo y entregas en especie a los trabajadores, los cuales no están considerados en el Fondo de Salario” ( http://goo.gl/ef4cPY).


El salario medio mensual de 584 pesos alcanzado en el 2014 en el país representa, un crecimiento del 24.0 % (113 pesos) en relación al 2013, esto es relevante porque constituye el incremento más importante para un año de este indicador en los últimos 25 años. En relación al 2007  representa un crecimiento del 43.1 %  (176 pesos) y al 2010 un 30.4 % (136 pesos), años en que hay un cambio de Presidente en el país e inicia la implementación de las reformas económicas llamadas “actualización”.


a-    Resultados por provincias.


Como se observa en el Cuadro I la provincia de Pinar del Rio presenta el salario medio más alto en el 2014 con 645 pesos y el más bajo se localiza en la Isla de la Juventud con 530 pesos, un 21.7 % de diferencia entre extremos.


Es de notar, como a medida que nos vamos moviendo hacia el oriente del país, en el mismo orden que se encuentran físicamente los territorios, va disminuyendo el salario medio. O sea, en las provincias orientales y en la Isla de la Juventud se paga un menor salario, sin embargo para que eso sea una afirmación comprobada, habría que realizar un análisis integral del  poder adquisitivo en una y otra provincia, es decir habría que comparar el nivel de precios para adquirir bienes y servicios. Así por ejemplo vemos que en la Isla de la Juventud una libra de carne de cerdo cuesta 16 pesos (http://goo.gl/MbmOzE ) y en la Habana unos 30 pesos, es fácil deducir que en la Isla de la Juventud  con el salario medio (530 pesos), pueden comprarse 33.1 lb de cerdo y en la Habana (609 pesos) solo 20.3 lb. Esto como veremos más adelante es el análisis que hay que hacer para comparar el salario entre provincias y países.


Adicionalmente, debemos considerar que los tipos de producciones en que se especializan los territorios, y la prioridad que da el país para su desarrollo de acuerdo al Plan de la Economía Nacional que aprueba la Asamblea Nacional, influyen en los niveles de salarios.


Así Pinar del Rio es el mayor productor de tabaco del país y este es uno de los  reglones más importantes en las exportaciones de Cuba en moneda convertible. Pueden existir seguramente otros factores, pero el tabaco pinareño de calidad mundial reconocida, es una buena razón para estimular su producción y una causa que explica el salario medio más alto del país[i].


b-            Por actividades


El sector primario, secundario y terciario abarcan el 38.5 %; 31.6 % y 29.9 % del salario medio por sectores económicos respectivamente.


El sector azucarero con 963 pesos en el 2014, es donde más se devenga, así ocurrió en el 2013 y en el 2012, siguiéndole en orden: Explotación de Minas, Ciencia y tecnología, Salud Pública, Agricultura y Construcción, son los seis sectores que evidentemente reflejan en gran medida, la apuesta del gobierno cubano para lleva a cabo el desarrollo económico – social  del país, con excepción del Turismo, que es un sector importante pero refleja el salario nominal más bajo de todos con 377 pesos como se observa en el Cuadro II, por las características particulares del mismo.


El sector azucarero que cumplió el plan al 96 % en la última zafra, y con ello debió afectar otros planes, creció un 18 % en relación a la zafra anterior, pero recibió en un primer momento una andanada de críticas de la prensa nacional y extranjera  por ello, como si existiera otro sector(es) o la economía nacional misma, que pudieran exhibir una tasa de crecimiento parecida de un año para otro. Más recientemente en el balance realizado del sector, se reconoció lo apuntado y se dijo que “hay centrales donde el promedio del salario mensual ha estado cerca de los 3 000 pesos, sin embargo hay otros en que ha sido 400. ¿Por qué?, porque uno cumplió y tuvo resultados y en otro no han podido. Cuando hay respaldo económico los trabajadores tienen ingresos” (http://goo.gl/4Lfphh ).


El salario del Turismo que abarca el 15 % de la fuerza laboral de la nación en el 2014, tienen un alto ingreso por vía de propinas directas en CUC (en un día pueden ganar  dos, tres, cuatro veces el salario medio que se informa que devengan al mes en CUP) e indirectas, legales y “algunas” ilegales que hacen que el nivel de ingresos en el turismo sea el sector que en la práctica, reciben más dinero los trabajadores, pero esto no está reflejado, ni puede estarlo, en la estadística de la ONEI. El bajo salario medio de 377 pesos es el reconocimiento de las autoridades de esa realidad apuntada.


Salud Pública con un crecimiento del 61.5 % en el 2014 vs 2013 es el de mayor crecimiento, resultado de un proceso de reordenamiento donde hubo por una parte la reducción de 109,000 trabajadores y que por otra parte, este sector representa el 64 %      (8 200 millones de CUC anuales) del total de las ventas de los servicios del país (http://goo.gl/Hm6AAV ), haciéndose con esto elemental justicia y sobre todo aplicar la ley de distribución de acuerdo a la calidad y cantidad del trabajo que debe regir en la construcción socialista.


Los trabajadores por cuenta propia no están considerados en esta estadística solo se incluyen los que “hayan sido contratados por la prestación de un servicio” en las empresas estatales. No obstante en esta categoría hay  504 613 trabajadores al cierre de Mayo 2015 (http://goo.gl/eFGvXj ) y según estimados realizados “el sector no estatal (tiene) salarios cuatro o cinco veces por encima del área productiva”   (  http://goo.gl/BwSJzQ ), es decir entre 2 000 y 2 500 pesos mensuales.


II-                    Salario Real


El índice de Precios al Consumidor (IPC) (http://goo.gl/gHTu85) es un índice importante porque “refleja la variación porcentual anual en el costo para el consumidor medio de adquirir una canasta de bienes y servicios”, en esencia con él, podemos saber si el salario tiene o no más valor de un año para otro, entre otras interpretaciones.


La serie histórica del IPC en Cuba presenta vacíos importantes de información, mismos que no han sido cubiertos por la ONEI, esto hace más difícil y especulativo el poder contar con una información exacta y/o validada para los análisis que se puedan realizar.


Como ha ocurrido con otros indicadores[ii] que no informa la ONEI o no lo hace con sistematicidad, el IPC de 1989 - 2000 no existe en sus series históricas públicas actualizadas (http://goo.gl/F2f4wV). Hay varias  series y análisis públicos de economistas cubanos como Vidal (https://goo.gl/5QNEBa), Togores (https://goo.gl/WVmzEe) y Mesa Lago (http://goo.gl/COl3QW) entre otros que cubren en parte ese vacío. Pero como todo trabajo individual, las variaciones y valoraciones del IPC difieren entre uno y otro autor, sobre todo en la información de la imprescindible década del 90.


Hay por otra parte, estimados de la CEPAL (http://goo.gl/hrmmsp ) y hasta de la CIA (http://goo.gl/jZ8G09 ) de años anteriores y más recientes que difieren igualmente entre sí y de estos, con los publicados por la ONEI, algo que ocurre por años hasta nuestros días.  Al final, todos son estimados con un determinado grado de fundamentación que explican de alguna manera el  IPC de cada año en Cuba, pero tienen la gran dificultad que según sea la fuente que se utilice pueden arrojar conclusiones, cuando menos, dispares.


Es importante decir que las series de la ONEI  tienen dos señalamientos a tener en cuenta, uno el salario real calculado con los IPC que contamos tienen un salario nominal que no incluye todos los ingresos percibidos por un trabajador[iii],dos el IPC calculado actualmente por la ONEI solo aplica para productos y servicios en CUP[iv], excluyendo el resto[v]y esto es significativo.  Por lo que cuantificar a qué nivel (%) estamos  en el salario real en el año 2014 en relación a 1989, tiene un margen de error importante, porque  solo “explica”, con la información que contamos, “una parte” con un margen de error apreciable.


Si tomamos en cuenta las series mencionadas veremos por ejemplo que la de Vidal (2007), que es la que más citada, presenta en 1993 un IPC de 6.32 y de 1989 al 2006 incluyendo las deflaciones ocurridas, el incremento el IPC base 1989 es de 8.63 veces, es decir en 1993 ocurrió el 73 % del incremento que repercute hasta nuestros días, según esta serie. Esto significa que el salario mensual nominal promedio hoy en día debería estar sobre los 1 665 pesos y no en 584 pesos, y que los jubilados deberían ganar 545 pesos, en ambos casos para contar con el mismo poder adquisitivo de 1989.


Pero si actualizamos las tres series del cuadro III tomando en cuenta los datos del IPC de la ONEI en los últimos años, el salario real en el 2014 estaría moviéndose entre un 26 % y un 60 %, según la serie que tomemos como referencia, del salario nominal de 1989, lo cual implica una desviación significativa entre una y otra. Lo único cierto es que hay un deterioro del salario real, mas no sabemos exactamente de cuánto es el mismo.


Como complemento y fundamento de todo lo anterior la ONEI publicó un inusual documento de tres páginas el 28/9/2010 titulado “INFORMACIÓN SOBRE EL ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR”, donde se reconoce al IPC su importancia para el análisis de la economía detallando sus “usos y funciones”, plantea además los “principales elementos utilizados en la construcción del IPC”, y menciona que a “finales de 1999, se dan un conjunto de circunstancias que apuntan a brindar una mayor relevancia al IPC. En este entorno obliga a la ONEI a adaptar los indicadores de precios, que por el momento eran escasos y poco articulados entre sí”, y se plantea que hay una “necesidad de la actualización del IPC de Cuba con base en el año 1999”.


No se debe pasar por alto tampoco que uno de los “postulados” del mal llamado socialismo real (irreal), era tener precios estáticos  años tras años en lo posible y a modo de evitar el “flagelo de la inflación”. Tener unos datos correctos de la inflación como práctica, impidió además ver más tempranamente, la realidad de lo que ocurría, ya que al menos en la legislación laboral, en muchos países, el salario debe incrementarse anualmente, mínimo, al por ciento de la inflación del año, para que no se deteriore el poder adquisitivo del mismo. Esto no ha ocurrido en todo lo que llevamos de período especial, los incrementos se dan acorde a los cambios de la productividad del trabajo o en sectores priorizados.


III-          Los Ingresos totales de los trabajadores


Los cubanos hoy en día como ya apuntamos en el punto I, no reciben solo el salario que indica la ONEI en sus estadísticas, hay otros ingresos por cuenta propia, remesas y en CUC en las empresas por diferentes conceptos, ¿pero cuál es ese monto total?


En el 2013 se dio un debate público en Ultimo Jueves de la Revista Temas  (http://goo.gl/8XSSUQ donde se trataron los  aspectos salario y nivel de vida que son importantes y hay que tener en cuenta. En dicho evento  participó el ex  Ministro de Economía cubano Dr. José Luis Rodríguez aportando al análisis datos que permiten completar la información que no ofrece la ONEI, mismos que se muestran a continuación:











































































Tabla 1. Variación de índices relacionados con el Ingreso y el nivel de vida
#Indicadores1990 o antes2011 en adelante
1Salario promedio189.00 pesos466.00 pesos (2012)
2Peso del salario en relación con el  ingreso de la personas75 % (años 80)46.8 % (2012)
3Gastos de la familia en alimentación ( en relación con sus ingresos)37 % (1952)60 %-75 %
4Coeficiente GINI de desigualdad en la distribución de los ingresos.0,25 %0.40 % (estimado)
5Proporción del monto de las pensiones (en relación con los ingresos de la población)9,8 %12 % (4 500 millones de pesos anuales)2011
6Proporción de los pagos por concepto de asistencia social0,7 %- 0,8 %0,7 %- 0,8 %
7Ingresos obtenidos por los campesinos dueños de tierras (en relación con los ingresos de la población)2,7 %12,5 % (2011)
8Ingresos obtenidos por el sector privado en general (en relación con el ingreso total de la población)3,4 %16,3 % (2011)
9Otros ingresos10,0 %30,4 % (2012)

Fuente: Dr. Jose Luis Rodríguez


Comentando brevemente los indicadores.


El indicador # 1  refleja el salario medio nominal  del sector estatal informado por la ONEI, ya comentado.


El indicador # 2 se puede observar que de los ingresos totales que tienen los trabajadores cubanos, el peso relativo del salario en el 2012 es solo el 46.8 %, esto cuando menos explica el poco incentivo por trabajar para el Estado en algunos sectores de la economía.


Total de ingresos se considera “como todas las entradas provenientes de fuentes y vías disímiles que llegan a una persona o familia y con las que pueden satisfacer sus necesidades”. Hoy los subsidios a un grupo de alimentos alcanzan el 33 % de lo consumido en el mes según cálculos empíricos realizados, el disfrute gratuito de la educación y los servicios del sistema de salud; que el 95.6 % que las viviendas son propias (http://goo.gl/nTCrwT) y que los gastos de acceso a la cultura, el deporte y el transporte sean relativamente bajos.


Si el salario medio de 466 pesos en el 2012 representa el 46.8 % de los ingresos, es fácil deducir que los ingresos totales son entonces de 996 pesos mensuales. Como no se cuenta con una actualización de esta información, podemos inferir que manteniendo la misma estructura porcentual en el 2014 en relación al total de ingresos, es decir los 584 pesos siguen representando el 46.8 %,  estaríamos obteniendo 1 248 pesos mensuales de ingresos totales como promedio, que llevado a CUC estamos hablando de 49.91 pesos convertibles (CUC).


Indicador # 3  El hecho que se dedique casi ¾ de los ingresos (no del salario) a la alimentación refleja un nivel de reproducción simple de la sociedad, lo cual hace muy difícil el mejoramiento de otros aspectos importante del nivel de vida.


Llama la atención que en 1952 se dedicaba solo el 37 % del salario a la alimentación,  pero se tenía que pagar casi todas las demás necesidades primarias de las familias, los cuales no se garantizaban para todos.


Indicador #4   Esta información es la más relevante de todas, porque sencillamente no se calcula en Cuba por la ONEI o no se informa,  a pesar de que es un indicador importante que mide la desigualdad de los ingresos; la sociedad cubana en todo caso en el 2012 con 0.40, es un 15 % más desigual que en 1989, esta tendencia al parecer ha ido en ascenso según investigaciones recientes (http://goo.gl/UpRdzl )..


La polarización en el crecimiento de los ingresos en la sociedad cubana tiene como efecto que empiecen a aflorar niveles de pobreza en la población, donde al mismo tiempo que se estimula la iniciativa privada y opera la ley de oferta y demanda en una parte de las relaciones comerciales, se plantea que el Estado se ocupará puntualmente de esos casos que empiezan a estar en un nivel de marginalidad, que organismos internacionales la sitúan en un 5 % de la población, y otros estudios en el 20 %, no existiendo la extrema pobreza.


Aquí es bueno recordar la historia reciente, los países que están en los primeros lugares en el mundo, en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), su coeficiente GINI oscila entre 0.20 a 0.30 y esto es relevante porque si bien es cierto que el Socialismo no es igualitarismo, tener mayor desigualdad implica menor posibilidad de desarrollo de un país y de sus ciudadanos como demuestran estudios recientes de organismos internacionales (http://goo.gl/gmQovG ).


El estadounidense Premio Nobel de Economía Joseph.E.Stiglizt ha dicho en relación a esto: “La desigualdad es la causa y consecuencia del fracaso del sistema político, y contribuye a la inestabilidad de nuestros sistemas económicos, lo que a su vez contribuye a aumentar la desigualdad; una espiral viciosa en sentido descendente……..los países con más desigualdad sistemáticamente tienen una menor igualdad de oportunidades……el éxito de una economía únicamente puede evaluarse examinando lo que ocurre con el nivel de vida- en sentido amplio- de la mayoría de los ciudadanos durante un largo periodo….las sociedades sumamente desiguales no funcionan de forma eficiente, y sus economías no son ni estables ni sostenibles a largo plazo.”[vi]


Cuba ocupa en el último informe del IDH (2014) el lugar 44 entre 187 países básicamente por sus resultados en la materia de educación (49), salud (35) y economía (56).


Indicador # 5 y 6 Que exista un incremento en las pensiones es positivo por una parte  refleja una vocación humanista del proyecto cubano, por otra refleja que una mayor parte de los ingresos son de “pensionados” lo que aumenta las partidas de gastos en este sentido sobre el presupuesto estatal. Aquí pasa como el salario, se pueden dedicar 4 500 millones de pesos, pero si 200 pesos per cápita que se reciben de forma individual no tienen el mismo poder adquisitivo que cuando en la década del 80 se otorgaban 60 pesos, entonces el incremento es insuficiente y existe un deterioro.


Indicador # 7,8 y 9  Reflejan que la economía privada está creciendo, y la estatal está disminuyendo sus ingresos a pesar de que esta última es donde deben realizarse las mayores e importantes transformaciones porque es donde  están empleados la mayor cantidad de trabajadores cubanos, y es el sustento de la propiedad social socialista, de la economía socialista.


Sobre las remesas


Este punto es muy importante y al respecto, Rodríguez puntualizó: “Suele pensarse en las provenientes del exterior, pero en el país ocurren donaciones internas también importantes: hay un proceso de redistribución de recursos en el contexto de las familias, tanto monetarios como en especie. De las remesas foráneas no hay un registro oficial, ya que generalmente no entran por la vía bancaria. Existen diversos estimados sobre su monto. Se dice que en 1995 eran aproximadamente 537 millones de dólares y que hoy la cantidad puede estar entre 1 500 millones y 2 000 millones de dólares. También se debate mucho sobre el papel que tienen en la sociedad cubana. En realidad, si se toma como punto de comparación el valor de lo exportado por el país en 1995, el monto de las remesas estaría en el entorno de 18%; mientras que si se realiza el mismo cálculo teniendo en cuenta los estimados actuales, sería de 12%”.


Este fenómeno de remesas es normal en casi todos los países de América Latina y el Caribe, pero Cuba  es de los países  que menos recibe. Por otra parte, se estima que entre el 40 – 50 % de la población se beneficia de  las mismas y no necesariamente son los que reciben menores ingresos de parte del Estado cubano, aunque también pueden recibirlas.


Las remesas tienen efectos positivos y negativos para el país.  Si se invierten en negocios privados, ayudan a crear empleos, a ofrecer mayor variedad de recursos y servicios, a “realizar las mercancías” en las tiendas recaudadoras de divisas del Estado (que inexplicablemente tienen un 240 %  de tasa de ganancia), en fin ayuda a dinamizar la economía; si además, se pudiera invertir, como es deseable, en proyectos de mayores alcances, son efectos netos positivos tangibles para el país. Tienen efectos negativos en el sentido que desestimula el trabajo estatal de quienes la reciben (por los niveles salariales actuales); efectos inflacionarios al ponerse en circulación volúmenes importantes de dinero cuando se cambian en las CADECA y eleva el ya mencionado coeficiente GINI creándose mayor desigualdad en la sociedad. Pero los efectos positivos contrarrestan por mucho, los efectos negativos de las mismas.


IV-                  La Dualidad Monetaria y el Salario.


A la población no le influye de manera determinante que se le pague su actual salario en CUP  o en su equivalente en CUC, ya que la tasa cambiara se diferencia en un solo peso.


En realidad sino se iba a emigrar al CUC como la moneda que quedaría en circulación de manera definitiva, hoy carece de sentido el haberla mantenido y mantenerla tanto tiempo en circulación. El CUC era la nueva moneda, el nuevo peso cubano que deberíamos adoptar en el país tanto para el sector empresarial como para la población (http://goo.gl/KAynPI ). La experiencia de los países que tuvieron esta disyuntiva, terminaron adoptando la más joven y fuerte de las monedas creada.


El tema de la dualidad monetaria y cambiara es un problema del sistema empresarial cubano y del Estado, y es en este donde debe resolverse y en la medida que se haga repercutirá en la población. Esto tampoco quiere decir, que por voluntad del Estado se elimine una moneda y todo resuelto, eso no es posible. Lo que es indudable es que debe existir una sola moneda para  localizar, evaluar y aprovechar  las reservas productivas que permitirán incrementar el salario en el corto y mediano plazo.


Como en el sector empresarial y en los datos macroeconómicos del país  1 CUP = 1 CUC,  los 584 pesos de salario medio equivalen a  esa misma cifra en CUC. Pero como, además, el sistema empresarial no tiene conexión con las Casas de Cambio (CADECA) que utiliza la población, las empresas que tienen ingresos en CUC deben “comprar” CUP en los bancos, a razón de 1 CUC x 1 CUP de tasa de cambio. Esto para el Estado es un “negocio” positivo, ya que se está considerando el salario en CUP en CUC-USD, pero el sector  empresarial a los trabajadores les pagan con una moneda que tiene 25 veces menos valor.


Lo anterior ha tenido al menos dos consecuencias negativas en todos estos años de dualidad monetaria y cambiaria,  la primera es para los inversionistas extranjeros que están pagando un salario caro por “sus” trabajadores cubanos, pero estos solo reciben 25 veces menos generando lógicamente baja motivación y baja productividad en el trabajo y la segunda,  ha influido que se considere a Cuba como destino caro en cuanto inversión extranjera por lo que cuesta la fuerza de trabajo, actuando todos estos años como un desestimulo para esta, entre otros factores.


Se han ido no obstante, adoptando medidas en diferentes sectores de la economía  aplicándose tasas de cambios diferentes ya sea en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, el turismo de 1 CUC x 10 CUP o 1 CUC x 2 CUP. Lo que en la práctica significa un sistema de múltiples tasas cambiarias[vii], que va a complicar aún más el análisis económico empresarial y de toda la economía. En el turismo por ejemplo significa que le hemos regalado de un “plumazo” un 50 % de nuestras “utilidades” salariales a nuestros socios extranjeros, que como ya indicamos tendrá de positivo un estímulo para el inversionista extranjero, que le costara en lo adelante un 50 % menos la fuerza de trabajo, pero no así para el trabajador cubano.


V - El Salario en Paridad de Poder Adquisitivo ( PPA)


Es necesario conocer que para comparar el salario entre países, lo más importante es que hay que medirlo con el poder adquisitivo del mismo en cada nación, y este es el salario en PPA.


La comparación del PIB de los países en términos reales (dividido por las PPA) “elimina los efectos tanto de los precios como de las tasas de cambio del mercado” (CEPAL), esto permite comparar los distintos niveles de vida de diferentes naciones. Esta actividad se realiza cada seis años a nivel mundial dirigido y coordinado por el Banco Mundial, y esto explica por qué en los Informes Mundiales del Índice de Desarrollo Humano el Ingreso Nacional Bruto per cápita del 2012 tiene por base el año 2005 y el del 2014 tiene por base el año 2011 (http://goo.gl/IwI7h) al resultar los años en que se terminaron las rondas de dichos cálculos a nivel mundial.


Para estos cálculos del PPA es necesario usar un tipo de cambio distinto al que se usa normalmente, “este tipo de cambio tiene que estar basado en una cesta de la compra representativa. Así, si en un país la renta per cápita es de 10.000 dólares y en otro es de 15.000 dólares, pero en el primero la cesta de compra vale 1.000 dólares y en el segundo 1.500 dólares, aunque aparentemente y según el PIB per cápita el primer país parece más pobre, en realidad están al mismo nivel”. El principal problema del PPA es la confección de la cesta de la compra. Unas cestas son distintas a otras, y pueden dar índices PPA distintos. Y otro problema es, una vez elegida una cesta, las diferentes calidades que pueden presentar los productos dependiendo del país en el que nos encontremos.


A Cuba como puede observarse en la tabla que se muestra a continuación del Banco Mundial, se le calculó el índice PPA, a pesar de algunas otras consideraciones emitidas sobre las cifras.


Fuente: Banco Mundial


Este PPA (PPP en inglés) tiene implicaciones en el análisis, como el salario medio de los cubanos en el 2014 es de 584 pesos, esto es el equivalente, si aplicamos el índice que calculó el Banco Mundial (0.218), a ganar en EE.UU 2 678 usd mensuales. Si además consideramos que este salario medio representa el 46.8 % de los ingresos de los cubanos, podemos decir que el ingreso medio de los cubanos es de 1 248 pesos que equivalen a 5 724 usd  PPA en EE.UU desde el punto de vista de la economía empresarial.


La esencia radica en que lo que se compra con 1 USD en EE: UU en productos y servicios, en Cuba se pueden comprar el equivalente  con 0.21 USD, por eso tiene que ser llevado el salario a PPA. Esto no quiere decir, ni con mucho, que el salario y los ingresos totales en Cuba son suficientes, porque no lo son.


Al final lo determinante es la cantidad de bienes y servicios que se pueden adquirir con el salario devengado. Cálculos realizados en Ciudad de Habana en el círculo cercano del autor e independientemente de gustos y necesidades, arrojó como resultado que un salario modesto (sin cigarros, bebidas alcohólicas, sin aire acondicionado, celulares, etc.), decoroso y con una seguridad de vida normal para UN trabajador debe alcanzar                  1 210.00 pesos mensuales, desglosado en : alimentos ( 48.8 %), aseo personal y del hogar (14.2 %), vestuario y calzado (8.3 %), recreación y cultura (8.3 %), ahorro e imprevistos (8.3 %), electricidad (2.8 %), reparaciones varias ( 2.5 %), transporte (2.4 %), créditos (2.1 %), salud (1.2 %) y comunicaciones (1.1 %).


Por otra parte en los EE.UU se pagan 6 498 usd salario PPA mensuales ocupando el primer lugar mundial. Es decir el sistema empresarial cubano con 2 678 USD ingresan el 41.2 % de su par en EE.UU y esto  explica muchas cosas de la relación bilateral.


En resumen, decir que en Cuba el salario es de 25, 45, 59, etc.  USD para compararlo con otros países,  es un absurdo y un error conceptual importante, sino se hacen los cálculos y adecuaciones apuntadas.


VI- La productividad del trabajo y el salario


En los últimos decenios una política que se vincula al incremento del salario, está asociada al incremento de la productividad del trabajo, así un indicador esencial lo constituye la relación salario medio- productividad, que en esencia significa: sino se incrementa esta última no debe aumentarse el salario. Este problema, no resuelto aún, a pesar de que el año 1971 se nombró “Año de la Productividad”, ha sido mencionado con inexplicable constancia no atendida en los balances, sesiones de la Asamblea Nacional, año tras año, sin que se tomen las acciones adecuadas para su solución..


El análisis e incremento de la productividad del trabajo en todos los sectores de la economía debería regir la actividad diaria del país, no se incrementará el nivel de vida de la población, no será Cuba un país desarrollado, ni seremos un país socialista si no se logran los niveles de productividad de nivel mundial. Solo mencionar a modo de ejemplo, ¿Cómo  afrontar la escasez de mano de obra por el envejecimiento de la población sino es con el incremento de la productividad para que supla este déficit?


No me detendré en las múltiples formas de medir la productividad, por lo que aquí solo expondremos la más elemental: PIB / # trabajadores.


La  productividad del trabajo a precios corrientes, desde 1994 (año en que empezó a crecer de nuevo la economía hasta la fecha) al 2014 tuvo un crecimiento promedio anual  del 7.47 % y el salario nominal lo hizo a razón del 5.78 %, si se quisiera equiparar las tasas de crecimiento el salario nominal debería ser de 738 pesos en el 2014. Al parecer los salarios pagados sin respaldo productivo entre 1991-1993 han incidido de manera fundamental en las políticas de equilibrio financiero y han provocado que no crezca el salario en igual proporción que la productividad. De 1959 – 2014 está creció a razón del 1.61 % promedio anual a precios constantes, pero en el período 2007 – 2014 este indicador se comportó al 2.57%, y a precios corrientes al 5.25 %. En el gráfico # 1 se puede apreciar lo expresado de 1989 -2014.


Gráfico # 1. Fuente: Vidal 2007, ONEI, Banco Mundial, CEPAL y cálculos del autor.


Aspectos a tener en cuenta:


a-    La ONEI debería realizar un trabajo investigativo de reconstrucción de las series históricas del Salario nominal y real, IPC, PIB a precios corrientes y constantes, Coeficiente Gini, promedio de trabajadores etc. de 1959 a la fecha y tomando diferentes años como base (1981, 1997, 2000, 2010 por ej) para los indicadores fundamentales que permitan evaluar integralmente el desarrollo económico – social de Cuba. Es además la obra de la revolución y sus limitantes.


b-    El análisis del salario real y el nivel de vida de la población, su evolución, en este proceso de actualización de las reformas, debe ser permanente, ya que  de ello depende el éxito de las mismas. Otros 20 años de “período especial” no es deseable por sus consecuencias negativas, por lo que hay que realizar transformaciones de mayor alcance y profundidad en la ECONOMIA, que es la que hará posible y  sustentable todo el proyecto político- social de la revolución de 1959.


c-    La solución a este problema del salario real, que es complejo pero esencial para seguir avanzando, tiene que ver como muchos aspectos, que concatenados, pueden dar como efecto una solución válida a los objetivos que persigue la sociedad. El incremento de la productividad o capacidad del trabajo es la madre de todas las soluciones a los problemas que tiene hoy Cuba, sin ella no existen aspiraciones de ninguna índole.


d-    Entre 1998 y 2014 el crecimiento promedio anual del PIB a precios constantes fue del 4.4 %; 16 años fue el tiempo necesario para duplicar el PIB. Entre 2007 y 2014 este crecimiento fue apenas de 3.14 % esto quiere decir que si aplicamos la regla del 72, el PIB se duplicará en 22.9 años es decir en el 2037 alcanzaremos la nueva cota. El salario real con base 2000, creció entre 2007 y 2014 un promedio de 3.94 % (hasta el 2013 crecía al 1.64 %) influenciado por el 20.03 % de crecimiento en el 2014, por lo que este salario real se duplicara en 18 años. El consumo final efectivo de hogares per cápita creció a razón de 2,82 %  entre 2007 y 2014 lo que a ese ritmo necesitara 26 años para duplicarse, en el 2040. Es obvio que para lograr duplicar cada 10 años (meta deseable) los indicadores mencionados tiene que crecerse a razón del 7.2 % anual, meta que no está en ningún indicador directivo del Estado cubano.


e-    El salario medio de 584 pesos representa con los 4.96 MMTrabajadores, un fondo de salario de 34 828.3  MMP, es decir el 42.0 % del PIB en el 2014.  Para alcanzar 1 210 pesos de salario medio mensual y  mantener las mismas proporciones  hay que alcanzar 171 502.9 MMP de PIB, es decir hay que crecer 2.12 veces el PIB del 2014. ¿Cuánto habrá que invertir, cuanto habrá que aumentar la productividad y en qué tiempo podremos lograrlo?.


f-     El bloqueo económico – financiero de  los EE.UU a Cuba  ha ocasionado pérdidas según cálculos realizados por la CEPAL (http://goo.gl/oMDBXz) 117 000 millones de dólares, y según Cuba, considerando la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional, asciende a 833 mil 755 millones de dólares, a pesar de la reducción del precio del oro en comparación con el período anterior (http://goo.gl/uOFcnd). ¿ Con este enorme volumen de recursos cuánto no invertiríamos en el desarrollo del país y pagáramos en salario?.


g-    Los nuevos sistemas de estímulo salarial al parecer han presentado problemas puntuales en la aplicación de la Resolución 100/2015 de Finanzas y Precios y la 17 del 2014 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (http://goo.gl/kO3m1M, http://goo.gl/qDSPFT, http://goo.gl/2ACdvT ). Hay que tener presente que en los sistemas modernos de estimulación salarial pagan por todo, hasta bonos por puntualidad y ofrecen en ocasiones unas prestaciones que están por encima de lo que en Cuba se entrega a los trabajadores con los Fondos Sociales de Consumo. Los sistemas cubanos hacen énfasis en el cumplimiento del “plan” que en ocasiones son “líneas deseos” y pueden resultar metas fáciles o inalcanzables que evidentemente hay que ir perfeccionando con presupuestos flexibles, objetivos y científicamente fundamentados.


h-    El indicador de gasto de salario por peso de Valor Agregado Bruto [viii] es el indicador principal actual que se utiliza para los estímulos, entre otros, pero llama la atención de manera preocupante que en la reseña de una reunión del Consejo de Ministros del 31 de mayo del 2014 se diga : “ Se identificaron varios problemas, entre ellos, el incumplimiento del indicador límite gasto de salario por peso de valor agregado bruto, por lo que se han realizado pagos sin respaldo productivo en 238 empresas, por un monto de 347 millones de pesos”.  (http://goo.gl/q5uA4X ).


i-      Los sistemas de estímulos salariales son diseñados para obtener de los trabajadores, en última instancia, una motivación para alcanzar un incremento de la productividad del trabajo y un crecimiento del salario (léase bienestar material), sin embargo, hay que tener en cuenta los resultados científicos que se han obtenido en las disciplinas de  economía conductual y neuroeconomía para que sean científicamente fundamentados y acorde a los objetivos que se esperan lograr. El prueba y error por otra parte es el sistema más costoso de todos.


j-      El tiempo es una medida universal, vivimos por ahora, un tiempo limitado, lo que produzcamos y obtengamos diariamente en ello radicara el bienestar de nuestra vida y la de todos de un país. Hay que poner de moda elaprovechamiento del tiempo, hacer las mismas cosas en menor tiempo eso es productividad. En Cuba se pierde MUCHO tiempo diariamente, en ese tiempo perdido en otras partes del mundo, algunos están produciendo y trabajando con mayor productividad, por consiguiente tienen derecho a alcanzar un mayor bienestar. No es casual que en muchos países el salario es por hora trabajada (productiva).


k-    El Estado cubano debería definir todos los sectores y producciones estratégicas que son exclusivos de su gestión y aquellos que permiten una asociación, cooperación, complemento  (como el turismo). Igualmente se deberían publicar las profesiones que no están autorizadas a ejercerse por cuenta propia y otras actividades que atenten contra la moral y los valores cívicos de la sociedad que se pretende edificar, y todo lo demás debería estar autorizado a ejercerse por cuenta propia y/o cooperativas.


l-      Es un hecho que en muchos países hay una reducción de la semana laboral de menos de 40 horas semanales, es decir es el método intensivo y no el extensivo lo que hace y puede hacer más productiva una economía. La reducción de la jornada laboral creando las condiciones adecuadas para tener mayor productividad tiene beneficios tangibles para la sociedad y los individuos. El objetivo es adaptar la economía a las necesidades de la sociedad y el medio ambiente. Si hay una empresa que puntualmente se necesite y pueda trabajarse más, pues se aplicaría el pago de horas extras por ej.: al 125 %. Reducir el tiempo laboral con una productividad dada y progresiva con la flexibilidad requerida, es la mejor de las posibilidades que se pueda tener. Esta entre otras:




  • Permite gastar menos recursos financieros al laborarse menos horas protegiendo al medio ambiente con menos gastos de recursos naturales.

  • Permite incrementar el tiempo libre de los individuos permitiendo socializar más, crecer la economía vital, superarse como ser humano y como consecuencia ser más productivo.

  • Permite al distribuir el trabajo remunerado de forma más homogénea entre los ciudadanos, propiciando más empleo y más equidad, la posibilidad de alcanzar un salario justo por lo que produce y trabaja, incluso estudios demuestran que las personas están dispuestas a trabajar más intensamente y hasta con menos salario con tal de tener más tiempo libre.


m-   El menor tiempo que se dedique a la obtención de una determinada producción y brindar un servicio con la calidad requerida, es lo que debe ser determinante, la regla de oro en todas las ramas de la economía y debería estimularse permanentemente. Se debe propiciar la introducción constante de nuevas tecnologías  y mejores condiciones de trabajo como un derecho del trabajador en las empresas estatales.


n-     En relación al punto anterior la sociedad debe tener acceso masivo y amplio al Internet con suficiente ancho de banda, con vistas a propiciar, entre muchos otros, la modalidad del teletrabajo siempre que sea posible, pero debe priorizarse y contemplarse en la empresa estatal como prioridad ¿Cuánto ahorraría al país en transporte, en tiempo, en rentas, etc. para obtener los resultados deseados?. Otro ejemplo, si todas las gestiones bancarias  ( ya mencionadas) estuvieran automatizadas y se pudieran hacer pagos electrónicos entre todos los actores que intervienen en la economía, no habría que hacer colas ni trasladarse a los bancos ni para cobros ni pagos, además de la inmediatez. Todo esto es productividad que no es tangible en Cuba.


o-    El derecho a invertir los trabajadores cubanos en sus empresas y recibir porcientos de las utilidades es una propuesta renovadora que debe implementarse, constitucionalmente. La única fuerza de trabajo e inversionista a largo plazo con que cuenta Cuba son los cubanos, no es posible crear una sociedad socialista donde no se compartan riesgos y beneficios con los trabajadores, así estos puedan invertir un solo peso.


p-     Se debe aprender de otras experiencias, hay que estudiar la flexiseguridad del mercado de trabajo aplicada en Dinamarca basada en tres pilares y ver en qué medida es aplicable a Cuba en la empresa estatal:
*Flexibilidad construida con base a pactos contractuales adaptables y fiables.
*Alta protección social para los desempleados.
*Política de formación y reinserción a lo largo de la vida laboral que aseguren la adaptabilidad continúa de los trabajadores. Esto les ha permitido obtener bajas tasas de desempleo, nadie “ha quedado desamparado” y el Estado no tiene altas cargas sociales.


q-     Los colectivos laborales debieran tener derecho a cuestionar decisiones administrativas que impliquen afectación salarial, tanto el básico como los estímulos, con los fundamentos correspondientes, y de no llegar a un acuerdo, eventualmente podrán irse a los tribunales competentes.


r-      Los trabajadores, léase las empresas estatales en la base, deben tener cada vez más atribuciones en que ellas mismas puedan autogestionarse, esto permitiría socializar la propiedad estatal, principal problema del mal llamado socialismo real (irreal). Es necesario más que nunca un Estado regulador, no seguir teniendo un Estado administrador.


s-    Sería recomendable que el salario y los estímulos, se pagaran en una sola moneda. Así como eliminar todo lo que sean “pagos” en especie a todos los niveles, el dinero debe ser el equivalente universal. Igualmente debería implementarse el salario por quincenas para equilibrar la oferta y demanda monetaria en el tiempo y contribuir al ahorro de los trabajadores en el corto plazo de un mes.


t-     Todos los salarios deben pagarse mediante transferencias bancarias, es decir mediante la banca electrónica. Hay que propiciar en toda la vida económica del país esta tecnología, llevarla incluso a los teléfonos celulares tan utilizados en los últimos tiempos en Cuba.


u-    Si no es en un inicio a todos los trabajadores, al menos a los jubilados (y dentro de estos a los que menos ganan), deben cambiarse las pensiones anualmente acorde al IPC anual, por ley. Así como actualizar anualmente el salario mínimo a devengar con una base de cálculo pública.


v-    “El factor más importante, el decisivo para el triunfo del nuevo régimen social es, en última instancia, la productividad”. V.I.Lenin.[ix]


“El único camino mediante el cual se puede ir elevando el estándar de vida es por el camino de ir elevando la producción. Y el camino para ir elevando la producción es elevar la productividad del trabajo. Y la productividad se eleva con técnica y organización”. Fidel Castro Ruz .[x]


Notas.


[i] A propósito la provincia de Pinar del Rio antes de 1959, era considerada la “Cenicienta de Cuba”.


[ii] Coeficiente Gini, Deuda externa actualizada, PIB serie a precios constantes 1900- 2014,  IPC  o si existen como los Anuarios Estadísticos de años anteriores de la década del 2000 -2010, pero no hay acceso.


[iii] Si queremos determinar el deterioro o no del nivel de vida.


[iv]  La ONEI pone una nota  en el IPC y cito “(c) Se refiere a los mercados en moneda nacional”.


[v] El mercado en CUC (pesos cubanos convertibles) por su volumen no es nada despreciable.


[vi] “El precio de la desigualdad”, de Joseph Stiglitz (Editorial Taurus)


[vii]  En los países donde se han aplicado han sido un fracaso.


[viii] Valor Agregado Bruto (VAB): Se define como la Producción de Bienes y Servicios menos el Gasto Material y los Servicios Comprados o como las Ventas Netas menos el impuesto por las Ventas, menos el Gasto Material y los Servicios Comprados.


[ix] “Una gran iniciativa”. En Obras Completas, Editora Política La Habana. T, 29.  Pág. 419.


[x]   Periódico Revolución, La Habana, 2 de Noviembre de 1964 pág.5