miércoles, 2 de marzo de 2016

#Cuba: La Visita de Obama y una precisión necesaria


Muy distinto es el carácter de la próxima visita a Cuba del presidente Obama. Esta vez, el presidente de los Estados Unidos visita a un país completamente independiente y soberano, para conversar de asuntos bilaterales en condiciones de absoluta igualdad y respeto mutuo.




Por: Dr. Salvador Capote


En estos días los medios de prensa nos recuerdan que la próxima visita a Cuba del presidente norteamericano Barack Obama es la segunda oficial a la Isla de un presidente de los Estados Unidos. Ciertamente es así, pero la diferencia en circunstancias, motivaciones, y seguramente en resultados, entre una y otra son tan notables, que difícimente puedan sumarse ambos eventos como pertenecientes a una misma categoría.


En realidad no es la segunda sino la primera vez que un presidente de los Estados Unidos viaja a Cuba de manera oficial para discutir asuntos bilaterales. La visita del presidente Calvin Coolidge en 1928 tuvo como único objetivo asistir a la Sexta Conferencia Internacional Americana que ese año tuvo su sede en La Habana y a la cual concurrieron jefes de Estado, o sus representantes, de los países del continente. Coolidge viajó a La Habana porque esta ciudad era la sede de la conferencia; si la sede hubiera sido, por ejemplo, en Quito, Coolidge, obviamente, hubiera viajado a Ecuador y no a Cuba.


Por otra parte, con anterioridad a la visita, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Frank B. Kellogg, comunicó al embajador en La Habana, Noble Brandon Judah, que sería inconveniente para el presidente discutir durante su estancia en la Isla asuntos bilaterales, y le instruyó que comunicase al gobierno cubano lo embarazoso que sería para el presidente norteamericano tratar esos asuntos en Cuba.


Es necesario también tener en cuenta el contexto geopolítico en que se realizó la visita. En Nicaragua, Augusto César Sandino luchaba heroicamente contra las tropas invasoras de Estados Unidos; en República Dominicana, ocupada militarmente desde 1916, las tropas de Estados Unidos se habían retirado en 1924, pero oficiales norteamericanos continuaron controlando las aduanas y apropiándose de los ingresos hasta 1941; Haití permanecía ocupada desde 1915; y México mantenía un diferendo con Estados Unidos por el rescate de sus riquezas petroleras.


Calvin Coolidge (1872-1933), llamado “Silent Cal” (el callado Cal), autor de la famosa frase: “the business of America is business” (el negocio de América [Estados Unidos] es el negocio), había ascendido al poder como resultado del escándalo del “Teapot Dome” de 1922. Durante la administración republicana de Warren G. Harding (4 de marzo de 1921 – 1 de agosto de 1923) tuvieron lugar los llamados “escándalos de Harding”.  Uno de ellos fue el robo de millones de dólares asignados a los hospitales de veteranos; pero el mayor escándalo tuvo lugar en relación con las reservas petroleras de la Marina en Teapot Dome, Wyoming. El Secretario del Interior logró que el territorio de las reservas pasase a su Departamento y concedió luego derechos de perforación a empresas privadas a cambio de grandes sumas de dinero en sobornos.


 En agosto de 1923, en medio de investigaciones senatoriales por la corrupción gubernamental, Harding murió en San Francisco, California, cuando regresaba de un viaje a Alaska, por “envenenamiento alimentario”. De inmediato, el médico que realizó este diagnóstico fue descalificado como “incompetente” y otro médico determinó que la causa de la muerte había sido un fallo cardíaco. El vicepresidente Calvin Coolidge tomó el lugar de Harding y, posteriormente, en 1924, fue electo presidente.


Para asistir a la Sexta Conferencia Internacional Americana, Coolidge partió de Cayo Hueso, el 15 de enero de 1928, en el acorazado Texas, como parte de una flota de guerra compuesta por el crucero Memphis y cinco destructores, arribando a La Habana ese mismo día en un alarde de poderío militar.


En la Conferencia, inaugurada el 16 de enero, Coolidge se negó a responder a las críticas de los participantes con respecto al intervencionismo de Estados Unidos en América Latina, mientras que las manifestaciones de protesta en La Habana, sobre todo durante la inauguración del Parque de la Fraternidad, eran disueltas por la policía a tiros y toletazos.


Creo necesario destacar que no existe en toda la historia de Cuba una declaración más lacayuna y servil que la pronunciada por Orestes Ferrara, en nombre de Machado, en la sesión del 4 de febrero de la Comisión de Derecho Público Internacional: “No nos podemos unir al coro general de ‘no intervención’ porque la palabra ‘intervención’ en mi país, ha sido palabra de gloria, ha sido palabra de honor, ha sido palabra de triunfo, ha sido palabra de libertad; ha sido la Independencia. La palabra ‘intervención’, ésta que por hechos circunstanciales es hoy puesta al índice de esta reunión, ha sido siempre en el mundo cuanto de más grande y de más noble ha habido […]” …y continuó así, en su panegírico de la dominación extranjera, el embajador cipayo en Washington.


También es importante señalar que el presidente Calvin Coolidge visitó a Cuba cuando ésta no era otra cosa que un protectorado de Estados Unidos (la Enmienda Platt estaba en plena vigencia), el embajador norteamericano en La Habana actuaba en calidad de procónsul, y Gerardo Machado (“el asno con garras”) era un títere que mendigaba del gobierno del norte el apoyo a su reelección o a su prórroga de poderes.


La sede en La Habana de la Sexta Conferencia había sido solicitada por el anterior mandatario, Alfredo Zayas, para discutir el tema del Intervencionismo, y a ella acudieron los representantes de los pueblos latinoamericanos con la esperanza de frenar la especial agresividad que mostraba por aquella época el todavía joven imperio. A cambio del consentimiento yanqui para continuar en el poder, el tirano Machado traicionó esas esperanzas.


Muy distinto es el carácter de la próxima visita a Cuba del presidente Obama. Esta vez, el presidente de los Estados Unidos visita a un país completamente independiente y soberano, para conversar de asuntos bilaterales en condiciones de absoluta igualdad y respeto mutuo. La visita del presidente Obama, desde el punto de vista ético y de todos los puntos de vista prácticos es, a mi juicio, la primera visita oficial verdadera a Cuba de un presidente de los Estados Unidos. No hay que confundir la inspección altanera de un emperador a sus posesiones en el Caribe, con el encuentro respetuoso entre representantes de dos naciones soberanas.


El encuentro en La Habana podrá tener o no el éxito que esperamos, pero es único en la historia por lo que representa de reconocimiento a la dignidad y a la resistencia del pueblo cubano mantenidas en alto durante tantos años.



“Con el retiro de Raúl Castro en 2018, se irían los de su generación”

El académico dijo que aunque la ley aún no existe, los 10 años en un cargo, propuesto por el gobernante cubano, debe ser la regla que adopte la Asamblea Nacional

ENTREVISTA EXCLUSIVA | Diario de las Américas


El académico cubano Rafael Hernández es considerado un especialista en cuanto a  la política de la isla hacia Estados Unidos  (RUI FERREIRA)






LA HABANA.-RUI FERREIRA
Especial


Rafael Hernández es un reconocido académico cubano, director de la revista ‘Temas’, considerado un especialista en cuanto a  la política de la isla hacia Estados Unidos.


En una conversación inédita que sostuvo con DIARIO LAS AMÉRICAS, Hernández dijo que “la confianza que Cuba le ha dado al Gobierno de EEUU ha sido la mayor concesión en el proceso de deshielo”, en el marco de una relación a la que él califica de “desequilibrada”, asimismo sugirió que se consulte a través de las urnas a la población cubana qué piensa sobre el futuro de la Base de Guantánamo.


Y aunque no considera inminente la necesidad de realizar una consulta electoral entre los cubanos sobre el futuro su país, aseguró que, tan pronto exista un marco legal definido por la Asamblea Nacional cubana (Parlamento), lo más probable es que Raúl Castro se retire del cargo y con él, toda su generación.


_Se supone que en 2018 Raúl Castro deje la responsabilidad que tiene actualmente, así lo dijo públicamente. ¿Es el único que se va, qué va a pasar con la vieja guardia?


– Yo interpreto que así como al cumplir el segundo término de su mandato de cinco años, él [Raúl Castro] dice que se va, que esa vaya a ser la regla adoptada por la Asamblea Nacional en una ley que debe quedar aprobada antes del 2018. Esa ley va a determinar que todos los que hayan estado desempeñando los cargos que tienen ahora durante un tiempo como ese, también deban salir. Eso incluye no solamente a los máximos dirigentes del Buró Político, del partido, sino los ministros del Consejo de Ministros y los miembros del Consejo de Estado.


Debe haber una renovación que incluya a todos aquellos que llevan un tiempo como ese. No obstante, no todos los miembros del Consejo de Estado llevan 10 años, ni todos los ministros llevan 10 años. Pero en cualquier caso lo que la ley regule todavía está por determinarse porque la ley no ha sido promulgada, solamente sabemos acerca de la disposición personal de Raúl Castro de no participar en ningún proceso de elecciones, de no estar de acuerdo en ser candidato para un próximo término del 2018 en adelante.


_¿Sería una renovación de rostros de casi el 90%?


– Depende del tiempo que lleven en el cargo y de lo que ley establezca. En este momento solamente podemos suponer. Déjame decir algo en relación con la pregunta porque a veces hay una visión un poco soslayada sobre la realidad de la clase política cubana y su edad. El Buró Político tiene un promedio de 60.6 años y como se sabe son 14 miembros. El Consejo de Ministros, sin embargo, tiene un promedio de edad de 58 años. Eso que algunos autores llaman la edad de la generación perdida. Hay un distinguido escritor cubano, mi amigo Leonardo Padura, que llama a su generación los que tienen ahora 59, 60, les llama la generación oculta, porque esa generación no llegó a tener la posibilidad de estar en el liderazgo porque eran muy viejos ahora y antes muy jóvenes. Pero la verdad es que si uno mira la edad promedio del Comité Central del partido actual y la edad promedio del Consejo de Ministros actual, verá que está compuesto por esa generación que mi amigo Padura llama la generación oculta, que no ha accedido al poder. Depende de la generación de que uno habla. Cuando se habla de nuestra generación se habla de la gente que uno conoce. La edad promedio de los secretarios del partido comunista en las provincias es de 46 años. Es decir ¿dónde están aquellos dirigentes que van a relevar la generación de Raúl Castro en el 2018? Basta con mirar a quienes dirigen el partido en las provincias, basta con mirar a los presidentes de las asambleas provinciales del Poder Popular [Asamblea Nacional], que la mitad de los cuadros por cierto son mujeres, de las 15 provincias de Cuba. Entre esas 15 provincias, una tercera parte está dirigida por secretarios del partido que son mujeres y, repito su edad promedio es de 46 años.


_Se acaba de cumplir un año del restablecimiento de relaciones con Estados Unidos. ¿Cómo ha sido este año, qué se ha avanzado y qué no, cuál ha sido el impacto en Cuba?


Lo que ocurre entre Cuba y los Estados Unidos es, como siempre, la historia del vaso medio vacío y medio lleno, uno puede mirar lo que le falta al vaso. Al vaso le faltan cosas, le falta la eliminación del embargo que sigue siendo un bloque en el centro de las relaciones, que impide que se estrechen relaciones comerciales, financieras, etcétera, con todo lo que eso implica no solo para las empresas sino para las personas, para los cubanos de Cuba y para los cubanos de Estados Unidos, para los actores de la sociedad civil en Cuba y Estados Unidos, todo eso pasa por que se levante, se disminuya, se alivie y tienda a desaparecer el bloqueo económico.


Tenemos la Base Naval de Guantánamo, mientras haya una base naval en contra del deseo de la mayor parte de la gente, y lo más fácil sería hacer en este país un plebiscito para pronunciarse sobre la Base Naval de Guantánamo. Si alguien quiere apostar que menos del 90% de los cubanos van a estar a favor de que quiten la base naval de Guantánamo yo estoy listo a apostar con ese que piense así, no importa cuales sean sus ideas políticas. Eso está ahí presente. Son las dos grandes diferencias pendientes en esta historia.


Por otro lado no hay que subestimar de cómo el vaso se ha ido llenando. Ha habido una febril cooperación diplomática que involucra a áreas tales como seguridad, inmigración, intercepción de narcotráfico, sobre las cuales ya existía un progreso, ambas partes ya se entendían, sino que ahora hay avances en otras aéreas importantes como el medio ambiente, protección de las áreas marítimas a partir de la construcción de cartas hidrográficas así como la contención de derrames de petróleo en la áreas profundas, porque Cuba está explorando en el Golfo de México. Se avanzan en áreas que tienen que ver con el medio ambiente, con el imperio de la ley, la aplicación de las leyes de los dos lados. Eso implica cosas tales como acuerdos para evitar el fraude migratorio, la falsificación de pasaportes y documentos, acuerdo para la aplicación de ley relacionada con el tráfico de personas sobre los cuales se ha cooperado antes pero no existía un acuerdo. Ahora se trabaja en eso y ambas partes encuentran un territorio común para preservar la ley y a mí eso me parece clave. Todo lo que tenga que ver con la ley, con acuerdos formales  entre los dos países, crea un marco de estabilidad, que es fundamental para una relación que ha estado antes caracterizada por la desconfianza, celo y hostilidad. Y que ahora, a partir del 17 de diciembre del 2014, tiende a moverse hacia la construcción de un espacio de confianza mutua, gradual progresivo, sin eso no es posible cooperar. Porque uno no coopera con quien no tiene confianza. De modo todo lo que se ha avanzado en ese sentido, pasar del diálogo a la negociación, de la negociación a la cooperación y de la cooperación a construir espacios comunes donde ambas partes puedan tener una alianza para enfrentar problemas comunes.


Esa palabra alianza puede sonar muy rara entre dos países que tienen sistemas políticos diferentes como Estados Unidos y Cuba. Pero si uno mira la manera en como los vietnamitas y los chinos definen su relación con Estados Unidos, verá que en esas relaciones se habla de alianzas para combatir problemas comunes, entre los cuales está el terrorismo, la protección del medio ambiente. Es decir, Cuba engancha perfectamente en esas relaciones constructivas que Estados Unidos tiene con otros países y que no es lo que caracteriza básicamente las relaciones con otros países, incluso en esta región, porque paradójicamente Cuba y Estados Unidos se llevan bien en materia migratoria, con el único problema que es la ley de ajuste cubano que crea un estatus privilegiado para los cubanos, pero no sabemos cuánto va a durar, probablemente no dure mucho porque tiene muchos enemigos de un lado y de otro. Si uno mira cooperación en materia migratoria y de narcotráfico, uno mira que Estados Unidos tiene eso como dos puntos calientes, controversiales, polémicos en sus relaciones con muchos países al sur, empezando por su aliado, México.


_Hay mucha gente en EEUU que cree que en estos 18 meses de conversaciones, Estados Unidos le dio mucho a Cuba y Cuba no le dio nada a EEUU.


Si uno ve lo que pasó en la última Cumbre de las Américas en Panamá, verá el respeto con el cual el presidente de Cuba dialogó con el presidente de EEUU, verá que hay una diferencia entre eso y muchos otros países de la región. Es decir, el tono actual de las relaciones es de cooperación y entendimiento, y para eso hace falta que las dos partes participen. Eso no lo hace una sola parte, sino las dos, porque para bailar ese tango hacen falta dos. Para sentarse a conversar sobre temas como derechos humanos, que es un tema sensible como todos los que tocan la sensibilidad de la cuestión de la soberanía cubana, que es un valor central de la política cubana. En torno a los derechos humanos, la colaboración de seguridad, estamos hablando de temas de alta sensibilidad para Cuba.


Lo que Cuba le ha dado a EEUU es la confianza de que esta vez cuando se sientan a hablar de acuerdos sobre seguridad y la aplicación de la ley, Cuba sabe que EEUU va a cumplir. Y esa entrega de confianza tiene un valor altísimo si uno mira lo que ha sido en el pasado la experiencia cubana lidiando con EEUU. Este Gobierno cubano ha confiado en el Gobierno de EEUU para sentarse a conversar. EEUU pidió que en el intercambio de prisioneros tuvieran no solamente a Alan Gross, sino que estuvieran involucradas otras personas sobre las cuales EEUU tenía un interés particular y el Gobierno cubano estuvo dispuesto a hacerlo.


O sea, el Gobierno cubano está actuando con buena voluntad. Esto es una negociación entre un grande y un chiquito,  en la que el grande tiene muchas más cosas de su parte que el chiquito y como se trata de una diferencia de escala, de una diferencia acumulada de acciones de hostilidad, Cuba no tiene nada que darle a EEUU a cambio del bloqueo. Sí tiene posibilidades de decir, y lo ha hecho ya, que estamos dispuestos a conversas sobre compensación de nacionalizaciones. En el contexto de la negociación del levantamiento del bloqueo, Cuba siempre ha estado en la posición de negociar la compensación y reclamaciones de ambas partes de acuerdo con la ley cubana. Cumplir la ley y atenerse a eso. Creo que eso es muy importante.


Ahora, Cuba no puede quitar una base naval que tiene EEUU. La fórmula de ¿qué me vas a dar a cambio de Guantánamo? Es una fórmula espuria del derecho internacional, tan espurio como es el tratado de 1934 en cuyos términos EEUU tendría el derecho de ocupar esa parte del territorio cubano para siempre. Eso es tan absurdo en términos internacionales, como si para las dos partes el tratado no tiene plazo, no tiene fecha de vencimiento. Hay maneras de resolver eso. ¿Qué le dio Panamá a EEUU para negociar el canal? ¿Qué le dio China a Portugal para negociar Macao o qué le dio China a Inglaterra para negociar Hong Kong? ¿Qué intercambio puede haber entre un país que tiene una base militar en otro con relación al interés de ése país? Si le preguntáramos a través de un plebiscito a la población cubana, seguramente votará a favor de que se termine ese tratado. Se puede acabar con eso transitoriamente, durante 20 años Cuba y EEUU van a administrar ese territorio dedicándolo a una plataforma de exportaciones, de free trade, que no es un invento comunista, dedicarlo a una estación de protección del medio ambiente. Dedicarlo a un lugar donde puedan existir escuelas de medicina, de formación de maestros que sirven a los intereses de los países de la Cuenca del Caribe, incluyendo EEUU. Usar la base como una prisión o centro de detención de indocumentados es una violación de la letra, no solo del espíritu, del tratado de 1934. Se trataría de acordar un nuevo documento que permita que a lo largo de los próximos 20 años EEUU y Cuba vuelvan a cooperar donde ha habido una base naval.


_¿Pero no sería más importante un plebiscito sobre el futuro de Cuba?


El futuro de Cuba es algo menos concreto que una base militar dentro del perímetro de un territorio. En este momento hay un proceso de cambios. Ese proceso de cambios, sus leyes, sus planes económicos, las nuevas regulaciones de ese proceso de cambios son discutidos por la mayoría de la población. Ese proceso se está llevando a cabo de una manera mucho más participativa de lo que propone o promulga una ley en EEUU. Es la población que participa directamente. La declaración de los lineamientos económicos fue discutida por más de 3 millones de personas. Una parte sustancial fue modificada durante todo ese proceso.



Zonas WiFi y las nuevas formas de consumir cultura en Cuba

Por: 








Quieren impulsar lo que han llamado “campaña de ciberalfabetización comunitaria”. Proponen que las instituciones cubanas intervengan esos escenarios donde las conexiones WiFi facilitan que comiencen a configurarse nuevas maneras de producir y consumir cultura. Para plantearse cómo hacerlo convocaron al primer Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales en Cuba, que sesionó en la ciudad de Camagüey hace pocos días atrás.


Los organizadores de esta cita querían generar sinergias entre los participantes; sin embargo otra vez una valiosa propuesta quedó en intención. No obstante, allí se sembraron inquietudes y con las intervenciones se llamó la atención sobre las posibilidades reales de establecer alianzas entre entidades públicas y propuestas privadas, para aprovechar las nuevas tecnologías de Información y Comunicación en función del desarrollo social.


Allí estuvo, por ejemplo, el creador de “Dreamcatchers”, la primera red social creada por cubanos que, a pesar de sus valores, pareciera que no existe.


“Nuestros servidores son máquinas de escritorio, normalitas, como las de cualquiera. No tenemos la infraestructura necesaria para la red, que ya suma más de 16 mil usuarios. Surgimos en julio del 2013, y no sé si por fatalidad geográfica o por qué otra razón, pero no hemos tenido el reconocimiento de otra que vino después, La Tendedera, que gestionan los Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE)”, explicó Erick Machado Alvarez, CEO de Dreamcatchers, la red social montada en la Universidad de Camagüey con objetivos centrados en la integración profesional y social de sus miembros.


“La conectividad está tiesa y los accesos limitados”, describió Alfredo Fuentes Fernández, curador del Consejo Provincial de Artes Plásticas y promotor de un proyecto de arte/cómic. “Sólo en los Joven Club encontré cabida, porque en centros educativos y de salud la red está bloqueada por los administradores de los nodos de esas instituciones. Y es una lástima porque nuestro proyecto tendría más impacto y colaboración si pudiéramos aprovechar plataformas como Dreamcatchers”, aseguró.


Pero ni siquiera los clubes comunitarios de computación escaparon de señalamientos entre los participantes. Para algunos en esas instalaciones se sigue esperando a que los usuarios vayan a ellos y no se facilita lo contrario, la búsqueda de usuarios, como ocurrió durante en este primer Encuentro, cuando en los bajos del cine Casablanca facilitaron la copia de películas y libros en formato digital.


“¿Se retroalimentan con el público para saber la aceptación de Mi Mochila?”, les preguntó un participante, en referencia al sucedáneo institucional del llamado Paquete de la semana, ese mecanismo por donde acceden a la mayoría de las bondades de internet buena parte de los hogares cubanos.


Otro asistente acribilló a la plataforma de blogs Reflejos, que –aseguró- no sale de las paredes de las instituciones y promulga unas muy restrictivas y discrecionales Condiciones de Uso. La comunicadora de los Joven Club respondió que solo se podía opinar yendo en persona a los propios clubes, y destacó las ventajas de Mi Mochila (menos banal, menos colonizado) sobre las ofertas del desregulado Paquete.



Uno de los participantes en el Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales en Cuba. Foto: Rogelio Serrano Pérez
Uno de los participantes en el Encuentro sobre Cultura Audiovisual y Tecnologías Digitales en Cuba. Foto: Rogelio Serrano Pérez

“Los móviles son nuestra principal plataforma”, comentó por su parte Lianet Leandro, representante del directorio gastronómico digital AlaMesa en la provincia de Camagüey. “Nuestro producto estrella es la aplicación para celulares, y vinimos a mostrarle a las instituciones que hay proyectos serios y bien pensados de los que pueden servirse”, argumentó la también periodista, entregada a ofrecer la copia gratis de este proyecto impulsado por trabajadores por cuenta propia.


Orlando González Cento, ingeniero en Informática, dio otra muestra de la perspicacia del sector no estatal. “Llevamos poco más de un año comercializando propuestas de gestión empresarial a través de software libre y tenemos clientes tanto estatales como restaurantes privados, a quienes les brindamos herramientas para agilizar el fondo de caja”, relató el representante de Orsis, otro proyecto tan interesante como el de Conoce Cuba, una aplicación para móviles muy difundida en el país, que, sin embargo, no asistió al Encuentro.


Y si de ausencias se trata, ¿cómo no sentir la del esperado Roberto Smith, presidente del ICAIC? La anunciada Feria del Libro Electrónico y Aplicaciones vinculadas a la Cultura se circunscribió a un solo autor, Desiderio Navarro, y a un grupo de películas donadas por la sala Nuevo Mundo.


¿Cuesta demasiado sostener y perfeccionar prácticas como estas de repartir cultura gratuitamente?, se preguntó con recurrencia. Más allá de los problemas de la conectividad, las faltas de gestión y de creatividad dificultan más el acceso a la población de las tecnologías y al aumento de su cultura audiovisual, se opinó con consenso.


“La WiFi pueden extenderla a todos sus centros, hay que salirse de sus propios espacios físicos, intervenir en los espacios públicos. Estamos en la época pos PC, pos TV, pos cine; el gran centro de confluencias del público en la actualidad es el teléfono”, alertó Juan Antonio García Borrero, destacado escritor camagüeyano, cuyo entusiasmo fue el verdadero soporte del Encuentro, apoyado por la Asociación Hermanos Saíz, la dirección de Cultura y las autoridades políticas locales.


La nueva revolución cultural puede estarse gestando en los parques.







martes, 1 de marzo de 2016

Nuevos aires y viejas deudas signan 2015



Con el mejor crecimiento económico de los últimos años, la economía cubana cerró 2015 con acuerdos clave para sanear sus nexos financieros internacionales, reacciones en el turismo y señales de cambio si avanza la normalización de relaciones con Estados Unidos. Pero el proceso de actualización del modelo económico no ha vencido aún metas importantes.






El año 2015 transcurrió en Cuba por senderos previsibles después de la sorpresa global que, al cierre del año previo, provocó el anuncio hecho por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama.


La cercanía por primera vez del posible fin a una era de enquistamiento bilateral, que había alcanzado tonos muy agrios y agresivos, conmocionó a muchas personas en el mundo.


Las conversaciones para normalizar relaciones tuvieron un momento pico con la apertura de embajadas en La Habana y Washington, aunque persisten las principales leyes y restricciones del bloqueo económico que Estados Unidos ha mantenido contra Cuba durante más de medio siglo. Los nuevos aires, que no soplan solo desde el norte, comienzan a sentirse en áreas del comercio y en terrenos diversos de la economía cubana.


Visitas de compañías, legisladores y representantes del gobierno de Estados Unidos han fluido sin descanso, a lo largo del año, hacia La Habana  y hacia polos estratégicos de la economía cubana. La firma de los primeros acuerdos para empezar a destrabar nexos comerciales y algunas decisiones parciales de la Casa Blanca indican un fundamento calculado. Los intereses empresariales estadounidenses han ganado más fuerza que visiones políticas cuyo fracaso ha reconocido reiteradamente el propio Obama.


Ante la perspectiva de enfrentar en el escenario cubano la competencia de la primera economía del mundo, también han dinamizado sus visitas los socios tradicionales de Cuba y enviados de otros países europeos y asiáticos que se habían mantenido más distantes. Con varios de ellos, los cubanos han conseguido importantes acuerdos económicos este año.


Aunque todavía es temprano para apreciar efectos sustanciosos, un año después del anuncio del 17 de diciembre las primeras reacciones se perciben en actividades como el turismo y en la renegociación de la deuda externa. Las consecuencias del cambio de actitud y de estrategia de EE.UU. se entrelazan con los resultados de las transformaciones iniciadas en el modelo económico hace casi 10 años y que se formalizaron cuando el Partido Comunista aprobó, en 2011, los Lineamientos de la Política Económica y Social.


Pero la economía arrastra todavía debilidades, evidentes en sectores como la agricultura, la actividad empresarial o en las previsiones de crecimiento de 2016.


¿Despega la economía?


Con un cuatro por ciento de crecimiento del producto interno bruto (PIB), la economía cubana alcanzó en 2015 su mejor resultado, después del magro uno por ciento de un año antes y de promediar un avance anual de 2,2 por ciento durante seis años.


El ministro de Economía, Marino Murillo, asoció este ascenso del PIB a anticipos de liquidez para que las empresas pudieran financiar las importaciones de suministros y las contrataciones tempranas de créditos. Ambos factores garantizaron ritmos estables de la producción a lo largo del año.



Después de informar que la economía cubana creció cuatro por ciento en 2015, el ministro de Economía Marino Murillo anunció una nueva desaceleración para el actual año.
Después de informar que la economía cubana creció cuatro por ciento en 2015, el ministro de Economía Marino Murillo anunció una nueva desaceleración para el actual año.

Otra razón del crecimiento mencionada por Murillo ante la Asamblea Nacional de Poder Popular fue la tendencia a la baja de los precios de las importaciones. Aclaró que la depreciación afectó también a algunas materias primas que Cuba exporta, pero a la vez pudieron “importar más con el mismo presupuesto, que no es mucho”, dijo. “Menos dinero nos ha permitido contratar más materia prima”.


Los mayores incrementos productivos los registraron  la agroindustria azucarera (16,9 %), la construcción (11,9 %), la industria manufacturera (9,9 %) y el comercio y los servicios (8,6 %).


En línea con la estrategia adoptada en el país desde hace varios años, uno de los resultados del año que más satisfizo al gobierno es que la participación de la producción material en el PIB se elevó en 2015 a 61,1 por ciento, de 59,3 por ciento un año antes.


Murillo admitió que quedan muchas reservas de eficiencia en la economía, aunque catalogó este crecimiento como un buen resultado, teniendo en cuenta que América Latina no crece.


Una señal de que las autoridades cubanas perciben nubarrones en el horizonte económico es que para 2016 se propusieron un avance tibio del PIB: dos por ciento. Para maniobrar, orientaron una revisión y aprovechamiento más eficiente de los inventarios y una rebaja general del consumo de combustible: en las actividades administrativas del país se recortará 20 por ciento, mientras en las actividades de servicios se reducirá en 10 por ciento.


La esperanza descansa, inevitablemente, allende los mares. Si ceden finalmente las sanciones permanentes del bloqueo económico y se normalizan las relaciones con el gigante económico del norte, apuntan a mejorar también las posibilidades de negocios con otros socios del planeta y las oportunidades en la economía cubana. Los primeros síntomas se apreciaron ya en 2015.



Visitas y negociaciones con EE.UU.


Con el objetivo declarado de entender cómo funciona la economía cubana e iniciar un diálogo para construir un nuevo sistema de relaciones comerciales entre ambos países, acudieron a La Habana varios representantes gubernamentales, acompañados por empresas líderes.


“Gran parte de lo que queremos es escuchar y aprender”, dijo la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, durante una visita que realizó en octubre. Fue la segunda representante del gabinete de Barack Obama que viajó a Cuba después del 17 de diciembre de 2014. Le precedió el secretario de Estado John Kerry, para inaugurar en agosto la embajada estadounidense en La Habana.


Estos primeros acercamientos buscan abrir oportunidades, generar confianza y conocimiento mutuo respecto a lo que se puede hacer “dentro de los marcos del embargo”, dijo Pritzker, que en solo dos días visitó empresas, una cooperativa de la construcción, La Habana Vieja, la Zona Especial de Desarrollo (ZED) Mariel, se reunió con la prensa y con el ministro de Comercio e Inversión Extranjero, Rodrigo Malmierca.



Thomas Vilsack, secretario de Agricultura de EE.UU., es el tercer integrante del gabinete de Obama que visitó Cuba durante 2015.
Thomas Vilsack, secretario de Agricultura de EE.UU., es el tercer integrante del gabinete de Obama que visitó Cuba durante 2015.

Otra visita notoria fue la del secretario de Agricultura, Thomas Vilsack. Viajó a la isla en noviembre, acompañado por un senador y tres representantes de la Cámara, e importantes empresas del ramo, con el propósito declarado de hacer de la agricultura un puente para el comercio, la cooperación y el intercambio de ideas entre ambos países.


De acuerdo con un informe del Departamento de Agricultura –“EE.UU.-Cuba comercio agrícola: pasado, presente y posible futuro”–, las ventas estadounidenses de alimentos cayeron a 286 millones de dólares en 2014, luego de alcanzar un pico de 685 millones en 2008. Dicho informe, publicado pocos meses antes de la visita de Vilsack a La Habana, prevé que las exportaciones de productos del agro a Cuba puedan triplicar las actuales –promediaron 365 millones de dólares en el trienio 2012-2014-, si se eliminan las barreras del bloqueo económico. Observa oportunidades en productos como arroz, trigo, leche en polvo, queso, frijoles secos y aceite de soya, que ahora Cuba importa de otros países.


Primeros acuerdos y medidas de EE.UU.


En las reuniones con sus homólogos cubanos, tanto Vilsack como Pritzker analizaron el alcance y las limitaciones de las medidas aplicadas en 2015 por la administración Obama para aliviar las restricciones del bloqueo en materia de viajes, telecomunicaciones y remesas.


Un mes después de la reapertura de la embajada estadounidense en La Habana, los departamentos del Tesoro y de Comercio anunciaron regulaciones para flexibilizar más un grupo de medidas que habían puesto en vigor a inicios de año. El primer paquete cuadruplicó –hasta 2.000 dólares por trimestre- el monto autorizado para el envío de remesas, y el de septiembre eliminó todo límite monetario. Las regulaciones implementadas en 2015modifican parcialmente algunas barreras en materia de viajes, telecomunicaciones y servicios de Internet, transacciones financieras y comerciales, representación física de negocios estadounidenses en Cuba, servicios legales, actividades educacionales, servicios médicos de emergencia y proyectos humanitarios.


El tercer paquete dirigido a relajar gradualmente las restricciones del bloqueo económico lo reservaría para enero de 2016.


Ahora los estadounidenses pueden obtener licencia para viajar a la mayor de las Antillas por motivos de salud, académicos, culturales, familiares y otros, hasta completar una lista de 12 categorías autorizadas. Pero tienen vedados aún los viajes a este archipiélago caribeño para hacer turismo.



Con un récord de 3,5 millones de visitantes en 2015, la industria cubana del turismo es una de las primeras en reaccionar ante la perspectiva de normalización de relaciones con EE.UU.
Con un récord de 3,5 millones de visitantes en 2015, la industria cubana del turismo es una de las primeras en reaccionar ante la perspectiva de normalización de relaciones con EE.UU.

El Ministerio cubano de Relaciones Exteriores ha dado la bienvenida a los beneficios, pero ha calificado de limitadas las medidas. Aunque reconoce que las legislaciones principales del bloqueo solo pueden ser desmontadas por el Congreso, ha reiterado insistentemente que el presidente Obama posee amplias facultades para reducir o anular restricciones. Entre estas, menciona la prohibición a Cuba de emplear el dólar en sus transacciones internacionales y otras que frenan el comercio hasta con terceros países, si se trata, por ejemplo, de productos que contienen materias primas o componentes de origen cubano o estadounidense.


Obama, entretanto, volvió a pedir al Congreso en enero del actual año el levantamiento del bloqueo económico, bajo el criterio de que “50 años de aislar a Cuba fracasaron, colocándonos en retroceso en América Latina”.


Ambos gobiernos negocian vías para acelerar el acercamiento, sus representantes se reúnen sistemáticamente para buscar consensos en temas espinosos como las migraciones y el narcotráfico, compañías estadounidenses de liderazgo mundial acuden a la Feria Internacional de La Habana y se entrevistan con funcionarios y empresas del patio, y comienzan a aparecer convenios y arreglos.


En diciembre pasado, ambos gobiernos acordaron restablecer el servicio postal directo durante una nueva ronda de conversaciones en Miami.



Los demás se apuran


La perspectiva de solución del antagonismo estadounidense-cubano, la renegociación de importantes deudas de Cuba y las transformaciones económicas emprendidas por esta nación han acelerado las visitas de aliados económicos tradicionales de Cuba y de gobiernos y empresarios que se mantenían alejados.


Dos focos históricos de poder económico y político en el mundo, Reino Unido y Japón, exploraron en abril ampliar nexos comerciales y financieros con la mayor de las Antillas. Fumio Kishida se convirtió en el primer canciller nipón en pisar La Habana. Arribó acompañado por representantes de importantes compañías japonesas, casi simultáneamente con una delegación de empresas británicas e irlandesas del grupo Iniciativa Cuba.


Francia y Holanda fueron otros dos países cuyos gobiernos visitaron La Habana para profundizar relaciones comerciales.


Francois Hollande se convirtió, en mayo,en el primer mandatario galo que viaja a Cuba. En referencia a las conversaciones iniciadas por La Habana y Washington, aseguró que “Francia, con la Unión Europea, va a acompañar a Cuba en este proceso” y prometió mantenerse como “un aliado fiel” de esta nación antillana.



Francois Hollande, primer mandatario francés que visita Cuba, amplió la cifra de gobiernos europeos interesados en ampliar relaciones con este país, después del anuncio cubano-estadounidense del 17 de diciembre de 2014.
Francois Hollande, primer mandatario francés que visita Cuba, amplió la cifra de gobiernos europeos interesados en ampliar relaciones con este país, después del anuncio cubano-estadounidense del 17 de diciembre de 2014.

Además de reunirse con el Presidente Raúl Castro y otros miembros del gobierno cubano, Hollande intervino en un foro empresarial con los anfitriones, acompañado por representantes de Pernod Ricard, la hotelera Accor, la aerolínea Air France, y varios bancos, entre otros. Quieren fomentar el comercio bilateral, inferior al intercambio de Cuba con otros europeos como España, Holanda o Italia, que tampoco miran el escenario con los brazos cruzados.


Dispuestos a no perder el liderazgo en sectores como el turismo, los españoles enviaron varias delegaciones empresariales. En una oportunidad, 80 compañías llegaron encabezadas por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, quien manifestó el propósito de ampliar la inversión ibérica en el archipiélago cubano.


En similar cuerda, los holandeses desarrollan una actividad intensa, con un momento pico en enero de 2016, cuando la ministra de Comercio Exterior y Cooperación, Lilianne Ploumen, acompañó a una delegación de 77 compañías. Además de explorar negocios, Ploumen asistió a la presentación de una nueva empresa mixta, entre la transnacional anglo-holandesa Unilever y la cubana Suchel, que emprendió una inversión en la ZED Mariel.



La deuda externa cubana y el Club de París


El acuerdo para renegociar una deuda con el Club de París, de 11.100 millones de dólares, constituyó uno de los resultados de mayor significado en el año. El pacto remata una estrategia emprendida por el gobierno de Raúl Castro para sanear sus finanzas externas, gestión que ganó fluidez con el proceso cubano-estadounidense para normalizar relaciones.



El acuerdo para reestructurar la deuda con el Club de París, alcanzado en 2015, constituyó otro paso clave en la estrategia cubana para sanear sus relaciones financieras con el mundo.
El acuerdo para reestructurar la deuda con el Club de París, alcanzado en 2015, constituyó otro paso clave en la estrategia cubana para sanear sus relaciones financieras con el mundo.

Las negociaciones para zanjar la deuda, cuyos pagos suspendió Cuba en 1987, registraron un momento clave con la visita a La Habana, en marzo del año pasado, del presidente del Club de París, Bruno Bézard. El acuerdo, anunciado en diciembre, compromete a La Habana a pagar, en un plazo de 18 años, los 2.600 millones del principal y la exime de amortizar los intereses acumulados.


El arreglo da continuidad a la renegociación de otras deudas con países como Rusia, Japón y México y tiene repercusión en la credibilidad cubana para buscar nuevas fuentes de financiamiento.



Primeras reacciones, el turismo y las inversiones


El acelerado crecimiento del turismo a lo largo de 2015 constituye una de las consecuencias visibles de las conversaciones cubano-estadounidenses y de las primeras medidas adoptadas por el gobierno de Obama. El año cerró con un salto de medio millón en el arribo de visitantes: aumentaron 17,4 por ciento, hasta el récord de 3,5 millones.


En una visita reciente a España, el ministro de Turismo, Manuel Marrero, dijo que “el número de visitantes podría doblarse cuando se acabe el bloqueo”.


El gobierno cubano se propone duplicar prácticamente las habitaciones en un plazo de cuatro años. El país cuenta hoy con unas 60.000 habitaciones dedicadas al turismo, tras abrir en 2015 nuevos hoteles en la cayería norte. El sector privado suma más de 18.000. Los planes de ampliación apuestan a las inversiones foráneas. Aunque no se ha concretado todavía la entrada de inversionistas y cadenas hoteleras estadounidenses, el interés de compañías extranjeras por Cuba se disparó después del anuncio del 17 de diciembre de 2014.


Marrero informó que de 16 consorcios foráneos administrando instalaciones hoteleras, 11 son españoles y en la actualidad 15 compañías de este país estudian nuevas oportunidades de negocios, entre ellas algunas constructoras.


La industria del ocio encabeza los planes inversionistas que presentó el gobierno cubano a fines de año.Absorbería 1.300 millones de dólares, de 7.800 millones previstos para toda la economía. También ha priorizado la inversión para la actividad agropecuaria, muy golpeada en 2015.


Las inversiones planificadas representarían un fuerte crecimiento en comparación con 2015, año en que habían experimentado ya un fuerte avance: llegaron a 6.911 millones de dólares; es decir, 46,1 por ciento por encima de la ejecución de 4.729 millones en 2014.



La inauguración de plantas eléctricas en dos polos industriales de Cuba, en Moa y en los yacimientos petroleros al este de La Habana, reafirmó la energía como prioridad de las inversiones.
La inauguración de plantas eléctricas en dos polos industriales de Cuba, en Moa y en los yacimientos petroleros al este de La Habana, reafirmó la energía como prioridad de las inversiones.

El gobierno ha otorgado prioridad a sectores clave de la economía, por su aporte de capital o como infraestructura básica. Una evidencia son las obras para ampliar la capacidad energética con plantas de generación eléctrica en regiones industriales del occidente y el oriente cubano. Una de ellas, levantada por Energas en Boca de Jaruco, apunta a una mejor explotación del llamado gas acompañante de los yacimientos de petróleo próximos a La Habana. En el otro extremo de la geografía insular, en áreas de las minas y la industria del níquel, quedó inaugurada a inicios de año la Central Diésel Eléctrica de Moa. Ambas clasifican entre las mayores inversiones concluidas por Cuba en los últimos años.


El gobierno de Rusia, aliado tradicional de la política energética cubana, le otorgó en octubre un crédito por valor de 1.200 millones de dólares, para financiar la construcción de cuatro nuevos generadores en otras dos centrales termoeléctricas, una en Mariel, anexa a la Zona Especial de Desarrollo, y otros tres en la Termoeléctrica del Este de La Habana. Con una capacidad conjunta de 800 megaWatts, elevarían la capacidad del país a 6.000 mW.


Simultáneamente, Cuba desarrolla obras para la generación eléctrica a partir de fuentes renovables de energía. Parques eólicos e instalaciones fotovoltaicas se suman a un programa de plantas anexas a la industria azucarera para el aprovechamiento de la bioenergía. La inversión extranjera constituye una de las opciones concebidas para compensar o anular el antagonismo tradicional entre medio ambiente y economía.


La sequía castiga a la agricultura


La sequía de 2015, una de las más fuertes registradas en dos décadas, afectó sensiblemente cultivos importantes del país. Producciones como el arroz, básico en la dieta cubana, registraron pérdidas. El Grupo Agroindustrial de Granos del Ministerio de la Agricultura (Minag) reportó que la cosecha de ese cereal llega a 165.000 toneladas, de 252.000 planificadas para el año.



La sequía afectó fuertemente la cosecha de arroz y de otros cultivos.
La sequía afectó fuertemente la cosecha de arroz y de otros cultivos.

Las reservas de agua de los 242 embalses administrados por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH) disminuyeron a niveles críticos: hasta 36 por ciento a mediados de 2015. De acuerdo con ese organismo, 137 de los 168 municipios del país fueron declarados en grados diversos de sequía.


La actividad agrícola, ganadera y forestal aportó uno de los resultados más pobres del año. Con un crecimiento de 3,1 por ciento, quedó por debajo del aumento general del PIB.


Como remate de la sequía, en los meses finales de año una serie de lluvias inhabituales en esa temporada dañaron las producciones de hortalizas y viandas. El jefe de Hortalizas del Minag, Osmar Méndez, informó que las precipitaciones de diciembre contrajeron la cosecha de tomate a 20.000 toneladas, contra 35.000 que se habían propuesto inicialmente y 50.000 toneladas recogidas un año atrás. También sufrieron la papa, la zanahoria y otros cultivos.


La agroindustria azucarera, en cambio, experimentó un vigoroso avance en 2015. La zafra, que tiene su momento pico en los primeros meses del año, elevó en 16,9 por ciento la producción de azúcar. Los efectos de la sequía quedaron reservados para la actual cosecha cañera, que comenzó en diciembre bajo previsiones oscuras.


Gestión no estatal gana terreno



La cifra de trabajadores por cuenta propia tiende a mantenerse en torno al medio millón de personas, récord que se alcanzó a mediados de 2015.
La cifra de trabajadores por cuenta propia tiende a mantenerse en torno al medio millón de personas, récord que se alcanzó a mediados de 2015.

La reorganización laboral que se propuso el gobierno descansa en la expansión del trabajo por cuenta propia. En 2015 esta modalidad de empleo alcanzó un récord de medio millón de personas inscritas; incluye a las microempresas privadas dedicadas a restaurantes, casas de alojamiento, el transporte y la construcción, entre otras.


A inicios de junio, 504.613 personas habían optado por el autoempleo en alguna de las más de 180 actividades legalmente autorizadas. La cifra, que equivale a 10 por ciento de la población cubana laboralmente activa, tiende a mantenerse en esos niveles después de un despegue más veloz en los primeros años.


También como gestión no estatal, la actualización del modelo económico cubano ha extendido la alternativa de las cooperativas a la actividad no agropecuaria (antes solo existían en el ámbito de la agricultura y la ganadería).


Pero el peso principal de la economía continúa sobre los hombros de un sector empresarial mayoritariamente estatal, también sujeto a cambios importantes, pero con frutos todavía en ciernes.


Nuevo sistema salarial en las empresas


Ante la persistencia de pérdidas económicas a lo largo de tres años, quebraron un grupo de empresas estatales, la mayoría perteneciente al sector agropecuario. A mediados de año, el gobierno anunció la extinción de 24 entidades, de 123 que concluyeron en 2014 con saltos negativos en su gestión –el 73 por ciento del total se dedicaba a la actividad agraria.


La Comisión parlamentaria de Asuntos Económicos informó al resto de los diputados que 87 de esas entidades perdieron casi 323 millones de pesos, a pesar de que habían planificado utilidades.



La unificación monetaria y cambiaria continúa entre las propuestas de poco avance en el programa de transformaciones de la economía cubana.
La unificación monetaria y cambiaria continúa entre las propuestas de poco avance en el programa de transformaciones de la economía cubana.

Con esta medida, el gobierno da cumplimiento a uno de los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados en 2011, que tienen en el sector empresarial uno de los objetivos de transformación más compleja y tensa. Además de proponerse una descentralización mediante reestructuraciones de organismos gubernamentales y modelos de reagrupamiento empresarial, ha incorporado un sistema de pagos por resultados o rendimientos para reactivar los ingresos provenientes del trabajo.


Regulado mediante la Resolución 17 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que entró en vigor junto con un paquete legislativo en 2014, el nuevo sistema de pagos elimina los techos al salario. Aunque ha encontrado tropiezos por fallas de la planificación, suministros o financiamientos, constituye una de las pocas medidas con beneficio en los ingresos de la población.


El salario medio en Cuba ascendió en 2015 a 640 pesos cubanos por mes frente a 584 pesos un año atrás, informó a la Asamblea Nacional del Poder Popular el ministro de Economía, Marino Murillo. Aunque la nueva política salarial posibilita el pago de varios miles de pesos mensualmente a los trabajadores de algunas empresas, los ingresos personales aún continúan entre las metas sin vencer por el proceso transformaciones económicas.


Otras deudas del proceso de actualización del modelo económico son cercanas al déficit de los bolsillos. Una de las más notorias y esperadas quizás sea la eliminación de la dualidad monetaria y cambiaria, reconocida por economistas y gobierno como uno de los obstáculos más severos que enfrenta hoy la economía cubana. Después de algunos pasos de preparación, tras su anuncio en octubre de 2013, el programa para unificar las monedas y las tasas de cambios no ha reportado avances.


Las empresas, los gobiernos locales, las entidades presupuestadas, los centros de investigación, los economistas y la población en general dejaron 2015 con los ojos en el Congreso anunciado por el Partido para el próximo mes de abril, a la espera de respuestas sobre el camino que seguirá la economía. (2016)



Transcripción de entrevista de Yadira Escobar a Harold Cardenas (+VIDEO)

BY YADIRA ESCOBAR ON MARCH 1ST, 2016



 Hoy estamos con Harold Cardenas, que nos visita desde Cuba y se define como socialista, revolucionario y que realiza una serie de criticas al sistema cubano junto a otros jóvenes universitarios, para así perfeccionar el modelo, salvar el socialismo y ofrecerle a la ciudadanía mayor participación.



Ahora lo tenemos aquí, y le vamos a hacer unas cuantas preguntas, espero que lo disfruten.


Harold, ustedes escriben en la Joven Cuba, en la Internet, porque es un medio digital pero…mi pregunta es:


¿Quien exactamente esta leyendo todos esos escritos, esas buenas criticas, porque que yo sepa los jóvenes cubanos, e incluso la mayoría de la población cuando logra conectarse, yo diría que mas bien intenta comunicarse con sus parientes o amigos en el exterior. ¿Están escribiendo ustedes para algún funcionario que tiene privilegios a la conectividad o… para nosotros en la emigración, o hay un tercer público?


HC: Si Yadira, creo que estamos escribiendo para todo el mundo, lo estamos escribiendo para el que quiera leer y básicamente cuando uno escribe no lo hace pensando en la persona que lo va a leer, lo hace pensando en la idea que quiere transmitir y que sea un vehículo de transformación de algo para bien, entonces, básicamente sabemos que nos leen en muchas universidades del país, sabemos que nos leen mucho en la emigración, tenemos muchos emigrados que comentan todo el tiempo, sabemos que, la mayor parte de los cubanos que nos leen en la isla no pueden comentar en el blog, están–problemas de conectividad y esas cosas que no se nos permite, pero también sabemos que nos leen muchos funcionarios del país, y eso es interesante porque…porque es decir lo que se publica en un blog de repente ya no queda en un blog, ya Internet no es Las Vegas, que lo que ocurre en Internet queda en Internet, no, de repente ya un blog puede ser un vehículo de transformación y puede ser un espacio de negociación incluso con el estado no, puede ser una herramienta de la sociedad civil cubana para comunicarle ideas al estado, y tener esa interacción con el estado y que por ejemplo… congratular cosas que ocurran bien y criticar cosas que estén mal, y que sirva como un vehículo también para transformar esas cosas malas.


YE: yeah, y como dices, es cierto, lo que queda en Internet, está ahí, entonces estamos hablando que dentro de un año quizás no, pero dentro de dos o tres finalmente eso quedará y es para todos esos públicos juntos, no es para uno en particular, sino toditos, toditos los cubanos, o algún extranjero que sepa hablar español [suave risa] y está interesado igual, para conocer lo que está sucediendo, ahora…hay muchos cubanos jóvenes que están consumiendo bienes materiales producidos en el capitalismo. Estamos hablando que quieren teléfonos inteligentes, gafas de marca, automóviles, todo eso, ahora, yo creo que eso es un indicador de que cada vez más están cansados del discurso ideológico, de la-de la permanente movilización ¿No crees entonces… que mov– iniciativas estas como, que… que surgen dentro de la izquierda cubana, como la red de jóvenes anti-capitalistas creen[sic] que ellos van a poder lograr levantar un entusiasmo en esa juventud?…porque ¡es muy dificil! Estamos hablando que la hegemonía cultural la tienen los capitalistas del primer mundo ¿crees que va a ser posible… eso?


HC: Si, a ver la hegemonía de que cosa es la cultura correcta, en un mundo globalizado está claro cuál es, si, no han impuesto el código


YE: Exactamente


HC: de cual es la cultura correcta y que debemos asimilarla como objeto como persona


YE: El patrón


HC: si…yo creo que también eso depende de la capacidad nuestra de generar nuestra propia cultura. Cuba logró durante muchas décadas general una propia cultura…de resistencia, una cultura contestataria a lo que era lo correcto, que en realidad yo creo que no es, con muchas [sic] con muchos de los códigos de lo correcto en realidad no lo son, y logró crear el país esa cultura, pero la falta de códigos y la falta de símbolos en los últimos años…está perdiendo terreno esa cultura de izquierda ante los símbolos del capitalismo, y está perdiendo terreno ante los códigos correctos en el resto del mundo. Creo que tenemos—no sólo tenemos que verlo como una agresión cultural, tenemos que verlo también como nuestra incapacidad para generar nuestra propia cultura, hay que concentrarnos en hacerlo.


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Quizás estamos generando esa propia cultura desde lo políticamente correcto, desde la—desde, desde el esquema, y para generar una cultura revolucionaria no la puedes hacer siguiendo esquemas.


YE: si, si, no solamente que la hegemonía cultural es de[sic]sea muy potente y clara sino…un poco de auto crítica también, exacto, si curioso…ahora, vamos a saltar a otro tema muy polémico…matrimonio homosexual. Esto es una pregunta de si o no, porque no hay terreno aquí de titubeos ni algo intermedio. Si o no, ¿Estás a favor de ese matrimonio?


HC: si


YE: ok, me imaginé eso[risa]ahora…¿Cómo se lleva a cabo eso? ¿Vamos a hacerlo desde arriba, impuesto como un decreto ahí…incuestionable, obligado o lo llevamos a Referéndum y se le pregunta a todo el pueblo cubano, que se debe hacer al respecto.


HC: a ver, yo en lo personal creo que el matrimonio homosexual es una meta civilizatoria que tiene mi país, que debió haberla cumplido hace mucho tiempo…lo que, pero bueno, eso también…lo más importante en este proceso es respetar el proceso democrático de decisión del pueblo, es decir la decisión del matrimonio homosexual no puede quedar en un grupo de personas, aunque estén designados por el pueblo, tiene que quedar en el pueblo cubano, debería hacerse un Referéndum, debería hacerse…no consultarse, debería ponerse la decisión en manos del pueblo, y que él decida lo que va a hacer. Durante mucho tiempo el matrimonio homosexual ha estado en la asamblea nacional en Cuba, ha sido uno de los tópicos más calientes, ha sido uno de los tópicos en los que hay personas que le han puesto un gran freno, yo creo que hay personas que están frenando el matrimonio homosexual protegidos por la invisibilidad también, es decir, nosotros no sabemos quienes son los funcionarios que están deteniendo el código de la familia, con el matrimonio homosexual tod– una serie de leyes que están siendo detenidas y no sabemos cuales son los nombres de esos funcionarios. Si lo supiéramos, y si eso fuera público, quizás ellos no se atrevieran a detenerlo así.


YE: Entonces si, preguntemosle al pueblo. Ahora, sobre…la política, de nuevo [risas], estamos cambiando aquí, de bando en bando ¡vas a salir todo sacudido de esta![risas] Lo único que me falta ya preguntarte cuál es tu favorito…sabor de helado[risas]chocolate o fresa…y no estoy pensando en la película por cierto, no.


HC: pero eso después de la pregunta anterior es muy…[risas]


YE: ocurrió[risas] Mira, los disidentes ahora, estos que tenemos en la palestra pública, las celebridades como me gusta llamarles, muchos de ellos, bueno, algunos de ellos ya se han manifestado con cierto interés de llegar al más cargo—al cargo este de ejecutivo, a hacer gobierno ¿Quieres llegar allá arriba para transformar ese-el país básicamente, porque hacer gobierno te da ese poder. Entonces, mi pregunta para ti es: ya que está sucediendo esto, esta lucha, porque sabemos que ya Raúl Castro en el 2018 se va a salir del cargo, entonces si estos disidentes que conocemos están haciendo sus propuestas desde la derecha, ¿Te ha pasado por la mente que quizás tu desde la izquierda puedas tener esa ambición política?


HC: [pausa] Yadira[risa]…Yo creo que Cuba es un país con suficientes profesionales como para que ninguno pueda, tenga que, porque aspirar a un cargo, es decir Cuba tiene un ejercito de personas que pueden dirigir el país. A mi lo que me preocupa de la disidencia en Cuba es que…que no tienen otro plan político que no sea hacerse con el poder…y cualquiera…


YE: eso asusta ¿no? [risa]


HC: y eso a mi me preocupa muchísimo, es decir, tampoco se puede generalizar porque la disidencia no es una cosa homogénea


YE: Lógico


HC: Como tampoco lo es la izquierda, no es una cosa homogénea que, que todos son iguales y que todos son asi…


YE: Por eso te dije las celebridades, los que siempre están en el bombardeo, en las cámaras ahí, los tres o cuatro que conocemos.


HC: Pero a grandes rasgos yo diría que la disidencia tiene una obsesión por el poder sin un programa político, y han cometido muchos errores. Han cometido muchos errores como errores de patriotismo no, es decir han hecho concesiones…


YE:Exacto.


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HC:…a intereses foráneos, han cometido errores al creer que el pueblo cubano le interesa una primavera cubana, es decir eso, eso es no entender nada, no tomarle el pulso a la realidad cubana, y vivir dentro de Cuba y no tomarle el pulso a tu país en política es el error más grave que puedas hacer.


YE: Entonces estamos hablando que ellos pretenden hacer un gobierno fuera de contexto ¿no? [risa] fuera de comunicación con el pueblo realmente…


HC: Si Yadira…


YE: Es que yo creo se llevan tanto con el Departamento de Estado, con los reyes de Noruega, con toda esta gente, con las ONG, que yo creo que se han olvidado que están en Cuba ¿verdad?


HC: A mi me preocupa, porque hay reuniones que ha hecho la disidencia en Cuba con la bandera de Cuba y con la bandera de los Estados Unidos en la mesa, es decir, tu no puedes hacer un proyecto de país..


YE: ¡no!


HC: …con una bandera que no sea del tuyo, y no importa si es Estados Unidos, o si es no se Alemania, o si es Nueva Zelanda, no puedes hacer un proyecto de país pensando en otro país también o…¿Para que país tu quieres hacer el futuro?


YE: Claro, y no puedes hacer un proyecto de país encerrado ahí tras, en una casita bonita en Miramar, como lo hacen algunos, tu tienes que hacer realmente, los proyectos nacionales teniendo en cuenta a la población porque…¿para que? ¿Lo haces para entretenerte no?[risa]entonces…


HC: Tambien te digo, muchas de estas cosas que yo hago en la actualidad, las hago por una conciencia cívica de que es un momento propicio para empujar hacia el fin del bloqueo a Cuba, lo hago también, es decir, hay una batalla en varios frentes, la primera batalla es por la soberanía de Cuba con los Estados Unidos.


YE: Esa es sagrada


HC: Esa es una batalla importantisima. La segunda batalla tiene que ver también con…dentro de Cuba también hay un pensamiento ortodoxo que hay que romper porque sino la Revolución dejara de ser una Revolución.


YE: Claro


HC: Eso es gravisimo también, y hacer las dos batallas a la misma vez no es fácil, entonces, yo estoy consciente de que esta época para mi va a ser de desgaste político, es decir va a ser de desgaste y…pero para mi lo importante es poner a Cuba en un punto de no retorno hacia el fin del bloqueo y que después, mucha de la gente que conozco pueda hacer de Cuba un país mejor no…yo me contentaré con verlo desde el televisor de mi casa.


YE: Si eso que dices, que hablaste ahora del desgaste político, es verdad que ha sido muy difícil simplemente opinar, porque el pueblo cubano, nosotros tenemos una diversidad de pensamiento que se ve refleja en el hecho de que antes de la Revolución teníamos presidentes que duraban un par de días, eso te dice lo revoltoso que somos, y…pero yo creo que ahora con las relaciones, creo que ese desgaste cada vez va a ser menor, porque ya se…se ha impuesto una nueva dinámica. Yo creo que las reglas del juego han cambiado bastante, porque hoy en día opinar no es lo mismo que lo era hace cinco o diez años, osea el desgaste creo que cada vez va a ser menor y eso es bueno porque así no tiene uno que estar siempre a la defensiva, sino realmente generar ideas. ¡No estar defendiéndote siemp[sic]todo el tiempo!¿Verdad? Realmente ¿Quien puede sobrevivir eso? Ahora…manteniéndonos en el tema de los opositores estos, celebridades. ¿Tú crees…ya parece esto un game show (competencia televisiva) de farándula, ahora…ellos sabemos que en el contexto cubano viven unas vidas de privilegios, de confort material, todo tipo de placeres que no se lo puede dar el cubano promedio, porque claro, estas personas están recibiendo dinero desde afuera, desde las potencias, ahora, como mismo les exigimos a ellos transparencia, yo creo que como ya tú cada vez estás más—te has convertido en una persona, en una figura pública, nos debes un poco más de transparencia…te tengo que hacer la pregunta Harold:


-¿Quién paga tus viajes a Europa y a Estados Unidos?


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HC: Si,yo realmente te agradezco la pregunta, porque yo creo que ante los prejuicios de las personas no hay nada mejor que…el mejor desinfectante es la luz del sol. Un sol como este que estamos acá. Yo he venido este viaje a los Estados Unidos por invitación de la Universidad de la Florida (FIU), por la invitación de la Universidad de Columbia en New York, y eso es lo que me ha ayudado a costearme el viaje, entre parte y parte, porque venir a los Estados Unidos no es barato. Igual yo soy de la idea … yo soy de la idea que tú no puedes recibir dinero por tu trabajo político, ya. No es legitimo hacerlo o…no sé, quizás es legitimo, pero yo no lo hago, entonces para mi es muy importante, por ejemplo a mi lo que me sostiene, yo soy colaborador de BBC en Cuba, un programa de radio sobre cultura, no tiene nada que ver con política, soy colaborador de BBC, escribo también para otros medios internacionales, pero lo que hago ahí no tiene que ver con política. La parte de mi vida política la hago en mi blog, donde lo hago gratis. Es muy importante para mi diferenciar en que en la política no te pueden pagar por ella, porque sino dejas de ser creíble para mucha gente.


YE: ok…has llegado aquí a Miami aparentemente para empezar el debate, traer la discusión a esta orilla, más o menos en tus palabras si recuerdo bien…aquí en Miami más o menos está la idea de que personas como tú, aunque hayan hecho sus criticas al gobierno, están integradas más o menos al modelo. No eres un opositor. Ahora, estás haciendo política de cierta manera ya en este país ¿No crees que Cuba debería, aceptar el reto y ofrecer mayor espacio, mayor participación a cubanos que…como yo, han sido exiliados, pero reconocemos las reformas que están sacudiendo al país, y a la vez hemos promovido la reconciliación entre cubanos durante años desde la sociedad civil emigrada?


HC: Yo creo que hay heridas con la emigración cubana que no se han cerrado todavía, creo que hay prejuicios en ambas orillas, todavía… creo que… es necesario que hayan interlocutores que busquen san-cerrar esas orill- esas heridas, entonces es importante que exista gente que vaya a Cuba, no…lo que pasa es que hay que crear un espacio para ello, y lo primero es que haya conciencia, por parte de los dirigentes del país, en Cuba, de que eso es importante. Es decir tú no puedes priorizar algo que tú no conoces o que tú todavía no entiendes, y el primer paso para arreglar un problema es reconocerlo. No estoy seguro si reconocen esas heridas, o la importancia de arreglarlo.


YE: ¡Es que para curarse del alcoholismo primero tienes que admitir que tienes un problema! ¿Verdad? [risas] Sino no hay cura, primero aceptarlo. Entonces, vamos a finalizar esta entrevista, que se ha convertido en una agradable conversación, entre dos cubanos, más o menos de la misma edad, más o menos, pero con unas crianzas muy diferentes, pero que nos une ese amor…que no tiene fin para nuestra Patria, porque ¡aquí tenemos dos grandes patriotas!, y no es una falta de modestia, ¿Te consideras un patriota no?


HC: ¡Si claro!


YE: Claro, ¿Qué no hariamos por nuestra patria? Vamos a terminar esta agradable conversación con este clima maravilloso que tiene frio, pero tenemos el sol, esto ya es mediterráneo…finalmente¿Cuál es la virtud más bonita que tú crees que tienen los cubanoamericanos, y por qué no, ¿Cual es el peor defecto?


HC: Es una tremenda pregunta


YE: [risas]


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HC: A ver la respuesta más honesta sinceramente es la primera que te llega no, yo creo que la mejor virtud que he visto en los cubanoamericanos acá es que siguen siendo cubanos, gran parte de ellos. Es decir, los códigos de su país no los han perdido, se sienten orgullosos de ser cubanos no importa la ideología que profesen, y eso para mi es lo más importante, es decir, la patria primero sobre la mesa, y después hablamos del resto de las cosas eso me ha gustado muchísimo, y lo que menos me gusta…la polarización, no se, el… veo, veo que todavía quedan tantas heridas en la emigración, veo que quedan muchos prejuicios, veo que también hay un sector de los emigrados cubanos que nos están dispuestos al dialogo, o que no están dispuestos a ver las cosas de una manera distinta, ni siquiera a debatir, ni siquiera a dialogar, y eso si me preocupa, es decir…nuestro país no puede ser un país de polos políticos, tiene que ser un país de construcción entre todos. El gran problema en la historia de Cuba ha sido de que siempre alguien ha querido hacerse con el poder, quizás el desafio generacional nuestro es de aprender como gestionar el poder entre todos, sin presión extranjera, que es lo que muchas veces nos limita mucho no.


YE: Sin presión extranjera, pero… sin enemigos ¿verdad? Vamos a pen– vamos a ser idealistas, vamos a ser utópicos, y pensar que realmente vamos a lograr ese proyecto nacional donde tengamos esa soberanía pero que no sea a costa de llevarnos mal con el resto del mundo [risa]


HC: Si claro, claro. Mi aspiración realmente es a tener un país normal Yadira.


YE: Ah Normal, eso es tan cómico, como yo escucho eso todo el tiempo “Quiero ser normal”, pero ¿porque no queremos ser extraordinarios Harold? ¿Por que no aspirar a algo maravilloso?


HC: Si a ver, que nos permitan ser normales como queremos nosotros, tampoco quiero la normalidad latinoamericana en la que hay drogas, hay violencia en las calles, hay un montón de cosas que…


YE: No ese tipo de status quo


HC: Me refiero al normal cubano, el normal cubano es: poder desarrollarnos con las cosas que tenemos buenas y ya, con las cosas buenas que tenemos que hemos logrado como país, y poder hacer las que hasta ahora estamos impedido. Cuba puede ser mucho más de lo que es ahora, pero tienen que, tienen que dejar de sabotearnos para poder hacerlo.


YE: Y tú estas consciente que a ti…a ti te va a tocar verlo, y a mi también.


HC: Si


YE: ¡Que maravilloso! ¿verdad?…ay ya, vamos a terminar esto, dame la mano, que esto ha sido un placer.


HC: Dale, un gusto!



 


Preservemos nuestros símbolos


Por Mayra Cue Sierra



Defender nuestra bandera también es respetarla, preservarla de ultraje y humillación y darle el valor simbólico, histórico y cultural que ella tiene. A muchos nos irrita y nos duele presenciar este uso, so pretexto irónico de identidad y cubanía.

 Nadie puede decir lo que serán los valores de la nueva sociedad o crearlos en su lugar.


Pero nosotros debemos contemplar con sobriedad de los sentidos, lo que es perseguir las ilusiones y proclamar con firmeza lo que queremos.


 Herbert Marcuse


 La sociedad contemporánea está saturada de símbolos e íconos que se integran imperceptiblemente a nuestra vida cotidiana y que, incluso, llegan a saturarla.


Pero hoy quisiera compartir con ustedes algunas inquietudes sobre símbolos ineludibles para cualquier ciudadano, que tienen diversas funciones y propósitos cuando los usamos en diversos espacios y momentos de nuestro quehacer: los símbolos patrios.

El escudo y el himno generalmente se reservan para documentos, actividades y eventos oficiales y colectivos. La bandera nacional, hasta hace muy poco tiempo la usábamos en ceremonias oficiales habituales y en momentos solemnes o no, relacionados con sucesos históricos donde se redimensionaba el sentimiento patrio; ya es otro el cantar.

Por décadas muchos criticamos el uso indiscriminado de la bandera de otros países como sustento de diversas mercancías —prendas de vestir y objetos—, pues nada tenían que ver con los objetivos fundacionales del estandarte en cuestión.

Los tiempos cambian y las percepciones de los individuos y de la propia sociedad hacia algunas prácticas culturales se transforman; algunos dicen que debido a la evolución del pensamiento humano y la liberación de tabúes. Sin embargo, no me refiero a los modos de hacer modernos sino al hecho de que de una manera imperceptible —y hasta solapada— se esta consolidando entre nosotros una tendencia que replica una variante cubana de una práctica foránea que, hasta ahora, considerábamos malsana e irrespetuosa.

Ello me impulsa a retomar la teoría sobre comunicación y cultura para esclarecer algunos presupuestos conceptuales de lo que significa un símbolo y que, por supuesto, también se relaciona con los símbolos patrios.

La cultura —ese término y zona polisémica— se relaciona intensamente con la producción y reproducción de sentido, significado y comunicación, y es una zona determinada y determinante de la actividad social. Por ello, a la producción artística se le denomina producción simbólica, porque es portadora de signos y fórmulas convencionales reconocidos por todos y porque también contiene idearios, paradigmas, valores y símbolos.

El comunicólogo británico O ‘Sullivan aporta la acepción cultural de un símbolo como el signo, objeto o acto que hace las veces de algo diferente de sí mismo, en virtud de un acuerdo entre los miembros de una cultura, y su sentido exacto depende de sus diferentes contextos; mientras que Barthes le atribuye la dimensión de abstracción o valor.

Para Andrade, el símbolo es una forma comunicativa intuitiva y expresiva que se aleja de lo racional, lo ideológico —en cuanto a ideas— y lo intelectual, y se acerca a lo conceptual, la imagen y lo sensible; afirmando que: toca fibras inconscientes del hombre; remueve estratos míticos; evoca imágenes primordiales; genera sentimientos de identidad y unión en el grupo que lo comparte; facilita la comunicación y representa los valores y principios colectivos más arraigados, con más fuerza y precisión que las palabras estructuradas de un discurso lógico.

La bandera nacional no es solo el estandarte que identifica a un país, representa las esencias, la trayectoria de una nación, sus luchas, su identidad, su imaginario, sus valores y sus paradigmas.

Ya es común que diversas representaciones —exactas o figurativas— de nuestra bandera se repliquen en gorras, vestuarios, objetos e instrumentos musicales, como elemento escenográfico y en los espectáculos y sitios más diversos.

El fin de año pasado la televisión cubana nos prodigó un diverso raudal de ejemplos.

Una cosa es que Con dos que se quieran —en sus dos versiones—, muestre con orgullo una discreta banderita cubana en una salita imaginaria de un supuesto hogar donde se reciben amigos que sienten a Cuba como propia, y que casi siempre culmina con una pregunta sobre el sentimiento de la cubanía. Otra bien distinta es convertirla en escenografía habitual de cualquier concierto teatral o mediático que la televisión replica de forma alucinante; expandiendo con sus imágenes de cobertura masiva —por demás gratuita y abierta— estas “novedosas” prácticas: ver una bailarina vestida con un simulacro de bandera desarticulándose con las contorsiones corporales que ahora están en boga, en el video clip de Gente de Zona y Marc Anthony —titulado nada menos que La gozadera— y que una y otra vez reproduce nuestra televisión; Juana Bacallao en un programa musical de fin de año, con un burdo vestido con sus colores y rayas que parecía disfrazada; Haila Mompié en un número musical repetido hasta la saciedad con algo que simulaba los elementos de la bandera.

Defender nuestra bandera no solo es dolerse por verla suplantada por otra en nuestro territorio o impedir que caiga en manos del enemigo en un combate, como clamaba Bonifacio Byrne; también es respetarla, preservarla de ultraje y humillación y darle el valor simbólico, histórico y cultural que ella tiene. A muchos nos irrita y nos duele presenciar este uso, so pretexto irónico de identidad y cubanía.

Luis Carbonell, Celina González, Esther Borja, Justo Vega, Ernesto Lecuona, Ramón Veloz y Barbarito Diez nunca precisaron vestirse con remedos de bandera cubana para proclamar por Cuba y el mundo su cubanía, y constituyen exponentes cimeros de la autenticidad de nuestra identidad histórico-cultural.

El tema tiene aún mucha tela por donde cortar, pero necesitaba comenzar este año compartiendo con ustedes mis preocupaciones.

En la entrevista a Miguel Barnet, “Cuidar a Cuba como la casa”, que José Luis Estrada publicara el 31 de diciembre en el periódico Juventud Rebelde, este antropólogo y poeta afirmó: “Debe haber un espacio amplio donde todo quepa, aunque resulte incomodo o tenemos que saber vivir con el pensamiento de todo el mundo, siempre y cuando no corroa la esencia de la nación”.

De igual forma invito al diálogo como mecanismo fortalecedor y enriquecedor de la práctica cultural; es decir, de la espiritualidad, el imaginario y la memoria de la nación.

Por ello, les convoco a debatir públicamente este tema

Voy a pedir asilo político en Haití

Por Eduardo del Llano


Estados Unidos es un gran país para vivir. Probablemente el mejor del mundo. Uno puede criticar su política exterior, la estupidez y arrogancia de sus turistas, la salud y las armas y esas cosas que critica Michael Moore, pero la verdad es que hay que ser idiota para negar las ventajas de radicarse allá.


Ahora bien, Estados Unidos no es el mundo, aunque parece fácil olvidarlo una vez allí. Muchos emigrados cubanos radicales insisten en que la búsqueda de democracia y libertad fue la razón fundamental de su partida, en que el comunismo no les dejó alternativa. Bueno, de que detestaban el sistema no me cabe duda, pero quien huye de la represión, quien está verdaderamente en peligro no se pone muy selectivo, y sin embargo la inmensa mayoría se fue a USA, a Canadá, a España o Francia a pesar de que, con escasas excepciones (Corea del Norte, China, Cuba, algunas naciones islámicas y poco más) el mundo está conformado por democracias capitalistas. Siete de cada diez, cuando emigran a sitios como Guatemala, Honduras o Botsuana, lo hacen con la idea de saltar después a los Estados Unidos. Hasta donde sé, ninguno de esos detractores sistemáticos -no ya del régimen cubano sino de la ética y la ejecutoria de los artistas cubanos y de cualquiera que vive en Cuba- lo hace desde democracias capitalistas como Namibia o Paraguay. Suena como que el objetivo no eran tanto la libertad y la democracia como un país concreto, ¿no? Algunos presos políticos y opositores en activo sí han sufrido y sufren persecución, pero los demás… vamos, seamos sinceros, díganme que querían mejorar, reformular su cachito pá vivir, ir al seguro in the fast lane, que diez Terceros Mundos no hacen un Primero, eso puedo entenderlo y aplaudirlo, pero no lo politicen más allá de lo necesario, no me digan que este es el país del fracaso si dondequiera hay gente con motivos para decirlo del suyo. Claro que ellos no tienen Ley de Ajuste. De 1959 a la fecha ha habido dictaduras verdaderamente sangrientas en un montón de países latinoamericanos (Argentina, Uruguay, Paraguay, Guatemala, Haití, Nicaragua, Brasil, Chile, etcétera), pero no existe ni ha existido Ley de Ajuste Chileno, Ley de Ajuste Haitiano o Argentino. El diez por ciento de los dominicanos vive en Nueva York, centenares de mejicanos y salvadoreños y haitianos intentan pasar cada día a territorio de USA, sin Ley de Ajuste a su favor, y nadie dice que su fuga refleja el fracaso de la democracia capitalista en esos países, ¿verdad?, sólo que son pobres y querían una oportunidad. Well, there you go.


Y es que la dirección del viaje lo es todo. Si usted se va de Cuba a USA, no digo yo si creerá haber llegado al Paraíso… por lo menos al principio. Y por supuesto que desde esa perspectiva Cuba les parecerá un sitio primitivo y estático. Con todo, no se justifica renegar del Tercer Mundo, olvidar que existe, que de allí se proviene. Por lo general cuando tienen chance y oportunidad para viajar, esos emigrados se van a conocer Europa, Canadá o Japón, es muy raro que vuelen a países pobres, y si lo hacen es más raro todavía que se alejen del hotel más de lo imprescindible para tirar fotos. El resto del mundo –porque lo hay, ¿saben?- es algo que aparece en las películas de Hollywood, de fondo para que el americano ayude a los nativos, o en la tele. Bueno, claro, también está Internet, pero que levante la mano aquél que en los últimos diez años ha buscado en la red información acerca de la situación política en Yibuti. De hecho, que la levante aquél que sabía de la existencia de Yibuti.


Ya lo he dicho antes, tengo buenos amigos emigrados, y nada contra el hecho de marcharse. (Como tampoco contra quien regresa, llámese Issac Delgado o Yoani Sánchez). Aquellos que se vean retratados tomen esto como, ehhh, una crítica constructiva a ese microscopio que a veces interponen entre ustedes y su país de origen, entre ustedes y el Tercer Mundo. No crean que saben lo que pasa aquí mejor que nosotros, aunque nuestra prensa sea una mierda, no nos juzguen si no han puesto un pie por acá en veinte años o vienen una semana para refugiarse en Varadero con la familia, no traten de demostrar lo indemostrable, esto es, que quien huye muestra más valor que quien se queda. 


Respeten y no se hagan los yumas.