martes, 21 de junio de 2016

¿De qué se habló en el evento de Cuba Posible en Nueva York?

Por Cuba Posible 2016-06-20

El pasado 26 de mayo, en la ciudad de New York, un grupo diverso de personas provenientes de los campos de la academia, la diplomacia, las organizaciones sociales, el periodismo y el empresariado convergieron en el evento Cuba y sus desafíos actuales, convocado por Cuba Posible y la Washington Office on Latin America, en la sede de Open Society Foundation. El interés del encuentro partió de una pregunta: ¿cómo pensar la Cuba del presente y del futuro? A partir de ella se sucedieron reflexiones y análisis en una intensa ocasión de presentaciones individuales y debates colectivos.


Cuba Posible desea poner en manos de sus lectores toda la información disponible sobre el encuentro. Es por ello que, junto a los diferentes textos que ya hemos venido publicando, ahora divulgamos una galería de imágenes sobre la cita y los audios de todas las intervenciones personales y los debates colectivos que tuvieron lugar. Nuestros usuarios podrán escuchar el audio desde nuestra web, y también descargarlo.


Textos publicados sobre el evento:


Palabras inaugurales de Roberto Veiga González


Palabras de clausura de Lenier González Mederos


Cuba: debates, caminos y desafíos


Desarrollo, justicia y cambios sociales en Cuba: perspectivas y urgencias


Cuba: escenarios externos, intercambios e impactos 


Audios


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Por qué Cuba tiene que cambiar

Arthur González*


CUBAINFORMACIÓN


Estados Unidos y sus aliados insisten en que Cuba tiene que cambiar para lograr mejores resultados, algo que ciertos elementos internos orientados desde el exterior repiten sin cesar.


Los editores de la revista Cuba Posible, que se desprendieron de la publicación del Arzobispado de La Habana, Espacio Laical, para no comprometer a la Iglesia Católica con su nueva línea de trabajo, diseñada en el viaje que hicieron a España con financiamiento desconocido, se la pasan hablando de lo mismo.


A su coro se suman varios economistas que nunca han dirigido ni un municipio, para poder demostrar que sus pensamientos tan avanzados pueden llevarse a cabo en un país azotado por una guerra económica, que ya suma 58 años de vigencia.


En contraposición con sus recetas para Cuba, países con economías capitalistas, sistemas aparentemente democráticos con participación amplia de los sectores de la sociedad, elecciones presidenciales, libre contratación de trabajadores, decenas de periódicos y partidos, más otros decorados que pretenden entronizar en el archipiélago cubano, presentan hoy un panorama económico crítico.


Las noticias del día son las protestas de trabajadores en Francia, con una fuerte represión policial sin que las mismas sean calificadas como violaciones de los derechos humanos y reciban sanciones de organizaciones independientes.


En Colombia, otro tanto de manifestaciones campesinas con un saldo de tres muertos por la salvaje represalia oficial, pero nadie se lanza a condenarla.


Miami, ciudad vitrina para muchos latinos y cubanos, amaneció con sus vías más transitadas cerradas por la protesta de camioneros que exigen salarios más justos.


¿Qué está pasando en esos países donde no hay una economía socialista y mucho menos acorraladas por acciones de guerra económica para provocar que la población rechace ese sistema?


En contraposición, acaba de celebrarse en New York el Congreso de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA), en el cual los editores de Cuba Posible, fueron invitados para exponer sus trabajos en busca del “desarrollo, justicia y cambios sociales en Cuba”.


Días antes, los mismos personajes expusieron sus ideas acerca de los cambios que ellos pretenden ejecutar, ante la sede de la Open Society Fundation, con el respaldo de Washington Office on Latin America (WOLA).


¿Casualidad de que sea en Estados Unidos donde se analicen las transformaciones de un sistema socialista a uno capitalista?


Nadie con un coeficiente de inteligencia mediano se lo cree; todo conforma la estrategia formulada desde el gobierno de George W. Bush, donde se dio a conocer el programa de Transición, a través del “Acta para una Cuba Libre”, en el que trabajaron varios especialistas de las universidades de la Florida, o sea: derrocar el socialismo.


Basta con leer algunos párrafos para encontrar rápidamente los puntos de contactos con los artículos de Cuba Posible, aunque tengan un lenguaje más moderado y edulcorado.


Temas a debatir sobre la Cuba futura son frecuentes en esos eventos, incluso se analizan cómo sería el país en el año 2030, aunque obviaron hablar de la guerra económica y las desastrosas consecuencias que arrastra la economía cubana por ese motivo.


En el mismo tono injerencista habló Carlos Saladrigas, quien fuera miembro destacado de la Fundación Nacional Cubano Americana, organización anticubana que ejecutó acciones terroristas contra la Isla y ha fomentado cientos de medidas subversivas.


Ahora con el traje de súper empresario exitoso que desea invertir en Cuba, Saladrigas enumeró las ventajas que percibe en el futuro económico cubano, como la capacidad emprendedora y el talento de los cubanos, aunque para él la Cuba socialista es “un potencial económico amarrado” que debe ser liberado, a su entender con una economía capitalista.


Con su proyecto del futuro cubano, señaló sin desenfado, que para lograr un crecimiento de la economía de la Isla es necesario “repatriar la experiencia, el conocimiento y el gran amor por Cuba del empresariado radicado en la comunidad cubana en Estados Unidos”.


Otro de los cubanos radicados en Estados Unidos que aportó sus consideraciones fue el profesor Carmelo Mesa Lago, quien al parecer no quiere mirar lo que sucede hoy en la vieja y desarrollada Europa con el envejecimiento poblacional y sentenció que “el sector productivo cubano se va encogiendo, pues por cada dos cubanos en activo hay un jubilado y pronto será uno a uno”.


¿A caso no es lo que está pasando en muchos países europeos que han tenido que elevar la edad de jubilación de las mujeres hasta los 65 años y los hombres a 67?


El tema de la desigualdad racial, según consideraciones de Katrin Hansing, académica de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, es un factor a tener en cuenta en los impactos de la reforma económica en Cuba, ante las “desigualdades” raciales.


Dicha estudiosa al parecer no recuerda cómo era la sociedad cubana hasta 1958 y cuánto se ha avanzado en el tema de la igualdad de oportunidades, sin dejar de reconocer lo que falta para alcanzar niveles superiores, pero llama la atención que no se debata lo que sucede en la sociedad racista norteamericana y se mire a Cuba con dedo tan acusador.


Otro punto de vista esbozado por el economista cubano Pedro Monreal, fue el de “una sociedad civil cubana activa y que dispute la concentración del poder económico, conectado a la política, como un fin y un medio para el desarrollo”, quien además opina que “los cambios en Cuba son un paquete, un cambio de modelo social”.


Todos de una forma u otra tildan de errado el modelo social socialista, pero ni uno solo de los participantes explicó lo que el pueblo cubano sufre con la guerra económica, y las trabajas que ésta impone diariamente al desarrollo del país.


Es muy fácil criticar desde posiciones academicistas, pero no sería ocioso ponerlos frente a una fábrica cubana para que tuvieran la experiencia real de saber lo que es la inventiva para mantenerla funcionando para servir al pueblo, a pesar de que no contar con piezas de repuestos, ni insumos necesarios y no se pueden adquirir en el mercado estadounidense, o se impida usar el dólar para comprarlos en Europa o América Latina, y menos aún si procede de Estados Unidos.


Solo así podrán comprender que es una economía bloqueada y muchas veces saboteada, para dar la imagen de incompetencia, algo que no padecen Francia, España, Italia, Grecia, México, Colombia, o Puerto Rico y a diario presentan graves problemas de fondo en ese modelo social que ahora le quieren imponer a los cubanos.


Quienes sirven a los intereses imperialistas deberán recordar a José Martí cuando sentenció:


“Nunca se acepta lo que viene en forma de imposición injuriosa…”


* Cubano, especialista en relaciones Cuba-EEUU., editor del Blog El Heraldo Cubano.

lunes, 20 de junio de 2016

Destellos y sombras desde un Congreso para sociedades posibles.

Por Ovidio D´Angelo Hernández , Cuba Posible
 Todo proceso político y social –como es el caso del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC)– presenta siempre, aún en sus coherencias e incoherencias posibles, un cuadro de multiplicidades semánticas en el que vale la pena hurgar, toda vez que define perspectivas, trayectorias, cursos precisos o imprecisos de la construcción social en los próximos tiempos. Y, con ello, se presenta en una escala de tonos y matices, dudas y sombras –que reiteran el pasado reciente o distante de nuestro actual sistema político–, pero también ciertos destellos que podrían iluminar caminos posibles a seguir en el desarrollo de la sociedad. A algunos de esos destellos y sombras voy a dedicar estas breves notas, con el ánimo de poner sobre el tapete, anticipándolas, cuestiones que me parecen esenciales a resolver en el plazo más inmediato de nuestras proyecciones socio-políticas.




Voy a destacar las que me parecen algunas de las más importantes cuestiones derivadas de los fragmentos de discusiones televisadas y los discursos de apertura y cierre del VII Congreso, porque considero que algunos momentos del debate y del contenido de esos discursos tienen elementos que podrían, a manera de destellos aprovechables, abrir puertas que necesitan adentrarnos en profundizaciones viables para el logro de un socialismo cubano: participativo, democrático, próspero y realmente creativo.

A pesar de que solo se empiezan a difundir los planteamientos de fondo en que se fundará la concepción del modelo socialista que se pondrá a discusión, al parecer, muy pronto y de los cambios constitucionales imprescindibles que habrán de proponerse, lo que se ha adelantado en el Congreso nos propone una polémica y debate amplios de sus basamentos.

Así, de manera muy preliminar y asistemática consideraría lo siguiente, como aspectos a tomar en cuenta en el debate.

¿Unipartidismo o pluripartidismo? El tema de democracia y derechos políticos ciudadanos.

La referencia “humorística” del Primer Secretario al “partido de Fidel” y “al partido de Raúl”, daría para pensar… ¿no es el mismo estilo ni proyección? ¿Cabrían otras alternativas?

Dentro del propio tema, Raúl planteó que continuará existiendo un solo Partido. ¿Se pudiera estar de acuerdo?, con inquietudes… Asumamos eso como la directriz de la actual Dirección política, al menos hasta el próximo Congreso.

La idea del unipartidismo –que se ha querido fundamentar en la concepción martiana, de otra época, en otro contexto y para otros fines–, realmente es heredera de la concepción leninista, posteriormente muy modificada por Stalin, del socialismo real soviético, de su Constitución y su época.

En el momento histórico que se asumió la fundación del PCC estábamos en la etapa “heroica” de la Revolución y del “socialismo luminoso del futuro”. En gran parte de la población la dirigencia del proceso gozaba de amplios consensos en sus programas y metas sociales…, se había vencido a una dictadura oprobiosa y la confianza en los líderes traía novedades promisorias, a pesar de –y también gracias a– las agresiones y limitaciones imperiales.

Estamos en otro contexto histórico… ¿sería necesario precisar bien esto?

Pero, ¿cómo se va a articular esa “nueva” idea de Partido Único más “democrático” con varias cuestiones, para que no quede solo en consigna inerte?:

a) Con la –hace tiempo– necesaria diferenciación de la función del Estado y del Partido.

Según el capítulo 5 de la Constitución, el Partido es el órgano superior de dirección de la sociedad, lo que no conjuga bien con el tema del capítulo 3, que otorga el poder al soberano: el pueblo. Siendo así que este no elige a los dirigentes del Partido ni posee mecanismos legales para exigir cuentas a su Dirección, queda prácticamente anulada dicha soberanía popular.

Si bien existen “órganos electivos” del Estado, que conservan una idea de “representatividad”, también ello es incoherente, puesto que las comisiones de candidatura para delegados a las asambleas provinciales y diputados a la Asamblea Nacional (no así para las asambleas municipales, que son nominados directamente por el pueblo), de algún modo siempre rectoradas por el PCC, reafirman el poder absoluto de las concepciones predominantes en la Dirección política partidaria del momento, propiciando el desentendimiento e involucración de amplios sectores de la sociedad, conducentes a situaciones de inercia, descompromiso, decepciones  y desgajamientos del tejido social.

No hay más que asistir a una asamblea de rendición de cuentas de delegados para “darse cuenta” de que estos no tienen capacidad de impacto en las decisiones municipales y mucho menos del país; si esto es así, qué queda para los aburridos asistentes a dichas asambleas.

Este esquema de “democracia representativa” no ofrece una alternativa poderosa a las manipulaciones de dichas formas de gobierno en países capitalistas “democráticos” con la excepción de que, aunque los elegidos no cumplan el programa inicial y conserven cuotas de impunidad, al menos la ciudadanía puede elegir entre varias opciones –a veces solo diferentes en aspectos formales y matices.

Todavía a la condición del Partido Único –quizás aún necesario en esta difícil y contradictoria etapa histórica de Cuba y del mundo, plagada de intereses hegemónicos–, le podría corresponder, sin interferencias con las funciones estatales, un rol de profundización y apertura ideológica flexible de las producciones clásicas, de las teorías sociales y las nuevas, de “auscultamiento” popular, de revisión y de reelaboración creativa continua, según van emergiendo las proyecciones de los contextos actuales y las nuevas visiones de futuro que conserven valores fundantes de solidaridad, justicia social, democracia popular, libertad, etc., para ponerlas a consideración de la población y tomar de ellas, no para imponerlas.

b) Igualmente, debemos debatir el cambio de la consigna de “socialismo próspero y sustentable”, que muy bien podríamos desglosar con más elementos conceptuales, y definirlo, quizás, como una sociedad “independiente, socialista, democrática, de progreso y sustentable”.

Si el pueblo es el soberano, es él quien debe decidir sobre las cuestiones fundamentales, y el Estado, legítima y libremente electo por la población -¿con qué tipo de comisiones de candidatura mediante?- debe someterse a sus inquietudes y rendir cuentas a todos los niveles, con la mayor transparencia informativa y de manera periódica y abierta a toda la población. Todo ello lleva a un replanteo profundo de los órganos y espacios de participación ciudadana del Poder Popular.

c) Entonces, ¿mediante qué mecanismos organizativos se propiciará la mayor democracia interna del Partido, de las organizaciones sociales tradicionales (de masas) y otras corrientes que emergen de sectores de pensamiento diverso, socialista o de otros tipos?

¿Cuáles serían los mecanismos para evitar la actual y evidente separación entre “el Partido de “arriba” y el Partido de abajo”, -alusión de varios autores marxistas cubanos reconocidísimos-; o sea, de qué manera se tomará en cuenta la opinión crítica e incluso divergente sobre determinados problemas de la política del país de los militantes de base y como se les rendirá cuenta de ello?

Aún más complicado y necesario, ¿cómo se tendrá en cuenta –por el Estado y las organizaciones del Partido– la opinión ciudadana respecto a los problemas y proyecciones importantes del país y qué papel ejercerá esta en la conducción del país?

Todo ello, ¿no debería llevar a una reflexión amplia del nuevo concepto de democracia ciudadana y popular a elaborar y poner en práctica, con una nueva función aún del Partido Único, para dejar oportunidades al surgimiento de espacios de discusión y organizaciones sociales deliberativas espontáneas, para propiciar el debate abierto de las posiciones, en el que solo se van forjando convicciones e ideas viables y confiables?

Por demás, el papel de algunas organizaciones de masas tradicionales, ¿no debería cambiar, desde la inercia y su descontextualización actual; por ejemplo, de los sindicatos, de los CDR, etc., que responden a líneas temáticas elaboradas desde instancias centralizadas y no a los intereses y necesidades actuales de los trabajadores y comunidades?

Por supuesto, el papel de los medios de comunicación tendría que abrirse al debate social más amplio, aunque esto se realizara de manera gradual, pero “con prisa y sin pausa”, espacio que ya han ocupado diferentes medios digitales y alternativos, aún con poca resonancia social.

La garantía de los derechos políticos y ciudadanos de libre expresión, asociación, etc. solo tendría que tener sus límites necesarios en cuanto estuvieren al servicio de una potencia extranjera o financiado por sus instituciones oficiales, y ejercerse dentro de marcos de deliberación y acción pacíficos y de construcción de consensos, para lo cual un nuevo papel del Partido Único tendría que adaptarse sensiblemente, renunciando a la verdad absoluta y construyendo con y desde los demás.

Otra cuestión de gran importancia es la próxima “discusión” de los documentos sobre la concepción del modelo y planes hasta 2030. Aquí se plantean varias cuestiones centrales, que nos sugieren la siguiente pregunta:

¿Cómo se realizarán estas “discusiones”?, pues ya tuvimos la experiencia de la “consulta” masiva de los Lineamientos, respecto a los cuales no se produjeron procesos de deliberación reales –más bien produjeron catarsis individuales en espacios sociales–, si entendemos que un proceso de deliberación implica conocimiento de argumentos diversos de sustento de las afirmaciones, compartir los puntos de vista entre unos y otros en el mismo colectivo y entre los diversos espacios colectivos de debate, conocer las tendencias generales y profundizar en los conceptos y posiciones centrales… Esto necesitaría: 1. Otro modo de conducir las asambleas para propiciar ese tipo de deliberaciones. 2. Posibilidad de llegar a comparaciones, contrastes de posiciones. 3. Elaborar consensos entre diferentes posiciones abordadas. 4. Conocer la mayor cantidad posible de informaciones básicas y de opciones que se manejan en los diferentes públicos y sectores. 5. Crear mecanismos transparentes y democráticos, abiertos, para construir las elaboraciones definitivas, etc.

Esto, entre otras cosas, plantea el reto de un periodismo muy ágil y de cambios de estilos de coordinación de debates públicos. Está próxima la discusión de los “documentos”, por lo que estas cuestiones son de gran relevancia actual.

El Congreso abrió algunos espacios para la profundización y el debate de estos y otros temas, lo que podría ser positivo si se saben aprovechar en sus potencialidades constructivas, aun con una permanencia de parte importante de la dirección histórica y otros continuadores de la misma política en el Buró Político, cuando muchos esperaban  una amplia renovación generacional que asegurara nuevos bríos y planteos críticos.

Otra nota sensible, finalmente, es la alusión a que los cambios constitucionales –que para muchos nos parecen urgentes y directrices fundamentales de un nuevo Estado de derecho socialista– hayan quedado como una tarea “para continuar en los próximos años”, con el peligro de realizar un gobierno sin Ley Fundamental y derechos ciudadanos apropiados a los nuevos contextos emergentes.

La propiedad socialista y la propiedad privada.

Esto lo he tratado en otros artículos más ampliamente. Se asume de manera oficial, por primera vez, el deslinde entre cuentapropismo y pequeña y mediana propiedad privada, lo cual resulta positivo, pero debería llevar al reconocimiento de los instrumentos jurídicos que legalicen su personalidad jurídica, sus necesidades asociativas, normas para organizar y balancear la participación de los trabajadores, la distribución de ganancias y el servicio social de las empresas, más allá de las cargas impositivas, etc., frente al poder del capital privado y de la burocracia estatal –en el caso de las empresas estatales (no necesariamente sociales).

Este tema resulta urgente ante la necesidad de refundación de nuevas bases socialistas de la sociedad y ante el desafío de las relaciones Cuba-Estados Unidos, Europa, etc., en la formación de capacidades privadas e inversiones extranjeras y de los Lineamientos sobre constitución de las empresas estatales (para que fueran realmente) “socialistas”.

Estos son solo algunos de los retos pendientes que tenemos por delante, en el empeño de que el Congreso resulte de relevancia para la construcción socialista renovada y democrática. Los temas están abiertos, la oportunidad de aprovecharlos en las próximas etapas de debate público requeriría de un nuevo diseño amplio y efectivo de formas de deliberación social.


viernes, 17 de junio de 2016

Necesitamos socialismo y realismo

Por Humberto Pérez González

El proceso de actualización del modelo económico que se está implementando se ha enrumbado correctamente, aunque su marcha se siente y parece lenta, tal vez por la impaciencia de ver resultados lo más pronto posible, algunos de los cuales se esperaba estarlos viendo ya. A veces se adolece de marchas y contramarchas intermitentes no siempre lógicas y justificadas, en algunos aspectos importantes los pasos son demasiado cortos y demorados faltando el sentido de urgencia a que se refirió Raúl en su Informe al VII Congreso, se manifiestan trabas de distinto tipo, aparecen regulaciones y medidas contraproducentes y a veces absurdas o por lo menos incomprensibles, etc.


Fidel en su Informe al Primer Congreso del Partido decía que ¨… el revolucionario tiene también el deber de ser realista…Hay que aprender también de los hechos y de las realidades” y en la definición que hizo en su discurso del 1ro. de mayo del 2000 entre otras cuestiones planteo que ¨Revolución es luchar con audacia, inteligencia y realismo¨.


El realismo es una condición indispensable en estos momentos para aspirar a consolidar, profundizar y  desarrollar con éxito y de manera viable nuestro proyecto socialista, sobre la base naturalmente del gran trecho ya caminado en estos 57 años de Revolución y tomando lo mejor de lo logrado y pensado en las diversas etapas de dichos años incluyendo las más idealistas que también nos legaron importantes aportes a recoger, pero sobre todo a partir de un análisis objetivo de la situación,  circunstancias, hechos y realidades actuales:


-- país pequeño, de economía abierta y sin recursos naturales suficientes,


-- infraestructura y planta industrial sumamente deterioradas,


-- ausencia de fuentes de ahorro interno suficientes para respaldar el proceso inversionista que se requiere,


-- falta de un apoyo económico externo como el que en cierto momento se tuvo,


--rodeados por un mundo predominantemente capitalista con el cual estamos obligados a vincularnos económica y financieramente y de alguna manera integrarnos a él,


--con una sociedad interna desgarrada por un Periodo Especial que lastimo seriamente los logros sociales conquistados incluso a los más significativos y emblemáticos, y que la fracturo en diversos segmentos desiguales económica y socialmente entre sí,


--con una mayor parte de la población (obreros y empleados del sector estatal, pensionados, etc.) que no recibe ingresos legales suficientes para vivir


-- con gran parte de sus familias divididas y aproximadamente un 15% de su población residiendo en el exterior


--con la existencia de dos monedas y varias tasas de cambio en su circulación monetaria interna lo que contamina, desfigura y hace no confiables indicadores macroeconómicos fundamentales  necesarios para tomar decisiones y conducir la economía, que desestimula a las empresas exportadoras y a la inversión extranjera y, algo muy importante y muy negativo:


Se trata del hecho de que esta dualidad monetaria y sobre todo la multiplicidad cambiaria es un factor inflacionario y deformador, de un impacto determinante en los mercados de oferta y demanda (entre ellos en los mercados agropecuarios ) y en general de los altos precios del mercado minorista al inyectar a través de las remesas (uno 1800 millones de CUC anuales), un circulante importado de más de 43 mil millones de pesos al año no asociados al proceso productivo nacional (1800 millones de CUC al cambio de 1x24) que más que duplica el total de la demanda solvente generada internamente por todo el sector estatal expresada por la suma del total de salarios, pensiones y asistencia social la que anualmente resulta, según datos de la ONE,  aproximadamente de solo unos 35 o 36 mil millones de pesos o poco más.


A esta demanda solvente inflacionaria adicional de origen externo habría que sumarle además la magnitud de la generada por los ingresos en divisas o CUC de paladares, taxistas y demás cuentapropistas que venden productos y servicios directamente a los extranjeros, más los ingresos de las “jineteras” y las propinas en el turismo, cifras de las que no conozco sus estadísticas pero que son altas y también al cambio de 1x24 van a comprar y demandar productos y servicios al mercado minorista.


Estos componentes anormales y sobredimensionados de la demanda solvente tienen el agravante de que se concentran principalmente en una parte minoritaria de la población con capacidad para pagar cualquier precio que le pidan y absorber casi totalmente o por lo menos a la mayor parte de la oferta disponible.


En resumen una demanda solvente teratológicamente deformada: por un lado exagerada  y anormalmente inflada para una parte minoritaria  de los demandantes, por otro lado insuficiente   para una mayoría de la población  ante la cual los precios no están a su alcance y como sumatoria una demanda solvente total que más que duplica a la que sería lógicamente generada desde un punto de vista económico, financiero y monetario.


Mientras esta anomalía persista no hay medidas administrativas ni  precios topados ni lucha contra intermediarios innecesarios y especuladores, que logre un equilibrio de precios más o menos normal. Las medidas administrativas tomadas, aunque produzcan alivios temporales van a ocasionar consecuencias secundarias contraproducentes, deformadoras y negativas en cuanto al papel que el mercado debe jugar en el nuevo modelo económico en proceso de implantación pues atacan causas aparentes  y cuando menos secundarias y no a las principales causas reales del fenómeno inflacionario.


Las únicas medidas adecuadamente orientadas,  en el contexto de las que se están tomando, son las destinadas a lograr aumentos de la producción y la oferta pero tendrán efectos demorados e insuficientes, porque reiteradamente se verán contrarrestados y en gran parte anulados  por la deformación creciente de la demanda solvente antes mencionada.


Esa demanda tan anormalmente inflada  va a continuar manifestándose de manera necesaria y significativamente alcista en los mercados que existan legalmente, en estos momentos principalmente en los que se han conservado de libre oferta y demanda sin precios topados,  y cuando estos no respondan a ella con su oferta, se desviara y lo hará en el mercado negro.


Hay que tomar en consideración además que un mercado tan distorsionado no es el complemento adecuado a la planificación centralizada, combinación que se ha planteado para la construcción del socialismo en nuestras condiciones.  De no normalizarse    la relación oferta-demanda y el mercado en general, esta  combinación y complementación  aconsejables  entre planificación centralizada  y mercado y entre sector estatal y no estatal de la economía, se  verán seriamente afectadas y pudiera una vez más conducir a fenómenos que produzcan la apariencia de que socialismo y mercado son irreconciliables y, una vez más también, al riesgo de decidir equivocadamente: ¨botar a la criatura junto con el agua sucia¨.


--Otro aspecto de la  situación actual, que no debemos olvidar en un análisis realista de la misma, es el de la existencia de unas masas altamente calificadas y con alto nivel cultural como promedio lo que en general es indudablemente un factor positivo pero que, al tratarse de masas insatisfechas en muchas de sus necesidades,  potencia su capacidad de crítica,  exigencia  y  discrepancia, en momentos en que la influencia aglutinadora, de arrastre y de freno por parte de la generación histórica de los dirigentes que hicieron la Revolución y la han encabezado hasta el presente esta llamada a desaparecer ya que, por razones biológicas inevitables, deben abandonar el escenario político en el quinquenio en curso o a fines del mismo.


Si el Socialismo que tratemos de desarrollar no es realista estará condenado al fracaso.


Raúl ha reiterado el slogan de avanzar “sin prisa pero sin pausa” para evitar improvisaciones que generen “remedios peores que la enfermedad”.


Hace casi 40 años, el propio Raúl el día 19 de diciembre de 1975, al referirse a la ejecución de las tareas del Primer Congreso planteo de manera similar el de “Ni lentitud de jicotea, ni corre-corre improvisado”.


Nos parece más adecuada la consigna del Primer Congreso porque se puede avanzar “sin prisa pero sin pausa” (que es la consigna actual) y no obstante hacerlo “con lentitud de jicotea”, lo que debe ser superado pues hay urgencias que no esperan y los remedios pueden llegar tarde.


A partir de la experiencia vivida se hace aconsejable estar alertas para evitar que, con respecto a los lineamientos aprobados en el VI Congreso y confirmados en el VII y a las medidas para la actualización del modelo económico social actualmente en proceso de aplicación, se vayan a producir engavetamientos,  abandonos, tergiversaciones y labor de freno por negligencias, indolencias, falta de sistematicidad, inercias mentales que se resistan al cambio como ha advertido Raúl, o también por falta de convicción en el camino decidido o por determinados intereses  personales que puedan imprimir un solapado “paso de jicotea” e intentar el desvío de dicho camino por temor a perder poder y posiciones.


Afincados en los principios inclaudicables de soberanía, independencia y dignidad nacionales, debemos luchar por un Socialismo que mantenga, recupere, consolide y desarrolle  los logros alcanzados en salud, educación y otras esferas de justicia social, y que sea capaz de satisfacer adecuadamente de manera estable y de acuerdo con el desarrollo tecnológico actual de bienes y servicios de consumo las necesidades materiales y espirituales crecientes de todo el pueblo incluyendo a sus segmentos de menores ingresos, en un proceso gradual de superación lo más rápida posible de las desigualdades creadas por el Periodo Especial.


Debemos lograr que los salarios y pensiones sean suficientes para satisfacer las necesidades básicas de la familia cubana pues mientras los ingresos normalmente legales para la gran mayoría de la población no alcancen para vivir, como es reconocido oficialmente, es absurdo pensar que habrá una resignación estoica a existir sin vivir y se hace lógica e inevitable la búsqueda de los recursos complementarios e irrenunciables para asegurar la subsistencia por vías ilegales y los desvíos y la corrupción encuentran un caldo de cultivo objetivo que no puede ser contrarrestado ni vencido únicamente por las vías del control y represión administrativa y policial ni por la propaganda y educación ideológica.


Fidel en 1971, en su discurso con motivo del 1ro. de mayo, planteaba que “…si nosotros queremos avanzar en lo moral, y avanzar en la conciencia, debemos eliminar los factores que constituyen caldo de cultivo, que están contra de la moral, que van contra la conciencia, que promueven la corrupción”.


Por otro lado mientras la pirámide de ingresos este invertida y desarticulada no se lograran las motivaciones indispensables para el incremento de la productividad del trabajo social, de la calificación laboral y profesional y para el necesario aumento de la producción y la oferta que tanto se requieren. Una Reforma Salarial se hace aconsejable a partir de un salario mínimo que alcance para cubrir las necesidades básicas y de ahí en adelante proporcione la posibilidad de ingresos para sufragar como promedio de manera creciente una “vida decente” de menor o mayor nivel según  la calificación y aporte a la sociedad del trabajo realizado por cada cual.


Sabemos que se trata de un complicadísimo rompecabezas a ser armado a partir de la situación actualmente existente, pero si bien es cierto que el problema no se resuelve con una simple subida de salarios ante una oferta que no crezca también es cierto que la producción y la oferta no crecerán rítmica y sostenidamente mientras no haya la adecuada motivación material para ello.


Es necesario devanarse los sesos para encontrar los formulas y vías que, eludiendo las “terapias de choque”, nos conduzcan lo más rápido posible a una situación monetaria normal y estable y a un sistema estructural de ingresos de la población que resulten impulsores de la producción, la eficiencia económica y la estabilidad social.


Debemos trabajar por un proyecto Socialista que como objetivo tenga por una parte una base productiva y financiera sólida, pero además por un Socialismo que cuente por otra parte con una base cultural e ideológica suficientemente fuerte y arraigada que le permita reproducirse una y otra vez, legitimada reiteradamente por el consenso popular de manera espontánea sin ningún tipo de medidas de represión ni de compulsión evidentes, ni tampoco coyunturalmente por el liderazgo carismático de una u otra figura.


Un Socialismo auto sostenible no solo desde el punto de vista económico y medio ambiental sino también en lo ideológico, social y político.


Un Socialismo lo suficientemente atractivo como proyecto social que soporte los errores y cambios de los gobernantes de turno sin perder el apoyo del pueblo o por lo menos de la amplia mayoría del mismo. Que sea capaz de mantener ese consenso en medio de la inevitable y saludable diversidad de ideas, criterios y creencias y que estas puedan manifestarse sin cortapisas, sin sentirse censuradas y reprimidas (aunque deban comportarse lógicamente dentro de determinados principios y regulaciones éticas y morales), que puedan acudir a todas las fuentes de información disponibles sin secretismos y sin zonas prohibidas de acceso.


Para lograr este Socialismo se requiere ir logrando una satisfacción creciente y sostenida de las necesidades materiales de la población y, además, la práctica de una democracia auténticamente representativa y participativa, con libre debate de puntos de vista y participación no solo en la formulación de criterios sino en la toma de decisiones. Se hace urgente esta práctica en primer lugar dentro del Partido, en lo que viene insistiendo Raúl reiteradamente, y mucho más cuando nos pronunciamos por la existencia de un Partido único lo que considero necesario y vital en las actuales circunstancias políticas internas, regionales y mundiales.


Se hace necesaria la participación activa de nuestros economistas y demás intelectuales de las Ciencias Sociales en las discusiones y toma de decisiones sobre la implementación del modelo económico social aprobado. Sin temor a las denominaciones considero conveniente crear uno o varios ThinkTank con nuestros científicos sociales más destacados, capaces, patriotas, revolucionarios y realistas.


Se hace necesaria, además, una participación más realmente democrática de las masas a través de las diversas organizaciones en que se agrupen, en las comunidades en que vivan,  en los procesos electorales y  de gestión de los   Órganos del  Poder  Popular  en sus  diferentes nivel es, en la gestión y/o autogestión de las entidades económicas estatales y no estatales de las que forman parte, es esencial la participación libre y no oficialista y censurada de los creadores del arte y la literatura y de manera muy importante de una prensa  con  informaciones  al día , sin tabúes,  sin cesuras ni autocensuras y  aprovechando  todos los medios modernos de comunicación existentes.


Como leí hace unas semanas de un destacado representante de nuestra Ciencias Sociales: “El Socialismo no puede posponer más la democracia que ha prometido” y otro intelectual también destacado nos recordó recientemente unas palabras de Fidel pronunciadas en 1970 en las que decía: “No puede haber ningún Estado más democrático que el Socialista. Si no es democrático fracasa… sin las masas pierde la batalla”.


Solo así se podrá forjar el consenso del que hablo Raúl en la clausura del VII Congreso como factor fundamental del que dependerá el ritmo y el éxito de nuestro proyecto socialista y evitar que prospere la alternativa capitalista presente en el pensamiento y actividad de algunos y  que se nos ofrece, además, con formas cautivadoras a través de los medios de comunicación dominados por los enemigos del socialismo y en discursos melosos,  cantos de sirena y determinadas acciones económicas y políticas estimulantes por parte de los representantes del enemigo tradicional convertido ahora en un “buen vecino”, cuyas intenciones pérfidas y aviesas en gran medida explicita con todo desenfado. No obstante es preferible y mucho más ventajosa su actual política de “buen vecino” que la política de Big Stick   sostenida durante toda la historia anterior del proceso revolucionario. Lo hemos vencido frente a su política anterior y debemos y podemos ser lo suficientemente hábiles, astutos, prácticos y realistas para vencerlo en  el nuevo escenario que se nos plantea.


Sobre la base de una mejoría visible, sostenida y creciente de las condiciones de vida de la población(aunque solo pueda ser gradual y lenta al inicio) y de la posibilidad de un ejercicio democrático real que convenza y de una participación activa en los asuntos económicos y sociales (lo que no tiene que ser tan gradual y lento), acompañadas por una eficiente formación cultural e ideológica,  los sectores más vulnerables de nuestra sociedad y sobre todo nuestros jóvenes podrán avizorar un futuro lo suficientemente prometedor y estimulante para que se reduzcan sus incertidumbres y sus tendencias a la emigración, se fortalezca el sentimiento patriótico, nacionalista y socialista  y se vaya logrando de manera creciente el consenso necesario en una mayoría creciente de la población.


La labor de educación política, cultural e ideológica por sí sola no lo lograra y menos con fórmulas,  insistencias y letanías rutinarias y pasadas de moda que provocan agobio y rechazo.


La actual generación joven nació  y/o se desarrolló en el Periodo Especial y siente y piensa, en parte con razón, que las deudas que hay que saldar con ella no las contrajo el capitalismo, distante casi 60 años atrás en el tiempo, si no el propio proyecto socialista desarrollado hasta ahora y sus dirigentes. Por ello el consenso no puede lograrse principalmente a base de pedir actos de fe en el Partido y en la Dirección Revolucionaria y con un discurso gastado, poco atractivo y sobre todo poco convincente.


 Marx y Engels escribieron una temprana obra de manera compartida entre ambos en 1844 editada con el título de “La Sagrada Familia”. En la parte tercera de su capítulo VI elaborada  por Marx, este hace una síntesis de determinadas concepciones o doctrinas de una de las tendencias  del materialismo francés que entroncaban, según él, con el socialismo y el comunismo, y en una parte resume y expone lo siguiente: “Si el hombre forma todos sus conocimientos, sus sensaciones, etc. a base el mundo de los sentidos y de la experiencia dentro de este mundo, de lo que se trata es, consiguientemente, de organizar el mundo empírico de tal modo que el hombre experimente y se asimile en él lo verdaderamente humano, que se experimente a sí mismo en cuanto hombre. Si el interés bien entendido es el principio de toda moral, lo que importa es que el interés privado del hombre coincida con su interés humano”.


Considero  que se trata de una idea que debe ser base principal a tener en cuenta, guía orientadora  y objetivo a lograr en cualquier sociedad que se proponga construir el Socialismo.


Interpreto este aserto y lo que de él se deriva para la práctica de la construcción socialista como una exhortación  a estudiar y pensar, teniendo en cuenta el país y momento dados de que se trate, en cómo organizar y estructurar el mundo empírico, entendiendo por este a las relaciones de propiedad y de posesión, las relaciones de producción en general, el destino y distribución de los resultados del trabajo y de lo producido, la participación de los hombres, sus facultades de decisión y los mecanismos de estímulo, en primer lugar los económicos, de tal manera que el interés privado de cada individuo coincida con el interés social, lograr lo que conviene a todos a partir de lo que conviene a los individuos, que estos moviéndose tras su interés particular lógico y bien entendido, lo que resulta natural e inevitable, estén llevados a hacerlo también en aras del interés social, del interés humano. No pretender lograrlo como punto de partida  por pura conciencia a desarrollar únicamente mediante la educación y formación ideológica superestructural sino sobre la base de que el modelo de organización económica y social  aplicado los lleve objetivamente a ello.


Organícese el mundo empírico de la construcción socialista de tal manera que “el interés privado del hombre coincida con el interés humano” y compleméntese ello con la correspondiente, inteligente, atractiva y convincente educación cultural y político-ideológica.


La Habana, 14 de junio de 2016

jueves, 16 de junio de 2016

Dolores militantes

Por: Harold Cárdenas Lema


Un proyecto de país que no conduzca al Socialismo no me interesa. Es por eso que vivo adolorido desde el último congreso del Partido, porque los golpes amigos duelen más que los enemigos. Al ver postergada la continuidad generacional en la dirección del Partido sentí que la necesidad de nuevos sistemas de trabajo y nuevas fórmulas se postergaba también. Y una parte de mí entiende a Raúl, quiénes mejores para librar la batalla que quienes se han probado en el tiempo, pero es más que eso.


Sería un error creer que la necesidad de renovación en la dirección del país implica una crítica a los dirigentes actuales, se trata de un proceso natural largamente pospuesto que de seguir aplazándose arriesga convertirse en ruptura. Virgilio Piñera decía que no hay nada peor que ver a la generación anterior claudicar, quizás lo único peor sería verlos omitidos en su protagonismo, a todos los niveles.


Mi abuelo hoy ve el noticiero y siente que para él se trata de la batalla final contra el imperialismo pero para nosotros no. Como Fidel en su tiempo, sentimos hoy que tenemos toda una vida de luchas por delante y mejor nos alistamos a protagonizarla, como lo hizo la Generación del Centenario. Algo debe estar muy mal realmente para envidiar a quienes se enfrentaron a Batista y vivieron los mayores peligros físicos, es que hoy el escenario es más complejo.


Quizá la persona que arruinó todo fue Obama, su visita justo antes del congreso y su influencia mediática en la isla puso a la defensiva todo el aparato político cubano. ¿Se podían operar grandes cambios entonces? Difícil. Aún así debemos aspirar a ser no solo un parlamento en una trinchera sino también arriesgarnos en situaciones bajo presión.


Soy orgulloso militante de la UJC en Cuba. Como dijera Diego en Fresa y Chocolate, tengo una cabeza que piensa, y no me voy de mi organización, no me voy de mi país, porque sin mí le faltaría un pedazo. Antonio Guiteras veía para esta isla un futuro luminoso dentro de una democracia socialista, muchos lo vemos así también y por eso nuestro blog se creó bajo su experiencia. No se trata de cambiar unas personas por otras, no es una simple sustitución generacional, debe implicar un salto cualitativo también en las formas de hacer política.


Así como Fidel perfeccionó las ideas de Guiteras y Mella, en la actualidad hay muchos que pueden perfeccionar las fórmulas actuales. Honestamente, me hubiera gustado ver a Obama medirse junto a Josefina Vidal de tú a tú, o junto a Díaz Canel o Lázaro Expósito. Y Raúl es un interlocutor válido que además simboliza cómo este acercamiento con Estados Unidos ha sido iniciado por la generación histórica, pero la edad lo pone en una desventaja injusta y tenemos tanta gente joven que también lo podría hacer.


En la práctica no tiene sentido citar nombres porque el país está repleto de dirigentes desconocidos que no llegan a la luz pública, pero están ahí. Aquí expreso mi opinión de ciudadano, la de militante será más fuerte, en el proceso de debate que comienza sobre los documentos presentados al calor del Congreso. Y es buena señal, excelente oportunidad esta para abrir un diálogo nacional dentro de las fuerzas revolucionarias.


El congreso partidista quedó por debajo de mis expectativas, que quizás eran muy altas, quizás el cambio de mentalidad no lo logramos realmente o quizás Obama nos arruinó todo con su visita. Pero me duele cuando lo inminente es pospuesto o se siguen cometiendo los mismos errores que atentan al sentido común. No es un dolor ajeno o una queja francotiradora, no soy de los que se cansa, cuelga los guantes o se va del país. Ni pienso renunciar a Cuba, pero en estos días tengo un dolor militante en el pecho, ojalá pase pronto.

miércoles, 15 de junio de 2016

ZUMBADO




Por Eduardo del Llano

Una mañana, allá por los remotos ochenta, los NOS-Y-OTROS fuimos a casa de Zumbado a proponerle un nuevo relato para la sección La Bobería de Bohemia. Enardecidos, le leímos el texto, que creo recordar era de Luis Felipe. Se trataba de un falso ensayo histórico; en cierto momento, el personaje iba al hipódromo y apostaba todo su dinero a un caballo al que apodaban La babosa lenta. A nosotros nos parecía graciosísimo… pero a Zumbado no tanto. La idea es buena, nos dijo, pero el chiste se pasa, es excesivo, farsesco; hay que buscar una variante más sutil. Primero discutimos -yo sobre todo, pues Felipe es de talante más bien dulce- pero aun haciéndolo empezamos a buscar lo que nos exigía el maestro. Al cabo, di con que al caballo lo llamaran Software. Eso es, dijo Zumbado, Software dice lo mismo, pero deja que el lector ponga de su parte, lo hace sentir inteligente al descifrar el pequeño acertijo que le proponemos, ¿se dan cuenta? Elegancia, insistió, esa es la clave.


Elegancia sería, desde luego, una buena palabra para definir a Héctor Zumbado. Y no en meros asuntos de vestimenta. Zumbado era un tipo con clase, y eso se notaba al tratarlo, pero sobre todo leyéndolo. Su humor no era feroz aun cuando hiciera pedazos la petulancia del burócrata, la obtusa fidelidad del funcionario. Hay un montón de textos suyos que uno quisiera haber escrito, clásicos absolutos que te llevan a pensar coño, después de esto ya uno puede morirse. Pero Zumbado tomó la muerte sin prisa y el absurdo con la sonrisa en los labios. Para mucha gente, la sonrisa es un arma social, como el auto o el móvil; para el humorista, su estado natural, la única manera de estar vivo.


Zumbado ejerció ese suave magisterio, que no necesita de aula -aunque probablemente de un mojito- con cuantos le rodeaban. Con NOS-Y-OTROS fue particularmente gentil. Nos hizo una entrevista para Somos Jóvenes allá por 1986, escribió una crónica para Juventud Rebelde en 1988, por el sexto aniversario del grupo. Desde luego, a esas alturas él no lo necesitaba para rellenar su CV; nosotros sí.  Nos integró al consejo de redacción de La Hiena Triste, una revista de la Sección de Humorismo de la UNEAC, junto a figuras legendarias como Juan Ángel Cardi, Evora Tamayo o él mismo. Nos llamó a colaborar en La Bobería cuando le ofrecieron dirigir la sección. Vio, o creyó ver, algo en nosotros, algo que lo llevó a apostar por el grupo una y otra vez. Y en ese entonces éramos mozalbetes de veintidós, veinticinco años, que aún no habíamos demostrado nada. O casi nada.


Como tuvimos frecuentes reuniones en su apartamento, alguna vez me asomé a su cuarto y vi que encima de la cama tenía un enorme cartel, que seguramente tomaría prestado por ahí, que rezaba Aquí no se rinde nadie. De nuevo elegancia, intertextualidad, ingenio.


La cubanía de los textos de Zumbado está fuera de duda. Hay fenómenos y tipos sociales que definió, clasificó y nombró como un Adán, como Ortiz, Cuvier o Humboldt: el sinflictivo, Chapucio, la muela, el guaguabol, Don Quijote de la Cancha, el anti-pan, el asere aegypti, la harakrítica, Audacio, Timoncio, Festivaldo… Si Vampiros en la Habana, de Juan Padrón, ha sido la película que mayor cantidad de frases populares ha recogido o convertido en tales, los textos de Zumbado son su equivalente literario.


Limonada (1978), Riflexiones (1980), Amor a primer añejo (1980), ¡Esto le zumba! (1981), Prosas en ajiaco(1984), Riflexiones II (1985), Nuevas riflexiones (1985), Kitsch kitsch bang bang (1988)… por ahí quedaron esos y otros libros, esas crónicas de sencillez inigualable que permanecerán en el gusto de la gente mientras la gente lea y recuerde. En ellos se encuentran piezas concretas que otros humoristas como Virulo y Carlos Ruiz de la Tejera (EPD) llevaron a escena o arroparon con música: La guagua, El hombre que quería enlatar el sol, La croqueta, Amor a primer añejo…  A este respecto tengo, creo, una buena noticia. Después de graduarme de Historia del Arte en 1985, trabajé por un tiempo en el Ministerio de Cultura, primero en la Dirección de Divulgación y luego en la de Aficionados; allí tuve un jefe, Leyva, con espíritu creativo, que se las arregló para fundar un boletín del centro. Para el primer número me pidió “chico, tú que tienes guara con Zumbado, pídele que escriba algo especial para nosotros”. Lo hice, y el buen samaritano encontró tiempo para pergeñar Riflexionando acerca de las Casas de Cultura, un texto breve que hasta el día de hoy permanece inédito… fuera, claro, de los límites del boletín Hontanar (nombre un poco rebuscado, de acuerdo).


Hace muchos años Zumbado tuvo un accidente acerca del que circularon rumores: que si estaba borracho y se cayó, que si lo atacaron, que si fue una emboscada… Lo cierto es que el suceso le dejó secuela, le costaba trabajo comunicarse, hilvanar sus palabras. Desde entonces dejó de ser noticia, no volvió a publicar, se convirtió en otro de esos grandes de la cultura cubana (en el sentido amplio, esto es, incluyendo a científicos y deportistas) de los que la gente y las autoridades pronto se olvidan aunque todavía citen sus frases y sus hechos. Para variar, hace un par de años aparecieron dos antologías casi simultáneas; tengo una de ellas, la compilada por Antonio Berazaín, que me parece estupenda. Y el 24 de octubre de 2012 el Centro Promotor del Humor le hizo un homenaje en la sala Llauradó en ocasión del lanzamiento de Un zoom a Zumbado (la mencionada antología del Bera) al que asistió, vacilante y casi mudo pero todavía sonriente, el anciano genial. Allí, admiradores y discípulos escucharon a Carlos Ruiz, Virulo y Osvaldo Doimeadiós contar anécdotas y escenificar textos de Zumbado. Fue la última vez que lo vi.


Pero nunca dejaré de leerlo.



martes, 14 de junio de 2016

Los correos que “Iroel Sánchez no autorizó”






Un amigo me hace llegar un correo electrónico que le enviaron desde “Cuba Posible” en el que se alude a un intercambio entre Domingo Amuchástegui y yo sobre mi post  ““Los desafíos actuales de Cuba”… con George Soros y sus Open Society Foundations” pero se excluyen mis respuestas a Amuchástegui porque “Iroel Sánchez no autorizó”. Al respecto, pregunté a Domingo Amuchástegui, quien me envió entonces un correo contentivo de una solicitud al respecto que yo nunca recibí. 

 

El hecho de que no haya estado entre los destinatarios del correo que se circuló desde Cuba Posible con el texto “Iroel Sánchez no autorizó la publicación de su respuesta a Domingo Amuchástegui” y me haya enterado por una tercera persona no habla a favor de que esa consulta me haya sido realizada, tampoco lo hace el hecho de que se diga “no autorizó” cuando no hay una sola letra mía desautorizando eso, lo que correspondería en ese caso hubiera sido “Iroel Sánchez no respondió la solicitud de publicación de su respuesta”.   

 

Pero más allá de si es cierto o no que tal solicitud me fue enviada, en aras de contribuir a la transparencia y el debate que proclaman quienes afirman “haz esto o cállate“, publico cronológica e íntegramente ese intercambio incorporando mis correos que  no aparecen en el documento circulado por “Cuba Posible”. Para una mejor comprensión incluyo además el post que le dio origen. 


Los desafíos actuales de Cuba”… con George Soros y sus Open Society Foundations. Por Iroel Sánchez




Open Society Foundations, el sitema de ONGs del multimillonario George Soros, es señalado detrás de las “revoluciones de colores”en el entorno ex soviético, en lasubversión contra la revolución bolivariana en Venezuela, y el propio Soros ha reconocido su papel en el Maidán ucraniano.


Junto a la Fundación Ford, de largo historial de trabajo con la CIA, la pantalla de esta The National Endownment for Democracy, Open Society y el Cuba Study Groupfinanciaron desde los años noventa del pasado siglo la revista Encuentro de la Cultura Cubana, esta vez hacia Cuba.


Este 26 de mayo Open Society Foundations acogió en su sede de New York al “laboratorio de ideas” Cuba Posible. Bastante parecido a Encuentro… Cuba Posible, según declaraciones de su “director”, Roberto Veiga, promueve el “transitional change” y una “multiparty Cuba”. El evento  neoyorquino, organizado por Cuba Posible junto aun think tank financiado por la Fundación Ford y Open Society, versó sobre “los desafíos actuales de Cuba”.


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De Domingo Amuchástegui a Rosa Miriam Elizalde:



Estimada Rosa Miriam,


Acabo de participar en una modesta conferencia de un dia, organizada por las principales figuras del proyecto conocido como Cuba Posible, Roberto Veiga y Lenier González. He leído hoy en Cubadebate un pequeño comentario de Iroel Sánchez sobre dicho encuentro celebrado en Nueva York.


De la primera a la última línea Iroel arremete contra esta conferencia, donde todos los nombres que menciona son presentados como elementos hostiles a la Revolución, asociados a ONGs conectadas, servidoras y supeditadas a multimillonarios tenebrosos como Soros y a la siempre presente mano tenebrosa de la CIA y agrupamientos notoriamente contrarios como Encuentro. Lo único que cabe concluir es descalificar completamente dicha conferencia de punta a cabo. Son sus opiniones y merecen el debido respeto, en la misma medida que mis opiniones y testimonios discrepantes.


Paralelamente, los elementos de juicio de otros que allí estuvieron, deben ser tomados en consideración a fin de tener una perspectiva más diversa y abarcadora. Ofrezco los mios a fin de que, si se estima pertinente, se compartan con Iroel y si así se decidiera, que se publiquen.


Primero que todo, Cuba Posible es un proyecto de debate amplio y diverso, donde pueden encontrarse desde enfoques, criterios y propuestas críticos en un amplio diapasón, unos más distantes y otros más cercanos de la experiencia cubana, su pasado, presente y futuro, asi como de los que pueda sostener Iroel. Cuba Posible no es órgano oficial de nadie, y creo que en su sitio electrónico tienen cabida casi todo el mundo. En este sentido anda más cerca de lo que se propone Cubadebate, aunque con horizontes más heterogéneos.


Roberto Veiga y Lenier González, son dos jóvenes promotores originados en la Iglesia Católica y durante muchos años editores y animadores de la muy respetable publicación Espacio Laical, donde se ventilaron talleres, seminarios, conferencias, de reconocida calidad y rigor, involucrando figuras e ideas de todas las latitudes, matices y perspectivas. En una tradición similar parece inscribirse hasta hoy el proyecto de Cuba Posible.


Iroel le atribuye a Roberto Veiga ser un abanderado del “transitional change” y una “multiparty Cuba” (términos en inglés que ha utilizado el autor en su comentario). Nunca he leído ni escuchado a Roberto Veiga proyectarse en defensa de semejantes tesis. He tenido la oportunidad de escucharle en un par de conferencias y leer varias de sus trabajos y no recuerdo que ande navegando por dichas propuestas. Tampoco a Lenier González. Y en esta conferencia en particular que menciona Iroel, ambos en sus pronunciamientos anduvieron muy lejos de semejantes ideas. Veiga en particular sustanció muchos de sus argumentos con los enfoques más recientes del Presidente Raúl Castro y Lenier rechazó categóricamente algunas ideas con sabor a “terapia de choque” planteadas por algunos panelistas.


Las alusiones a Carlos Saladrigas merecen algunas puntualizaciones. Ciertamente fue un enemigo declarado de la Revolución hasta fines de la década de los 90, como muchos otros, aunque sin asociarse jamás a agrupaciones beligerantes del corte de la Fundación Nacional Cubano Americana, del fallecido Más Canosa. Tampoco promovió ni financió a Encuentro de la Cultura Cubana y su revista Cuba Encuentro, de acuerdo a los testimonios de Anabelle Rodríguez, su fundadora y directora.


En su reconocido viraje hacia una posición de diálogo, cooperación y normalización, Saladrigas se enfrentó y descaracterizó a las organizaciones más agresivas del exilio, buscó activamente sumar otras figuras y sectores a una postura similar, incluyendo activas y sostenidas gestiones a favor de la normalización de relaciones entre figuras de la administración Obama, ha animado diversas iniciativas de cooperación, incluyendo el muy exitoso proyecto de Cuba Emprende. Parece innecesario aclarar, pero lo estimo prudente por si acaso, que no juzgo a Saladrigas como abanderado del socialismo del siglo XXI, aspirante al PCC o cuadro del Departamento Ideológico; tampoco a Alfredo Durán o Tony Zamora, los que junto con otros han experimentado reflexiones y reencuentros similares en fechas más tempranas o más tarde. Lo juzgo por lo que ha sido, por su contribución significativa a la normalización de relaciones, por fomentar formas de cooperación con sectores no estatales, esclesiásticos y estatales. Su actividad ayudó a sumar a otros como Alfie Fanjul y Carlos Gutiérrez en su reencuentro con la verdadera realidad cubana. ¿Trabaja para la CIA? No sé y no me parece, pero lo que ha hecho hasta ahora ha sido positivo. Los esquemas de que estás conmigo o en contra mia, han sido sobrepasados por realidades y tendencias más complejas y matizadas, donde se hace necesario trabajar de conjunto con otros, incluyendo las pocas o muchas diferencias, en lo posible y hasta donde sea posible. Restar es muy fácil; sumar es todo un arte.


Alude Iroel al Profesor Arturo López Levy en términos no menos ácidos. Arturo desde muy joven ha tenido sus ideas muy propias de apreciar e interactuar con el proceso revolucionario cubano –que no es la línea del Partido o la total incondicionalidad – y es por esto que sostiene hasta hoy vínculos muy estrechos y sistemáticos con su tierra y dicho proceso. En esta conferencia, dio muestra de ello y se enfrentó de manera bien documentada a algunas ideas y propuestas bien inaceptables con respecto al presente y futuro inmediato de Cuba. También lo hicieron algunos colegas suyos del grupo CAFE. Alguna disparatada aproximación al tema de la discriminación racial actualmente en Cuba por una investigadora norteamericana, fue debidamente refutada por el académico cubano Rafael Hernández.


Iroel alude a los embajadores que participaron de la conferencia casi como si representaran un caso de injerencia en la soberanía de Cuba, como si hubieran aludido a problemas internos que incumben exclusivamente al derecho soberano de Cuba. Pues no, no lo hicieron. Cada uno de ellos se limitó a abordar el desarrollo de los vínculos bilaterales con Cuba desde la persperctiva de lo que a cada uno toca, con sumo cuidado, balance y moderación, incluyendo la presentación hecha por el el Encargado de Negocios de EEUU, Jeffrey DiLaurentis, que apuntó claramente hacia nuevos acuerdos y avances y el Emabajador Portocarrero, de la Unión Europea, quien anunció una culminación exitosa de las negociaciones entre la UE y Cuba para fines de año.


Distintas intervenciones de otros panelistas y del público no dejaron de destacar la muy negativa persistencia del embargo o bloqueo, como el principal obstáculo a un flujo normal de la inversión extranjera y de la normalización en general asi como de la muy exitosa reinserción internacional de Cuba. Otros insistieron en no olvidar la noción expresda por el Presidente Obama y sus negociadores en La Habana (Robertson y Lee) de que en la política de EEUU hacia Cuba no se planteaba un cambio de estrategia, sino de táctica.


Cierto que prevalecieron análisis muy críticos en torno a grandes temas económicos y sociales de parte de bien conocidos economistas y politólogos cubanos como Pavel Vidal, Omar Everleny Villanueva, Pedro Monreal y otros acerca la situación actual de Cuba. Cabe destacar que no pocos de estos enfoques no anduvieron muy distantes ni diferentes de los análisis, criterios y cifras discutidas por el Presidente Raúl Castro y el Vice-Presidente y Ministro de Economía, Marino Murillo Jorge durante el más reciente congreso del PCC.


Las mayores diferencias anduvieron en los caminos a seguir, donde las sugerencias enfiladas a recurrir a sensibles recortes sociales. Hubo bastante consenso en que las políticas públicas de bienestar social dependen claramente de un desarrollo económico-social equivalente.


Carmelo Mesa-Lago apuntaba a que semejantes políticas empeoran cuando concurre lo que él describe como “caída de salarios y de los fondos de protección social,” con desigualdades crecientes y “con exportaciones que caen en el 24% y también los servicios y con un sistema tributario desastroso,” para insistir en que un Estado de bienestar sólo es solvente sobre una base económica sólida, razonamientos todos bien atendibles no obstante discrepar en las posibles soluciones.


Aquellas soluciones más inclinadas a la aludida “terapia de choque,” encontraron no pocos rechazos como el ya señalado de Lenier González. Pero no fue éste el único por la sencilla razón de que en esta conferencia -más allá de que hubiera algún asalariado del millonario Soros, la CIA o alguna de las tenebrosas fundaciones mencionadas- asistían y participaron activamente contra tales propuestas figuras como Balari, Rafael Hernández, Julio César Guanche, Eugenio Rodríguez Balari, Narciso Cobo, Carlos Alzugaray, el que suscribe y otros, bien conocidos y respetados en el mundo académico cubano.


De manera que creo poder sugerirle al colega Iroel Sánchez que esta conferencia organizada por Cuba Posible no tiene parentesco alguno con su descripción en Cubadebate, influída o parcializada quizás por el hecho de que no participó directamente en dicha conferencia y sólo se hizo eco de algunas versiones muy parciales y tendenciosas. Esta conferencia fue ciertamente nada lineal, uniforme ni ” bien amarrada.” Fue un importante debate, con un debate esclarecedor y positivo en la esfera de los intercambios sobre los desafíos actuales de la experiencia cubana.


En espera de cualquier comentario, con todo respeto,

Domingo Amuchastegui

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De Iroel Sánchez a Domingo Amuchástegui (1):





Estimado Domingo Amuchastegui. La colega Rosa Miriam Elizalde me ha hecho llegar el correo que usted le enviara y le pedí autorización para escribirle.

Cuando se reprodujo mi texto en Cubadebate no se copiaron los enlaces que tiene este en mi blog y que avalan las afirmaciones que allí hago
https://lapupilainsomne.wordpress.com/2016/05/26/los-desafios-actuales-de-cuba-con-george-soros-y-sus-open-society-foundations-por-iroel-sanchez/

Sin entrar en polémica y con todo respeto le ruego de ser posible los lea:

Declaraciones de Veiga sobre el transitional change y una multyparty Cuba:
http://www.reuters.com/article/us-cuba-church-idUSKBN0F91RW20140704

Reflexión de Fidel sobre Saladrigas que es de 2008, no de los años 90

http://www.granma.cu/granmad/secciones/ref-fidel/art002.html

Dos artículos más actuales sobre Saladrigas:
https://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/04/05/las-contradicciones-de-carlos-saladrigas/
https://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/03/09/es-carlos-saladrigas-el-promotor-de-una-visita-de-yoani-sanchez-a-la-casa-blanca/
Acerca de los financistas de Encuentro de la cultura cubana que incluyen a Cuba Study Group y Open Society

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=91145 (este texto reproduce una publicación tan prestigiosa como Le Monde Diplomatique)

Sobre la conexión de Mesa Lago con el pensamiento neoliberal sobre Cuba puede leerse este ensayo de Emily Morris en New left review
https://newleftreview.org/II/88/emily-morris-unexpected-cuba

Sobre el pensamiento de Veiga acerca de Raúl y el PCC es muy ilustrativa esta entrevista en Alemaniahttps://lapupilainsomne.wordpress.com/2016/05/13/los-comunistas-no-comprenden-el-pais-dice-roberto-veiga/

Nada de ello niega que personas de buena fe y respetables puedan haber estado presentes en este evento de New York que como explicó Cuba Posible estuvo patrocinado por la Open Society (Sociedad Abierta le llaman en Cuba Posiblehttp://www.cubaposible.net/articulos/debates-sobre-cuba-y-sus-desafios-actuales-2-aa6-5-25-2-5)
que financia George Soros.

No pretendo para nada convencerlo de mi punto de vista ni objetar el suyo, solo poner a su alcance información que no está disponible en la versión del texto que publica Cubadebate
Gracias por tomarse el tiempo de leerme y reciba mi saludo


Iroel Sánchez

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De Domingo Amuchástegui a Iroel Sánchez:




Estimado Iroel,

Te agradezco tu respuesta y las fuentes en que te apoyaste para la redacción de tu artículo, todas bastante bien conocidas. Mencionas la frase de Fidel sobre Saladrigas. Ha llovido desde entonces (2008) ¿Y los hechos que yo menciono sobre Saladrigas no merecen una valoración diferente? ¿Representa hoy al “enemigo” o la zona gris en la que hay que trabajar? Dicen por ahí que en la vida hay que andar con dos jabas, una para las malas y otra para las buenas ¿Cuál de las dos pesa hoy más? ¿Acaso un enemigo furibundo de toda su vida hasta hace apenas un año hoy, tras una reflexión crítica, no visita Cuba hoy repetidamente y comparte ideas de diferentes tonalidades e inclinaciones, que estoy seguro que tu, ni yo, compartimos? Hablo de Carlos Gutiérrez, como pudiera mencionarse también a los Fanjul y otros. Discrepar, aclarar o coincidir con Carmelo Mesa-Lago ha sido un patrón recurrente durante décadas de visitas honestas de éste a Cuba, de esclarecedores intercambios con el mundo académico cubano, mientras del otro lado recibía mil recriminaciones y ataques. Mesa-Lago no es un neoliberal. Un hombre que defiende desde su óptica la noción de un Estado de bienestar social no puede ni debe encasillarse o descalificarse con dicha etiqueta.

Tal vez de lo que se trata es de entender si debemos o no tomar parte en toda la diversidad de espacios que hoy se hacen más asequibles -en especial luego del 17/D/14- y exponer y debatir en ellos ideas, las de todos. Y la casi totalidad, sino absolutamente todos estos espacios, tienen “padrinos” y promotores que aspiran con ello a hacer avanzar sus propias ideas e intereses, llámese en este caso Soros, Buffett, Gates, Iacoca, Rockefeller, Ford, Ebert, la CIA, el Departamento de Estado o decenas de universidades norteamericanas, como también lo hacen, en el buen sentido del término, la UH, CIPI, la ANEC o TEMAS. ¿Se debe participar o no? Creo que sí.

Una cosa es predicar entre tus iguales y otra bien diferente es -como gusta decir un amigo común- “predicar en el infierno.” Aquí es donde “la batalla de ideas” se hace más difícil; el desafío es mayor, pero no por ello debemos inhibirnos, aislarnos ni amilanarnos. La pelea hay que darla en cuanto foro se haga accesible, en cualquier latitud, financie quien financie, independiente de cualquier intención tenebrosa de parte de sus promotores, cosa ésta que no nos debe intimidar ni cohibir.

Estoy seguro que recuerdas los debates en nuestro país en el 2007. Así debe ser siempre. Nunca he sido testigo de un debate más democrático y abarcador. Con ése espíritu debemos participar en cualquier debate sobre Cuba, repito, en cualquier espacio o latitud, con tales patrocinadores u otros de similar signo, me gusten o me disgusten, que lo que importa, y es lo esencial, es el debate de las ideas y la pelea por nuestra verdad.

¿No te gustaría acaso un cara a cara entre Iroel y Soros, o con Saladrigas o Carmelo Mesa-Lago? Sería un debate interesante.

Mis respetos y hasta la próxima.

Amuchastegui




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De Iroel Sánchez a Domingo Amuchástegui (2): 

Gracias, Amuchastegui.


Muy breve.


Sobre Mesa Lago y Saladrigas hay bastante información disponible en la red, sobre todo en sus propias palabras, cada cual que lea y se posicione.


No creo en quien pide “concesiones” de Raúl a Obama cuando todas las herramientas de agresión contra Cuba están en pie.


El debate de 2007 es democrático porque fue entre iguales, no había ningún embajador y no fue en Foundations sino a lo largo y ancho de Cuba, pero cuando te apoyas en gente como Soros o WOLA buscas un potente altavoz extraterritorial y eso no es democrático.


Gracias por leer


Saludos


Iroel



El plan nacional de desarrollo hasta 2030: ¿aspiraciones bien comunicadas?

Por Pedro Monreal 2016-06-09, Cuba Posible



El documento sobre el plan de desarrollo hasta 2030 ofrece una oportunidad para meditar acerca de la factibilidad del desarrollo acelerado y sustentable de un pequeño Estado insular en el contexto de un planeta crecientemente insostenible. Un país al que, además, se le continúan aplicando “sanciones” de la era de la Guerra Fría. El plan contiene elementos útiles para tal reflexión, pero sería conveniente precisar otros aspectos que no han sido incluidos o que no han sido suficientemente abordados en el documento.


En particular, resultaría apropiado meditar respecto a tres asuntos que inmediatamente pudieran saltar a la vista cuando se leen los documentos:


Primero, que la aspiración del plan respecto a que los ejes estratégicos deben “atravesar/cortar” la mayoría de los sectores económicos definidos como estratégicos, no se refleja adecuadamente en los detalles de la propuesta. Es decir, existen algunos ejes para los que la relación explícita con los sectores estratégicos es difícil de determinar, o donde las relaciones solamente son evidentes respecto a un número limitado de sectores.


Segundo, que tres actividades claves para el desarrollo contemporáneo -la educación, la salud y la cultura- no han sido priorizadas en el plan, ni como ejes, ni como sectores estratégicos.


Tercero, que el número de objetivos generales (22) y de objetivos específicos (106) parece ser excesivo para un documento cuyo propósito esencial debería ser comunicar claramente a los ciudadanos la estrategia de desarrollo del país con vistas a obtener un amplio apoyo político popular para la estrategia.


Incidentalmente, este tipo de complicaciones a la hora de redactar estrategias y planes de desarrollo no es exclusivo del caso de Cuba. Se trata del tipo de retos al que, casi siempre, se enfrentan estos procesos de diseño estratégico, tanto a nivel nacional como internacional. El reciente caso de la preparación de la Agenda Internacional de Desarrollo 2030 de Naciones Unidas –un proceso que necesitó aproximadamente de dos años de intensas discusiones técnicas y de negociaciones diplomáticas- refleja con bastante similitud las dificultades asociadas a los asuntos antes mencionados.


Visualizando la transversalidad del plan


La dificultad de adoptar un “enfoque integral y sistémico” en una estrategia de desarrollo no radica tanto en identificar sus distintos componentes y en poder explicar por separado cada uno de ellos. Es decir, no basta con identificar, de una parte, ejes estratégicos y sus objetivos, y de otra parte definir sectores económicos estratégicos. El verdadero reto radica en entender las interacciones entre los componentes del sistema y la manera en que ello determina el estado del sistema en un momento dado, así como el modo en que esas interacciones pueden conducir a cambios en los sistemas.


El llamado “pensamiento sistémico” aplicado a la sociedad -enfoque científico centrado en el estudio de los sistemas sociales complejos- se basa en la consideración de que las propiedades de un sistema no se corresponden con la suma de las propiedades de sus componentes, sino que es la interacción entre las diferentes partes la que provoca las llamadas características “emergentes” del sistema. Cada componente (economía, sociedad, política, etc.) actúa como el “entorno” de los otros componentes. También esas interacciones provocan que el sistema se adapte mediante las modificaciones que resultan de esas interacciones y que son difíciles de pronosticar. Habitualmente se utiliza una metáfora meteorológica para ilustrar este punto: una tormenta tropical es una característica “emergente” de un sistema atmosférico pero las partículas de agua que intervienen en el fenómeno no son “tormentosas”. La tormenta es un resultado de la interacción de múltiples factores que solamente existe a nivel del sistema y no al nivel de sus componentes individuales.


El estudio de los sistemas sociales complejos –como los involucrados en el proceso de desarrollo- incluye la utilización de herramientas de visualización que, aun cuando no son suficientes para explicar los procesos, pueden contribuir a representarlos de una manera que no es posible alcanzar mediante otros instrumentos que, como las tablas y las matrices, son aptos para representar relaciones lineales pero cuya utilidad decrece en el caso de sistemas complejos. Muchas de esas herramientas de visualización, recientemente incorporadas por las ciencias sociales, tratan de adaptar instrumentos utilizados desde hace algún tiempo por otras ciencias para representar gráficamente sistemas complejos del mundo natural. Insisto en que, aun cuando no posean capacidad explicativa en sí mismas, esas herramientas ofrecen la posibilidad de representar un sistema complejo, algo que no es posible detectar fácilmente en un texto.


Partiendo de la premisa de que el documento del plan hasta 2030 ha adoptado como componentes estratégicos los seis ejes y los once sectores que se definen en el plan, y que además se plantea que los ejes deben “atravesar/cortar” la mayoría de los sectores, es posible entonces construir un gráfico que represente la transversalidad de la propuesta mediante la aplicación de una herramienta de visualización.(1)


Transversalidad de los ejes estratégicos respecto a los sectores económicos estratégicos. Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030



Los resultados de este simple ejercicio de visualización pudieran ser resumidos de la siguiente manera:


- Los tres ejes estratégicos que tienen un marcado contenido económico (transformación productiva, infraestructura e innovación) presentan una transversalidad evidente en relación con todos los sectores económicos


- Otros dos ejes estratégicos, de naturaleza medioambiental y social, presentan una transversalidad más limitada respecto a los sectores económicos estratégicos.


- El eje estratégico de gobernanza no presenta una transversalidad explícita en relación con los sectores económicos.(2)


Debe quedar claro que el punto a examinar no es si un “gobierno eficaz y socialista e integración social” (eje de gobernanza) es relevante. No es la importancia de ese componente lo que está en discusión, sino la manera insuficiente en que ha sido reflejada en la versión actual del documento del plan la transversalidad que la gobernanza debería tener en relación con los sectores.


En principio, existen al menos dos razones probables para que esto haya ocurrido: a) se ha seleccionado un “buen” eje, pero este no ha podido ser bien representado en el documento; o b) el componente de un “gobierno eficaz y socialista e integración social” en rigor no debió haberse adoptado como un eje que deba tener transversalidad respecto a los sectores económicos, sino que debió asumirse como una condición general (institucionalidad) del plan, mas allá de la cuestión sectorial. Es decir, pudiera ser apropiado no asumirlo simplemente como un área prioritaria de acción (como un eje) sino como un componente normativo general ubicado en la parte correspondiente a la visión del plan.


En el primer caso, la solución pudiera ser un ejercicio de redacción más preciso; en el segundo caso, habría que reconsiderar el valor de la institucionalidad, no por su transversalidad sectorial sino por su valor “fundacional” para el desarrollo.(3) Particularmente, considero que la segunda opción –la gobernanza asumida como componente normativo general- pudiera ser la solución más apropiada.


Recuperando la centralidad de la educación, la salud y la cultura en el contexto del plan de desarrollo


Existe otro asunto importante que debería ser reconsiderado: la manera insuficiente en que la educación, la salud y la cultura son abordadas en el plan. No debería asumirse que el desarrollo nacional –económico y social- es factible en ausencia de un tratamiento priorizado de estos tres grandes “bienes públicos”. Sin embargo, la versión actual del plan, aunque menciona esos temas, no los considera ni como ejes estratégicos ni como sectores estratégicos. Tampoco define para esos temas una serie de metas concretas que sean de interés para los ciudadanos.


La definición de los ejes y sectores ha sido probablemente hecha a partir de un criterio excesivamente concentrado en lo económico y eso pudiera estar ocasionándole un serio problema a la coherencia del plan. Ante todo, debe destacarse que se trata de un plan de desarrollo no solo económico, sino también social. En ese sentido, algunos pilares claves del desarrollo social como la educación, la salud y la cultura no deben quedar relegados a un segundo plano. Tampoco es suficiente que queden subsumidos en conjuntos más amplios que dificultan apreciar la importancia real de la educación, la salud y la cultura. No se trata de que deban ser necesariamente incluidos simultáneamente como ejes y como sectores. Bastaría con que la prioridad se reflejase en una de esas categorías.


La educación, mencionada en el eje “Potencial humano, ciencia, tecnología e innovación” y en el eje “Desarrollo humano, equidad y justicia”, se aborda como un resultado anterior que posibilita aprovechar el potencial humano actual como punto de partida para el plan, y también se identifica de manera general la aspiración de “elevar la calidad y rigor del sistema de enseñanza haciendo énfasis en el desarrollo de la enseñanza técnica y profesional”. Sin embargo, no se definen en el plan las direcciones concretas en las que debería encaminarse la educación, que ya cuenta con un nivel considerablemente superior al de la mayoría de los países subdesarrollados, ni se identifican las posibles prioridades específicas –expresadas en metas concretas- que deben plantearse para la educación nacional en los próximos 15 años. ¿Deberá incrementarse el grado promedio de escolaridad terminado del país en 2030 hasta un nivel de 12 grados? (en comparación con el promedio de 10.1 registrado en el censo de 2012)(4), ¿Cuántos estudiantes promedio por maestro existirán en 2030? ¿Será una prioridad nacional la educación permanente de los ciudadanos? ¿Se reducirá o se expandirá el actual componente del costo privado de la educación que actualmente pagan algunas familias (por ejemplo, repasadores, enseñanza de idiomas)? Estas son preguntas de interés para los ciudadanos que no aborda el plan.


Los temas de salud se mencionan en el eje “Desarrollo humano, equidad y justicia” asociados a los costos crecientes de una población envejecida, y se hace referencia, de manera muy general, a “elevar la calidad del servicio de salud que se brinda con el objetivo de lograr la satisfacción de la población”. Expresado de esa manera pudiera pensarse que a lo que se aspira es a satisfacer a un usuario de servicios médicos. En rigor, un plan de desarrollo estratégico debería establecer claramente el modo en que los resultados de un programa de salud pública no dependen únicamente del acceso universal y gratuito –que ciertamente es un fundamento esencial- ni de la calidad técnica y humana de los servicios que se brindan, sino también de la interconexión con otros factores que son determinantes para la salud pública, como por ejemplo, la alimentación, la disponibilidad de vivienda adecuada, el estado de las redes sanitarias, el acceso y calidad del agua, la calidad del aire, y el estrés de la vida cotidiana, entre otros.


El plan actual no permite apreciar de qué manera la interacción combinada de esos factores conducirá a niveles superiores de salud de la población en los próximos 15 años. Tampoco el plan comunica las metas a las que debe aspirar el país en materia de salud. ¿Cuál debería ser la tasa de mortalidad infantil en 2030? ¿Cómo se espera que progrese la esperanza de vida al nacer? ¿Habrán dejado de ser un riesgo enfermedades como el dengue y el zika en el 2030?, ¿Cuáles avances se habrán obtenido en materia de enfermedades no trasmisibles como la diabetes y las enfermedades cardio-vasculares? Se trata de preguntas importantes sobre el desarrollo social a las que no se refiere el plan.


El caso de la cultura es el que probablemente requiere una mayor atención pues su relevancia para el desarrollo se encuentra pálidamente reflejada en la actual versión del plan. El texto menciona varias veces la cultura, muy de soslayo, en el contexto de varios ejes estratégicos: como parte de la imagen del país (eje “Gobierno eficaz y socialista e integración social”), como parte de la competitividad del turismo (eje “Transformación productiva e inserción internacional”), como patrimonio cultural (eje “Recursos naturales y medio ambiente”), en relación con la identidad nacional, los mejores valores del arte, la conservación de la memoria histórica de la Revolución, su función en la recreación sana, y su utilidad para interpretar críticamente la industria cultural hegemónica (eje “Desarrollo humano, equidad y justicia”).


Todo lo anterior es pertinente. Sin embargo, lo planteado en el documento no se encuentra a la altura de la reflexión contemporánea respecto a la función de la cultura en el desarrollo. Este no es el lugar para profundizar en un tema sobre el que existe una amplia literatura, pero es conveniente puntualizar el importante valor económico que tiene la cultura en la creación de valor agregado, de empleos, de ingresos y de exportaciones, como resultado del funcionamiento de las industrias creativas, el turismo cultural, y la revitalización urbana basada en la cultura. Más importante aún, la cultura hace una contribución al desarrollo que va mucho más allá de su función económica y de su valor monetario.(5)


Existe un amplio consenso en cuanto a que la cultura es un factor transversal respecto a las tres dimensiones del desarrollo (dimensiones económica, social y ambiental). De hecho, hay expertos e instituciones que consideran que la cultura es “la cuarta dimensión” o “el cuarto pilar” del desarrollo.(6) La cultura es crucial para dotar al desarrollo de un carácter humanista y desempeña una importante función en la manera en que un pueblo percibe el propio proceso de desarrollo así como respecto al modo en que se articula la gobernanza del desarrollo, pues las actitudes y la manera de aprender y de relacionarse con otras personas, con las instituciones y con la naturaleza se encuentran fuertemente influidas por comportamientos y hábitos que están culturalmente determinados. Por otra parte, la cohesión y la integración social necesitan de políticas que estén bien ajustadas al contexto cultural específico en el que deben operar. La cultura es decisiva para alcanzar una utilización óptima de los recursos naturales y del conocimiento local. Es también fundamental en cuanto a los hábitos de vida, patrones de consumo, y la creación de confianza en las instituciones públicas. Por otra parte, el arte puede ser muy útil para favorecer, no solo la creatividad de las personas que viven en el país, especialmente los jóvenes, sino también para articular relaciones entre todos los ciudadanos cubanos, con independencia del país en que residan, con vistas a propiciar el desarrollo nacional.


El papel secundario que el plan parece haberle asignado a la educación, la salud y la cultura también se refleja en la selección de los sectores económicos que han sido propuestos. La educación y la cultura no han sido identificados en el plan como sectores estratégicos, mientras que la salud aparece subsumida en un sector definido como de “servicios profesionales, en especial los médicos”, pero se aborda de manera muy limitada como servicios médicos y no como sistema de salud pública, que son dos cosas distintas desde la óptica del desarrollo.(7) Adicionalmente, la salud se relaciona parcialmente con un sector definido en el plan como “Farmacéutico, biotecnológico y producciones biomédicas”.


Como se ha apuntado antes, la educación, la salud y la cultura rebasan ampliamente la dimensión económica del desarrollo, pero es que aun si se adoptase una perspectiva económica reduccionista, resultaría difícil explicar la ausencia de la educación, de la salud pública y de la cultura como sectores económicos estratégicos. Para empezar, se trata de tres actividades económicas de enormes dimensiones en Cuba. En 2014, la educación representaba el 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB); la salud (combinada con la seguridad social) era el 17,4% del PIB, y la cultura (combinada con deportes) constituía el 3,9% del PIB. A modo de comparación, el conjunto de la agricultura, la ganadería y la silvicultura representaba el 3,5% del PIB.(8)


En términos de empleo, la educación, con un personal docente ascendente a 280,274 trabajadores, y la salud, con un personal facultativo de 265,556 empleados, suman más de 545,000 trabajadores de alta calificación, los cuales representan una parte significativa de los trabajadores más calificados y más consagrados del país.(9) A pesar de que la medición actual de la contribución económica de la cultura dista mucho de ser adecuada, en términos perspectivos este pudiera ser un sector que, dada su capacidad potencial para canalizar el talento y la creatividad cultural de los cubanos, y debido a su relativa baja demanda de capital, parecería estar en condiciones de poder expandirse rápidamente y de funcionar como un sector estratégico para el desarrollo nacional.


Las dificultades de comunicación de un plan recargado


El “Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030” es un documento de comunicación política. La razón esencial por la que se ha sometido a la discusión pública es para conseguir el mayor apoyo político posible de los ciudadanos y para ello necesita ofrecer una visión inspiradora, prioridades claramente identificables, y una propuesta de acción verosímil. El reto comunicativo es por tanto considerable: ¿Cómo comunicar con efectividad un proceso tan complejo como el desarrollo nacional de manera que este no solamente pueda ser entendido por la gente común, sino que logre movilizar a los ciudadanos como actores comprometidos y activos del plan de desarrollo?


En ese sentido, la primera dificultad vendría dada por el número excesivo de aspectos que se intenta transmitir. Muy pocas personas lograrían memorizar 128 objetivos que abarcan los más disímiles temas. Se trata de una dispersión significativa de objetivos programáticos. En ese sentido, siempre cabría hacer la pregunta: ¿cuáles son las prioridades reales cuando todo parece ser asumido como una prioridad?


La segunda dificultad consistiría en la “impracticabilidad” de que los ciudadanos pudiesen constatar el progreso de la implementación de la estrategia debido a que el plan no tiene objetivos ni metas medibles. En ausencia de estos, el plan no tiene posibilidad alguna de funcionar como un mecanismo que pueda movilizar a los ciudadanos como protagonistas del proceso de desarrollo, incluyendo la rendición de cuentas que deben exigir a los funcionarios encargados del plan. Se corre así el riesgo de reducir el plan estratégico a ser un asunto de funcionarios y de expertos, o sea, un documento desprovisto de efectividad política para la movilización popular alrededor de las tareas del desarrollo.


La solución de la primera dificultad requiere considerar la posibilidad de elaborar un diseño frugal del plan, que incluya un número limitado de componentes que puedan ser fácilmente identificados y retenidos por el ciudadano común. El documento del plan debería concentrarse en abogar por una transformación social (el desarrollo) guiada por un conjunto de normativas precisas y por el cumplimiento de un número limitado de metas específicas, cuyo claro entendimiento sea posible sobre la base del sentido común y que no requiera de conocimientos técnicos.


La búsqueda de soluciones que pudieran contribuir a producir una síntesis efectiva del plan debería incluir la revisión de diversas opciones. Algunas que ofrecen puntos de partida bien enfocados son las siguientes:


- Las tres dimensiones del desarrollo sobre las que existe amplio consenso desde la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible 2012, “Río +20”: la dimensión económica, la social, y la ambiental. A partir de esa base, pudiera estructurarse luego un conjunto limitado de componentes del plan (visión, objetivos, metas, indicadores, ejes, sectores, entre otros)(10)


- La propuesta de OXFAM que postula que el desarrollo debe tener lugar en un “espacio seguro y justo para la humanidad” que, en esencia, significa que el desarrollo debe ocurrir en el espacio contenido entre un “piso” social (por debajo del cual no es posible el desarrollo) y un “techo” ambiental (por encima del cual el desarrollo conduce al desastre ecológico). Incluye 11 dimensiones para el “piso” social, adoptadas por la Conferencia “Río +20”, y 9 dimensiones ambientales definidas por la teoría de los “límites planetarios”.(11)


- Las tres grandes categorías de objetivos de desarrollo identificadas por Sustainable Development Solutions Network (SDSN): objetivos de crecimiento, objetivos de equidad, y objetivos de sistemas sostenibles.(12)


Cualquiera de esos marcos conceptuales por separado, o una combinación de ellos, pudiera contribuir a la articulación de un documento revisado de plan estratégico más enfocado en asuntos cruciales que sean fáciles de entender y de retener. Como documento de movilización política tendría mejor potencial que el documento actual.


La solución de la segunda dificultad pasaría por agregarle al actual documento un marco de seguimiento del que actualmente carece. Estaría compuesto por una serie de objetivos (prioridades adoptadas dentro de un marco normativo), metas (para la medición del progreso del plan), e indicadores (la métrica de las metas). Lo que realmente resulta importante para la medición sistemática del progreso de la implementación de un plan es su tasa de avance y no tanto la probabilidad de alcanzar la meta, que a fin de cuentas será un resultado acumulativo. La cuestión crítica es poder detectar a tiempo cuando la implementación avanza o se retrasa, lo cual permite analizar los factores involucrados y adoptar medidas correctivas cuando corresponda.


Conclusiones


El desarrollo de Cuba es un anhelo individual, familiar y colectivo. En términos de la comunicación política del plan de desarrollo, resulta crucial que la gente lo perciba como un mecanismo de empoderamiento ciudadano. Para que exista desarrollo las personas necesitan imaginar un futuro distinto, mejor que la situación que hoy tienen, y sobre todo deben estar en condiciones de adquirir la capacidad (el poder) para participar efectivamente en la transformación del presente.


El plan de desarrollo, más que una compilación de términos técnicos (ejes, sectores, objetivos, metas, etc.) debe ser un programa de movilización política para lograr una gran meta nacional (el desarrollo) que ha eludido porfiadamente todos los esfuerzos “modernizadores” emprendidos en el país desde 1902. Pero para que un plan de desarrollo socialista sea efectivo, debe ser comprensible, inspirador, popular y medible. Debe incluir, además, no solo los componentes económicos sino los que hacen posible el desarrollo social –especialmente la educación, la salud y la cultura-, así como los que garantizan que el proceso sea ecológicamente sustentable.


Sin la posibilidad de medir y de poder comunicar claramente el avance del proceso de desarrollo, el plan no puede funcionar como mecanismo de empoderamiento ciudadano –factor crucial del desarrollo- pues no existiría una base para exigir la rendición de cuentas de parte de los funcionarios, ni sería posible justificar y orientar la movilización popular que debe apoyar al proceso de desarrollo.


En mi modesta opinión, la versión actual del “Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030” debería ser revisado para mejorar, al menos, cuatro aspectos fundamentales: 1) lograr un enfoque preciso de las prioridades, 2) reforzar el componente social, 3) medición efectiva de la implementación, y 4) definición de mecanismos concretos de participación ciudadana (que no se limiten a ser consultas periódicas de documentos).


Notas:
1- Los “cruzamientos” fueron determinados mediante una valoración simple del modo en que la narrativa de los ejes (incluyendo sus objetivos generales y sus objetivos particulares) es explícitamente pertinente a los sectores. La base de datos obtenida se procesó mediante el software de visualización de redes Cytoscape 3.0.


2- La única relación explícita que pudo ser identificada en el texto entre el eje 1 (gobernanza) y un sector económico, corresponde al turismo. Se refiere al objetivo específico No. 17 del eje 1, que hace referencia a “promover de manera integral la imagen del país como destino atractivo y seguro”.


3- Me refiero a una visión de la función de las instituciones, que difiere de la manera habitual en que la teoría “institucional” del desarrollo aborda el tema. Comparto la crítica que se le ha hecho al “institucionalismo” en cuanto a los siguientes aspectos: a) insuficiente atención a la causalidad que va del desarrollo hacia las instituciones, y b) escaso énfasis en tratar de entender cómo se producen los propios cambios institucionales. Ver, Ha-Joon Chang, “Institutions and economic development: theory, policy and history”. Journal of Institutional Economics. Volume 7. Issue 04. December 2011, pp 473-498.


4- Cubadebate. “Cuba en números: Lo que el Censo nos dejó”. 16 abril 2014.http://www.cubadebate.cu/noticias/2014/04/16/cuba-en-numeros-lo-que-el-censo-nos-dejo/#.V1qEYGdXpaQ


5- UNESCO. “Culture: a driver and an enabler of sustainable development”. Thematic Think Piece prepared for the UN System Task Team on the Post-2015 UN Development Agenda. May 2012. http://www.un.org/millenniumgoals/pdf/Think%20Pieces/2_culture.pdf


6- UNESCO. “Culture in the Post-2015 Sustainable Development Agenda”, Background Paper. Hangzhou Congress on Culture and Development. China. 14-17 May 2013.http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/CLT/images/Post2015SustainableDevelopmentAgendaENG.pdf;  Development United Cities of Local Governments. “Culture: Fourth Pillar of Sustainable Development”. 2013.http://www.agenda21culture.net/index.php/docman/-1/393-zzculture4pillarsden/file;  y Jon Hawkes, “Culture’s essential role in public planning”, Victoria, Australia, 2001.http://www.culturaldevelopment.net.au/community/Downloads/HawkesJon(2001)TheFourthPillarOfSustainability.pdf


7- La Organización Mundial de la Salud ha sido particularmente enfática en cuanto a la necesidad de considerar esa diferencia. Ver, World Health Organization. “Everybody business: strengthening health systems to improve health outcomes: WHO’s framework”. Geneva, 2007.


8- ONE. Anuario Estadístico de Cuba 2014. Edición 2015. Capítulo 6: Cuentas Nacionales. Tabla 5.8 - Estructura del producto interno bruto por clase de actividad económica a precios de mercado. A precios constantes de 1997- Según Nomenclador de Actividades Económicas de Cuba.


9- ONE. Anuario Estadístico de Cuba 2014. Edición 2015. Capítulo 18: Educación. Tabla 18.6 - Personal docente por educaciones; y Capítulo 19: Salud Pública y Seguridad Social. 19.1 - Personal facultativo del Ministerio de Salud Pública, del 31 de diciembre.


10- ONU. “El futuro que queremos”, documento final de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, “Río + 20”, 2012. Resolución 66/288 aprobada por la Asamblea General de la ONU, 27 de julio de 2012.http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/66/288


11- Raworth, Kate. “A Safe and Just Space for Humanity”. OXFAM Discussion Paper, February 2012.https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/dp-a-safe-and-just-space-for-humanity-130212-en.pdf.  En versiones actualizadas del documento, las 11 dimensiones del “piso social” son agrupadas en 4 categorías, lo cual hace aún más concentrada la base de partida. Sobre los “límites planetarios” puede consultarse a J. Rockström et al (2009b) “A safe operating space for humanity”, Nature 461, 23 September 2009.


12- Sustainable Development Solutions Network (SDSN). “Indicators and a Monitoring Framework for Sustainable Development Goals: Launching a data revolution for the SDGs”. May 15, 2015. http://unsdsn.org/resources/publications/indicators/